Mi nombre era Cecilia y !reencarne en una princesa de una novela! Encima en una princesa olvidada cuyo destino es trágico. Voy a cambiar eso! Me apartare de ese destino para no morir.
NovelToon tiene autorización de Magalina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Otro encuentro con el Archiduque.
Ya liberada por las buenas noticias del rompimiento de mi compromiso y el encierro de la arpía de mi madre, pude dormir más tranquila.
Al otro día, Carlota me avisa que ya estaba la modista con alguno de mis diseños. Mi felicidad duró poco. Me habían invitado a una fiesta de té. Pero primero, lo primero, el desayuno. Si seguía así iba a rodar como una pelota jaja. Si bien en mi vida anterior era bastante sedentaria, tenía que ejercitarme ahora para aprender a defenderme. Esta era una época donde había ataques frecuentes de bandidos. Con ello en mente, después de comer me dirigí a hablar con mi padre, a fin que me asignara un maestro de espada, y no solo eso también quería aprender a montar. Quizá mi cuerpo tuviera alguna memoria de ello, pero no estaba segura de poder sincronizar los recuerdos con mi cuerpo y era mejor prevenir accidentes. A medida que me voy dirigiendo a verlo, me encuentro con su secretario bastante ojeroso, quien me informa que está con la emperatriz en su palacio. Cuando llego allí los veo muy acaramelados. Ahora entiendo al pobre secretario, debe estar trabajando extra.
Les hago una reverencia y me invitan para que me siente y comparta un rato con ellos. No pienso quedarme mucho, tampoco quiero molestarlos, se los ve muy unidos y amorosos, realmente me alegro. Les comento mi idea de un maestro por lo que me dice mi padre que me designará uno para que ya a partir de mañana comience. Estaba por retirarme pero aparece el Archiduque, ya que tenía que hablar cuestiones referidas a un tratado de paz con un reino que ha tenido problemas últimamente. Cruzamos miradas, pero yo sigo en plan de mostrarme indiferente. Su mirada, en cambio, parece de ¿deseo? Quizá son cuestiones mías... Hago una reverencia y me alejo, pero siento que me están siguiendo. No puedo evitar asustarme, todavía recuerdo lo que viví antes de morir. Apure el paso, cuando sentí que me llamaban, reconocí su voz. Era el archiduque.
Archiduque:- Princesa, princesa disculpe.- me mira preocupado, porque estaba temblando. - se encuentra bien? No la quise asustar...
- Si estoy bien, (aunque todavía estaba temblando un poco). - que quiere. No puede hacer cosas así, no ve que genera usted rumores infundados así-(ya había pasado de asustada a enojada)
- Disculpe princesa, y disculpe también por lo que voy a hacer...(miró hacia atrás y delante a ver si nos veía alguien y como justo no había nadie, tomó mi mano y me llevó a una habitación vacía)
- peroo que cree que hace Archiduque Simmons! Le espeté ofuscada...
Cerró la puerta tras de mi y me apoyó contra ella. Estábamos pegados casi que nuestros labios podían tocarse.
- Lo siento princesa, no sé que me pasa...no quise actuar así... pero no puedo dejar de pensar en sus ojos y esa mirada fría que me hace. No sé que me pasa... nadie me había hecho sentir así nunca.. Todas se quieren acercar por mi status, por interés, pero eres distinta. Te noto diferente a cuando alguna vez te colgabas de mí...
- Las personas cambian archiduque, maduran. Y entendí que actuar así no me llevaba a ningún lado y que tengo mi autoestima ante todo(casi gimiendo lo decía, porque este hombre que está más bueno que comer pollo con las manos, seguía pegado a mí. Debía hacer algo pronto para irme porque se me estaba complicando para contenerme y a él también le costaba)
Como pude lo aleje con mis manos, lo empuje un poco, lo suficiente para abrir la puerta e irme. Él se quedó adentro con la respiración agitada. Supongo que habrá esperado un tiempo prudencial para salir.
Al llegar a mi habitación, cerré la puerta y me tiré a la cama, estaba agitada y con las hormonas enloquecidas, pero como no estarlo si casi hago una locura. Tenía que divertirme pero tener un poco de autocontrol, si no la que iba a caer en sus redes era yo.