Y el mundo entero se paralizó ante la animosa, inconfundible y ronca voz del hombre. Nadie había prestado atención a su alrededor, sus ojos estaban fijos a las dos mujeres, listos para brindarle ayuda a una de las suyas, que al instante en que viajaron la mirada al dueño de la voz, un silencio lleno de sentimientos encontrados se implantó entre todos. Incluso Nikola dejó caer una lágrima silenciosa tras verlo; André Lombardi estaba frente a ella, con una sonrisa socarrona y malvada, viéndola directamente a los ojos, pero con una mirada oscura y aterradora. Sus ojos grises ya no la recorrían con placer como anteriormente lo hacían, ahora era una mirada sedienta por su sangre.
La lluvia siguió cayendo en el denso silencio, las palabras de momento se habían esfumado de todas las bocas allí presentes.
Molly, fue la primera en reaccionar ante lo que sus ojos veían y no creían. Caminó rápidamente y tomó a su pequeño hijo por ambas mejillas, mojándose las manos por la humedad y la frialdad de su piel. Ambas miradas chocaron entre sí, y André sonrió genuinamente a su madre. Habían pasado varios meses desde la ultima vez que la había visto, y para sus ojos seguía luciendo igual de hermosa. Él no tardó en estrecharlo entre sus brazos y contra su pecho, anhelaba el calor de su madre. Por otro lado, Molly tragó el inmenso cúmulo de revoluciones que estallaron contra un pedacito de ella.
—¡Por qué demonios me haces sufrir! — gritó, ensordecedoramente en el silencio —. ¡André!.
Molly quería insultarle, golpearle. De alguna manera quería demostrarle el sufrimiento de largos meses por su muerte, pero sus lágrimas no dejaban de caer una tras otra.
—Tranquila, mamá. Aquí estoy, nunca me he ido y jamás me iré — besó su frente y se separó un poco. Nunca había visto a su madre llorar tan desconsolada —. ¿Crees que me matarían así de fácil? Sabes perfectamente que yerba mala nunca muere.
—¡Eres un pequeño bastardo! — fue lo único que se le ocurrió gritarle, dejando una fuerte cachetada en la mejilla de su propio hijo —. ¡Y yo como estúpida llorándole a quien sabe quién! ¡Cada día! ¡Cada noche! ¡Cada maldito segundo lloré por mi hijo muerto! ¿No sientes remordimiento con tu madre, André Lombardi?.
Molly posó ambas manos en el pecho de su hijo y lo presionó, cerciorándose que estuviera intacto, y que no era una alucinación. Estaba vez era real, no otro de sus tantos sueños. André no detuvo la reacción de su madre. Solo la dejó liberar el dolor contra él, después de todo se lo merecía.
—André… — Gia no dejaba de temblar desde el primer momento en que lo vio —. André — repitió.
Gia se culpaba por la muerte de su hermano y no daba fe que fuera él quien estuviera a pocos pasos de ella. André solo abrió los brazos y la recibió sin soltar a su madre. Todo parecía un sueño, algo irreal. Sus lágrimas cayeron aún más fuertes de cuando murió.
¿Por qué había fingido su muerte? ¿Por qué no contó con ella para su plan? Por supuesto que ella sabía que André tenía un plan detrás de su falsa muerte. Él era un chico perspicaz, y muy cuidadoso a la hora de dar un paso. ¿Cuál era el plan de su hermano menor? Se preguntó sin dejar de mirarlo a los ojos.
Malory quedó congelada desde su lugar, sintiendo como cada segundo le faltaba el aire para poder respirar. Solo fue su padre quien la sostuvo en sus brazos cuando se desvaneció en el aire, e instantes después llegó Rowan y Kenneth a asistirla. Los hermanos Beck no pudieron despegar en el jet por el mal tiempo, así que no tuvieron de otra si no de esperar a que el piloto les informara que ya podían partir. La curiosidad les había ganado, y se encontraban desde lejos observando absolutamente todo cuando Malory se desmayó por el impacto. Al igual que la familia, ellos quedaron sorprendidos al ver al chico que según había muerto unos meses atrás.
Al momento que se percataron de que la mujer había entrado a la inconciencia, el silencioso bosque cobró vida. El estruendoso impacto de bombas y disparos alertó a cada uno de los presentes. Nikola, de nuevo los había acorralado, su plan que, aunque fuera suicida, seria efectivo. Y como ratas tenia a cada miembro de esa familia en una pequeña caja listos para acabar con ellos.
Cada uno se posicionó en su lugar, mientras que los hombres más jóvenes cargaban a Malory hacia una de las camionetas. Maya tomó su posición de ataque junto con Emiliano, y desde lo lejos protegió con su destreza a cada uno de los suyos.
—Debes irte, Gia — ella no supo en que momento se encontraba junto a Kenneth disparando su arma contra varios hombres vestidos, aparentemente de civil —. Ellos son agentes especiales, Gia — afirmó el hombre.
—¿Cómo es que lo sabes?.
—¿Olvidaste tan pronto que fui uno de ellos? — Gia enarcó una ceja —. Debes irte, yo me hago cargo.
—¿Qué quieres decir con eso?.
Kenneth le dio un último beso fugaz en los labios y le sonrió, tomando el arma de ella y cubriendo su cuerpo para que así pudiera escapar. Todo pasaba rápido frente a los ojos de ella, que no lograba asimilar nada de lo que estaba pasando. Mientras las balas llovían en varias direcciones, ella no pudo aparatar la mirada del hombre del cual se había enamorado en tan poco tiempo, y que ahora estaba demostrándole lo que ella significaba para él.
Dante la sacó de sus pensamientos, tirando de su brazo y llevándola con él a una de las camionetas de escape. Solo había una ruta en el bosque, y ese mismo camino los llevaría directo a una carretera donde se mezclarían con el tráfico y desaparecerían como fantasmas. Un total de diez camionetas tomaron una carrera rápida contra el tiempo.
André se situó detrás de Nikola, tomándola de la nuca y llevándola arrastras hacia una de las camionetas. Esperó meses para tenerla en sus manos, y no iba a permitir que la mujer que lo engañó y lo asesinó quedara con vida. Seria toda una perdida de su valioso tiempo.
—¡No te atrevas a hacerme nada, hijo de su puta madre! — chilló ella —. ¡Mataré a cada uno de ustedes! ¡Lo juro!.
André rio secamente.
—Ah, ¿sí? ¿De la misma manera en la que me mataste a mí? — la tiró en el interior del auto, y Giraldo, el colombiano, arrancó a toda velocidad según él se subió —. Quiero ver cómo es que vas a matarnos. Esto será muy interesante.
—¡Tus estas muerto! — las lagrimas estaban al borde de sus ojos —. ¡Yo misma te maté, maldito desgraciado! ¡No puedes estar vivo!.
—Tócame y te darás cuenta que estoy muy vivo — sonrió ladeado, nada le importaba más a André que arrancarle la cabeza él mismo, y su padre lo sabía, después de todo, él siempre supo que aún seguía con vida.
—¡No eres real! — André sostuvo a Nikola de la barbilla, ejerciendo fuerza bruta contra ella.
—Oh, ¿Qué no soy real? — se burló —. Entonces te devolveré a la realidad a las malas, ya no tienes que seguir en un mundo de fantasía, Y no te preocupes por nada, mamacita, te gustará. Estoy seguro que te gustará vivir mi realidad.
—Quieres que te arranque las manos y te cosa el hocico, ¿verdad? — advirtió la chica sentada en el asiento del copiloto, viéndolo a los ojos llena de furia —. Inténtalo y te mueres, maricón.
—No uses ese acento tan sexy, mi reina, ya sabes cómo me pone — ella no le tenía paciencia, André podría ser el hombre más insoportable cuando se lo proponía —. Recuerda que soy todo tuyo y de nadie más.
—Suelta a esa perra, no quiero tener que arrancarte las manos por infectarte de cancha — André sonrió, soltando a Nikola quien no dejaba de verlo y soltar lágrimas silenciosas. En el fondo lo amaba, pero el deber con su padre y la codicia de su madre, fue más fuerte que el supuesto amor —. Te juro por mi madrecita divina, que esta me la pagas, italiano de mierda.
—Me enamoro cada día más de tu violencia — canturreó, tirándole un guiño a la mujer que siempre ha estado a su lado —. Haz de mí lo que tú quieras, estoy a tus pies y lo sabes.
—No me busques porque me encuentras, papacito — volvió la mirada al frente y sonrió, se había enamorado del italiano, ya no había duda —. ¿A la bodega?.
—A la bodega — afirmó André.
Mientras la familia Lombardi escapaba, padre e hijo estaban siendo capturados por los agentes espaciales de la DEA. Su condena podría ser perpetua por el hecho de haber protegido a los narcotraficantes más buscados de los tiempos. La ironía estaba reflejada en los rostros de ambos hombres. Mientras uno pensaba en las duras y crueles palabras de su hijo dirigidas con tanto desprecio hacia él, el otro simplemente sonrió tras darse cuenta que la mujer que amaba tenía oportunidad de seguir haciendo del mundo una maldita perdición con tan solo presencia, y eso lo hacia feliz.
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Comments
Gloria Farfan Vallejos
Remi Molly no te va a perdonar así de fácil
y yo que pensé que dante era el loco y al final la rana René e el más loco por fingir su muerte
y todo lo hizo para atrapar a nikolA
y no pensó en el sufrimiento de su familia y en especial de su mamá
que mal eso no se hace
2024-04-03
2
MINNY@24💕
oh Remmi bastardo dijera Marissa como pudiste ocultarselo a Molly ,, y to pensando que no lo sabias que la del plan era Gia 😣😣 dios me va a dar algo escritora de verdad
2024-01-27
2
Vicky De Delgado
😳😳😳😳😳😳😳😳😳Remi Lombardi tú sabías q el Diablo de tu hijo Andre estaba vivo y permitiste q Molly sufriera todo este tiempo, prepárate xq en lo q se entere el muerto vas a ser tu🤭🤭🤭🤭
2024-01-07
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