Capitulo 8- Ataques

SAM

 

La mayor parte de mi niñez la pasé con mis cuatro abuelos, y con Alek, el hombre que ahora es mi esposo y el cual amo con todas las fuerzas de mi ser. De mis abuelos aprendí lo bueno y lo malo de la vida, y de mis padres a nunca rendirme ante ella. Me enamoré de Alek desde que era muy niña. Todo de él me cautivó. Pasamos de ser los mejores amigos a vernos a escondidas en la misma casa por miedo de que mi padre enloqueciera si nos viera juntos, pero quien diría que, al enterarse de nuestro noviazgo secreto, no le importara. Antes pensé que estaba mal enamorarme del chico que parecía mi hermano, siempre protegiéndome y ayudándome en todo. Pero con el tiempo me fui dando cuenta, que nuestro amor nació en un mundo donde solo existíamos él y yo.

Mi madre fue quien más me empujó a estar con él y me dio un gran sermón sobre el primer y el verdadero amor, el mismo que ella tuvo con mi padre, pero por estúpida dejó pasar para fijarse en el padre de Alek. Me sé la historia, porque mi madre nos la contó, solo para que no cometiéramos sus mismos errores. Aunque para ella el recuerdo del Sr. Alek siempre estará en lugar muy especial de su corazón: lo quiso, y mucho.

Me casé con mi primer y único amor, crecimos laboralmente con un viñedo pequeño y que ahora es uno de los más grandes de Italia, y ahora no perdemos tiempo de tener un pequeño para que nos complemente y seamos una familia. Deseamos ser padres con todas las fuerzas de nuestro corazón, y aunque me da mucho miedo con el reciente ataque que sufrimos, ese deseo aun no se va de mi cabeza. Lo quiero todo con Alek; la vida, una familia grande y numerosa, y si es posible, hasta la mismísima muerte.

—¿Es necesario que nosotros estemos allá también, mamá? No me lo tomes a mal, pero no podemos dejar nuestra vida acá en Italia e irnos de un momento para otro a Inglaterra. Tenemos nuestros negocios y nuestras obligaciones.

—Es por seguridad, mi amor. Pueden manejar los viñedos desde allá — Alek me da una mirada rápida en negación y suspiro —. No me sentiría tranquila dejándolos a ustedes dos aquí.

—Mamá, entiendo tu preocupación, pero no es necesario. Nosotros nos sabemos cuidar y…

—Sam, hazme caso, ¿sí? Estoy muy vieja como para ponerme a discutir contigo por teléfono. Será por un corto tiempo, lo prometo.

Alek se encoge de hombros y asiente sin decir nada más. Se supone que, al mes de estar casados, no deberíamos estar en esta situación de alerta, sino disfrutando de nuestra luna de miel como tanto lo soñamos, pero no hemos podido ni tener un poco de espacio para nosotros por todo lo ocurrido. Es que este mundo es incierto, y por mas que no tratemos de estar involucrados en el, siempre resultamos untándonos un poco.

—Está bien, mamá. Iremos a Inglaterra.

—Me alegra escuchar eso, cariño — sonrío.

—Te amo, mamá.

—Nosotros te amamos más, mi amor.

Cuelgo la llamada y Alek no tarda en lanzarse encima de mí, retomando lo que mi madre interrumpió hace unos minutos atrás.

—¿En que estábamos, mi reina? — pregunta seductoramente, acariciando mi muslo desnudo en círculos —. Tu madre como siempre matando nuestros momentos.

Rio.

—En que me harías el amor hasta que… — el toque insistente de la puerta corta mis palabras.

—Voy a matar al que esté tocando — al levantarse Alek de la cama, una bala impactó en su cuerpo, cayendo rápidamente en la cama y cubriendo las sabanas de un rojo muy llamativo en cuestión de segundos. Tomo mi mundo se paralizó.

—¡Alek, mi amor!.

 

 

 

 

MAYA

 

 

 

Después de acabar con el entrenamiento me dirigí a mi apartamento, ya que debía de hacer mis maletas para irme cuanto antes a Inglaterra. La tensión y la sugestión de que algo más grande está por pasar, no me ha dejado descansar adecuadamente estas últimas noches. Incluso en los entrenamientos he bajado mi rendimiento y eso es mortal para el grupo de seguridad de mi familia. Desde que mataron a André he sentido que aún nos siguen, como si nos estuvieran asechando desde las sombras. Los puedo sentir cada vez más cerca a nuestro núcleo y, eso es lo que debo evitar a toda costa. Mi función y mi deber es brindarles el entrenamiento adecuado, veloz y efectivo a cada uno de los hombres y mujeres que cuidan de mi familia y de mí a todo momento.

Emiliano, mi novio, cruza la puerta del apartamento y se me queda viendo como empaco a cada uno de mis bebés en sus fundas. Mis fusiles son mi vida entera, jamás he andado desprotegida cada que ando por ahí. Emiliano y yo llevamos como dos años de relación, es un ex militar que conocí en uno de los casinos de mi familia, hundido en una fuerte depresión e inmediatamente todo de él me llamó la curiosidad, además de que esa atracción desde el comienzo fue inevitable. Si bien mi padre por poco y que lo mata cuando nos encontró besándonos en una de los cuartos privados del casino esa misma noche, cuando lo fue conociendo, resultó por aceptarlo, pues odia con todas sus fuerzas al estado cuando fue herido en la milicia y dado de baja como si de un perro de calle se tratara; con ese punto se ganó a mis padres, que siempre han sido demasiado desconfiados para quienes nos rodean. Me encanta su pierna robótica, pero amo más el hecho de que es el hombre que conquistó mi corazón.

—¿Por qué me miras así? — digo, quebrando el silencio entre los dos y viéndolo a los ojos —. Pareciera que me fueras a matar.

Sonríe.

—Tu como siempre de desconfiada, ¿no? — me encojo de hombros y niega —. Quizás hayan otras maneras de matarte, ¿sabías?.

—Ah, ¿sí? — camina hacia mí, con ese sexy andar que me vuelve loca —. Cómo cuales.

—Si te las digo — retrocedo, hasta que mi espalda toca la pared y sus brazos me acorralan en ella —, no seria una sorpresa — su boca no tarda en atacar mi cuello y rodeo mis brazos a su nuca —. Es más, puede que hasta el que termine muerto sea yo.

Sus labios recorren mi cuello hacia mi oreja y dejar una leve mordida en el lóbulo de la misma. Muerdo mi labio y brinco a su cuerpo, enredando mis piernas a su cadera y besándolo efusivamente, mientras sus manos aprietan mi trasero contra su erección. Emiliano es el hombre de mi vida, con el que veo una familia formada. Encontrarlo y enamorarme de él, fue lo mejor que me haya podido suceder en la vida.

Su cuerpo me presiona contra la pared sin dejar de besarme y me permito abrir los ojos, para disfrutar de esa mirada tan cargada y pasional que siempre me da cuando me hace suya. Mis ojos se centran en una luz que nos señala y de un rápido movimiento bajo de su cuerpo y tomo mi fusil.

—¿Qué mierda pasa contigo, Maya?.

—¡Agáchate! — grito, y busco rápidamente el lugar de donde nos pensaban disparar con la mira—. Quieren balas; pues balas les voy a dar, hijos de puta.

 

Quito el seguro del fusil y pongo la mira en la primera ventana del edificio que está justo al frente del nuestro. Emiliano mientras saca otro fusil de corto alcance, yo desenfundo el mío sin importarme nada. El que sea que nos pensaba disparar, no tarda en responder a mi ataque y una lluvia de balas se origina entre las dos partes. Si morimos, por lo menos que nos den la puta cara y nos maten de frente, no desde nuestras espaldas. Estos ataques son una clara advertencia de que cueste lo que les cueste, nos quieren ver fuera de su camino, y ya me encargaré de saber quién es el puto que con gran afán nos quiere destruir.

Más populares

Comments

Nellys Bericote

Nellys Bericote

ESCRITORA no se te ocurra acabar con el Imperio Lombardi no te lo perdono jamás no seas mala de repente los estás acorralando y ellos tienen demasiado poder y dinero y son super inteligentes para caer estúpidamente por favor no lo hagas . Los Lombardi tienen que brillar siempre for Ever

2025-03-22

1

dies cas

dies cas

ataques simultáneos a la familia, quienes serán traidores? es la única forma que sepan dónde están!

2024-03-22

2

MINNY@24💕

MINNY@24💕

cielos más ataques 😣😣

2024-01-27

0

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play