NovelToon NovelToon
KILOS DE AMOR

KILOS DE AMOR

Status: En proceso
Genre:Romance / Posesivo / Romance de oficina
Popularitas:31.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Laura Una arquitecta brillante intentando llevar una vida normal, en medio de todo su caos, llegará para cambiarle la vida a él.

—Ojalá el amor se pesara, porque siento que hoy acabo de subir una tonelada

NovelToon tiene autorización de Kyoko... para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 7

Después de ese beso, se levantaron y entraron a la casa. La penumbra del pasillo los guió hacia la habitación principal, donde la luna se filtraba por las ventanas rotas y las sábanas de lino olían a lavanda.

Laura se detuvo en el umbral. El corazón le golpeaba las costillas como un animal enjaulado. Había imaginado ese momento de entregarse a alguien tantas veces, pero siempre en la oscuridad de su mente, donde sus curvas no existían. Ahora, la luz plateada de la luna lo revelaba todo. Y Marco la miraba como si ella fuera la única mujer en el mundo.

—Laura

dijo él, en voz baja.

—¿Estás bien?

Ella asintió, pero sus manos temblaban. Los dedos se le enredaban en la tela de su blusa, torpes. Cada centímetro de piel que quedaba al descubierto era una batalla. Los muslos anchos, el vientre blando, los brazos que siempre había escondido bajo mangas largas.

Marco dio un paso adelante. Sin prisa. Sus manos encontraron las de ella, deteniéndolas.

—Déjame a mí

susurró.

Deslizó la blusa con cuidado con una lentitud que hizo que Laura contuviera la respiración. Y cayó al suelo como un susurro. Quedó frente a él en ropa interior, sintiendo que el aire se volvía demasiado fino.

—Estás temblando

dijo Marco, rozando sus hombros desnudos con las yemas de los dedos.

—Es la primera vez

confesó ella, con la voz quebrada.

—Que alguien me ve así. Que alguien me ve... toda.

Él no dijo nada. En lugar de eso, bajó la mirada y, con una reverencia casi sagrada, posó sus labios en el hombro de Laura. Luego en el hueco de su cuello. Luego en la curva generosa de su pecho. Cada beso era una promesa.

—Eres hermosa

murmuró contra su piel.

—Cada centímetro. Cada curva.

Laura sintió que las lágrimas le quemaban los ojos. Nadie le había dicho eso. Nadie la había mirado así, como si sus imperfecciones fueran un mapa que merecía ser explorado.

Él la tumbó sobre la cama con una delicadeza que desmentía sus manos firmes. La luz de la luna bañaba su cuerpo mientras él se despojaba de la ropa, y Laura lo vio tal como era, un hombre marcado por su propia soledad. No había prisa en sus movimientos. Solo deseo contenido, como un río que sabía que podía desbordarse.

Cuando finalmente la tuvo bajo él, Laura sintió el peso de su torso contra el suyo, el calor de su piel, el latido de su corazón tan acelerado como el de ella. Él la besó con una lentitud que la desarmó, profundizando el beso mientras una de sus manos descendía despacio por su vientre, acariciando cada pliegue, cada curva, como si estuviera memorizando un paisaje que había esperado toda la vida para encontrar.

—Dime si algo duele

 susurró.

Laura negó con la cabeza, pero cuando él entró en ella, un gemido se escapó de sus labios. No era dolor, era plenitud. Era la sensación de ser ocupada por alguien que no quería poseerla, sino habitar en ella.

Marco se movió con una paciencia que la deshizo. Cada embestida era un cuidado, cada roce una adoración. Laura sintió que sus miedos se disolvían en el sudor de sus cuerpos, que los años de inseguridad se borraban con cada suspiro que él le arrancaba. Cuando el clímax la alcanzó, fue como romper una presa. Gritó su nombre sin pudor, y él la siguió con un gemido grave que resonó en la habitación vacía.

Después, él apoyó la cabeza en su pecho, justo sobre el corazón. Laura acarició su cabello mientras su mente estaba llena de pensamientos, que habían hecho, estuvo con su jefe, pero ninguno dijo nada, solo se quedaron ahí abrazados.

_

El sol de la mañana se filtró por las rendijas de las contraventanas. Laura despertó con el brazo de Marco rodeando su cintura, como si temiera que ella se evaporara con el rocío. La piel de ambos seguía pegajosa, y las sábanas eran un nudo de arrugas y recuerdos.

Intentó escurrirse con la torpeza de quien no quiere despertar a nadie, pero el colchón de muelles la delató.

Marco abrió un ojo gris y, antes de que ella pudiera decir nada, la atrajo de vuelta contra él.

—A dónde vas, Durán? Todavía no son ni las siete

gruñó él con una voz ronca que le envió escalofríos directos a la nuca.

—A buscar café y mi dignidad, que creo que se quedó enganchada en ese sofá de los años cincuenta

bromeó ella, aunque su corazón martilleaba con fuerza.

—Y a trabajar. Recuerda que tenemos que inspeccionar la bodega subterránea antes de que el sol nos derrita los sesos.

Marco la giró para que quedara boca arriba, y se colocó sobre ella. Su cuerpo la cubría completamente, y la mirada que le dedicó era la misma de la noche anterior, hambrienta, devota, insaciable.

—No he terminado contigo

murmuró, bajando la cabeza hacia su cuello.

— Y no pienso dejarte ir hasta que estés tan agotada como yo.

Laura sintió que el deseo la recorría de nuevo. Esta vez no había miedo. Solo una entrega total, absoluta.

Marco la tomó con la misma delicadeza de la noche anterior, pero también con una urgencia nueva. Era un hombre que había probado el paraíso y no podía permitirse perderlo. La besó en el cuello, en los hombros, en el pecho. Cada caricia era una declaración. Cada susurro, una promesa.

Cuando terminaron, Laura quedó sin aliento, tendida sobre las sábanas revueltas, sintiendo que su cuerpo cantaba de una forma que no sabía posible.

—Eres imposible

jadeó ella.

—Y tú eres mía

respondió Marco, besándola en la frente.

—Ahora si necesitamos el café. Pero vuelve rápido. La mañana es larga.

Laura se vistió con unos jeans cómodos y una camisa de cuadros, sintiendo una ligereza nueva en sus pasos. Bajó a la cocina de la casona, donde el olor a madera vieja y tierra seca la envolvía. Mientras esperaba que el agua hirviera, sus ojos se posaron en una alacena empotrada que parecía haber sido ignorada por las últimas tres generaciones de habitantes.

La curiosidad, que siempre había sido su motor y su perdición, la llevó a tirar de la puerta de madera. Estaba atascada. Laura gruñó, puso los pies firmes en el suelo y tiró con toda la fuerza de sus hombros. Con un crujido seco, la puerta cedió, y ella casi termina sentada en el suelo de nuevo.

Dentro no había vajilla fina, sino una caja de metal oxidada con un candado que el tiempo ya había devorado.

1
Eda Toran☆
a leer esta buena muy bonita historia
Saly Torre☆
esta bien entretenida leanla
Saly Torre☆
eso mija no se deje pelee por lo que es suyo
Jazer Muñica☆
una historia con kilos de capítulos buenos jajajaja esta buena
Jazer Muñica☆
/Gosh//Gosh/ tiene un hermano nmms ahora otro tollo
Jazer Muñica☆
ahora que será /CoolGuy/
Alba Martin ☆
excelente historia
Alba Martin ☆
ojalá se les frustre todoooo
Alba Martin ☆
ya Carla esta borrada de enemiga entonces
Alba Martin ☆
eso así se habla 👏👏👏
Kikao⁠ Ferrer ☆
esta entretenida la novela me gustó
Kikao⁠ Ferrer ☆
otro enemigo noooo
Kikao⁠ Ferrer ☆
que bonitos🤭 así es mejor
Kikao⁠ Ferrer ☆
después de aceptar dinero nooo
Vane Sailo
excelente
Nay Gutierres ☆
la recomiendo es excelente
Ara Celis ☆
léanlo esta buena la novela la historia de Marco y laura
Ara Celis ☆
me dejas con la intriga de saber que pasará
Roy Gomera ☆
me gustó la trama de esta novela deben leerla
Roy Gomera ☆
por lo menos te diste cuenta pero ojalá no te perdone laura
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play