ROWAN
Por primera vez en mí vida tuve el valor suficiente para enfrentar a mi padre y decirle sus verdades en la cara. Me sorprendí mucho de lo que he guardado por años dentro de mi corazón, y que salió en el momento menos indicado sin ningún tipo de tapujo. Si nunca fui un verdadero hijo para él, pues mis palabras no tienen por qué afectarme en lo absoluto, ¿o sí? Después de todo fue él mismo quien me apartó, diciéndome en la propia cara y a toda boca que nunca ocuparía el puesto de hijo. Por lo menos he hecho más por él de lo que él ha hecho por mí; salvar su trasero es algo que me deja un mal sabor de boca, aunque para ser honesto, lo he hecho por Kenneth que por mí.
La relación con mi padre siempre fue mala, inexistente. Para él su vida entera fue un trabajo que lo consumió de lleno. Él pretendía que sus dos hijos varones, fuesen como él, pero para mí nunca hubo ese deseo de seguir pasos, ni de entrar a la agencia. Mi mundo siempre giró alrededor de la arquitectura, y con ayuda de mi hermano hoy soy uno de los arquitectos más reconocidos del país. Es por ello que me sorprendí al saber que mi hermano siguió los pasos de nuestro padre, pues recuerdo muy bien escucharlo decir que nunca lo haría, y más sin embargo lo hizo para complacerlo.
El Sr. Remi accedió no muy convencido de dejar ir así como si nada a mi padre, no obstante, su advertencia fue muy clara. Si mi padre los llegara a buscar, con algún tipo de intención de acabar con ellos, no habría una segunda oportunidad, pues ellos no eran de darlas.
He estado demasiado nervioso con todo lo que ha ocurrido. Kenneth me enseñó de armas y a defender, pero jamás he usado una en contra de una persona. Ver tanta sangre, oír tantos disparos y tener la imagen de mi esposa desmayada, ha sido el límite de todo lo que soy capaz de soportar. Si llegara a perder a los más importante de mi vida, me volvería un completo loco. Malory ha sido el sol que ilumina cada día de mi vida desde la primera vez en que la vi. Ella ha sido mi único y gran amor.
Al llegar a la primera clínica que se cruzó en mi camino, Damián y Dereck bajaron a Malory en sus brazos. Ha soportado mucho durante estos últimos meses, incluyendo los constantes y agotantes viajes en avión. Es normal que haya reaccionado de esa manera al ver a su hermano, que supuestamente estaba muerto; vivo.
—¿Cuánto tiene de embarazo? — pregunta una de las enfermeras, según Damián y Dereck la recuestan en una camilla —. ¿Cuál ha sido la causa del desmayo? ¿Alguna enfermedad? ¿Algún golpe?.
—No, nada de eso — sacudo la cabeza —. Le faltan unas cuantas semanas para tener al bebé.
—Bien — otro enfermero se la llevó —. Le harán exámenes y se le hará una ecografía para corroborar que todo esté en orden. Le voy a pedir que pase a recepción y brinde todos los datos de la paciente.
—Por supuesto — murmuro, viendo como se llevan a mi esposa.
Dereck se encargó de brindar todos los datos que han pedido las enfermeras de Malory, mientras yo camino de un lado y hacia el otro pensando en todo a la vez; lo sucedido en aquel bosque, la aparición del hermano muerto y el desmayo de mi princesa. Todo ocurrió demasiado rápido, que aún no logro asimilar nada.
Tras horas de haber ingresado en el hospital, la enfermera que nos recibió, nos informó que a mi esposa, le iban a intervenir quirúrgicamente el parto, ya que estaba a su tiempo y el bebé poco a poco se iba quedando sin oxígeno. El doctor que se haría cargo de ella en la cirugía, salió a decirme que el parto podía ser muy riesgoso para los dos, pero que de igual manera harían todo para que ambos salieran perfectamente. El doctor me hizo firmar un papel, dónde debía salvar la vida de alguno de los dos en caso de que el parto por cesárea se complicara.
La opresión en el pecho se hizo presente y se agudizaba cada segundo que corría. Con lágrimas en los ojos, decidí salvar a mi esposa, renunciando así a la vida de mi hijo, mientras me sentía impotente por toda lo que estaba pasando. No podía dejar de pensar en que todo iba a salir mal, pero a su vez, tenía la esperanza de que todo saldría muy bien. Que dentro de muy pocas horas tendría entre mis brazos a mi esposa y a mi hijo. Damián se acercó con un café y me tranquilizó, diciéndome que todo estaría bien.
La punzada en el pecho fue constante y me sumía en un dolor muy agudo, impidiéndome el poder respirar. ¿Qué sería de mí, sin los amores de mi vida? ¿Cómo sería ver mi perfecta vida desmoronarse frente a mis ojos y no poder hacer nada? No pude soportar tantas emociones juntas. Al salir a tomar un poco de aire, me encontré con los padres y la hermana de Malory en la entrada, con ropa diferente y luciendo irreconocibles.
—¿Cómo está mi hija? — la Sra. Molly no tardó en preguntarme según me vio —. Dime qué ella y mi nieto están bien.
—Los están atendiendo — tragué saliva —. Malory no había estado bien, ella nos escondió a todos los malestares que había estado teniendo estos últimos días... el doctor ha dicho que es un parto muy riesgoso, y que, probablemente podría uno de los dos no sobrevivir...
La Sra. Molly se abrazó a su esposo, estallando en un llanto incontrolable. Por mi primera vez, en los meses que he convivido con el Sr. Remi, lo veo totalmente indefenso y frágil. Un par de lágrimas salieron de sus ojos, y las trató de esconder entre el cuello y el cabello de su esposa sin mucho éxito. Es un padre preocupado por el bienestar de su hija. Hasta la persona más cruel tiene su corazón.
Sé que lo que hacen no es del todo bueno, pero estas personas no son malas, tal vez no tuvieron oportunidad de ganarse la vida de otra forma, además, no soy quién para juzgar la vida de otros. Ellos sienten, tienen su corazón. Son igual de vulnerables como cualquier otra persona del común. Gia se mantuvo en silencio, frunciendo el ceño y apretando los puños todo el tiempo. Su mirada luce pérdida y muy dolida. No ha de ser fácil tener que pasar por todo lo que ellos han atravesado, aunque así es ese mundo, supongo que se han acostumbrado a perder y ganar en todo momento.
Varias horas después, la enfermera llamó a los familiares de Malory. Inmediatamente todos nos acercamos a ella.
—Wow, es una familia grande — bromeó, pero ninguno está como para reír —. ¿Quién es el nuevo papá?.
Mi corazón se aceleró lleno de felicidad.
—Yo — respondí.
— Venga conmigo, conocerá a su hermosa nena.
—¿Niña? — gritaron todos.
—Sí, ha sido una preciosa niña — tenemos que cambiar todo al bebé, en la última ecografía nos habían dicho que era niño —. Venga conmigo, papá.
—Anda, ve y conoce a tu hija — asentí, siguiendo a la enfermera por un pasillo.
—¿Cómo está mi esposa?.
—Está perfecta, dento de un rato podrá verla. Ahora se encuentra en reposo — las manos me empezaron a temblar —. Le presento a su hija, papá.
Me brindó lo necesario para poder alzar a mi hija, y con una emoción indescriptible me coloqué cada implemento en el cuerpo y en la cabeza. Me llevó a otra habitación llena de cunas, unas vacías y otras con los pequeños. Se acercó directamente a una, y levantó a mi princesa con suma delicadeza. El corazón salió expulsado por mi boca.
—Es una bebé muy sana, grande y en perfecto estado de salud — la recibí entre mis brazos y todo a mi alrededor se detuvo —. Felicidades, papá.
—Mi princesa — las lágrimas no tardaron en salir —. Bienvenida al mundo, mi amor. Mamá y papá te aman muchísimo. Eres preciosa, igual que tú madre.
Besé su cabecita y la apreté contra mi pecho. La espera tan agonizante y sufrida ha valido la pena. Entre mis brazos tengo lo más precioso que Malory me ha podido brindar. Ser padre ha sido lo más maravilloso que me haya podido pasar. Tengo las emociones a flor de piel, que puedo decir, soy demasiado sensible cuando de Malory y mi hija se trata.
Poco después me permitieron ver a Malory, moría por verla y besarla. Lo primero que hice al llegar a su habitación fue atacar su boca con gran ansiedad. Miles de cosas pasaron por mi cabeza, que hasta llegué a creer que nunca más la volvería a ver.
—No podemos arriesgarnos, debemos irnos cuanto antes de este hospital — dijo, Remi, con mi pequeña entre sus brazos —. No dejaré que nada malo les suceda a mis pequeñas, ¿no es así, princesa? ¿Verdad que quieres irte con el abuelo?.
—No podemos dejar el hospital.
—Tu no te preocupes por nada, mi amor. Tu padre se encargará de todos los cuidados tuyos y de la pequeña. A todas estas, ¿cómo es que se va a llamar?.
—No lo sé, papá. Nos ha tomado por sorpresa, pues esperábamos a un niño.
—Será tremenda mi nieta — sonrió lleno de orgullo —. Dante, hazte cargo de todo.
—Ahora mismo.
—Nos vamos a casa.
Malory se encogió de hombros sin dejar protesta alguna. Al cabo de pocos minutos y después de amenazar a casi todo el personal del hospital, el doctor nos permitió salir con Malory y mi hija. Cómo que me esperan muchas aventuras con la familia de mi esposa. Y aunque esté muy feliz, siento algo de remordimiento por haberle dado la espalda a mi hermano, supongo que por eso es que Gia ha estado tan callada.
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Comments
MINNY@24💕
jajajajjaja y si tendrás muchhosisismas aventuras 😏 🙊 👀 😁🤣🤣😂
2024-01-27
4
MINNY@24💕
queeeeeeeee Remmi hiciste eso 😳😱😱 espero y no te arrepientas de haberlo hecho , y espero y el viejo los deje en paz
2024-01-27
0
Vicky De Delgado
me encantaría q le colocarán el nombre de su Bisabuela Maritza, Maritza Lombardi suena cuchy🥰🥰🥰
2024-01-07
1