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El Placer De La Venganza

El Placer De La Venganza

Status: Terminada
Genre:Venganza / Mundo mágico / Época / Romance / Reencarnación / Matrimonio contratado / Completas
Popularitas:303.2k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Renace en un mundo mágico para cobrar venganza.

* Novela parte de un gran mundo mágico *
** Todas son novelas independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Depredador 2

Cora terminó su desayuno sin prisas y luego se recostó en uno de los sofás del salón principal, el cuerpo relajado, la mente no tanto. El respaldo era cómodo, tapizado con una tela gastada por los años, y mientras observaba el techo alto de la mansión, sus pensamientos comenzaron a ordenarse con la misma frialdad que había guiado su primera jugada.

[Mi padre aún no ha vuelto. La amante está fuera. Los empleados corruptos ya no son un problema.]

Su siguiente paso debía ser más cuidadoso.

Fue entonces cuando la puerta principal se abrió con un golpe seco que rompió la quietud.

Dos soldados del ducado entraron sin anunciarse. Llevaban el mismo emblema que había visto la noche anterior, y sus botas resonaron con dureza sobre el suelo de mármol. Cora se incorporó de inmediato, el ceño fruncido, el gesto irritado.

—¿Qué significa esto? —preguntó, llevándose una mano al pecho.

Uno de los soldados dio un paso al frente.

—Lady Cora Morgan, tiene que acompañarnos.

El corazón de Cora se aceleró, pero no lo dejó ver. En cambio, dejó que el cuerpo se le aflojara ligeramente, como si le faltaran fuerzas.

—No puedo —dijo con voz débil—. Estoy enferma. Aún no me repongo de… lo sucedido.

Se apoyó en el sofá, respirando de forma irregular, y cuando levantó la vista sus ojos estaban brillantes. Las lágrimas aparecieron con rapidez, auténticas en apariencia, aprendidas a base de años de supervivencia.

—Por favor —suplicó—. ¿No pueden volver otro día?

Los soldados intercambiaron una mirada breve, incómoda, pero el segundo negó con la cabeza.

—Tenemos órdenes directas —dijo—. No podemos desobedecerlas.

El primero añadió, con un tono menos paciente:

—Será mejor que coopere, mi lady. No queremos tener que forzarla.

Las palabras eran formales, pero el mensaje era claro.

Cora apretó los labios, dejando que una lágrima rodara por su mejilla.

—Esto es un abuso —murmuró—. En ausencia de mi padre y de mi hermano…

Se levantó con aparente dificultad, reclamando en voz baja, protestando cada paso, como si cada movimiento le costara un mundo. Los sirvientes mayores observaban desde la distancia, inquietos, sin atreverse a intervenir.

—No tienen derecho —decía ella—. Esto es una humillación.

Pero aun así caminó.

Cruzó la puerta principal con el ceño fruncido, envuelta en su abrigo, lanzando una última mirada a la mansión. No había miedo en sus ojos, solo cálculo.

Mientras descendía los escalones escoltada por los soldados, una idea se instaló con claridad en su mente:

[Si me llevan ante ese hombre con mirada de depredador… entonces escucharé con atención.. Porque toda venganza verdadera comienza entendiendo quién mueve las piezas.]

Cora fue llevada nuevamente al salón del pueblo, el mismo recinto amplio y sobrio donde el día anterior había visto por primera vez a aquel hombre de mirada helada. Las paredes de piedra devolvían el eco de las voces, y la luz entraba oblicua por las ventanas altas, iluminando una mesa larga cubierta de papeles.

Allí estaba él.

Sentado con absoluta tranquilidad, como si el tiempo no tuviera poder alguno sobre su paciencia. Frente a él, otro hombre más bajo, con el ceño fruncido y los dedos manchados de tinta hablaba sin parar, señalando un libro grueso abierto sobre la mesa.

—Aquí es donde no logro entender —decía—. Estos números no concuerdan con los informes anteriores, y…

El hombre de uniforme lo escuchaba sin interrumpir, el codo apoyado sobre la mesa, la expresión neutra. Ambos parecían completamente absortos en la conversación, como si la presencia de Cora no tuviera la menor importancia.

Ella permaneció de pie unos segundos, confundida.

[¿Para esto me sacaron de la mansión?]

Carraspéo suavemente. Nadie reaccionó.

Tosió un poco más fuerte, llevándose la mano a la boca.

—Disculpen… —dijo con tono inocente—. ¿Podrían decirme para qué me han llamado?

Ni siquiera la miraron.

El hombre del libro continuó hablando, pasando páginas con nerviosismo, mientras el otro seguía observando los números como si fueran un enigma indescifrable. La conversación se llenó de términos vagos sobre mercancías, pagos y pérdidas, pero sin orden ni claridad.

El fastidio de Cora creció.

[¿Me arrastran hasta aquí para ignorarme?]

Sin pedir permiso, dio un paso al frente.

Antes de que cualquiera pudiera reaccionar, tomó el cuaderno de cuentas y lo acercó a sí. Ambos hombres alzaron la vista al mismo tiempo, sorprendidos por la osadía.

Cora lo abrió de nuevo, recorrió las páginas con rapidez y frunció el ceño.

—Esto no es tan complicado —dijo, señalando con el dedo—. Aquí están los ingresos, y aquí los egresos. Esto es un registro de ventas.

Pasó la hoja.

—Anotan lo que entra y lo que sale, pero lo hacen de una forma poco común. No es el método tradicional que usan los comerciantes del reino, por eso no les cuadra.

Los dos hombres se quedaron en silencio.

Ella siguió, sin notar.. o fingiendo no notar.. el impacto de sus palabras.

—Si separan los pagos adelantados de las ventas reales y dejan de mezclar los gastos personales con los del negocio, los números encajan.

Cerró el cuaderno y lo dejó sobre la mesa con un golpe suave.

Ambos la miraban ahora abiertamente.

El hombre que había estado hablando parecía boquiabierto. El de mirada fría la observaba con una atención distinta, más aguda, casi peligrosa.

Cora inclinó la cabeza, como si recién entonces se diera cuenta de la situación.

—¿Qué? —dijo, encogiéndose de hombros—. Solo es una tabla. No es difícil.

Se cruzó de brazos, restándole importancia a todo, como si acabara de explicar algo obvio y trivial. Pero por dentro, su mente ya trabajaba a toda velocidad.

[Bien.. ahora saben que no soy solo una muchacha asustada.]

Y por primera vez desde que entró al salón, el silencio fue absoluto.

1
Celia Leticia Sanchez Jaramillo
.e gusto mucho la novela🫠
Yoba OG
no pero y es que a él le cuesta tanto contenerse 🤣🤣🤣
Yoba OG
Coltón desconoce más de la mitad de las cosas que Cora, ha tenido que vivir, por eso ella debería hablar con él y contárselas para que él deje de estar peleando y los apoye
Yoba OG
faltaba la cabeza mayor
Yoba OG
así nomás sin puño de por medio?
Lissy Ramos
resentido y no entendió lo mal que actuó, se pasó por muerto ya no existía para ella 🙄, podía hacer su vida no hacerle fiel a un "muerto" todo el culpa de el
Maria Elcira Ballestero
Excelente.
Maria Elcira Ballestero
como siempre tus obras no me defraudan escritor@.
felicidades e leído 2 veces este libro y se ve la pasión y la creatividad que tienes.
Miriam Padron
Llegó tu karma jason 🤭
Lola Orte
la tiene dura, dura la decisión 🤭
Yoba OG
juemadre!!! sentí un fresquito con este capítulo
Yoba OG
todo lo que no hizo con Fío, ahora le va a tocar hacer con Cora 🤣🤣🤣 empieza tu cama cucaracho, ahora sí llegó quien te domara
Yoba OG
pues como Duquesa podrás pasarle factura a tu finísimo padre, a su amante y al viejo pervertido que te traía ganas, además de salvar a tu hermano, así que será un súper ganar
Marianela Luquez
Excelente, Maravillosa, Hermosa, Romántica. Gracias ❤️❤️❤️❤️❤️❤️👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽
Marianela Luquez
Hermosa novela, gracias por darnos de tu tiempo, escribiendo estás bellísimas historia de amores 🎊🎉🥳💥🤗❤️🎁🎁👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽
Lusi Raimilla
👏👏👏👏👏🥰🥰🥰🥰
Lusi Raimilla
🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Lusi Raimilla
🤯😂😂😂😂😂😂🫣
Yorleni Velasquez Villamizar
mil gracias autora por la historia de Jason j🥰🥰🥰🥰
Lusi Raimilla
🤨🤨🤨🤨🫣🫣🫣🥰
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