Capítulo 16

Narrador omnisciente

 

 

La venganza de una muerte, empujará a la descendencia Lombardi a seguir con el mismo hilo de sus padres y abuelos; la traición se paga con sangre

 

 

La tarde se hizo oscura, fría, lluviosa y tenebrosa en cuestión de segundos. Las ramas que se encontraban tiradas en la tierra, crujieron por el pisar de los zapatos de las personas que por allí caminaban; intimidantes, llenos de odio y mucho rencor guardado en sus corazones. Después de meses de buscar y no encontrar a la persona que se había atrevido a darles un golpe certero y mortal en el núcleo de la familia más poderosa de la tierra, por fin tenían entre sus manos a una impaciente y temerosa mujer que pensaba en que moriría satisfecha y llena de orgullo al haber matado con sus propias manos a una de las piezas más importantes de aquella jerarquía.

Dereck se detuvo en el centro, donde sus presas tenían oportunidad de correr a dónde sea que el bosque los llevara. Los Lombardi conocían como la palma de su mano aquel bosque, allí crecieron, allí se formaron como los asesinos más despiadados y sin corazón alguno del mundo. Allí escondieron sus más íntimos secretos durante cada día de su existencia, y, aunque en su vida ya no los acompañaran en carne y huesos sus abuelos; Maritza y Maximiliano, el bosque irradiaba esencia y la naturaleza de la maldad por su propio defecto.

Cada uno se situó en el lugar correspondiente, mientras que Dereck hacia caer de rodillas a la mujer que sostenía firmemente del brazo. Los mayores de la familia se sentaron a contemplar del espectáculo que su descendencia estaría a punto de llevar a cabo. Por supuesto que se sentían los padres más orgullosos que pudiesen existir al ver a sus hijos reluciendo su buen nombre en lo más alto.

Malory se acercó a ellos, a paso firme, decidido e intimidante. Su avanzado embarazo no la dejó participar del ritual de caza tan significativo para su familia, pero en su mente solo llegaba una y otra vez la imagen desconocida de su hermano muerto. La rabia y el querer ver sangre correr por la piel de quien por tantos años se presentó frente a sí como una impostora, la tenia cegada por completo.

Nadie es tan bueno como dice ser, y Malory tenia su maldad muy bien oculta por pretender una vida más digna, y sin embargo, ahí se encontraba de pie, mirando con una sonrisa ladeada a la mujer que asesinó a su hermano a sangre fría, viéndola con el mayor de los desprecios. Nikola levantó la barbilla con honor y sin miedo ante la mujer frente a sí, el miedo no era parte de su lenguaje, pero pudo sentir como su piel se erizaba ante la mirada verdosa y asesina de una Lombardi, una la cual le era desconocida.

Nikola Domanski quería venganza por la muerte de su padre; Jared Domanski, por ello tanto teatro y tantos años fingiendo quien no era. Supo como entrar en las filas del ejercito y se ganó el privilegio, por su gran desempeño de ser parte de la agencia de antidrogas de los Estados Unidos. Sus planes se habían ido por la borda, cuando de momento le tocó actuar rápidamente antes de que la única oportunidad se viera obstruida, de nuevo. La muerte de André le dolió, fue el dolor más amargo y dulce de toda su vida, más lo ocultó, jurándole lealtad a quien no la vio nacer.

Malory hizo un recorrido firme y poco profundo en la mejilla de la mujer que culminó en el centro del cuello. Casi como una sutil caricia con una de sus cuchillas, las cuales no agarraba con tanta firmeza como ahora desde hace años.

—Y yo tratando de ser buena cuñada con una hija de puta — habló, riéndose de ella misma. Cómo pudo ser tan estúpida y no dejarse guiar por ese instinto malicioso tan característico que su familia siempre le inculcó, se recriminó —. Eso ahora mismo es tan irrelevante.

—Mátame de una vez y deja de actuar como si pretendieras ganar importancia ante los tuyos — la gemela “buena” ensanchó una sonrisa torcida.

—La muerte se disfruta; la agonía se apremia aún más con cada gota de sangre — suspiró —. Matar es tan poético y alimenta mi alma como no tienes idea.

Malory sentía florecer, ¿en qué momento había cambiado de parecer? Directamente nunca había matado a alguien, pero sus maravillosas y diminutas bombas sí lo había hecho por ella. ¿Por qué seguir fingiendo alguien que no es? Se preguntaba cada día de su vida, viéndose al espejo, convertida en lo que tanto soñó; una mujer emprendedora.

Nikola rio con absurdo cinismo.

—No eres tan diferente a André — la tan sola mención de su hermano, hacia que su control se esfumara en una milésima de segundo.

De un ágil y rápido movimiento, la tomó del cabello y lo enrolló en su mano, ejerciendo presión con el cuchillo en su cuello, lista para atravesar su carne en cualquier momento.

—Te dije que el nombre de mi hermano te quedaba muy grande — susurró, a escasos centímetros de su rostro —. Y mejor no me provoques, porque es una pena que te mate tan pronto. Los demás también quieren desahogarse con tan asqueroso cuerpo como el tuyo.

—¿O es que no tienes el valor suficiente para hacerlo por tu cuenta? — Nikola la desafió burlonamente.

El demonio que habita en el interior de Malory despertó de tan largo y profundo sueño. Su mirada se oscureció de un solo parpadeo, y solo se acreditó la rapidez de Dereck para que el cuchillo no atravesara sosegadamente el cuello de Nikola, quien con una sonrisa de insinuación la retaba y la provoca aún más.

—Es mejor que pienses cuando hables — advirtió el hombre, empujando a Nikola hacia un lado —.  Ten calma, Malory.

—Estoy calmada.

Dereck llevó a Malory a un lado y dejó un suave susurro en su oído, mientras Nikola se ponía en pie, planeando en su mente cómo escapar de la encerrona. Todos observaban a distancia la escena, con gran ansiedad de descargar toda esa furia que los empezaba a ahogar.

En el mundo bajo de las drogas, la traición es la sentencia que dicta el alma de una persona con poco valor a quienes mayor poder tienen. El reloj corría lento, tortuoso para todos los presentes. La mujer, blanco de sus flechas, se quedó paralizada en medio del denso y espeso bosque. Su mente trabajaba a gran velocidad, tratando de dar un paso cuidadoso. La lluvia se intensificó, las lágrimas de la fuerte lluvia bajaban por su rostro, empapando su cuerpo con rapidez.

Los pies de la mujer no se movieron tras varios segundos; segundos en los que cada integrante de la familia empezaba a desesperarse por no ver el movimiento de la mujer. No tendría placer si ella no trataba de luchar por su vida en falso. Una muerte rápida no era para nada adrenalínico para sus venas.

Decidida, enfadada y con la ropa completamente mojada por la lluvia; Gia bajó de la rama de un árbol y se acercó a Nikola.

Nikola sonrió, su plan de permanecer quieta al parecer funcionó.

—¡Qué estás esperando! — de una fuerte patada en el coxis, Nikola se movió.

Nikola levantó la cabeza y, aun con las manos presas, se giró hacia Gia.

—Están justamente donde quiero que estén — susurró.

La mujer de cabello rojo y mirada grisácea, casi una viva imagen de lo que era Maritza a su edad, frunció el ceño. Su paciencia tenía limites, y el mal día, mas las emociones que la atormentaban por dentro, no eran de mucha ayuda. Su lado bestial necesitaba de un poco de sangre para volver a ser ella misma.

Gia dio un paso hacia ella, entornando la mirada más sanguinaria que Nikola hubiera visto antes. Entre las gemelas, catalogó a Gia como la más estratégica y violenta. Y no falló, Gia se movió despaciosamente mientras estudiaba cada rasgo y movimiento del enemigo.

El duro y frio cañón amortiguó el golpe de cabeza que Nikola pretendía dar, no supo ni en qué momento la mujer había sacado un arma. Gia sonrió, Siempre un paso adelante, su abuela le enseñó muy bien.

—¿Qué te creías, pedazo de mierda? — escupió la pelirroja, afirmando el agarre en su fiel Revolver Taurus 65 357MG, bañado de un brillante y profundo oro poco común.

Nikola rio descabelladamente. Maya, Dante, Damián y Dereck ya se encontraban a pocos pasos de ella, a la espera del siguiente movimiento de la mujer.

—Que están donde quiero que estén — repitió, mirándola directamente a los ojos —: En sus malditas tumbas.

—¡Lamento la tardanza, familia! — vociferó una profunda voz que silenció completamente el bosque.

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Comments

Gloria Farfan Vallejos

Gloria Farfan Vallejos

que no murió Andre
ya parece mí serie favorita de Perú 🇵🇪🇵🇪 al fondo hay sitio
que reviven a los muertos
que emocionante o quien es
tengo mucha curiosidad

2024-04-03

2

Ali Fajardo

Ali Fajardo

apareció andre

2023-12-16

2

Maris Benitez

Maris Benitez

Apareció Andrés 🫣🫣🫣🫣🫣🫣🫣🫣🫣🤪🤪🤪🤪🤪🤪🤪🤪🤪🤪🤪😃😃😃😃😃

2023-11-16

3

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