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ESTA VEZ LOS PROTEGERÉ

ESTA VEZ LOS PROTEGERÉ

Status: Terminada
Genre:Hijo/a genio / Época / Reencarnación / Completas
Popularitas:14.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Tiinii_1605

El frío del acero en mi garganta no dolía tanto como la mirada de mi propio hijo.

Frente a mí, con la túnica imperial empapada en sangre fresca y la espada goteando sobre el mármol, Cassian ya no era el niño de mirada dulce que alguna vez buscó mi mano. A sus veinte años, se había convertido en la bestia implacable que yo misma forjé a fuerza de golpes, exigencias y castigos.

—¿Es esto lo que querías, madre? —me preguntó, con una sonrisa rota que no alcanzaba sus ojos muertos—. ¿Estás feliz ahora? Míralo tú misma... soy el nuevo Emperador. Asesiné a mis hermanos como me ordenaste. Acabé con el duque que torturó a Rosalind hasta arrojarla al vacío desde el balcón norte. Ya no queda nadie en el trono, solo yo. Dime... ¿por fin estás orgullosa de mí?

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Capítulo 9: La deuda de sangre

El pánico se apoderó del campamento en cuestión de segundos. Los nobles se amontonaban alrededor de las cercas de madera, estirando los cuellos para ver qué ocurría entre los establos reales.

La Emperatriz Eleanor llegó corriendo con los faldones de su vestido recogidos en las manos. Su compostura habitual se había desmoronado por completo; tenía el rostro pálido y los ojos desencajados por la angustia.

—¡Cedric! —gritó con la voz rota, apartando a los caballeros imperiales sin importarle el protocolo—. ¡Cedric, hijo mío!

El Primer Príncipe dio dos pasos hacia ella para calmarla.

—Estoy bien, madre. No me pasó nada —le aseguró con firmeza, aunque su respiración todavía estaba agitada.

Eleanor lo tomó por los hombros, revisándole el uniforme, las manos y el cuello con una desesperación febril. Al constatar que no tenía ni un rasguño, levantó la mirada hacia el mozo de cuadras inmovilizado en el barro y luego hacia la montura envenenada que humeaba sobre la paja.

—¿Qué significa esto? —exigió la Emperatriz, temblando de rabia pura—. ¿Quién se atrevió a tocar el caballo de mi hijo?

—Fue Su Alteza Ilustre, la Noble Consorte Valeria —respondió Cedric con voz clara y solemne frente a los guardias y cortesanos presentes—. Ella me advirtió que no dejara que nadie tocara a Ventisca. Y el Gran Duque von Rosental descubrió el ácido en las cinchas antes de que saliera a galope. Ellos me salvaron la vida.

Eleanor se quedó helada.

Giró el rostro despacio hacia mí. Sus ojos celestes, siempre cargados de desprecio y altanería aristocrática hacia mi persona, se abrieron de par en par. La sorpresa y la humillación de verse en deuda con su peor rival política se reflejaban en cada línea de su rostro.

Durante trece años nos habíamos odiado en silencio, disputándonos el prestigio del palacio interior. Y ahora, el único motivo por el que su primogénito seguía respirando era la intervención de mi familia.

Sostuve su mirada con serenidad, sin burlas ni arrogancia.

—Cedric es el hermano de Cassian, Emperatriz —le dije con voz tranquila—. No permitiría jamás que una alimaña cobarde le arrebatara la vida por la espalda.

Eleanor apretó los labios con fuerza, conteniendo un sollozo. Por primera vez en trece años, no tuvo una sola palabra afilada para responder. Agachó la cabeza un segundo, reconociendo en silencio una deuda que jamás podría pagar.

—¡Abran paso al Emperador! —tronó la voz del capitán de la Guardia Dorada.

La multitud se abrió en dos como las olas del mar. Kaelen avanzaba con pasos pesados y marciales. Su semblante era una máscara de hielo puro, pero la vena que palpitaba en su sien delataba la furia volcánica que le quemaba el pecho.

—¡Basta de este circo! —rugió Kaelen, deteniéndose en seco frente a las caballerizas—. ¿Qué clase de vergüenza es esta frente a los embajadores y nobles del imperio?

Mi padre dio un paso al frente y señaló la montura humeante con la punta de su bota.

—No es ningún circo, Majestad. Es un intento descarado de magnicidio contra el Primer Príncipe con veneno corrosivo en los arreos. Tenemos al mozo atrapado con una bolsa de oro en el cinto.

Kaelen miró la cincha, luego al mozo ensangrentado y finalmente a la multitud que no paraba de murmurar. Si permitía que el asunto se juzgara a gritos en medio del estiércol de los establos, su autoridad imperial quedaría por los suelos.

—Esto no se va a resolver como una riña callejera en el barro de un bosque —decretó Kaelen con voz atronadora—. La cacería queda formalmente suspendida. Todos los presentes regresarán de inmediato a la capital.

El Emperador barrió con la mirada a toda la comitiva y sentenció:

—Convoco al Gran Tribunal Imperial en la sala del trono para dentro de dos horas. Que la Guardia Dorada custodie al sospechoso y las pruebas. Nadie abandonará el palacio central hasta que se dicte sentencia.

Dos horas después, la gran sala del tribunal imperial estaba repleta de ministros, jueces togados y los líderes de las casas nobles más influyentes. La atmósfera era tan pesada que casi no se podía respirar.

Kaelen presidía la corte desde el trono dorado, con la mandíbula apretada y la mirada fija al frente. A su derecha se sentaba Eleanor, con los ojos todavía enrojecidos pero con una compostura gélida.

En el centro del salón de mármol, fuertemente custodiada, estaba la Consorte Evelyn. Ya no lucía altiva ni sonriente: sus manos temblaban mientras intentaba arreglarse los pliegues de su vestido violeta.

—Daremos inicio a la audiencia por intento de regicidio —anunció el Gran Canciller con voz solemne—. Que se presenten las pruebas y los testimonios.

Mi padre dio un paso al frente, haciendo resonar sus botas de hierro sobre el piso de mármol.

—El testimonio del mozo de cuadras ha sido tomado bajo juramento y presencia de los magistrados —declaró mi padre—. Confesó haber recibido la orden y el veneno anoche en las caballerizas menores. Esta es la bolsa confiscada al traidor.

Un guardia colocó la bolsa de terciopelo sobre la mesa de los jueces y volcó su contenido: cincuenta monedas de oro macizo tintinearon sobre la madera pulida.

—Monedas acuñadas por el Gran Gremio de Mercaderes —intervino mi madre, la Princesa Seraphina, adelantándose con porte soberbio—. Como firmante y supervisora de los tratados de comercio naval entre Valoria y el imperio, conozco al detalle los sellos de emisión. Esas piezas pertenecen a una serie exclusiva entregada al tesoro del Palacio de los Ciruelos hace apenas tres días.

Los murmullos estallaron en la sala como un enjambre de avispas. Los ministros comenzaron a señalar a Evelyn sin disimulo.

—¡Es mentira! ¡Majestad, todo esto es una trampa! —chilló Evelyn, cayendo de rodillas frente a las gradas del trono—. El Gran Duque y la Noble Consorte Valeria están usando el poder de Valoria para destruirme porque mi hijo Julian compite con los suyos. ¡Esas monedas pudieron ser robadas de mis arcas!

—Nadie roba del tesoro de una consorte sin que sus guardias se enteren —intervino la Emperatriz Eleanor con una voz cargada de veneno homicida—. Además, los alquimistas reales acaban de analizar el compuesto de la montura. Es extracto de belladona negra y ácido de curtido. El gremio de tu familia posee el monopolio exclusivo de esa resina en toda la provincia central.

Evelyn se quedó sin aire. Miró desesperadamente a los nobles y jueces que solía sobornar con banquetes y regalos, pero todos desviaron la mirada hacia el techo o hacia el suelo. Nadie se atrevía a quemarse las manos por una consorte caída en desgracia.

Kaelen se inclinó hacia adelante en su trono. La furia en su mirada dorada ya no admitía ninguna duda. Evelyn no solo había cometido un crimen atroz: había sido tan torpe como para dejar todas las huellas abiertas frente a las casas más poderosas del continente.

—Evelyn de Carlisle —habló Kaelen con un tono glacial que hizo temblar las columnas del salón—. El tribunal ha determinado que las pruebas presentadas por la Casa Rosental, la Corona de Valoria y los registros del gremio son irrefutables.

—¡Kaelen, por favor! ¡Piedad! ¡Soy la madre de Julian! —suplicó la mujer, arrastrándose con las manos sobre el mármol frío.

—Por tus actos de alta traición, conspiración y tentativa de regicidio contra el Primer Príncipe —continuó el Emperador sin un ápice de emoción en el rostro—, a partir de este instante quedas despojada de tu rango como Consorte Serena. Se revoca tu apellido nobiliario y se ordena la confiscación total de tus bienes en favor de la corona.

Evelyn soltó un grito desgarrador mientras los guardias dorados la tomaban por los brazos.

—Serás confinada de por vida en la torre de piedra de la frontera norte —sentenció Kaelen con un golpe seco de su cetro contra el suelo—. El Palacio de los Ciruelos queda clausurado y el Cuarto Príncipe Julian será colocado bajo la tutela estricta y neutral del Gran Templo hasta su mayoría de edad. Llévensela.

Los gritos y sollozos de Evelyn resonaron por todo el corredor mientras era arrastrada hacia los calabozos, perdiendo sus zapatos y sus adornos por el camino.

El tribunal quedó en un silencio sepulcral.

Al terminar la sesión, la Emperatriz Eleanor bajó despacio las escaleras del estrado. Se detuvo justo frente a mí, a escasos centímetros de distancia. No quedaba rastro de su arrogancia habitual.

Delante de todos los jueces y ministros de la corte, la mujer más orgullosa del imperio inclinó el torso en una reverencia profunda y sincera hacia mí y hacia mis padres.

—La Casa de Halstead y el Primer Príncipe tienen una deuda de sangre con la Noble Consorte Valeria y la Casa Rosental —dijo Eleanor con voz clara y firme—. Jamás olvidaré que salvaste a mi hijo.

Le devolví el gesto con una inclinación suave de cabeza.

A unos metros, Kaelen nos observaba desde la sombra de su trono. Sus ojos dorados brillaban con una mezcla peligrosa de asombro y desconfianza: acababa de presenciar cómo las dos consortes más influyentes del palacio, antes enemigas a muerte, sellaban una alianza sobre las cenizas de Evelyn.

El tablero del imperio había cambiado para siempre.

1
minjoon
quede 👁👄👁👏
marcela Gimenez
muy buena historia gracias
Marlucha💋
Así que andar con cuidado Emperador porque son dos contra uno!
Marlucha💋
Pensé que la ejecutaria! y con todo y familia!
Pao Suarez
me encantó, gracias autora
Arely Castañeda
ameeee desde el principio al final
Arely Castañeda
😭😭😭😭😭
Arely Castañeda
por fin es libreeeeee🥰
Arely Castañeda
ameeee
por fin es libre y Kaelen por fin murio
Arely Castañeda
me va a dar un infarto
Arely Castañeda
me dolió sus palabras
se la mujer libre que yo no puedo ser 😭😭😭
Arely Castañeda
perdón pero que se muera el desgraciado de KAELEN asi Cedric será nombrando emperador y su mamá lo ayudara
jajaja como dicen muerto el perro se acabó la rabia 🤭
Arely Castañeda
maldita teresa pero ya valiste 🤭
Arely Castañeda
ame esta capitulo
y tómala maldito emperador por fin Cassian puede ser libre
Arely Castañeda
me da tanto coraje pobre Cassian pero me alegra que ese miedo que tenia se esta diluyendo y creo que el mismo emperador no mandara a cassian
Tania 🇨🇴✈️
Hola espero que les guste está nueva historia, como a mí me gustó escribirla
Marlucha💋: Saludos Autora!, hasta ahora esta interesante 💖
total 1 replies
Adaly Cruz cruz
👏👏👏👏👏
Tania
Me encantooo
Liseth
Inicio, fuete me gusta
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