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El Rey Demonio Me Propuso Matrimonio

El Rey Demonio Me Propuso Matrimonio

Status: Terminada
Genre:Demonios / Romance / Fantasía épica / Completas
Popularitas:413.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Sol ha sobrevivido diez años sin nombre, sin recuerdos y sin más compañía que el dolor. Desde que despertó a los dieciocho sin saber quién era, su vida se convirtió en golpes y tortura. Pero todo cambia cuando llega al castillo del rey demonio... Y él, sin explicación alguna, le pide matrimonio.

¿Acaso ya se conocen? Quizás, el secreto de su recuerdos sean la respuesta porque él la ama tanto.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 7

— Tu no vale la pena de nada. Te aseguro de que si te mató ahora, no podré vivir tranquilo con mi futura esposa. Pero te haré sufrir como nunca si no la sueltas.

Antonieta, llena de impotencia, se mordió la lengua con tanta fuerza que terminó rompiéndola. Sabía perfectamente que el rey no estaba bromeando al amenazar con lastimarla si no soltaba a Sol. Aun así, la dejó ir de mala gana, arrojándola hacia el suelo. Pero antes de que Sol cayera, Lumiel la atrapó entre sus brazos.

Las uñas del rey habían dejado marcas en el cuello de Antonieta. Ella lo tocó con una mezcla de dolor y furia. Tras años a su lado, ni siquiera había logrado una relación cercana con él. Y aun con todo ese tiempo compartido, Lumiel había preferido salvar a una desconocida antes que a su propia esposa.

Observó la escena en silencio. El rey sostenía a Sol con desesperación, intentando devolverle el calor a sus brazos casi congelados.

Antonieta levantó la barbilla con frialdad y le dedicó a Sol una última mirada venenosa, la mujer a quien las sirvientas llamaban la reina de

los plebeyos. Luego salió sin decir palabra.

Sofía soltó a Amelia, quien corrió tras su señora.

Noel pidió permiso a Ruth para acercarse a Sol. Ella asintió y lo dejó ir.

— ¡Sol! — exclamó Noel, angustiado.

Lumiel seguía de rodillas sujetándola. Sol intentó mover el brazo, pero un crujido, como hielo partiéndose, alarmó al rey. En cuanto lo escuchó, se levantó con ella en brazos.

— Tengo que llevarla rápido para curarla — dijo, intentando mantener la calma.

En ese instante entraron Catrina y Gael.

— Vi a la reina salir de la mansión — comentó Gael —. ¿No pasó nada grave?

Pero al ver los brazos helados de Sol, su expresión se endureció.

Lumiel pasó a su lado, tajante.

— Quiero todas las pertenencias de Antonieta fuera del castillo. Le advertí que se comportara. Ahora verá las consecuencias de no obedecer. Ruth.

— Dígame, mi señor — respondió ella.

— Lleva al niño a su alcoba. Yo llevaré a Sol a la mía. Ahí tengo todo para curarla. Después hablaremos de lo ocurrido.

— Lo que usted ordene, mi señor.

Sol notó la preocupación en los ojos de Noel. Forzó una sonrisa.

— Por favor, deja que Noel me acompañe. Le prometí no dejarlo solo.

Lumiel respondió con severidad.

— No. Él no puede ir a donde vamos. Ya di mis órdenes. Obedezcan.

Noel tragó fuerte, pero mantuvo el valor.

— Estaré bien, Sol. Lo importante es que te recuperes pronto para que estés a mi lado.

Sol le sonrió con orgullo.

— Ese es mi pequeño Noel. Sanaré lo más rápido posible.

Lumiel observó la escena con una expresión melancólica antes de dirigirse al castillo con Sol en brazos.

Gael se llevó una mano a la nuca, frustrado.

— Vaya problema en el que me metió el rey. Tratar con esa mujer es peor que tratar con el diablo — murmuró. Luego se giró y salió del lugar.

Catrina lo vio alejarse con expresión apagada. Sofía, divertida, le dio un codazo.

— Ya sé quién te gusta.

— No pienses mal — farfulló Catrina, completamente sonrojada —. Solo me preocupa Sol. Eso es todo.

— Gran excusa. No voy a negar que es atractivo. Pero el rey es más guapo.

Ruth volvió a golpearle la cabeza con una sartén.

— Dios mío, tu tamaño no se compadece con tu cerebro — comentó — Noel, ¿te acompaño hasta la habitación?

— Si. Tengo que acostumbrarme a estar sin Sol por un rato.

— Bien. Te llevaré hasta allá.

________________

Lumiel avanzaba por un largo pasillo oscuro. Las antorchas no brillaban con fuego tradicional, sino con una luz verde esmeralda. Llegaron a una puerta majestuosa que se abrió sola al reconocer la presencia del rey.

Al entrar, Sol quedó maravillada.

Un amplio salón decorado con tapices, tonos rojizos y detalles dorados se extendía ante ella. Incluso había un segundo piso. Pensó que Lumiel la dejaría en uno de los elegantes muebles, pero no fue así. Siguieron subiendo las escaleras, directos hacia otra habitación.

— ¿Lumiel?...

— ¿Creíste que te dejaría abajo? Tranquilízate. No te haré nada. Excepto curarte. — La miró de reojo — Eres muy fácil de leer.

— ¿Ah, sí? ¿Y qué estoy pensando ahora? — lo desafió ella.

Lumiel examinó su expresión. Sol apartó la mirada, intentando evitar que sus nervios la delataran.

— ¿Por qué apartas la mirada? — preguntó él, confiado —. Ah, ya sé. Te pondrías nerviosa si me miras fijamente, ¿no?... Quien no lo haría.

Sol maldijo por adentro y desvió el pensamiento para dificultarle la lectura.

Lumiel abrió la puerta de otra habitación. Sol quedó aún más impresionada con la decoración elegante y cálida del lugar.

El rey sonrió, complacido.

— Si crees que estas decoraciones no son mías, estás muy equivocada. Por tu reacción, imagino que volví a ganar.

Sol sonrió débilmente.

— Me rindo. Seguir retándote sería sumar derrotas.

Lumiel la sentó con cuidado frente a la chimenea. Se ausentó y regresó con una pequeña flama en la palma de su mano.

— Acerca tus manos al fuego, Sol.

— Si hago eso me voy a quemar — dijo ella, preocupada.

Lumiel extendió su mano, firme.

— Confía en mí.

Sol dudó, pero entregó sus manos congeladas. Estas crujieron al contacto, el hielo fracturándose. Lumiel la miró directamente.

— Perdóname por esto. No sabía que ella llegaría tan lejos — murmuró mientras sumergía las manos de Sol en el fuego, que no quemaba, sino que brindaba un calor envolvente —. El divorcio se hará oficial mañana. Y ese mismo día será nuestra boda. Claro, si aún lo quieres.

El corazón de Sol se paralizó. No supo qué decir. Lumiel lo notó. El hielo comenzó a derretirse, pero Sol estaba demasiado aturdida para notarlo.

— Aceptó. Aceptó casarme contigo solo por la comodidad que le darás al niño.

— Aprecio tu sinceridad.— sonrió él.— No mucho las tienen aquí. Cuando puedas mover los dedos y los brazos, avísame. Te llevaré a tu alcoba.

Sus manos se movían por fin, ahora reposaba en las de él. Ese suave toque era todo lo que necesitaba ella para aliviarse.

En eso, Lumiel se levanta alejándose de su lado. Sol quedó sola con sus pensamientos.

“¿Mañana?... ¿No es muy pronto? Quería conocerlo mejor antes del matrimonio. Y Antonieta… sus celos podrían lastimar a alguien. Incluso a Noel. Tengo que decirle. Tengo que reunir valor

Sol salió de la habitación con los brazos casi recuperados. Encontró a Lumiel mirando por la ventana.

— Supongo que ya estás mejor — comentó él.

— Sí. Gracias por curarme.

Lumiel se acercó y le ofreció su brazo. Sol lo tomó. Ambos caminan hacia la alcoba de la mujer.

— No tienes por qué agradecerme. Fue mi descuido. Sabía que Antonieta estaba loca, pero no que fuera capaz de asesinarte.

Sol reunió valor para hablar.

— Lumiel, no quiero sonar grosera, pero si alguien llegara a tu hogar y te quitara todo lo que tienes, ¿cómo te sentirías? No la estoy defendiendo, pero no me parece justo lo que le haces.

Lumiel respiró hondo.

— Lo que le hago no se compara con lo que ella le hizo a mi pueblo. Éramos pareja y reyes, pero jamás se comportó como tal. No le importaba mi gente. Derrochaba dinero en fiestas inútiles. Ignoraba los problemas de ambos reinos. En pocas palabras, no nació para ser reina. — La miró con seriedad —. Pero tú sí.

Sol se detuvo, sorprendida.

— ¿Yo? ¿Por qué?

— Porque defiendes incluso a quienes no conoces. Incluso a tus enemigos. Proteges a los inocentes, das tu vida por ellos. Y tú siempre has sido así.

Un pensamiento atravesó a Sol.

“¿Siempre? Habla como si me conociera. Ya lo ha hecho antes, cuando nos conocimos, en el jardín. Él sabe quién soy"

— Lumiel... ¿tú sabes quién soy? — preguntó.

Pero él no respondió. Guardó silencio mientras avanzaban por el pasillo hasta llegar a su alcoba.

Sol soltó su brazo. Sabía que lo que estaba a punto de decir podía molestarle. Respiró profundo.

— Lumiel… — él se giró —. Ya no sé si estoy dispuesta a casarme contigo. Agradezco tu trato, pero...

De inmediato, Lumiel la acorraló contra la puerta. Apoyó una mano junto a su cabeza, acercándose lo suficiente para que sus respiraciones se mezclaran.

Con una sonrisa peligrosa, dijo.

— Sol, Ya me diste tu palabra. Eso vale más que tus dudas. Tengo métodos de que te arrepientas de tan solo dejarme.

Se inclinó más cerca. Muy cerca. Con intenciones oscuras de posar sus labios sobre lo de ella.

Sol sintió el corazón acelerarse. Su cuerpo no se resistía. Sus labios, sin querer, lo esperaban. Esa extraña sensación de anhelo, no espero sentir emoción de hacerlo.

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Nayvi Moreno
Ya le llegó la hora de pagar por sus crímenes al Rucardo, perdón al tal Ricardo😏😏
Nayvi Moreno
Ese trato con la entidad oscura a la que recurrió, para poseer el Reino de Mandragor le pasó factura y una factura mucho muy cruel 🤨🤨
Fernanda Perez
muy linda
felicitaciones
Nayvi Moreno
Pues habrá boda triple después de la guerra😏😏
Nayvi Moreno
Vaya final que le dieron a la envidiosa de Lilith 🤔🤔🤔
Maria Diosdado Velázquez
Felicidades, una gran historia ❤️❤️ así es como debe ser una buena historia, es ena excelente escritora felicidades por tener ese corazón enamorado y plasmarlo en la novela, gracias🤭🤭🤭😉😉😉❤️❤️❤️❤️❤️❤️
Nayvi Moreno
Eso que hizo Lumiel con el Máximo envidioso, le traerá consecuencias, pues va a ir de chismoso con el Rucardo, ay perdón se llama Ricardo el viejillo tío de Sol, creo que se unirá a el para acabar con Lumiel y poder acceder a Morgan 🤔🤔🤔
Nayvi Moreno
El Max envidioso tendrá su merecido, por el momento Lumiel no le hará nada y ese será un riesgo que le jugará en contra, pero espero que actúe cuanto antes🤨🤨🤨
Nayvi Moreno
Ese Max está entrando en el territorio de los trancazos, porque no creo que Lumiel lo tome como una "broma" sin importancia 🤨🤨🤨
Nayvi Moreno
Vaya con la Antotonta, tenía su guardadito y el mago desembuchó todo, hasta que el bebé no es de Lumiel, ella es egoísta pues prefiere matar al niño, que permitir que su abuelo lo crié y le dé el amor que ella rechazó, cuando se enteró que su papá no amaba a su mamá 🤔🤔🤔
Nayvi Moreno
Uy por lo menos Sofía no resultó ser una rata infiltrada, ella es hija de quien fuera el encargado de la seguridad de la familia Real de Mandragor, ahora serán 2 chicas de la residencia de las Flores quienes irán como acompañantes de 2 caballeros apuestos, Gael y Rose 😏😏
Nayvi Moreno
Esa Sofía es una rata infiltrada en el palacio de Lumiel, pero para quién trabaja ella o a qué familia pertenece🤔🤔🤔
Nayvi Moreno
Ese Max es un atrevido, ojalá no se ponga intenso más adelante, ahora Gael tendrá que darle un informe detallado de lo que pasó en la mansión de los Meyer 🤔🤔🤔
Nayvi Moreno
Esa Antotonta está cavando su propia tumba y lo peor es que será atormentada por necia, pero el que por su gusto muere, hasta el morir disfruta 🤨🤨🤨
Nayvi Moreno
Pues claro que se trataba de un castigo y que mejor castigo que prender el fogón y no usarlo😏😏
Nayvi Moreno
Creo que Lumiel es inmune a todo, no en balde murió y recorrió el averno venciendo para ser el Rey 🤔😏😏
Nayvi Moreno
Ahí está la justiciera en persona y ahora sí van a ver de qué tamaño es el castigo que les dará 😏😏
Nayvi Moreno
Pues les llegó la hora a esas ratas y ojalá que el hijo de Catrina esté bien y la recuerde🤔🤔🤔
Maria Diosdado Velázquez
🤭🤭🤭🤭😉
Nayvi Moreno
Es probable que sea una trampa, pero también es probable que Catrina le haya dicho la verdad a Morgan, lo mejor es que Gael escuchó todo y no dudo que vaya a apoyar a su amada🤔🤔🤔
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