El sultán se encontró con Malih en los jardines, pero en secreto. No deseaba ningún escolta y mucho menos que alguien viera a su tan apreciado omega.
El rubio estaba nervioso. Compartieron tantos poemas que sentía que se habían acercado de nuevo. No obstante el rencor aún le perseguía. Él creía que no podía amar al sultán por todo el mal que le trajo. Sin embargo para una época como aquella, Malih estaba siendo extraño. Todos los omegas desean ser amados por el sultán. Y el único omega que ama el sultán no lo ama.
Las primeras palabras de Malih estaban haciendose realidad. El sultán podrá tener el cuerpo y vida de el omega, pero jamás su corazón. Al menos no cuando la espina que apuñala a Malih es la muerte de su padre.
—Mi hermoso Malih— Le habló el sultán.
—Sultán— Se inclinó y miró a los alrededores. ¿Por qué el sultán estaba solo?
—No sabes cuánto te extrañé, mi único consuelo eran las estrellas—
—Pues tendrá que seguir viéndolas— Aludió perfectamente.
—Estoy consciente de sus sentimientos, pero no pararé de pedir por su amor, ni cuando ambos hayamos perdido nuestra belleza frívola— Malih le daba puntos por su adulación.
—Parece acostumbrado a decir frases extraordinarias— Nadir lo acorraló contra la pared de enredaderas que estaban a espaldas de Malih. —Y a hacer movimientos agresivos—
—En lo último tienes razón, lo único que poseía mi cabeza era el ganar batallas y derramar la sangre de mis enemigos. El tener que llevar omegas a mis aposentos, solo era simplemente para conservar el humor de mi madre— Explicó frenético. —No obstante, mi corazón y mente han cambiado desde que te conocí... No hay nadie a quién ame más— Las palabras de Nadir cegaron por unos segundos a Malih.
—Mi sultán...— Suspiró tratando de controlar sus impulsos de omega. No podía decir que no quería besar al sexy hombre que lo dejó contra la pared. Nadir podía a hacer cualquiera desmayar y Malih estaba fascinado con la piel morena y los ojos tan honestos del sultán.
—Llámame por mi nombre— Le susurró, cautivando a Malih. Quien al sentir el aliento del sultán recordó todos los poemas que le envió. A pesar de las respuestas negativas que dió, el sultán continuaba insistiendo con profesar su amor.
—Nadir— Nombró observando inesperadamente tímido al sultán.
Nadir se excitó al sentir la exquisita escencia de Malih, además de poder ver una expresión nueva. —Malih, eres tan bello— Acarició las caderas y muslos del omega. Se apegó a su cuerpo, devorando a besos el cuello suave y blanco del rubio.
—Ah... Mi sultán, hacer esto aquí es deshonroso.— Trató de apartar al alpha, pero él ya estaba besando los labios rojizos de Malih y levantando una de sus piernas, rozando sus partes intimas. —Nadir, por favor...— Nadir se encontraba eufórico al tenerle cerca después de tanto tiempo.
—No puedo detenerme, te quiero aquí y ahora—
—Mi sultán— Le sonrió, colocando su dedo sobre los labios de Nadir. —Tiene que ser paciente... ¿No es la noche perteneciente a nosotros?—
El sultán detuvo su gozo y vió a Malih como un depredador. —Tienes razón, entonces... ¿Podrías simplemente tocarme?— Acercó la mano del rubio a su entrepierna tan despierta como el Sol matutino.
Malih se dispuso a agacharse y sacar de los pantalones del sultán a la bestia que rogaba por su atención. Nadir se asombró al ver al omega que tanto lo rechaza lamiendo su miembro de una manera tan erótica. Se lo metió dentro de su boca, a lo que el sultán no evitó gemir al sentir la caliente lengua y boca de Malih hacer de las suyas.
Malih se divertía viendo a Nadir tan exaltado. Ya que no le dejaría en paz, podría vengarse sutilmente de este modo, tirando y aflojando por su amor desesperado. ¿Por qué no jugar con el corazón de un hombre tan cruel?
Tal vez lo de ser la esposa del sultán no era una idea tan descabellada. En verdad, no lo era, en ningún sentido, ya que el sultán le proporcionaría más. Pero, por supuesto Malih no esperaba más materialmente, ni siquiera a nivel de poder.
El rubio se tragó el semen de Nadir en el momento que se vino. Se levantó y miró al excitado sultán antes de irse sin despedirse. El alpha estaba demasiado aturdido por lo ocurrido como para detener al omega y preguntarle.
Malih estuvo la mayor parte del día preguntándose sobre sus sentimientos. Rezandole a Alá y pensando en lo que hubiera querido su padre para él. Recordando a su amado padre como el mejor hombre que podría existir.
—Estoy tan avergonzado... Alá, por favor perdóname— Sollozó viendo el atardecer caer desde su ventana. —Dime, mi Dios ¿Qué debo hacer con el hombre que me persigue?— Finalizando sus plegarias pasó sus manos por su rostro.
Miró respladecer el filo de la daga que le había regalado el sultán. Ya sabía qué hacer esta noche. Primero se arreglaría para Nadir, luego iría sigilosamente hasta él y que Alá sea quién dicte sus destinos.
La noche bajó pronto. Malih no sabía sí estaba preparado, pero su voluntad lo decidía todo. Se dirigió a la habitación del Sultán. Khalil le vió extrañado, ya que Nadir no lo mandó a llamar. No lo hizo, porque prometieron verse.
—¿Podrías dejarme pasar?—
—No se me informó de esto— Se interpuso en el paso.
—Dígale al sultán que estoy aquí—
—¿Quién eres para ordenarme?—
—¿Necesito ser alguien?— Alzó la ceja Malih cansado de discutir con él.
—¡Insolente!— Justamente se abrieron las puertas.
—¿A quién le estás gritando, Khalil?— Enseguida guardó su compostura.
—Mi señor, este omega vino sin avisar...—
—¿Y quién te dijo que no lo dejaras pasar?— Le tomó de la ropa y le empujó.
—Pero, mi señor...—
—¡Cállate! Incluso sin que yo no lo hubiera llamado, puede entrar cuando quiera— El sultán le dió el paso a Malih.
—¿Y él es tu mano derecha?— Cuestionó burlón, una vez entraron a la recámara el rubio.
—Más que nada es el de mi madre— Contestó. —Solía ser un buen amigo—
—Ya sabes lo que le sucede a la gente cuando le entregas el poder y confianza— Cruzaron sus ojos y en ese momento Malih se perdió.
Un abrumante calor despertó dentro de él. Malih había entrado en celo.
→Sábado, siguiente capítulo
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Updated 130 Episodes
Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
oh oh ahora ese cuarto va arder 😅😅😅 y ni modo Malhi son los designios de Ala
2025-01-30
2
Luca Cabral
jajajajajajajajajja le cortó la Fantasía muy rápido
2025-01-04
7
Luan_Fran12
Yo creo que tu padre quisiera que busques al hombre que lo inclino y después seas feliz. El Sultán jamás hizo algo malo a tu familia.
2024-10-26
1