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En El Corazón De Un Tirano

En El Corazón De Un Tirano

Status: Terminada
Genre:CEO / Venganza / Matrimonio arreglado / Completas
Popularitas:68k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Crisbella

Rebelde, inteligente y apasionada. Emma de la Rivera nunca ha permitido que nadie controle su destino. Pero cuando Damián Thorne se cruza en su camino, el choque de dos voluntades inquebrantables se vuelve inevitable. Él está acostumbrado a dominarlo todo; ella, a no doblegarse ante nadie. ¿Podrá Damián domar el espíritu de Emma, o terminará cayendo en su propia trampa?

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Capítulo XXIII Un amor perdido

A la mañana siguiente, el penthouse amaneció envuelto en un silencio denso y cargado de una electricidad sutil. Los rayos del sol filtrados a través de las cortinas de cristal de la sala principal dibujaban trazos dorados sobre el mármol, pero en el aire aún flotaba el eco intangible de la noche anterior.

Emma apenas había logrado pegar ojo. Cada vez que cerraba los ojos, el recuerdo de la firmeza cálida de Damián, la vibración de su voz al preguntarle si debía detenerse y la profunda entrega con la que la había besado volvían para acelerarle el pulso. No le temía a él; la verdadera revelación que la mantenía desvelada era el miedo a sus propios sentimientos, a la velocidad aterradora con la que ese hombre estaba derribando las murallas que a ella le había tomado años construir para protegerse del dolor.

Cuando finalmente se armó de valor para salir de su habitación, vestida de manera sencilla pero elegante, encontró a Damián de pie junto al ventanal del vestíbulo. Lucía impecable en un traje de tres piezas gris oscuro, con la corbata perfectamente ajustada y un café humeante en la mano. Sostenía su tableta con semblante serio, pero al escuchar el suave murmullo de los pasos de Emma, se giró de inmediato.

La frialdad habitual de sus ojos oscuros se disipó al instante, sustituida por una calidez reservada únicamente para ella.

—Buenos días —saludó Damián con una voz grave y pausada que provocó un estremecimiento involuntario en la espalda de la joven—. ¿Lograste descansar algo?

—Buenos días... Sí, un poco. Gracias —respondió Emma, bajando la mirada un segundo mientras sus mejillas se teñían de un leve sonrojo.

Damián dio dos pasos hacia ella, deteniéndose a una distancia prudencial que respetaba el espacio que ella había pedido la noche anterior, aunque sus ojos no dejaron de recorrer su rostro con atención.

—Esta noche tenemos la cena pendiente con el señor Lara —recordó Damián con serenidad—. Es el último compromiso público antes de la firma del acta civil. Sé que el día de ayer en la boutique fue agotador y preferiría ahorrarte estas reuniones de negocios, pero Lara solicitó explícitamente tu presencia antes de dar el visto bueno a los términos finales de la fusión.

Emma alzó la mirada y asintió lentamente. Una pequeña sonrisa, casi imperceptible, se dibujó en sus labios al escuchar ese nombre.

—El señor Lara no es una carga para mí, Damián —comentó con sinceridad.

Damián la observó en silencio durante un par de segundos, tomando nota de la tranquilidad que reflejaba el rostro de Emma al mencionar al veterano inversionista.

—Me alegra escuchar eso. Entonces, prepárate con calma. Esta noche te acompañaré.

Al caer la noche, el exclusivo reservado del club privado donde se citaron olía a madera de roble, cuero fino y tabaco suave. La iluminación tenue creaba una atmósfera de sobria elegancia, lejos del ajetreo y el morbo de la prensa comercial.

Cuando las puertas dobles del salón se abrieron, el señor Lara, un hombre de unos sesenta y cinco años, de cabello cano perfectamente peinado y un rostro surcado por arrugas de sabiduría, se puso de pie de inmediato. Al ver entrar a la pareja, su expresión serena se transformó en una cálida mueca de aprobación.

Sus ojos, profundos y reflexivos, pasaron de largo de la figura imponente de Damián para fijarse con abierta ternura en la joven que lo acompañaba.

—¡Emma! —exclamó el señor Lara con una voz rasposa pero cargada de admiración. Se acercó a ella a pasos pausados, tomándole las manos con extrema delicadeza antes de depositar un beso en su mejilla—. Qué alegría tan grande verte nuevamente, muchacha. Te ves absolutamente hermosa.

—Señor Lara, el gusto es enteramente mío —respondió Emma, sintiendo cómo los nervios acumulados durante todo el día se evaporaban al contacto con la amabilidad del anciano—. Me da mucho gusto volver a coincidir con usted.

Damián avanzó medio paso, colocándose sutilmente al lado de Emma mientras estrechaba la mano del empresario con un firme apretón de caballerosidad formal.

—Lara. Gracias por recibirnos esta noche.

—Por favor, tomen asiento —invitó el anfitrión, indicándoles los cómodos sillones de piel que rodeaban la mesa de caoba—. Para mí no es ningún trabajo, Damián. Sabes bien que he seguido de cerca la reestructuración de tu grupo y la complicada situación de la firma De la Rivera. Pero sabes que soy transparente en mis negocios.

Durante la primera media hora, la conversación fluyó entre análisis de mercado, transferencias de activos y los detalles legales del contrato de fusión. Damián manejó la negociación con la precisión impecable que lo caracterizaba, pero su atención permanecía dividida: cada ciertos minutos, sus ojos buscaban a Emma para asegurarse de que estuviera cómoda.

Fue en un momento de pausa, cuando los camareros sirvieron las copas de vino y se retiraron del salón, cuando el señor Lara dejó su copa sobre la mesa, se reclinó hacia atrás y fijó su mirada en Emma con una mezcla de melancolía y admiración contenida.

—Sabes, Damián... —comenzó el anciano, entrelazando las manos sobre la mesa y bajando el tono de su voz a un murmullo íntimo—. Vivimos en un mundo de plástico y apariencias. Durante años he visto cómo la sociedad y la prensa endiosan la falsedad, mientras ahogan la autenticidad de las personas que realmente valen la pena. Hay familias que siempre supieron vender una imagen pulcra, una 'perfección' que jamás me terminó de convencer.

Emma contuvo el aliento, sabiendo perfectamente que el señor Lara se refería a la fachada de "santa" que su hermana Samantha proyectaba ante el mundo. Una fachada que terminaría por acabar con su vida y cuando se diera cuenta ya sería muy tarde.

—Eso lo tengo claro, Lara. Este mundo está lleno de máscaras que pronto caerán —sentenció Damián, dándole un sorbo a su whisky.

—Ustedes dos hacen muy buena pareja. Estoy seguro de que si deciden unir sus vidas, serán muy felices —comentó el anciano con profunda melancolía—. Hace años dejé escapar el amor de una gran mujer solo por hacerle caso a las apariencias... Por eso se los digo: luchen y sean felices.

Poco después, el anciano se retiró, dejando a los jóvenes a solas mientras se llevaba consigo el peso y el dolor de un amor perdido.

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Rosa Rodelo
Lo q falta son las fotos porfa
Rosa Rodelo
Así es es linda historia
Cliente anónimo
Muy buena historia con un final maravilloso Felicidades
Victoria
👏👏👏
Andrea Nardelli
extraordinaria exelentemente escrita
Maria Kupke Probst
Al fin el bien le ganó al mal. Cada uno tuvo su merecido. Me encantó. Voy por más. Felicitaciones.
Maria Kupke Probst
Maravillosa historia
Maria Kupke Probst
Que fácil es echarle la culpa a los demás y tratar de vengarse y no se dan cuenta que los verdaderos culpables son ellos mismos. Guillermo va a llorar lágrimas de sangre cuando se de cuenta del mal que le hizo a su propia hija durante años.
alicia g
ser arrogante,maltratador no lo hace el dinero ya lo traes de cuna ,pensar que con pedir perdón todo se arregla y no es así, el daño que ocacionastes no tiene cura
alicia g
ser arrogante,maltratador no lo hace el dinero ya lo traes de cuna ,pensar que con pedir perdón todo se arregla y no es así, el daño que ocacionastes no tiene cura
Maria Kupke Probst
Yo creo que el sr. Lara es el abuelo de Emma o el tío por parte de madre.
Maria Kupke Probst
No entiendo por que tanto odio por parte del padre. Emma no hizo nada y toda la familia la odia. Por fin llegó alguien que la va a defender y proteger.
Maria Kupke Probst
Emma no tiene la culpa de lo que hizo su padre y no tiene por que pagar nada. Todos la maltratan y suponen cosas que no son. Cuando se den cuenta de sus errores será tarde para ellos. Emma no los va a perdonar y se alejara de todos.
Adriana Piovi
Excelente novela!!? Felicitaciones a la autora!!!❤️❤️❤️
Maria Kupke Probst
Emma no tiene la culpa de lo que hace su familia. Por lo que leí ella es la víctima y nadie la ayuda a salvarse. Espero que Damián se dé cuenta y comience a protegerla.
Edith Villamizar
Me gustó mucho tu historia
los protagonistas juntos lograron ser felices ❤️
Gracias te felicito
Adriana Romero
Muy buena tu novela Cris, nos muestra claramente la ambición de 2 hombres Guillermo y Roberto Alarcon, que fueron cegados con el poder y el dinero 💰 llevándolos a cometer atropellos y maltratos hasta llevar a la muerte a quien osara entorpecer su camino de llegar a las más altas esferas; sin contar que siempre hay alguien que sufrió maltrato físico, emocional y otros que deciden reparar las desgracias vividas por su madre, y el destino moviendo sus hilos los lleva a estar juntos a Damian y Emma y concretar la misión de demostrar quienes eran y qué hicieron estos personajes, haciéndolos pagar ante la justicia ⚖ por sus desmanes, luego de cerrar ese capítulo dedicarse a su familia, amigos y al disfrute de una nueva vida sin nada que los estorbe.
Ysabel Correa: Gracias por tus palabras. Me encanta leer comentarios tan positivos y bien redactados. Bendiciones y nuevamente muchas gracias 🫂
total 1 replies
Tatiana Eljaiek
un capítulo expectante tierno motivante genial
Edith Villamizar
excelente
Edith Villamizar
Éste se creé que es alguien importante y es un desgraciado infeliz
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