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Srta. Mentirosa Y El CEO

Srta. Mentirosa Y El CEO

Status: Terminada
Genre:CEO / Amor-odio / Embarazo no planeado / Completas
Popularitas:8.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Genesis Paz

En una sociedad donde el apellido lo es todo, Zaira Moretti no es nadie. Es la chica que limpia desastres, la que suma centavos para las medicinas de su madre y la que esconde su talento tras pinceles gastados. Alaric Vanguard, por el contrario, es el dueño del tiempo y el orden.

NovelToon tiene autorización de Genesis Paz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: Silencio y las sombras de la verdad

^^^Omnisciente^^^

Alaric Vanguard no era un hombre que dejara cabos sueltos. Habían pasado casi cuatro semanas desde que Zaira se instaló en la mansión y, aunque su presencia era un terremoto constante de risas y comentarios mordaces, había algo que no cuadraba en su lógica analítica.

Sentado en su despacho, Alaric miraba el calendario.

—Llevas un mes aquí, Zaira —dijo para sí mismo, viendo cómo el sol se ocultaba tras los árboles de la propiedad—. Ni una náusea. Ni un mareo. Ni una sola mención a una cita médica.

Su mente, entrenada para detectar fraudes financieros, empezó a emitir señales de alerta. Sin embargo, cada vez que estaba a punto de confrontarla, ella lo desarmaba con una respuesta descarada o Lady Margaret intervenía para llevársela a "tomar el té con un toque de ron".

Alaric decidió que esa noche no pasaría. Necesitaba respuestas. Salió de su despacho y se dirigió a la habitación de Zaira, pero al llegar frente a la puerta de madera tallada, se detuvo.

No había reggaetón. No había risas. No había insultos ingeniosos. Solo un silencio denso que se sentía como un grito.

^^^Zaira^^^

Me quité los zapatos y me dejé caer en la alfombra, apoyando la espalda contra la cama gigante que se sentía como un desierto. Aquí, a puerta cerrada, no hay Srta. Mentirosa. Aquí no hay una artista audaz. Solo soy Zaira, la chica de Queens que está a punto de perder la cabeza.

Saqué mi teléfono y vi el mensaje de Maya: Mamá tuvo una crisis respiratoria hoy. Los médicos dicen que los medicamentos están funcionando, pero que necesita tranquilidad. Ella pregunta por ti todo el tiempo. ¿Cuándo vas a venir a vernos?

Una lágrima, caliente y pesada, resbaló por mi mejilla. Me abracé las rodillas, enterrando la cara en mis brazos. Me dolía el pecho de tanto fingir. Me dolía la garganta de tragarme las ganas de llorar frente a Alaric para que no viera mi debilidad.

—Lo siento, mami... lo siento tanto —susurré, y un sollozo se me escapó, rompiendo el silencio de la habitación.

Si Alaric descubría que no había bebé, me lanzaría a la calle y nos demandaría hasta dejarnos sin aire. Pero si seguía con esto... ¿cuánto tiempo podía ocultar que mi vientre seguía plano? La culpa me estaba matando. Soy una farsante, una caza fortunas de pacotilla que solo quería salvar a la mujer que me dio la vida.

Escuché un golpe suave en la puerta. Me tensé, limpiándome la cara frenéticamente con la manga de mi camiseta vieja.

—¿Zaira? —la voz de Alaric sonó desde el otro lado. No era su voz de mando, era... diferente.

—¡Vete a dormir, Vanguard! —grité, tratando de que mi voz sonara normal, pero me salió un gallo horrible por el llanto—. Estoy ocupada planeando cómo gastarme tu dinero.

^^^Omnisciente^^^

Alaric reconoció el rastro de un sollozo a pesar del intento de ella por sonar insolente. Sin pensarlo mucho, giró el pomo. La puerta estaba sin seguro.

Entró y la vio.

Zaira estaba sentada en el suelo, rodeada de bocetos de su madre y su hermana. Tenía los ojos rojos e hinchados, y por primera vez, no llevaba esa armadura de descaro que siempre usaba. Se veía pequeña, vulnerable, casi frágil.

—Te dije que no entraras —murmuró ella, girando la cabeza para ocultar su rostro.

Alaric caminó hacia ella y, para su propia sorpresa, no se quedó de pie mirando desde arriba. Se sentó en la alfombra, manteniendo una distancia prudente, pero lo suficientemente cerca como para oler la tristeza que emanaba de ella.

—¿Qué pasa, Zaira? —preguntó él en voz baja—. Y no me mientas. No esta vez.

Zaira soltó una risa amarga, todavía sin mirarlo.

—¿Por qué te importa? Solo soy una cláusula en tu contrato, ¿no? Un error que limpiar.

—Zaira —él la obligó a mirarlo, poniéndole una mano en la barbilla con suavidad—. Mañana he programado una cita con el mejor obstetra de la ciudad. He notado que no has mencionado síntomas, ni has pedido ir al médico. Si vamos a seguir con esto, necesito saber que el... que tú estás bien.

Zaira se quedó helada. El corazón le dio un vuelco de terror. La cita médica. El momento de la verdad.

—¿Estás preocupado por el bebé o por tu inversión? —espetó ella, tratando de recuperar su fuego, pero sus ojos la traicionaban con nuevas lágrimas.

—Estoy preocupado porque te escucho llorar todas las noches —confesó Alaric, y la honestidad en sus palabras golpeó a Zaira más que cualquier insulto—. Sé que algo te atormenta. Si es por tu madre... el hospital me ha enviado los informes. Sé que ha tenido una recaída.

Zaira lo miró, sorprendida.

—¿Estás espiando a mi familia?

—Estoy cuidando lo que es mío —respondió él, y por un segundo, la palabra mío sonó a algo más que una posesión—. Mañana iremos a la consulta. Duerme un poco. Estás agotada de pelear con el mundo, Zaira.

Alaric se levantó, pero antes de salir, se detuvo en el umbral.

—Por cierto... la abuela dice que eres la mejor pintora que ha conocido. Yo empiezo a creer que eres la mejor mentirosa... o la mujer más valiente que he conocido. Aún no decido cuál.

Cerró la puerta, dejando a Zaira en la penumbra. Ella se tocó la mejilla donde él la había rozado. Sentía que el agua le llegaba al cuello. La cita médica era el final del camino. Mañana, la Srta. Mentirosa tendría que enfrentar las consecuencias de sus actos, o encontrar una forma de que el hielo de Alaric se derritiera antes de que la destruyera.

1
Patricia De Lourdes Vergara Briones
Me encantó
Vianey Bravo
Hay no que oso
Hasta a mi me. Dio pena ajena
Vianey Bravo
Me encanta esta novela👏🥰
Milagros Suarez
Hermoso EPÍLOGO
Que lindo honrar ese b.b no nacido y al fin poder construir una familia feliz
👏👏👏👏
Bendiciones autora
GRACIAS 🙏🙏
Milagros Suarez
Hay Epilogo?🙏🙏
Gracias nuevamente
Milagros Suarez
A mi me pareció hermosa 👏👏👏
Gracias por regalarnosla
Chevere que se dieron el tiempo para sanar y perdonar para poder estar juntos
Milagros Suarez
Génesis gracias por regalarnos esta historia que va super
Aunque yo creo que ahora sí se embarazo, pobre Zaira lleva el peso de la responsabilidad sola y la a llevado a tal punto
Bendiciones 🙏🙏🙏🙏
Milagros Suarez
Me encanta esa forma jocosa que tiene Zaira 🤣🤣 y poco a poco le vamos vajando los niveles a nuestro muñeco 💘💘 Gracias por el bello capitulo
Teresa Mata: buenísima la actitud de Zaira para ocultar lo Q ya siente y la sorpresiva Q se van a llevar cuando la examine el médico.felicidades escritora deseándole muchos éxitos
total 1 replies
Milagros Suarez
Y ahora que hará Zaira? como saldrá de éste lío en el que se metió?
Virgen del agarradero, asegurala a ella primero 🙏🙏🙏🙏
Excelente capítulo autora, gracias
Andre: Una mentira tras otra 🥺🥺🥺🥺🥺🥺🥺. Pobre.Mil gracias por la oportunidad 💖
total 1 replies
Milagros Suarez
Autora te animo a seguir, ésta me parece na super historia, me encantó desde el primer capítulo
En mí, una seguidora mas
Saludos y bendiciones 🙏🙏🙏🙏
Verónica Bustos
al parecer es la historia de los padres de Berenice
Maria uy
ya me llamó la atención la historia parece muy interesante besos desde Uruguay
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