NovelToon NovelToon
Soñe Con El Antes De Nacer

Soñe Con El Antes De Nacer

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Reencarnación / BL / Completas
Popularitas:5.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Annyaeliza

Elior siempre se sintió fuera de lugar.
En su vida pasada fue profesora de ciencias, alguien que creía en la lógica… hasta que murió y despertó en un mundo regido por jerarquías, vínculos y destinos imposibles de ignorar.
Ahora es un omega masculino de belleza andrógina, hijo de los duques del Ducado de Lirien, rodeado de protección… y de miradas peligrosas.
Desde antes de renacer, soñaba con un hombre que nunca vio, pero que su cuerpo siempre reconoció.
Cuando el mundo intenta reclamarlo como una oportunidad política, Elior descubre que el vínculo que lo llama no exige posesión, sino espera.
🌙 Omegaverse · Reencarnación · Romance BL · Deseo contenido · Consentimiento

Advertencias:
Presión política sobre omegas · Intentos de reclamo forzado (no consumados) · Tensión emocional intensa
✔️ Sin violación
✔️ Sin romance forzado

NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: Cuando despierto distinto

Desperté antes del amanecer.

No por un ruido ni por una pesadilla, sino por una sensación demasiado presente como para seguir dormido. El aire aún era frío y tenue, pero mi cuerpo estaba tibio, despierto, como si no hubiera descansado del todo.

Me quedé inmóvil unos segundos, respirando.

El recuerdo del sueño seguía ahí.

No borroso.

No fragmentado.

Claro.

La presión firme a mi espalda. El calor constante. La voz grave susurrando palabras que no se habían disuelto con el despertar. Mi pecho subía y bajaba con un ritmo que no reconocía como propio, y una tensión suave, profunda, se alojaba en mi vientre, incómoda y… viva.

Tragué saliva.

Nunca me había despertado así.

Llevé una mano a mi pecho, buscando anclarme. El latido estaba acelerado, pero no desordenado. No había pánico. Tampoco vergüenza. Solo una conciencia nueva de mi propio cuerpo, como si de pronto hubiera aprendido a escucharlo en un idioma distinto.

Esto es real, pensé.

O al menos… sus efectos lo son.

Me incorporé despacio, atento a cualquier señal. No había dolor. No había mareo. Solo esa sensación persistente de haber sido sostenido durante demasiado tiempo como para que fuera una simple ilusión.

El recuerdo de sus palabras volvió con claridad inquietante.

Cuando despiertes… tu cuerpo sí sabrá quién soy.

Me estremecí.

Me levanté y caminé hasta la ventana. El cielo comenzaba a aclararse, tiñéndose de un gris suave. Apoyé las manos en el marco frío, buscando contraste, algo que me devolviera al presente.

No funcionó del todo.

Mi cuerpo seguía reaccionando como si él estuviera cerca. No con urgencia, no con hambre desesperada, sino con una atención constante, expectante. Como si algo hubiera despertado y ahora se negara a volver a dormirse.

—Esto no es normal… —murmuré.

Pero ¿qué era normal ahora?

Un golpe suave en la puerta me hizo girar.

—¿Elior? —la voz de Elien llegó amortiguada—. ¿Estás despierto?

Respiré hondo.

—Sí —respondí—. Puedes pasar.

Elien entró con cuidado, como siempre, trayendo consigo el aroma suave que ya empezaba a asociar con calma. Me observó un instante con atención silenciosa.

—¿Dormiste bien? —preguntó.

La pregunta parecía simple.

Pero mi cuerpo reaccionó de inmediato, tensándose apenas, como si hubiera sido tocado un punto sensible.

—Creo que sí —respondí—. Aunque… fue extraño.

Elien no insistió. Solo se acercó un poco más, sin invadir.

—A veces el cuerpo recuerda antes que la mente —dijo con suavidad—. Sobre todo en los omegas.

Sentí un pequeño nudo en el estómago.

—¿Recordar qué? —pregunté.

Elien me miró con una mezcla de ternura y cautela.

—Eso lo irás descubriendo —respondió—. No hay prisa.

Pero mi cuerpo sí la siente, pensé.

Después de que se fue, me quedé solo otra vez. Me senté en el borde de la cama y apoyé las manos sobre mis muslos, notando cómo la tela se movía con cada respiración.

Había algo distinto en la forma en que me habitaba.

No era solo deseo.

Era conciencia.

Como si una parte de mí hubiera sido reconocida… y ahora reclamara ser escuchada.

Cerré los ojos un instante.

No pedí que el sueño volviera.

No lo llamé.

Pero aun así, una certeza se asentó con fuerza tranquila en mi interior:

Esto no iba a desaparecer.

No se iba a diluir con el paso de los días.

Y por primera vez desde que desperté en este mundo, lo entendí sin miedo:

No estaba perdiendo el control.

Estaba despertando a algo que siempre había estado ahí.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play