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Heredero Enamorado

Heredero Enamorado

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Traiciones y engaños / Amor eterno
Popularitas:1.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Tintared

Darién, un joven orgulloso, prejuicioso, al lado de su grupo de amigos se ve envuelto en una saga de estrategias en donde su única ambición es acabar con el aburrimiento.
La élite, como se hacen llamar. inician el juego de sus vidas, uno que comenzó como un simple experimento pero que pondrá sus mundos de cabeza.

NovelToon tiene autorización de Tintared para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La estrategia del aislamiento.

El diagnóstico de la Élite fue meticuloso: Aranza Müller no era una estudiante, era un muro de contención. Su lealtad hacia Idril y su instinto de supervivencia callejera la hacían inmune a los juegos de seducción. Para que Idril cayera, el muro debía ser demolido desde sus cimientos: su beca y su futuro profesional.

Dona Klatten, con la bendición silenciosa de Holga, diseñó una maniobra de aislamiento que no dejaría huellas dactilares. El objetivo fue el Laboratorio de Química Orgánica, el santuario donde Aranza servía como asistente del profesor Schmidt, un hombre cuya brillantez solo era superada por su terror al fracaso.

—Idril es arcilla blanda; un par de halagos sobre su coeficiente intelectual y la tenemos moldeada —explicó Dona mientras tomaban café en la terraza privada—. Pero Müller... Müller se cree intocable. Hay que recordarle que en Heidelberg, las llaves solo abren puertas si nosotros permitimos que las cerraduras funcionen.

El sabotaje fue una obra maestra de invisibilidad. Un estudiante becado, coaccionado por deudas externas, manipuló la cadena de frío de los contenedores biológicos durante la madrugada. No hubo cristales rotos ni alarmas. Solo el silencio de un termostato ajustado para morir lentamente, arrastrando con él un año de investigación patrocinada por la universidad.

Al día siguiente, el rugido de Schmidt se escuchó hasta en la rectoría.

—¡Esto es un asesinato académico! —gritó el profesor, con el rostro transfigurado por la rabia—. ¡Muestras de doce meses reducidas a fango biológico! ¿Quién fue el último en salir?

Aranza, cuya palidez rivalizaba con su bata blanca, dio un paso al frente. El mundo parecía desmoronarse bajo sus pies. —Fui yo, profesor. Pero le aseguro que los registros estaban en orden. El sistema de monitoreo...

—¡El sistema no se manipula solo, Müller! —la cortó Schmidt, señalándola con un dedo tembloroso—. Eres la asistente técnica. La responsabilidad de la integridad física de este laboratorio recae sobre tus hombros. Si este proyecto muere, tu beca muere con él.

—¡Es absurdo! —replicó Aranza, el fuego de su orgullo luchando contra el pánico—. ¿Por qué sabotearía mi propio trabajo? He pasado más horas aquí que en mi propia casa. ¡Esto ha sido un fallo externo o una intrusión!

—¡Basta de excusas de principiante! —intervino el director Hasso Wellenreuther, entrando en el laboratorio con la frialdad de un verdugo—. Schmidt, no quiero informes de fallos. Quiero resultados. O este laboratorio replica la investigación en tiempo récord o rodarán cabezas, empezando por las de los becados a cargo. Limpien este desastre y no salgan de aquí hasta que tengan una ruta de recuperación.

La amenaza fue una soga al cuello. Aranza, con los ojos inyectados en sangre por la rabia contenida, se vio obligada a sumergirse en una espiral de trabajo forzado. Limpieza, re-calibración, nuevos cultivos, informes de descargo... el laboratorio se convirtió en su prisión.

El plan de Dona funcionó con una precisión aterradora. Aranza desapareció del mapa social de la universidad. Cuando Idril la encontraba en los pasillos, su amiga era una sombra de sí misma: ojerosa, tensa y con el olor químico del laboratorio impregnado en la piel.

—No puedo, Idril... —balbuceó Aranza una tarde, mientras intentaba beber un café frío—. Schmidt me tiene bajo vigilancia total. Si no recuperamos los cultivos, estoy fuera. No tengo tiempo ni para pensar.

—Es horrible, Aranza. Déjame ayudarte en lo que pueda... —ofreció Idril, sintiéndose impotente.

—No puedes hacer nada. Esto es técnico. Solo... vete a estudiar. No dejes que esto nos hunda a las dos.

Idril la abrazó, sintiendo la rigidez en los hombros de su amiga. Al verla alejarse de nuevo hacia el sótano de Ciencias, Idril se quedó sola en el gran pasillo central. La sensación de aislamiento absoluto la golpeó con fuerza. Ya no tenía a su "perro guardián" soplándole advertencias al oído; ya no tenía el escudo de Aranza contra la Élite.

Fue en ese preciso momento, cuando la soledad de Idril era más profunda, que Saúl y Omar aparecieron al final del pasillo. No venían con burlas, sino con esa nueva y ensayada calidez que Idril empezaba a encontrar adictiva.

Sin Aranza para cuestionar cada sonrisa, el camino estaba despejado. La Élite no solo había saboteado un laboratorio; había cortado el ancla de Idril, dejándola a la deriva en un océano de depredadores que ahora le ofrecían una balsa hecha de mentiras.

Desde el balcón del segundo piso, Darién Herzog observaba la escena. Había visto la desesperación de Aranza y la soledad de Idril. Sabía que sus "aliados" estaban jugando sucio, pero lo que realmente mantenía su atención era la forma en que Aranza, a pesar de estar contra las cuerdas, se negaba a rendirse.

—Patetica —murmuró para sí mismo, con una voz carente de piedad pero llena de una curiosidad oscura—. Crees que puedes salvar tu futuro con trabajo duro, sin darte cuenta de que el suelo que pisas ya ha sido vendido.

Se dio la vuelta, ignorando a Idril. Para él, la verdadera diversión comenzaría cuando Aranza, agotada y derrotada, tuviera que buscar una salida que solo él podría proporcionarle. El tablero estaba listo.

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Megara García
ya me comí las uñas y la actualización no llega 😭😭 auxilio ☹️
Megara García
la amiga me e cae gorda por traidora
Megara García
cómo siempre el rico aprovechándose de la situación y Aranza tendrá que hacer más que un sacrificio para salvar a su madre
Megara García
que desesperación debe sentir hasta yo sentí su dolor estar sóla en el mundo sin nadie que te cobije y la disque amiga mendigando atención
Megara García
el mundo de la élite está cargado de idiotas
Megara García
el mundo de la élite está cargado de idiotas
Megara García
me avisan cuando esté la continuación que emocionante capitulo
Yolanda Luna
Buenísima hasta donde voy leyendo
Megara García
😭😭😭😭😭 porque no está completa!!!!!
Megara García
👏👏👏👏 aplausos para la escritora este capitulo me dió emoción ternura amor y aventura
Megara García
cada vez se pone más interesante está novela
Megara García
me encantan las novelas juveniles
Megara García
maldito bullying
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