Cuando una persona esta vulnerable a todo lo que pasa a su alrededor, sin darse cuanta, la gente se aprovecha de la inocencia y traumas para satisfacer sus necesidades. Temor, dolor, felicidad, tristeza, emociones que nos pueden jugar en contra si no somos capaces de controlarlo.
Esta historia se trata de una vida que lo sobrelleva como puede despues se pasar por muchas cosas en su infancia, maltrato, drogas, problemas domésticos y manipulacion familiar.
Advertencia: esta historia contiene drogas, traumas, alucinaciones, armas, sangre, v1olac10nes, entre otras. Se recomienda discrecion a todo caso que leas este libro.
Estas advertido.
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part 2
Rápidamente me levanté y me fui al baño para mirarme al espejo, mi cara estaba rojisima y no al punto tomate, es como si estuviera con fiebre extrema. Entré rápido a la ducha y con agua fría me quedé debajo esperando que la calentura se tranquilizara. No podía recordar nada tampoco, sentía como mi cabeza rebuscaba pero no encontraba. Después escuchó a Ludmila tocando la puerta para poder entrar y hacer pipi. Le dije que ya salía pero entró igual.
-¿Para qué preguntas entonces? -
-No me aguantaba boluda, tenía que hacerlo, bebí mucho ayer - mientras se escuchaba el meo ella estaba por decir algo. -Creo que ayer me chape a Elias -
-¡¿QUE?! -
-Es que no me acuerdo, solo me acuerdo la sensación de unos labios y un borroso recuerdo de él, pero nada mas -
-Amiga, recién lo vas conociendo, cómo puedes solo… chupartelo así nomás -
-Las cosas pasan Cami. Además, ya le estaba metiendo ojo desde hace rato - dijo cortando el meo.
-Me quiero hundir en la tierra para no escucharte -
Sin darme cuenta el calor había parado, no sentía frío pero estaba en temperatura ambiente, se sentía bien. Apure a Ludmila para que saliera para secarme y ponerme de nuevo la remera que tenía.
Al salir me dirigí a la cocina para tomarme un ibuprofeno pero no me podía creer lo que estaba viendo.
-¿Como chota se enteraron en donde vivo? -
-Yo los traje -
-¡Ludmila! -
-Se iban a quedar en la calle, estaba re borrachos ellos también y tu casa era la que estaba más cercana -
Suspire hondo. No permito a ningún hombre o mujer en mi casa y los trae a estos acá ¿y si me vieron desnuda?
-Parecen en el quinto sueño - dije sarcásticamente.
Me quedé viendo a Elias que era el único que no estaba roncando, recuerdo algo de él anoche pero no visualizo bien que es.
Dejando de eso de lado. Opte por despertarlos y mandarlos a casa con dolor de cabeza y todo, a Ludmila también, demasiado dolor de cabeza para soportarlos.
-¡Hey! ¡Despierten! -
Los tres se despertaron de golpe y dos de ellos se acurrucaron en el piso y en el sillón. Isaias fue el único que se levantó.
-Que vista - dijo aun dormido.
-No es para que mires, es mi casa. Vayanse y dejen mi casa en paz -
Los otros dos se quejaron, me sorprende que Elias siga queriendo dormir y quejarse.
Como veía que no se movían, fui a la cocina, agarré el spray para regar las plantas y lo empecé a tirar en sus caras hasta que se despertaron, tiene algo de olor a fertilizante pero no hace mucho. Los tres se movieron y se fueron de la casa.
Suspiro. -Son duros -
-¿Ya los echaste? - Ludmila salió del baño con una toalla en la cabeza. -Me quería despedir de Isaias -. -Puchero -
No puede ser.
-Necesito que vos tambien te vayas, quiero estar sola -
-Que mala ¿Me vas a echar ahora? Soy tu amiga -
-Los otros también son mis amigos pero quiero estar sola, quiero mi privacidad - señala la casa con los brazos. -Solo por hoy -
Ludmila aceptó sin decir nada pero se le notaba algo enojada. No me sentí tan mal, lo decía en serio, pero bueno. Al momento de irse, me senté en el sillón y me recosté en el respaldo mirando al techo divagando en mi mente. Hasta que recordé las palabras que dijo Elias.
-¿Su hermano? - se senté derecha y el dolor de cabeza volvió. No me podía concentrar -¿Conocí a su hermano? - ¿Será que Milton es su hermano? Pero no tiene sentido, no se parecen en nada.
No pude relacionarlo con nada la verdad. No recuerdo a nadie que se parezca a Elías. Capaz que sí lo conocí pero sabiendo como soy lo habré ignorado porque a primera vista no me importa la gente.
-Capaz si lo conocí… - me quedé pensativa con un dedo en el mentón -mañana le pregunto -