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Mi Salvaje Concubina

Mi Salvaje Concubina

Status: Terminada
Genre:Fantasía / Contratadas / Naruto / My Hero Academia / Completas
Popularitas:348.1k
Nilai: 4.6
nombre de autor: Kelly Lea Barros

¿Será que una mujer solo tiene una única oportunidad para amar?

Mi Salvaje Concubina es una novela sobre libertad, identidad femenina y el precio de amar sin perderse.

NovelToon tiene autorización de Kelly Lea Barros para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El Malvado Plan

A los días de haber partido Kroner, Grenfell con sus hijos, y los príncipes Kramin y Kailer, partió también Ramelia Co rumbo a Balcor, la capital del reino de Kandor.

A Ramelia le dolía de manera especial tener que alejarse tanto de sus niñas. Ella hubiese querido que Mina y Melia la acompañaran y permanecieran a su lado, pero comprendía que ese era un sacrificio que no podía exigirles.

Las gemelas regresaron a la Montaña Sagrada, donde las esperaba su tío Ralor. Melia, tras la intensa experiencia con Kailer, se mantuvo completamente controlada. Sus emociones estaban bajo su dominio; su atención no se centraba en él ni en su matrimonio, ni en la fama ni en el poder de Kailer.

Pasaron los días y las semanas, y la abuela de las gemelas, Mina-Ma, las visitó y estuvo con ellas en su cumpleaños, tal como era tradición desde que eran niñas. Mina-Ma permaneció en la Montaña Sagrada aproximadamente cuatro meses, antes de regresar a Lecitor.

Durante ese tiempo, Melia, Mina y un grupo de ancianos del monasterio dedicaron gran parte de sus jornadas a preparar medicinas con la sangre de Melia, destinadas a curar enfermedades o servir como antídotos contra venenos, una práctica que Melia ya dominaba desde niña.

Mientras tanto, Kailer, tras prometer a su padre escoger de entre diez vírgenes de alto estatus a su futura esposa y reina, contrajo matrimonio con Kalia, la hija menor de Kramon, quien quedó inmediatamente embarazada.

Después de casi un año, Kailer y Melia continuaron cada uno con sus vidas. A pesar de que la vida de Melia continuaba completamente controlada y distante, Kailer no podía olvidar lo ocurrido en el Bosque Perdido. Cada decisión, cada instante de su matrimonio y de su rutina cotidiana en Kandor le recordaba la firmeza, la serenidad y la indiferencia de Melia ante él. Sentía una mezcla de frustración y fascinación: frustración porque no podía quebrarla, ni obtener una respuesta, ni provocar emoción alguna en ella; fascinación porque esa indiferencia, esa racionalidad absoluta, lo desarmaba más que cualquier palabra o gesto amable de otra mujer.

A cada momento que recordaba su cercanía, el aliento compartido, la forma en que ella se mantuvo firme frente a sus provocaciones, Kailer sentía un deseo reprimido y una tormenta interna que lo impulsaba a acercarse a ella, a tocarla, a besarla, pero que su orgullo y su necesidad de control le impedían satisfacer. Cada vez que la veía actuar con lógica y análisis, como si nada de lo ocurrido tuviera efecto sobre ella, su corazón se agitaba con fuerza, y un malestar contenido le recordaba lo vulnerable que podía sentirse ante su presencia.

Mientras Melia permanecía ajena a sus emociones, absorbida por su curiosidad sobre Z y la lucha de los reinos por el poder, Kailer experimentaba la contradicción de su propia naturaleza: tenía todo el poder y la posición de un heredero al trono, pero frente a ella se sentía impotente, atrapado entre deseo y disciplina.

Nada de lo que Melia hacía ni decía estaba dirigido a él, pero Kailer no podía dejar de notar cada gesto, cada mirada, cada acto de decisión, y eso lo mantenía en un estado de tensión constante, incapaz de ignorarla del todo, aunque su razón le dictara hacerlo.

Pero mientras él seguía lidiando con sus recuerdos y su matrimonio, Melia permanecía inalterable, analítica y metódica. Su curiosidad no estaba dirigida a personas, sino a acontecimientos y estructuras de poder. Observaba con detenimiento los movimientos de los reinos, las alianzas, los conflictos y los eventos que podrían revelar quién era Z y cuál era su papel en la geopolítica de los territorios.

Nada perturbaba su juicio. Su interés se centraba en la dinámica de los reinos y el conflicto entre ellos, no en la vida o acciones de Kailer. Cada gesto, cada decisión, cada palabra que presenciaba era registrada y evaluada. Melia funcionaba como un observador meticuloso: su atención estaba en el conocimiento y la estrategia, no en las emociones

El Rey Kanlo, padre de Kailer, había estado inquieto durante meses por la epidemia que se extendía por los cinco reinos, sembrando terror. Ni siquiera en tierra de Ranson parecía existir una medicina efectiva para detenerla.

Confabulado con su hermano Kroner, quien le proporcionó información para ejecutar un plan ambicioso, Kanlo tenía a Kailer como pieza central. Al reunirlos, les dijo:

—Me preocupa la situación que se viene presentando con la epidemia, que diezma la población de los cinco reinos. Sé, de buena fuente —dirigiendo la mirada a Kroner— que ni siquiera en Ranson han podido encontrar una medicina efectiva…

—Disculpe, padre —intervino Kramín, haciendo una reverencia—. Me temo que esas fuentes no han sido veraces. De Ranson han llegado medicinas que se han distribuido entre la población para contener la enfermedad.

—Es cierto —respondió Kanlo—, la medicina ha llegado. Lo que no sabíamos es que no procede de ninguna planta que se pueda sembrar o reproducir. Por eso, aunque pedimos cantidades, siempre nos llegan menos raciones de las esperadas…

Al escuchar esto, un nudo se formó en el estómago de Kailer. Su respiración se volvió más rápida, y un mareo fugaz lo hizo cerrar los ojos un instante. En su mente apareció un nombre que lo golpeó con fuerza: Melia. La imagen de ella, de su sangre, de su papel silencioso y poderoso en la medicina de Ranson, lo impactó. Cada fibra de su cuerpo se tensó. Kroner lo miró y, al notar su reacción, explicó:

—Sí, Kailer. Se trata de Melia… su sangre ha sido utilizada desde niña por los médicos del monasterio de la Montaña Sagrada para elaborar medicinas efectivas contra venenos y enfermedades. Actualmente, es la única medicina que abastece a Ranson para la epidemia que afecta a los cinco reinos.

Kailer recordó entonces que ya sabía que Melia era princesa de Lecitor por derecho de sangre, pero entre tantas preocupaciones y años de distancia, había olvidado ese hecho crucial. Ahora la memoria volvió con fuerza, y con ella una mezcla de alarma y resolución. Su corazón se aceleró, y su mente giraba intentando organizar pensamientos: protegerla y obedecer a su padre al mismo tiempo parecía imposible.

—Mi preocupación —continuó Kanlo— es que la epidemia seguirá propagándose; es imposible detenerla debido al contacto humano, y cualquier intento de aislamiento colapsaría nuestra economía.

El silencio se hizo absoluto. Kramín y Kailer intercambiaron miradas. Sabían que Kanlo no tenía escrúpulos: les enseñó que alcanzar sus objetivos requería ir más allá de lo que otros se atrevían.

—Debemos prever este fatídico futuro y buscar la solución —dijo Kanlo, centrando la mirada en Kailer.

Kailer permaneció en silencio. Cada palabra de su padre lo llenaba de tensión; su mente giraba en torno a Melia, evaluando cada consecuencia. Su cuerpo estaba alerta: los músculos tensos, las manos apretadas involuntariamente, la mandíbula rígida. No podía permitir que la usaran como instrumento. Su mente trataba de separar el deber de la necesidad de protegerla, pero era imposible. Cada pensamiento sobre su padre y el plan le provocaba un escalofrío, y un calor extraño se instaló en su pecho.

—Está bien, Kailer —continuó Kanlo—. Te diré la solución: la joven Melia Co se convertirá en tu concubina. Así, ella será de Kandor y, cuando la epidemia afecte por completo los cinco reinos, podremos mantenernos a salvo. Además, si te pertenece, también podremos producir medicina y subyugar a los demás reinos si quieren sobrevivir.

El corazón de Kailer se encogió. La imagen de Melia, firme, observándolo sin someterse jamás, le atravesó la mente. Su respiración se hizo más superficial, y por un instante, sus manos temblaron apenas. La sensación de impotencia y alarma lo llenó de una mezcla de rabia y urgencia. Debía protegerla, pero ¿cómo?

Kramín y Kailer intercambiaron miradas, sorprendidos por la frialdad del plan. Kroner parecía indiferente, pero Kailer sentía cómo la magnitud de la amenaza le apretaba el pecho y le tensaba los músculos. Su mente giraba, calculando riesgos y anticipando movimientos. Cada fibra de su ser le gritaba que Melia no podía ser parte de eso.

—Padre, ¿cómo puede ser posible? —replicó, con voz firme y cortante—. Ella es autoritaria, indomable y no se sometería jamás…

—Sí —intervino Kanlo—, pero para demostrar que es posible, fíjate en cómo su tía aprendió a adaptarse.

—Padre, Melia va más allá de cualquier mujer. Es inteligente y no se conforma con un rol impuesto. Nunca aceptaría ser una concubina común —dijo Kramín.

—Por eso, ambos deben asegurarse de que ella y su hermana permanezcan en nuestro reino —insistió Kanlo—. Las harán concubinas de primer nivel.

Kailer recordó con claridad la verdadera posición de Melia: princesa de Lecitor por derecho de sangre, nieta de la Condesa Mina Ma y del Rey Maldor. Había olvidado ese dato, pero ahora la memoria lo golpeó. Su pecho se apretó y sus pensamientos se agitaban: la mujer que no podía soportar tener cerca, que había despertado en él una fascinación peligrosa y perturbadora, ahora era aún más valiosa y vulnerable. Su mente calculaba cada posible acción, mientras un calor de tensión lo mantenía alerta.

—Padre, deme tiempo —dijo Kailer, con voz firme y controlada, aunque su interior bullía—. Buscaré otra manera de asegurar la supervivencia de Kandor sin comprometerla.

Kanlo lo observó, incrédulo. Era la primera vez que Kailer se negaba a cumplir una orden directa. La curiosidad del monarca se encendió: ¿qué tipo de vínculo había desarrollado su hijo con esta joven “salvaje”?

—Tu tío saldrá mañana a Ranson con la tía de las gemelas. Que ellas sigan sus instrucciones al pie de la letra. Si para mañana tienes una solución mejor que la mía, tendrás todo mi apoyo para actuar por tu cuenta —concluyó Kanlo, y se retiró junto a Kroner.

Kramín volteó hacia Kailer, quien permanecía inmóvil, procesando la magnitud del desafío que enfrentaba. Su mente giraba entre estrategia y protección; su corazón, aunque templado, no podía evitar la inquietud al pensar en Melia, y su respiración seguía siendo firme pero tensa, como un tambor resonando dentro de él.

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Danita 🥰
Lamentablemente me aburrió la historia, así q hasta el cap 10 llegó sorry 🤷‍♀️
Danita 🥰
Sabía q ese tío las traicionaria😡
Danita 🥰
Tan tonta cayó redondito, y tanto q hablaba
Danita 🥰
Mejor para ella si no le hablas
Danita 🥰
En esa época era así, doy gracias a Dios x haber nacido en el siglo XXI libre de todo eso, aunque aún siguen habiendo hombres machistas, pero no tan exagerado como en esa época
guadaupe castro
hay no melia es tan estúpida como se deja engañar por su tío y juzga a terr si a sido el único que realmente a dado todo por ella hasta su propia vida por proteger a ella y su hijo,que mal agradecida y egoísta solo piensa en ella y el otro idiota del emperador Keiler no a echo nada por ella ni por su hijo y todavía se cree con derechos, agradecido debería de estar con terr por proteger a melia,autora por favor que melia deje de amar a Keiler y se quede con terr..🙏.
Martha Maria Fernández Morán
me estancado ganas de a banda nar esta historia y qui tarde los gusta
Martha Maria Fernández Morán
ay no.ya me esta aburriendo tanta estupidez de verdad
Martha Maria Fernández Morán
valla por lo menos no están mmm nose pero eso de aser luchar por su hijo por cambiar esa manera de ser de los poderosos y no nadamas.pensar en que si me quiere o no para en pesar uno.mismo se da el valor como persona no se de be de pender de nadien si te quieren bien y si no.pues ni modos ellos se lo.pierde tu te lo harros el sufrimiento es mejor que duela una ves que estar sufriendo siempre por las.personas que no te valoran ay más aya ella que vive en un lujar que es diferente que hay respeto por las personas que ko importa de donde y como sean nos e donde wsta todo lo que le en seño su tío tanto como ha melia y mina
Martha Maria Fernández Morán
valla por lo menos no están mmm nose pero eso de aser luchar por su hijo por cambiar esa manera de ser de los poderosos y no nadamas.pensar en que si me quiere o no para en pesar uno.mismo se da el valor como persona no se de be de pender de nadien si te quieren bien y si no.pues ni modos ellos se lo.pierde tu te lo harros el sufrimiento es mejor que duela una ves que estar sufriendo siempre por las.personas que no te valoran ay más aya ella que vive en un lujar que es diferente que hay respeto por las personas que ko importa de donde y como sean nos e donde wsta todo lo que le en seño su tío tanto como ha melia y mina
Susana Cabrera
bellísima espectacular
Susana Cabrera
bellísima felicitaciones
Mary
Es muy larga la novela perdón escritora pero ya la borre lo siento pero es tonta
Rosalia Martinez Hernandez
Excelente
Mara
de por sí lo odiaba. es un invesil 🤬
Irma Rocha Cruz
gracias escritora.... ésto fue.... adrenalina pura.... excelente... gracias por compartir... bendiciones y hasta pronto.
Irma Rocha Cruz
creo.... que me faltó...... si ...me faltó comprenderla....
Irma Rocha Cruz
pues...yo ya no entendí....
Irma Rocha Cruz
por mí....te puedes morir.. .
Irma Rocha Cruz
par de perros...huy.. qué ganas de cortarles la cabeza.....
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