En medio de una batalla constante entre los cazadores Butterfly y los licántropos...
Scott Brown, un joven butterfly que busca acabar con ambos bandos... y Julieta Hoffnung, la princesa de uno de los Clanes de los Licántropos, que busca salvar a su pueblo de los cazadores y de otros Clanes... terminan por sellar sus destinos al cruzar sus historias en una fiesta.
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Capitulo #10: Cazadora
Querido Diario…
Hoy me siento mejor…
No podía creer que habían pasado tres años desde que mi entrenamiento con León había comenzado…
Pero cuando pude ver como unos cazadores estaban persiguiendo a unos licántropos en lo profundo del bosque, me di cuenta de que ya no era la misma de antes.
Esos cazadores se impulsaron con las ramas de los árboles para tratar de cortarlos como mantequilla con sus espadas. Solo que para su mala suerte, en un parpadeo sus presas se desvanecieron en el momento exacto.
Confundidos aterrizaron en el suelo y voltearon a verme con las cejas arqueadas por el enojo.
—¡¡¿Quién te crees que eres?!!
—Tú… —se percató de la espada de madera que tenía sujeta a mi cintura—. ¿Otro Butterfly? ¡Oye! Idiota ¡No te das cuenta de que esos monstruos pueden matarte!
—Sí eres un Butterfly como nosotros deberías… —me quite la capucha de mi capa roja, al verme con más detalle se dieron cuenta de quién era, más que nada por mi heterocromía—. Un Alfa…
—Detrás mío… —les ordené agarrando el mango de mi espada—.
—¡¡Maldita fenómeno!!
—¡¡No te entrometas!!
Los cazadores se lanzaron hacia mí con salto para atacarme con sus espadas, su olor no era agradable, sus espadas olían a sangre, a putrefacción, resultado de todas las vidas que habían arrebatado en sus años de vida.
El enojo fue un impulso que potenció mi cuerpo y mi olfato, haciendo que pudiera esquivarlos con facilidad.
—¿Qué? Ella desapareció de… —aparecí detrás del cazador con la hoja de mi espada a centímetros de su cuello—.
—Wolf Blades... —murmuré segundos antes de decapitarlo con mi espada de madera, su cabeza salió disparada hasta impactar contra el barro del suelo—.
Los demás a pesar de haber visto la muerte de su compañero trataron de atacarme, lo que me forzó a matarlos uno por uno.
—¿Se encuentran bien? —les pregunté a los pobres licántropos que estaban en el suelo fascinados por lo que había hecho—.
—¡¿Cómo hiciste eso?!
—Whoa, se nota que eres un Alfa
—¡¡Señorita Alfa!! ¡¡¿Cómo fue capaz de derrotar a los cazadores?!!
—Jaja, supongo que fue cuestión de esfuerzo y sudor. Sí, solo eso pero… díganme ¿Ya tienen un lugar donde quedarse?
Tras completar mi entrenamiento con León, me dispuse a continuar mi viaje para salvar a mi padre de los cazadores.
—Iras tras Monarca ¿no es verdad? —dijo recordada en la pared—.
—Sí, mi padre y mi pueblo fueron capturados por él y… ¡Debo salvarlos!
—¡Hmph! Niña, niña, nunca cambias —se burló con un suspiro—. Conozco a alguien que puede darte información sobre él, es una vieja amiga, tal vez puedas comenzar por ahí
Por consejo de mi maestra borracha fui a un lugar donde podría obtener más información sobre ese tal Monarca; ese lugar era un burdel de mala muerte que estaba ubicado en un pueblo cercano.
—Alto… no está permitido que entren humanos a este lugar
Le enseñé mi espada en su mundo, al ver el símbolo de flores en la funda, el guardia del burdel retrocedió para dejarme pasar.
—Uhm, Madam Valen, se encuentra al fondo a la derecha, solo evita hacerla enojar. Ha tenido un mal día y no quiero sacar otro cadáver de su oficina
—S-sí, tendré cuidado
Por lo que los Willstong me habían contado ese pueblo era habitado por vampiros que vivían en paz con los humanos, la causante de eso había sido Valentina Williams, una vampiro que hace cientos de décadas había conseguido la alianza con los humanos.
—Oh, pasa, por favor —dijo Madam Valen desde su escritorio mientras tenía un cigarrillo en su mano—.
—Madam —comencé entrando a su oficina con las piernas temblorosas—. Hola, quisiera…
—¡Vaya! ¡Vaya! —me interrumpió Madam Valen—. ¡Pero si es una hoffnung! Una Alfa del clan de la nieve, eso sí que es nuevo ya que tú clan jamás sale del domo de la diosa Moon
—¿Qué? Ah… eh ¿Usted conoce a mi clan?
—¡Obvio! Ustedes son casi un mito en mi pueblo, más que nada porque es una rareza verlos en el mundo exterior pero dime ¿Qué es lo que haces aquí? Pequeña hoffnung
—So-Solo quiero que me ayudes a encontrar a mi padre. Verás… —dije acercándome al escritorio de Madam Valen—. ¡El líder de los cazadores lo raptó! ¡Y debo salvarlo a él y a mi pueblo que también fue capturado!
—Huhm, entiendo… —se recargo en su silla mientras volteaba a verme con su afilada mirada roja—. Quieres información ¿verdad?
—S-sí, quiero información que me ayude a llegar a Monarca
—Te la daré pero a cambio necesito que me traigas información de Ashy Butterfly
—¿Eh? ¿Ashy Butterfly?
“Vaya nombre más ridículo” pensé arqueando las cejas
—Sí, ese mismo, se dice por ahí, que ese es el nombre del Cazador de Butterflys
—¿Qué? Un cazador de… ¿Cazadores? Espera… ¿Hay alguien matando a los Butterfly?
—Jaja, no solo a los Butterfly, Cari, sino que también a los licántropos.
—¿Un Cazador… de los dos bandos? Eso… es raro
—Hmph, nadie sabe nada de ese cazador más que su apodo, y déjame decirte. Qué nunca había visto a Monarca tan nervioso por un enemigo, es por qué quiero saber más de él o ella. Tráeme información y yo te daré información de Monarca. ¡Es un intercambio justo!
—Bien… pero ¿Al menos sabes dónde puedo comenzar a buscarlo? Digo, no es como si conociera mucho el mundo humano
—Rumores querida… rumores, la gente se mueve por rumores y esos rumores, indican que hasta el diablo tiene territorio
—¿Qué territorio? Habla más claro, Madam
—El Infierno… —dijo soltando humo por la boca—. Donde todas las desgracias suceden, el bosque donde comenzó todo para el diablo…
—El bosque nevado —añadí respirando hondo—. ¡Entiendo!
—Buena suerte, niña salvadora
Sin perder más el tiempo fui al lugar donde antes estaba ubicado el domo de luz; al llegar me llevé una desgarradora sorpresa, mi pueblo estaba vacío y cubierto de nieve, lo que antes brillaba con el cielo azul, ahora era un pueblo fantasma con cadáveres congelados.
—Papá… —me lamenté deteniéndome frente a mi antigua casa—.
Antes de que pudiera romper en llanto, escuché a los cazadores acercarse, me escondí encima del tejado y observé cómo un grupo de casi 20 de ellos, estaban arrastrando unos barriles llenos de un líquido azul.
—¡¿Qué esperan?! Debemos llevar la esencia al pozo antes de que esa cosa salga de su escondite
—Esto es increíble ¿Por qué nosotros tenemos que alimentar a Charlotte?
—¡Deja de quejarte! ¡Y mueve el culo!
—Esto es una porquería…
Los cazadores siguieron arrastrando los barriles hasta que unas granadas con stickers de patitos cayeron en los pies de unos cuantos.
—¿Qué? Grana…
Ellos ni siquiera tuvieron tiempo de reaccionar cuando explotaron en miles de pedazos, manchando el suelo con sangre y ese extraño líquido azúl.
Gracias a la explosión una barrera de humo azul envolvió la zona, dejando cegados a los que habían sobrevivido.
—¿Qué demonios? ¡Todos en guardia!
—¿Quién nos está atacando?
—Tsh ¡¡Es ese miserable!! —gritó el líder de ese grupo—.
Del humo salió una silueta de ojos rojos que se movió como un relámpago entre el caos que había causado; uno por uno fueron cayendo hasta que el último fue sorprendido por un joven con goggles en la cabeza y una pistola llena de stickers de hello Kitty.
—¡Buu! —se burló poniéndole la pistola en la cabeza—.
—Ashy Butterfly… —murmuró el cazador al reconocerlo—
—Ro-Romeo… —susurré al reconocerlo desde lo alto del tejado—.