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Cartas Para Una Princesa

Cartas Para Una Princesa

Status: Terminada
Genre:Mundo mágico / Época / Romance / Embarazo no planeado / Familia mágica / Completas
Popularitas:115.1k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Las aventuras de la princesa Bella Volt del Imperio de Oro de un gran mundo mágico.

El mundo mágico también incluye las novelas

1) Cambiaré tu historia
2) Una nueva vida para Lilith
3) La identidad secreta del duque
4) Revancha de época
5) Una asistente de otra vida
6) Ariadne una reencarnada diferente
7) Ahora soy una maga sanadora
8) La duquesa odia los clichés
9) Freya, renacida para luchar
10) Volver a vivir
11) Reviví para salvarte
12) Mi Héroe Malvado
13) Hazel elige ser feliz
14) Negocios con el destino
15) Las memorias de Arely
16) La Legión de las sombras y el Reesplandor del Chi
17) Quiero el divorcio
18) Una princesa sin fronteras
19) La noche inolvidable de la marquesa
20) Ni villana, ni santa
21) Salvando a mi Ernesto

** Todas novelas independientes **

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Sanación

Las manos me tiemblan mientras releo una y otra vez las palabras de Ernesto. Puedo sentir su angustia traspasar el papel, como si cada letra hubiera sido escrita con el pulso tembloroso de un hombre que no sabe qué hacer frente a lo inevitable. Nunca lo había sentido tan vulnerable. Siempre nervioso, sí, siempre sonrojado al dirigirse a mí, siempre tan atento… pero ahora lo escucho desgarrado, desesperado, como si se aferrara a mí con la última fuerza que le queda. Y me duele. Me duele porque sé que nada de lo que pueda escribir aliviará el miedo de perder a su hermana. Cierro los ojos y respiro hondo. No soy como mis hermanos, no soy la más temida, la más brillante, ni la más imponente. A veces hasta me convenzo de que mi lugar en este mundo es discreto, casi invisible. Pero en este momento… en este momento él me está pidiendo algo que no cualquiera puede darle: consuelo. Y descubro algo que me sorprende a mí misma. me importa. Me importa tanto que siento un nudo en el estómago. No es solo la tristeza por él, ni la compasión. Es otra cosa, más honda, más delicada, como si con cada carta él hubiera ido dejando un pedacito de su corazón en mis manos, y ahora lo tengo entero, latiendo, vulnerable, confiando en mí. lo único que quiero es responderle de inmediato, escribirle palabras que le devuelvan un poco de aire, aunque sea un poco de fuerza. Y me doy cuenta, mientras acerco la pluma al papel, de que yo también estoy temblando.]

apenas terminé de leer la carta de Ernesto, caminé por los pasillos del palacio con el corazón acelerado, hasta llegar a los aposentos de mi hermano Leandro. Toqué la puerta con firmeza y, al abrirme, lo encontré sorprendido al ver mi expresión.

—Bella, ¿qué ocurre? —preguntó, dejando de lado los papeles que estaba revisando.

—Necesito que me teletransportes lo más cerca posible del condado Greenville —dije sin rodeos, mi voz más firme de lo que me esperaba—. La esposa de Hans, Elysia, está muy mal… el parto se adelantó, y Ernesto me escribió desesperado. no puedo perder tantas horas en el carruaje… —mi voz se quebró un instante, pero retomé— que puede no sobrevivir.

Leandro frunció el ceño, evaluándome en silencio.

—Bella… no puedo llevarte directamente a la mansión Greenville. No tengo ningún frasco de sangre allí.

—¿Dónde sí lo tienes? —pregunté sin vacilar.

Suspiró y se pasó una mano por el cabello..

—En un pueblo a unas horas de camino del condado. Lo dejé allí la última vez que viajé para regresar rápido y ver a mis hijos. desde allí, podrías llegar en carruaje.

—Entonces llévame allí. —Mi respuesta fue inmediata, sin dudas..

El silencio que siguió fue breve, y finalmente mi hermano asintió. Se levantó y extendió la mano hacia mí.

—Está bien. Pero te advierto, Bella, no es un viaje agradable.

Tomé su mano con decisión. S

sentí cómo la magia vibraba en el aire, un cosquilleo eléctrico que recorrió mi piel. en un parpadeo, el mundo a mi alrededor se deshizo en un torbellino de luz y frío.

Cuando volví a abrir los ojos, ya no estaba en el palacio, sino en un claro a las afueras de un pueblo que reconocí vagamente.. El corazón aún me latía con fuerza, pero no por el hechizo, sino por lo que me esperaba en Greenville.

Sin perder tiempo, busqué un carruaje. Tenía que llegar a Elysia. Tenía que llegar a Ernesto..

El carruaje se detuvo con un chirrido frente a la mansión Greenville. apenas puse un pie en tierra, lo vi venir hacia mí. Ernesto apareció en el umbral, descompuesto, con la ropa arrugada y el rostro pálido por la falta de sueño. no esperó a que diera un paso más: me alcanzó y me rodeó con los brazos, fuerte, desesperado, como si yo fuera un ancla en medio de la tormenta.

Por un instante me olvidé de todo lo demás. no era la princesa Bella Volt en aquel momento, era simplemente Bella, y él era solo Ernesto. Sentí su respiración agitada contra mi cuello, el temblor de sus manos al sujetarme.

—gracias… gracias por venir —murmuró, casi sin voz—. No sabes cuánto lo necesitaba.

Le devolví el abrazo, con suavidad, acariciando su espalda como quien busca transmitir calma.

—Estoy aquí, Ernesto. No estás solo —susurré, con toda la firmeza que pude darle a mi voz.

al separarse, vi el brillo en sus ojos, mezcla de lágrimas contenidas y un alivio que lo desbordaba. No se detuvo a dar más explicaciones: me tomó de la mano y me guio con paso rápido por los pasillos de la mansión..

—Hans no ha salido desde que los doctores se lo dijeron… —me explicó, apretando los dientes—. no deja que nadie vea a Elysia, ni siquiera yo.

El pasillo estaba cargado de una tensión que me cortaba la respiración. Escuchaba la voz rota de Hans detrás de la puerta, suplicante, aferrándose a la vida de su esposa como si pudiera retenerla con las manos. Ernesto me miró con un ruego silencioso, y yo entendí que no había más tiempo para esperar.

Levanté la mano, invoqué al viento, y la madera cedió con un crujido violento. La puerta se abrió de golpe. E

entré con paso firme, sin darme un instante para dudar, con Ernesto a mi lado. S

sentí mi cabello, mal recogido, soltarse con la ráfaga;

—¡déjenme verla! —mi voz salió firme, más como un mandato que como una súplica.

Hans levantó la mirada hacia mí. Vi en sus ojos el filo de la desconfianza, la sombra de un hombre que no quería perder a la mujer que amaba. Pero cuando las chispas de mi magia comenzaron a encenderse en mis manos, lo vi vacilar. La luz azulada se extendió, suave, envolviendo mis dedos como agua que brotaba de un manantial. Fue ese destello el que quebró su resistencia. Retrocedió apenas un paso, sin soltar la mano de Elysia.

Me acerqué a la cama y posé mis palmas sobre el vientre y el pecho de la condesa. La magia del agua corrió como un río cristalino bajo su piel, llevándose la opresión, la fiebre, el caos en su cuerpo. Cada fibra de mí se entregaba a ella; sentí cómo mis fuerzas se drenaban, pero no me permití detenerme.

La respiración de Elysia, antes entrecortada y débil, comenzó a estabilizarse. Sus labios recobraron un poco de color. Yo, en cambio, jadeaba, luchando contra el mareo. Retiré las manos y me dejé caer en una silla cercana, sudorosa y exhausta, con el pulso acelerado.

—Vivirá… —logré decir con voz entrecortada. Vi cómo Hans se quebraba de inmediato: sus hombros se sacudieron, el peso de la desesperanza cayendo al suelo con un golpe invisible. Se arrodilló al lado de la cama, besando con fervor los dedos aún inertes de su esposa.

Cerré los ojos apenas un instante, recuperando aire, pero aún quedaba lo más difícil.

—Ella va a despertar pronto —añadí, más firme.

Ernesto soltó un suspiro profundo, un alivio cargado de lágrimas contenidas. Lo vi llevarse una mano al rostro, como si el mundo por fin volviera a sostenerse.

Pero yo no podía callar la verdad que había sentido mientras sanaba a Elysia. Abrí los ojos y miré a los dos hombres, seria, dejando que mis palabras pesaran lo justo.

—Tienen que saberlo. Elysia sobrevivirá, pero su cuerpo ha quedado demasiado dañado. No podrá tener más hijos.

El silencio que siguió fue tan espeso que parecía absorber el aire de la habitación. Ernesto cerró los ojos con un gesto de resignación y alivio a la vez: su hermana estaba viva, y eso bastaba para él.

Hans, en cambio, permaneció inmóvil. Sus ojos, fríos como el acero, se clavaron en el rostro dormido de Elysia. No lloraba, no hablaba. Solo la miraba, como un hombre que ha perdido algo inmenso, pero que al mismo tiempo sabe que acaba de recibir un milagro.

1
Paulina Gabriela
Pues que pin.... abusivos todos 🤨 como si fueran perfectos, estoy indignada con su trato 😕
Massiel Martinez Rosales
creo que solo hombres débiles le pusieron a las princesas ningún guerrero nadie para hacerle frente a vitorio y que feo que la hermana de Ernesto se deje manipular por el esposo ni en su día especial pudo hacer algo por el hermano para que lo acompaño si lo iba dejar solo al final
Massiel Martinez Rosales
pero me sorprende que hablen de deshonra cuando vitorio embarazo a Emma no estaban casados igual leandro se metió con berenice sin estar casados son bien hipócritas y que Emma deje de llorar y lo defienda qué con lágrimas nada se soluciona
Massiel Martinez Rosales
a Ernesto le quedan pocos meses de vida con tantas amenazas de muerte y miradas matadoras el emperador le fue arrebatando los años
Massiel Martinez Rosales
vitorio va a estar feliz al sabe que les falta poco para alcanzar a ethan
Massiel Martinez Rosales
el contendió de esas cartas con doble sentido son poderosas
Rosa Paredes
Me conmovió hasta el alma hermoso capitulo un digno final de una familia fuerte, unida y con un futuro por delante bellísimo michas Gracias 🌸🍀😁
Joa Castillo
me encanta cada vez mas seguir con tuz historias
Maria Elena Maciel Campusano
Excelente historia, pues Bella y Ernesto cultivaron un amor a través de misivas, dónde expresaban sus más sinceros sentimientos y de ese amor nació la fortaleza y entereza de Ernesto para soportar los castigos de los Volt y llegar entero a su boda, para tener al fin un hogar con su amada Bella y sus peques, muchas gracias Autora 😊👏👏👏💐
Maria Elena Maciel Campusano
Ahí está, después de tanto hacer sufrir al bueno de Ernesto, el fue un colaborador muy importante para hacer que Vitorio le gane a Ethan en tener más nietos 😅😅😅
Maria Elena Maciel Campusano
Ahhh qué boda, algo parecida a las bodas de la colonia, donde se tienen qué casar porque la chica ya salió con su "domingo 7" 😅😅😅
Maria Elena Maciel Campusano
Pues contra todo pronóstico el pobre llegó a la boda en una pieza😅
Maria Elena Maciel Campusano
Yo opino que tal vez en vez de enojarse y juzgar anticipadamente, deben observar y estudiar la personalidad del futuro esposo de su hija y hermana 🤔🤔🤔
Maria Elena Maciel Campusano
Qué bueno que cuentan con la complicidad de la Emperatriz y además que el buen Ernesto está aguantando 🤔🤔🤔
Maria Elena Maciel Campusano
Ahí en ese baile cada loco con su tema, pero Ernesto y Bella tienen una aliada estrella que es Berenice y el control que ejerce en Leandro, pues de no ser así el pobre Ernesto no hubiera llegado a la fiesta de compromiso 🤔🤔🤔
Maria Elena Maciel Campusano
Oh vaya, al paso que van, solo habrá puré de Ernesto el día de la boda y todavía falta Arturo 🤔🤔🤔
Yasna Ramirez
lo que maw m
Yasna Ramirez
hubiera sido mas feliz si ella misma le entregara su hermano a Bella
Yasna Ramirez
no me gusto lo que le hizo a Ernesto! 🤨🤨
Yasna Ramirez
me decepcionaste Elysia! tu hermano merecia que tu entraras con el
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