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Todo Empezó En Navidad

Todo Empezó En Navidad

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Romance entre patrón y sirvienta
Popularitas:8.1k
Nilai: 5
nombre de autor: @ngel@zul

Una tarde fría de diciembre, Lucía se cruza con una niña perdida en la calle. Sin dudarlo la consuela y protege, sin imaginar que ese pequeño acto cambiará su vida para siempre. Su padre, Alejandro Ferrer, un poderoso empresario, no puede ignorar la angustia y la felicidad que Lucía despierta en su hija.
Mientras Alejandro busca desesperadamente a alguien que cuide a Emma, se da cuenta de que ninguna niñera parece estar a la altura… se da cuenta de que su hija no deja de mencionar a “la chica de la bufanda”. Y decide contratarla. Entre tensiones, celos y secretos, Lucía tendrá que marcar sus límites mientras Alejandro se debate entre lo correcto y lo que su corazón comienza a desear.
Una historia de amor, familia y segundas oportunidades, donde la Navidad no solo trae luces y regalos, sino también destinos que no pueden ignorarse.

NovelToon tiene autorización de @ngel@zul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Compras navideñas

​La mañana del sábado amaneció con esa luz dorada y limpia que solo el invierno californiano sabe regalar. Lucía ayudó a Emma a vestirse con un abrigo de lana roja que la hacía parecer una pequeña llama de alegría. El ambiente en la mansión había quedado en una calma tensa tras la partida de Valeria, pero el brillo en los ojos de la niña era suficiente para disipar cualquier rastro de amargura.

​—¿Vamos a ver a la abuela Elena? —preguntó Emma mientras subían al coche donde Luis ya las esperaba.

​—Sí, princesa. Y le vamos a contar todo sobre nuestro árbol —respondió Lucía, ajustándole la bufanda.

​El trayecto a la Clínica Saint Jude fue un monólogo constante de Emma. La niña practicaba cómo describiría las luces, la estrella de papel y el olor del pino. Al entrar en la suite, Elena las recibió con una sonrisa que parecía más fuerte que la vez anterior. La presencia de la niña siempre lograba inyectarle una dosis extra de vitalidad.

​—¡Abuela Elena! ¡Ya tenemos el bosque en la casa! —exclamó Emma, trepando con cuidado a la silla junto a la cama—. Tiene luces que parecen estrellas atrapadas y pusimos una muy alta para mi mamá.

​Elena escuchaba con deleite, mirando de reojo a Lucía, quien observaba la escena con una mezcla de orgullo y melancolía.

​—Eso suena maravilloso, Emma —dijo Elena, acariciando la pequeña mano de la niña—. Una casa con árbol es una casa con esperanza. ¿Y qué hay de lo que va debajo? ¿Ya están pensando en los regalos?

​Emma ladeó la cabeza, confundida.

—¿Regalos? Lucía dijo que los regalos son amor y tiempo.

​—Y tiene razón —rio Elena suavemente—. Pero también hay una tradición muy bonita. Se ponen paquetes bajo las ramas para abrirlos la mañana de Navidad. Es una forma de decir "pensé en ti y quería verte sonreír".

​Emma se quedó pensativa. En su mundo, los regalos siempre llegaban en cajas inmensas enviadas por mensajería o entregadas por la tía Valeria con un beso frío en la mejilla. Nunca habían estado "debajo del árbol", porque nunca había habido un árbol.

​Al regresar a la mansión, Emma no perdió el tiempo. Buscó a su padre en el despacho. Alejandro estaba sumergido en una videoconferencia, pero al ver la carita de su hija asomándose por la puerta, pidió un minuto de descanso.

​—Papá, la abuela Elena dice que el árbol necesita regalos debajo —soltó la niña sin preámbulos—. Dice que son para ver sonreír a la gente. ¿Podemos ir a comprarlos?

​Alejandro suspiró, frotándose el puente de la nariz. —Emma, puedo decirle a mi secretaria que ordene una selección de los mejores juguetes de la Quinta Avenida. Llegarán mañana mismo.

​—¡No! —insistió la niña, cruzándose de brazos con una determinación que le recordó a su propia madre—. La abuela dice que hay que elegirlos pensando en la gente. Quiero ir yo. Y quiero que vengas tú.

​Lucía, que esperaba en el pasillo, entró lentamente al notar la tensión.

—Señor, Emma tiene mucha ilusión. Cree que si usted nos acompaña, la magia será completa.

​Alejandro miró a Lucía y luego a la pequeña. El concepto de "ir de compras" a un centro comercial en plena víspera navideña le resultaba una pesadilla logística y social, pero la palabra "sonreír" que Emma había mencionado seguía resonando en su cabeza.

​—Está bien —cedió Alejandro, sorprendiéndose a sí mismo—. Pero iremos a un lugar discreto. No quiero fotógrafos ni aglomeraciones. Prepárense.

​El centro comercial estaba decorado hasta el último rincón. Alejandro caminaba con su habitual elegancia, aunque se sentía fuera de lugar entre las familias que cargaban bolsas y niños emocionados. Emma iba de su mano, saltando, mientras Lucía caminaba al otro lado, manteniendo la distancia profesional pero atenta a cada necesidad de la niña.

​A mitad del recorrido, cerca de una inmensa fuente de chocolate, el teléfono de Lucía vibró en su bolsillo. Al ver la pantalla, su rostro palideció. Era el número directo de la planta de cuidados intensivos de la clínica.

​—¿Pasa algo, Lucía? —preguntó Alejandro, notando el cambio inmediato en su postura.

​—Es de la clínica, señor... el doctor Harrison —respondió ella con la voz temblorosa. Atendió rápidamente, escuchando con atención mientras sus ojos se llenaban de lágrimas—. Entiendo... voy para allá de inmediato.

​Al colgar, Lucía miró a Alejandro con desesperación.

—Mi madre... tuvo una crisis respiratoria. Dicen que está estable pero que debo ir ahora mismo.

​Alejandro no lo dudó ni un segundo. A pesar de ser un hombre de negocios que valoraba el tiempo por encima de todo, su instinto de protección —aquel que solo Lucía había logrado despertar— se activó.

​—Ve, Lucía. Luis está en la entrada con el coche, dile que te lleve a la clínica a toda prisa. Yo me quedaré aquí con Emma.

​Lucía lo miró, sorprendida por la rapidez de su decisión.

—¿Está seguro, señor? Emma puede ser...

​—Es mi hija, Lucía —la interrumpió él con firmeza pero sin dureza—. Estaremos bien. Ve con tu madre. Llámanos en cuanto sepas algo.

​Emma abrazó a Lucía con fuerza.

—Dile a la abuela que sea fuerte como una guerrera.

​Lucía salió corriendo hacia la salida, dejando a Alejandro solo en medio del bullicio navideño con su hija. Para Alejandro, quedarse a cargo de Emma en un lugar público y sin ayuda era un territorio completamente desconocido. Se encontró de pie, sosteniendo la manita de la niña, rodeado de luces y gente, sintiendo por primera vez en años que no tenía el control absoluto de la situación, pero que, por alguna razón, no quería estar en ningún otro lugar.

​—Bueno, princesa —dijo Alejandro, mirando a Emma—. Parece que la misión de los regalos queda en nuestras manos. ¿Por dónde empezamos?

​Emma sonrió y señaló una tienda de juguetes con un escaparate brillante. Alejandro tomó aire, se ajustó el abrigo y se dejó guiar por su hija hacia el corazón de la Navidad, mientras su mente, por primera vez, no estaba en sus empresas, sino en la salud de la madre de la mujer que había cambiado el color de su casa.

1
Patricia Patiño
👏👏👏 muy buena novela...
Patricia Patiño
Al fin se dió cuenta Alejandro lo qué significa Lucia en su vida
Arely Anahi Pacheco Mezo
ahora que empiezan a construir algo entre ellos va a venir la vivora d la cuñada a meterse 😡😡 ojalá y puedan salir victoriosos de las pruebas que vendrán y algo me dice k esa cuñada tuvo todoo que ver con que fallezca su hermana todo x envida y querer al cuñado
Melisuga
¡Qué lindo capítulo!
💖😍💖😍💖
Melisuga
¡Me encanta esta declaración!
💖💖💖
Carmen Palencia
excelente novela de verdad que la felicito por esta hermosa historia gracias por actualizar espero nos deleites con varios capitulos seguidos que estoy ansiosa por seguir leyendo más de esta hermosa novela
Erika Estrada
gracias por los capítulos me encanta 😍🥰💕
Melisuga
¡Qué tremenda confesión!
😍😍😍
Anabella González
uy que capitulo tan calido, me encanta
Carola Videla 😈🇦🇷
que se vayan todos al demonio
Nairobis Cardozo Portillo
❤️❤️❤️❤️❤️
Nairobis Cardozo Portillo
Buenísimo capítulo 👏👏👏👏
Nairobis Cardozo Portillo
Alejandro deja tus tontos prejuicios y disfruta del amor
Mine Romero
Creó que Falta el capítulo del beso en el despacho🙂 me encanta la novela
Carola Videla 😈🇦🇷
m3e encanta la novela, felicitaciones 👏🏾
Carola Videla 😈🇦🇷
la dueña de la casa y denlos corazones de su hija y de él
Carola Videla 😈🇦🇷
este es más terco que ella🤦‍♀️
Carola Videla 😈🇦🇷
es amor , cual es el problema, no sean tercos , los corazones no conocen status, o profesiones
Anabella González
Hay que belleza de capitulo me muero
Mine Romero
Excelente capítulo me encantó muchas gracias por actualizar 👏👏👏🙌🙌🙌
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