Ella solo quería olvidar aquella noche.
Él jamás dejó de buscarla.
Dos gemelos, un secreto guardado durante cinco años y un reencuentro que no estaba en los planes de nadie.
El amor, el pasado y la verdad chocarán cuando el destino decida intervenir.
NovelToon tiene autorización de aylustar para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
୨୧Cosas que se empieza a notar ୨୧
Ya era el día siguiente y Ariana no pudo ir.
—¿Cómo que hoy no puede venir a la guardería? —se sorprendió Adrián.
—Lo lamento, señor. Hubo un brote de sarampión. Por unos días estará restringido —se disculpó la encargada.
Adrián suspiró. No tuvo opción y llevó a Theo y Noah con él a la cafetería.
—Se portan bien… —advirtió, serio.
—Pero, tío, nos aburrimos —se quejó Theo.
—Apenas llegaron hace cinco minutos —respondió mientras se colocaba el delantal.
—¿Qué quieres? Soy un niño de cinco años —bufó Theo.
Adrián lo miró, pensó un segundo.
—Theo, ¿por qué no eres como Noah? Siempre es tranquilo… ya sé. ¿Quieres hacer algo?
Los ojos de Theo brillaron.
—Ve a repartir folletos, pero no te alejes. Donde yo pueda verte.
Theo salió feliz.
—¡Vengan a la cafetería! ¡Aquí vienen famosos! —gritaba mientras repartía panfletos.
Todo iba bien… hasta que habló sin pensar.
—¡Ja, ja! ¡Caminas como pato! —rió.
La mujer se detuvo. Se dio vuelta lentamente y lo miró con dureza.
—Oye, niño —dijo molesta—. ¿Quién te crees para decirme eso?
Theo se congeló.
—Perdón… pero es verdad —murmuró.
La mujer le tomó el brazo y lo llevó dentro.
—¿De quién es este mocoso malcriado? —alzando la voz.
Adrián apareció de inmediato.
—Perdón, señorita —dijo tomando a Theo—. Fue mi culpa. Le ofrezco un café gratis. Soy Adrián Miller.
Ella se quedó en silencio.
Demasiado guapo. Ojos verdes, cabello rubio, presencia elegante.
—Kang Nara —respondió, extendiendo la mano.
Se sentó en el mostrador.
—La señorita es muy linda —dijo Noah, sonriendo.
—¿Ah, sí? —contestó ella, seria—. Porque hace un rato alguien dijo que caminaba como pato.
—Ah, fue Theo —rió Noah—. Es mi hermano.
—¿Son dos? —Nara frunció el ceño.
—Sí. Mucho gusto, soy Miller Noah —extendió la mano—. Y el maleducado es Miller Theo… mi hermano mayor.
Nara los observó con atención.
Demasiada atención.
…Se parecen.
Un escalofrío le recorrió la espalda.
Son iguales a mi hermano…
Mientras tanto, Ariana dormía al lado de Taehyun en el hospital.
—¿Señorita Lee Ariana? —preguntó el médico.
—Sí —se incorporó—. ¿Está bien?
—Sí, pero debe dejar de beber, fumar y trabajar tanto.
Ariana bajó la mirada.
Debe estar agotado…
Fue a buscar agua. En ese momento llegó Younghoon y Taehyun despertó de golpe.
—¿Gemelos…? —se incorporó—. Tengo gemelos…
—¿Señor? —preguntó el médico.
—Tengo hijos —sonrió—. ¿Y Ariana?
Ella entró con una bandeja.
—Señor Jake, ¿está bien? —preguntó con dulzura.
Él tomó sus manos sin pensar.
—Por favor… deje de beber, fumar y trabajar tanto —dijo ella—. Seguro estar con tantas mujeres los fines de semana y ser repartidor lo agota.
Taehyun no respondió.
Ella era demasiado pura para alguien como él.
Horas después Ariana salió se encontro con Jaehyun iban a ir a comer Pero se acordo que le faltaba sus once diseño y lo dejo plantado.
Mientras tanto…
—Noah, otra vez te sangra la nariz —dijo Theo limpiándolo—. ¿Por qué no le dices a mamá?
—Estoy bien… —bostezó—. Solo cansado.
—Noah… esto no es normal —susurró Theo—. ¿Y si llamamos al tío Adrián?
—No… —murmuró Noah antes de desplomarse.
—¡NOAH! ¡TÍO ADRIÁN! —gritó llorando.
Adrián llegó corriendo.
—Está ardiendo en fiebre… —dijo serio.
El médico lo revisó.
—Tiene puntitos rojos. Podría ser sarampión —anotó—. ¿Hay brote en su guardería?
—Sí.
—Debe descansar… aunque está demasiado pálido.
—No come bien —intentó justificar Adrián.
—Las verduras son asquerosas… —murmuró Noah, débil.
El médico frunció el ceño.
—Tiene varios moretones…
Adrián no entendía.
cómo se los hizo ¿Jugando? Con Theo ¿Cayéndose? En la guardería?
Los mandaron a aislamiento.
—No podrás acercarte a Noah unos días —dijo mientras manejaba.
—¿Por qué? —preguntó Theo, con la voz rota.
—Tiene sarampión… y deja de pegarle. Debes cuidarlo. El Doctor dijo que tenía moretones
Theo no entendía por qué el nunca le pegaba lo cuidaba aún que hace varios días la lastimadura no se curo aún de la última vez.
Ariana llegó a la empresa agotada.
Nara la esperaba.
—¿Dónde están los once diseños? —exigió.
—Perdón… tuve que irme.
—¿Con permiso de quién?
Younghoon apareció.
—El jefe lo autorizó. Y pidió que la señorita Lee vaya a su departamento.
—¿Qué? —Nara apretó los dientes—. Bien. Lee, irás con el jefe.
Ariana no entendía nada.
Bianca llegó alterada, pero fue Vivi quien la tomó del brazo.
—Ariana… —susurró—. Se la llevo el secretario yonghoon. Estás con el jefe ahora.
Bianca apretó su vaso de café hasta casi romperlo.