Khalil no podía creer que él, el gran guardián del sultán y el imperio esté parado cuidando la puerta de un omega que podría no ser la futura sultana.
Aburrido de estar parado en la puerta de Malih, empezó a canturrear.
...¡Hey alma! ¡Hey alma!...
...Hey canim, hey canim...
...Nuestras lenguas leen el nombre de Alá...
...Hak ismin okur dilimiz...
...E Y V A L L A H...
Se abrió la puerta silenciosamente. Khalil miró a Malih, quien había salido a asomar su cabeza.
—Debería volver a dormir—
—Pero, quería oír la canción—
—Es una antigua canción de los soldados, nada que debiera interesarle— Dijo Khalil.
—Estoy aburrido, no puedo dormir—
—Por favor, vaya a dormir— Le habló con mala gana.
—¿Estás enojado por qué el sultán no te permitió ir con él?— Sonrió divertido.
—Silencio—
—¿Quién fue el que lo traicionó a nombre del imperio?— Le metió cizaña. —Khalil, deberías escoger mejor a tus aliados— Cerró la puerta y volvió a la cama.
—Y tú deberías ser más respetuoso...— Suspiró.
En esa misma noche, Amira había estado teniendo diversos ataques de ira. Y quien terminaba cuidando del bebé era su odalisco Ihan.
—¡Que Alá lo maldiga!— Tiró sus cosas al suelo. —Ese tipo es un brujo... Hechizó al sultán y se lo llevó de mi lado— Sollozó la omega.
—¿Por qué no solo te deshaces de él?—
—¡Si tan solo fuera tan fácil!—
—Tengo una idea— Comentó el omega y Amira le puso su total atención.
El aire soplaba ligeramente a las afueras del palacio. Malih, observó desde la terraza la intervención del sultán.
—Una flor de loto— El omega no vió su gesto con buenos ojos. —Sacó mi buen escondite...— Entrecerró su puño y mordió su uña furioso.
—Malih, por favor, no se dañe así— Samir le hizo bajar su mano.
—Vamos, Samir, debo ir a ver esto con mis propios ojos— Salieron al jardín, para apreciar de cerca la fuente que hacía parecer los estambres de la flor.
Las flores de loto danzaban sobre el agua que corría suavemente. —¿Cuánto gastó en esto?—
—Deberías tratar de verlo desde el punto de vista de su majestad— Dijo el moreno. —Incluso, dejó una carta para usted, ¿Por qué no la lee?—
—Dámela— Suspiró.
—¿Va a leerla aquí?— Samir le entregó el decorado tubo que la contenía.
—Sí, no es como si sus estúpidas cartas fueran un secreto— La leyó con molestia, desde que el sultán se fue Malih ha estado más intranquilo.
...“Mi hermosa flor, la próxima luna del imperio,...
...me hubiera gustado estar cerca de tí, para ver el progreso de tu embarazo. Preparé todo lo que he podido en caso de que lo necesites....
...También, te he dejado un hermoso presente. Me enteré del sagrado significado de la flor de loto, y pensé en que te representaba a la perfección....
...Eres mi ser divino de la fortuna, aquel que me ha traído sabiduría, para obtener el triunfo....
...Espero que cada vez que veas la luz de la luna reflejándose en la fuentes y estanques que conforman la flor que creé para tí, te hagan dar cuenta de cómo te miras a mis ojos.”...
Malih, deseaba desgarrar la nota, pero una parte de su ser, probablemente la de su omega que aceptaba ser el destinado del sultán, se sintió conmovido.
Enrolló la carta. —Khalil— Lo llamó. —Me pregunto de dónde habrá sacado esta idea el sultán—
—No lo sé... Él simplemente me preguntó el nombre de la flor— Malih se quedó pensando y el alpha retrocedió nervioso.
Entonces, al anochecer, miró desde las alturas los estanques en forma de pétalos iluminarse al tener la luna en su máximo esplendor. Brillaron hasta el punto que los ojos de Malih se vieron encandilados.
—¿Así es como me ves?— Preguntó en voz alta, y sonrió ligeramente. El amor del sultán no era tan malo. —¿Alá, por qué me diste este destino?— Su padre siempre le decía que ir en contra de la vida que te regaló dios solamente traería infelicidad. Así que probaría crecer en ese arenoso mundo.
Si es lo que se decidió para él... Tocó su vientre y miró desafiante al cielo. Si resulta ser un alpha no habrá retorno, esta sería su última esperanza de huir.
La estación pasó, y se notaba el otoño en el jardín. Malih solía salir a pasear, sobre todo se sentaba cerca de la fuente y frotaba su vientre crecido. —Samir, siéntate conmigo— Él obedeció encantado.
—¡Espero el bebé sea muy hermoso!—
En ello, vieron pasar por el jardín a Amira, y su acompañante que traía a la bebé. —Se dice que es una sultana tan fría, que hace que su doncello cuide a su bebé por ella—
—Samir, no hables así...— Decirle a alguien que es una persona fría le molestaba a Malih, porque generalmente solo eran delirios. Como cuando decían que el sultán era un hombre frío.
La sultana se acercó. —¿Qué es lo que hace alguien como tú en los jardines de su alteza?—
—¿Es molesto para tí mi presencia?— Le sonrió, y Amira se enfureció.
—¡Maldita serpiente!— Lo empujó repentinamente hacia la fuente. Malih vió por el segundo hacia su caída un terrible terremoto de pensamientos.
Sin embargo, no se lastimó, cayó sobre algo blando. —¿Se encuentra bien?— Preguntó Khalil, quien se había lanzado al agua para que Malih no se lastimara.
—Oh... Muchas gracias— Habló sorprendido.
Amira y el omega que sostenía al bebé estaban espantados. Una persona tan importante como Khalil se había tirado a auxiliar a Malih.
—Balibey Khalil...— Habló temblando la sultana.
—Sultana— Ayudó a levantarse a Malih y salió de la fuente empapado hasta los huesos. —Usted ha sobrepasado los límites de la grosería— Las feromonas de Khalil se expandieron, eran un dulce realmente pegajoso. Le causó náuseas a Malih. —Si el sultán se entera de esto... ¿Qué cree que haría?— Ella salió corriendo junto a su sirviente, quien tenía a la bebé que comenzó a llorar tristemente.
—Uhg...— Malih trataba de contener las náuseas.
—Debió ser culpa de mis feromonas— Se dió cuenta Khalil. —Lo escoltaré a su habitación, y haré que lo revise un médico.—
—Deberías ir a cambiarte primero...— Le comentó, mientras Samir lo ayudaba a moverse.
—Pero...—
—¿Pero? Ahora eres un perro mojado— Khalil no podía creer que Malih lo insultara con tanta facilidad.
—Aún no puedo entender que el sultán ame a alguien tan insolente—
—Quizás eso le gusta— Los dos se miraron desafiantes, pero como solía ocurrir, Malih ganó el encuentro.
Me pidieron a Malih con pancita, así que aquí está ^^
E Y V A L L A H: Una expresión que tiene múltiples significados, estos pueden ser “Gracias", “Como dios quiera” o “Así sea”. Lo dejaré como «Gracias a dios».
Odalisca: Doncella acompañante de una sultana. Fueron mujeres que ascendieron en el harén por haber tenido una noche con el sultán, pero ya sea por diferentes motivos dejaron de ser el interés del sultán y se dedicaban a servirles fielmente a una sultana. Muchas veces, daban sus vidas por fidelidad a su sultana.
Aquí Samir es el omega que cumple este rol como Odalisco de Malih.
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Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
está bruja ha de querer morir 😡😡😡😡
2025-01-30
0
hanako-kun ✩♡
la bebe no tiene la culpa de tener una madre idiota. 😔
2024-09-10
4
Brii.lvmxx
ayy q hermoso amo las cartas
2024-09-03
4