Alguna vez as imaginado que pasaria si sales con tu mejor "amigo? soy Lixy Soledo y vivo con mi mejor amigo mejor dicho él vive conmigo! Damon Falcó el chico que cualquier chica quiere al lado, guapo y carismático pero es mi mejor amigo, y ahí una regla! y la regia es! No salimos con amigos!
NovelToon tiene autorización de Ariane Salvatore Falcó para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capítulo 10
El eco de las palabras de Damon en el pasillo aún resonaba en la suite, dejando un rastro de autoridad que Raphael no se atrevió a cuestionar de inmediato. Una vez dentro de la habitación principal, el silencio se volvió denso, cargado de una electricidad que solo ellos dos comprendían.
Lixy se cruzó de brazos, observando a Damon cerrar la puerta con esa calma que siempre precedía a sus movimientos más audaces.
—Fuiste algo... —empezó ella, buscando la palabra adecuada.
Damon no esperó. Se movió con la rapidez de una sombra y la tomó de la cintura, acorralándola contra la pared de la habitación. Sus ojos azules, ahora oscurecidos, se clavaron en los de ella con una intensidad que le robó el aliento.
—¿Algo qué? —preguntó él, su voz vibrando contra la piel de Lixy.
Lixy sonrió, sintiendo el calor que emanaba de su cuerpo.
—Se podría decir que... duro. Un poco tajante con tu hermano, ¿no crees?
—¿Crees? —Damon arqueó una ceja, acortando la distancia hasta que sus pechos se rozaron—. Solo marco territorio. Es mi casa, Lixy. Y tú... tú dormirás aquí.
Lixy parpadeó, sorprendida por la determinación en su voz.
—¿Ah? Pero Damon... le dije a Liz que... Ellos pensarán mal si duermo contigo. No son tontos, Raphael ya sospecha algo.
—Lo que oíste —reiteró él, ignorando sus protestas—. Dormirás en esta cama.
—Lo sé... pero supondrán que estamos haciendo de todo —susurró ella, pegando su frente al pecho de él, rindiéndose ante el aroma a madera y tabaco que siempre lo acompañaba.
—Que piensen lo que quieran —sentenció Damon, relajando el agarre en su cintura para acariciar su espalda—. Fue un día agotador.
Lixy suspiró, dejando que la tensión del día se evaporara. Con movimientos lentos, comenzó a ayudarlo a quitarse el saco, dejando que cayera al suelo sin cuidado, y empezó a desabotonar su camisa blanca.
—Ujum... —murmuró ella, concentrada en los botones.
De repente, Damon la detuvo, sujetando sus muñecas.
—Quieta, gatita.
—Jajaja, no he hecho nada —rio ella, mirándolo con inocencia fingida.
—Te conozco —replicó él con una sonrisa ladeada—. Sé cuando tienes esa mirada de "mañosa".
—No tengo planes de portarme mal, lo juro.
—¿Ah, no?
### La Deuda Pendiente
Sin previo aviso, Damon la elevó en vilo, cargándola con una facilidad pasmosa. Lixy soltó un pequeño grito de sorpresa mientras él la llevaba hacia la cama, dejándola caer sobre el edredón de seda negra.
—¡Oye! —protestó ella, sosteniéndose con los codos—. ¿Qué fue eso?
Damon se despojó de la camisa, revelando su torso marcado por el gimnasio y algunas cicatrices que contaban historias que ella aún no conocía del todo. Se subió a la cama, gateando sobre ella como un cazador.
—No te he castigado por lo del otro día, gata mañosa. Lo de las esposas... eso tiene un precio.
Lixy tragó saliva, sintiendo un nudo de anticipación en el estómago.
—¿Ah? Creí que ya se te había olvidado.
—En tus sueños —Damon sonrió con un destello de maldad en sus ojos—. No olvido una deuda, y menos una tan... pública.
Lixy se puso nerviosa bajo su mirada. Damon tomó uno de sus pies, elevándolo a la altura de su pecho. Con una delicadeza que contrastaba con su rudeza habitual, retiró la zapatilla de tacón y comenzó a acariciar el arco de su pie. Sus dedos presionaban y aflojaban rítmicamente, dándole un masaje que hizo que Lixy soltara un suspiro largo.
—Deos... eso se siente muy bien... —admitió ella, cerrando los ojos.
Damon no se detuvo ahí. Bajó ese pie con cuidado y repitió el proceso con el otro. Luego, se inclinó. Sus labios rozaron la piel sensible de su tobillo, dejando pequeños mordiscos y besos húmedos que subían por su pantorrilla, trazando un camino de fuego hasta llegar peligrosamente cerca de su entrepierna.
—¡No sigas! —jadeó Lixy, mordiéndose los labios. Su cuerpo se contraía por instinto, sintiendo la humedad de la lengua de Damon a través de la fina tela de su vestido.
—¿Segura... mm? —preguntó él de reojo, sin interrumpir su labor.
Lixy elevó el mentón, buscando aire, y hundió sus manos en el cabello castaño de Damon, apretando con fuerza.
—¡Si me haces gemir, ellos escucharán! —le advirtió en un susurro desesperado.
—Aún mejor~ —respondió él, incorporándose para quedar de rodillas entre sus piernas abiertas.
Con un movimiento experto, Damon metió las manos bajo el dobladillo de su vestido corto y, con una lentitud tortuosa, deslizó sus bragas hacia abajo hasta quitárselas por completo.
—Los dos sabemos que no harás nada... ¿Por qué te gusta provocarme tanto? —le reclamó ella, con la respiración entrecortada.
—Tus expresiones... no las había visto así antes. Son, digamos... interesantes —confesó él, disfrutando del poder que tenía sobre ella.
—Infeliz... —masbulló Lixy—. Si me vas a calentar y dejar sin... mejor olvida la idea, porque te abusaré, Damon Falco.
—Jajaja, no creo que puedas —desafió él.
Deslizó una mano hasta sus hombros, bajando los tirantes del vestido y dejando sus senos expuestos al aire fresco de la habitación. Sus manos, grandes y cálidas, comenzaron a estimularla, rodeando y apretando con una cadencia que hizo que Lixy arqueara la espalda contra las sábanas.
—¡OMG! A veces eres... —Lixy apretó las sábanas con los puños, dejando salir un gemido suave que trató de ahogar contra su hombro—. Mm~
Damon bajó la cabeza, capturando uno de sus pechos con su boca mientras su mano libre bajaba para frotar su intimidad, ya húmeda y palpitante. Lixy sentía que iba a perder el sentido; la combinación de su lengua y sus dedos era una tortura deliciosa.
—Joder... Damon... detente... mm... —suplicaba ella, aunque sus caderas se elevaban buscando más contacto, y sus uñas se clavaban en la nuca de él.
Damon continuó, llevándola al borde mismo del abismo. Lixy temblaba, sus sentidos enfocados únicamente en el punto donde él la tocaba. La excitación era tan alta que ya no le importaba quién pudiera estar al otro lado de la pared.
—¡Ya deja de frotarlo y mételo! —exigió ella, con la voz rota por el deseo.
Damon se detuvo abruptamente. Se incorporó un poco y le susurró al oído, con una sonrisa que ella no pudo ver pero que sintió en su tono:
—Lo haría... pero ya tardamos mucho y tu linda hermana te está esperando. No queremos que piense mal, ¿verdad?
Lixy abrió los ojos de par en par, procesando la crueldad del momento.
—¡Damon Falco! ¡ERES UN DEMONIO!
Como si hubiera sido invocado por sus palabras, un golpe suave sonó en la puerta.
**TOK TOK**
—Hermana... —la voz de Lizbeth llegó desde el pasillo.
Lixy cubrió su boca con ambas manos de inmediato, apretando las piernas con fuerza para contener el eco de su propia excitación. Miró a Damon con una furia incendiaria. *(Me las pagarás, infeliz)*.
Damon, con una calma exasperante, se ajustó el pantalón y se guardó el miembro, sonriendo de lado mientras la observaba desarmada sobre la cama.
—Ya ve y sal —le susurró, dándole un beso rápido en la mejilla—. Yo tengo que encargarme de esto... a solas.
—Eres un descarado... —le siseó ella, tratando de recomponer su vestido con manos temblorosas.
—Jajajaj.
—Hermana... —insistió Lizbeth afuera.
—¡Voy! —respondió Lixy, forzando una voz normal.
—Lo siento si interrumpo... solo que... necesito hablar contigo —dijo Lizbeth, sonando algo preocupada.
—No te preocupes, allá voy... —Lixy se puso de pie, sintiendo una incomodidad húmeda entre sus piernas que la hacía caminar de forma extraña. Miró a Damon, quien seguía sentado en la cama, observándola con burla—. Bien, te veo en la otra habitación, Liz.
Antes de salir, Lixy le lanzó una última mirada de odio puro a Damon. Él, lejos de intimidarse, le dedicó una última estocada verbal.
—¿Mojadita, mm?
—Idiota —masculló ella antes de salir y cerrar la puerta tras de sí, dejándolo solo con su risa victoriosa y una suite que se sentía demasiado pequeña para tanto deseo contenido.
Lixy...qué fue eso ???....celos !!...no qué no ? /Slight//Chuckle//Chuckle//Proud/