⚠️🔞🚫Un detective, hombre de acción, serio y dedicado. Su matrimonio con su esposa es más una sociedad de convivencia que una relación romántica. Él se siente vacío, pero es leal. La falta de hijos y de sexo ha convertido su hogar en una oficina más.
Un mafioso que no es el típico villano que quiere dinero. Quiere el control total sobre la única persona que se atrevió a perseguirlo. Su obsesión es física y psicológica. Al descubrir que el detective es un hombre insatisfecho, usa eso para tentarlo y quebrarlo.
Esto contiene maltrato físico y psicológico.🚫🔞⚠️
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Fusta de cuero
La ciudad parecía más gris que de costumbre. En la oficina del Departamento de Investigaciones Especiales, el aire se podía cortar con un cuchillo. La versión oficial era que el detective Ethan Richter se había vendido a la mafia y, agobiado por la culpa o por un ajuste de cuentas, había terminado en el fondo del río. Pero para Martin y Cecil, esa historia apestaba más que los callejones del puerto.
Martin estaba de pie frente al tablero de evidencias, pero esta vez no miraba fotos de sospechosos. Miraba la foto de la familia de Ethan.
-No me trago lo de la nota de suicidio.- Martin lanzó un informe forense sobre el escritorio de Cecil - Ethan no escribe "lo siento por decepcionar al sistema". Julián diría "se me acabó el tiempo". Esa nota es demasiado perfecta, demasiado dramática. La escribió alguien que sabe cómo piensan los policías, pero no cómo siente él.-
Cecil, que tenía los ojos rojos por la falta de sueño, no dejó de teclear en su computadora. Estaba rastreando las últimas señales de GPS del teléfono de su amigo antes de que desapareciera.
-He estado revisando las cámaras de tráfico que rodean el matadero donde Ethan dijo que iría.- Dijo Cecil con voz tensa -Mira esto.-
En la pantalla apareció una imagen borrosa de un vehículo oscuro. No era el auto de su compañero, sino una camioneta blindada que salía de la zona industrial a las cuatro de la mañana, pocas horas después de la supuesta desaparición.
-Esa camioneta pertenece a una empresa de fachada de los Schwarz.- Explicó -Pero lo más extraño no es eso. Lo más extraño es que Ari, la esposa de nuestroamigo, fue vista esta mañana entrando en el banco para cerrar la cuenta conjunta.
Marco se quedó helado.
-¿Tan rápido? ¿Su marido "muere" y ella solo piensa en el dinero?-
-No es por codicia.- Suspiró -Hablé con ella. Sus padres, esos académicos estirados, la están presionando. Dicen que si el apellido de Richter se ensucia con la etiqueta de "policía corrupto", la carrera de ella en la universidad se acaba. Están tratando de borrar a Ethan de la existencia antes de que el escándalo crezca.-
Mientras tanto, en una cafetería de lujo en el centro de la ciudad, Franz Schwarz disfrutaba de un desayuno tardío. No estaba solo. Frente a él, un oficial de alto rango del departamento de policía, un hombre que siempre había sido crítico con Ethan, sonreía mientras contaba un fajo de billetes por debajo de la mesa.
-El detective Richter ya no es un problema.- dijo el oficial corrupto -La prensa mañana sacará el titular sobre su traición. La Comisaría quiere cerrar el caso para no quedar mal.-
Franz se reclinó en su silla, jugando con una cuchara de plata. Tenía un moretón amarillento en la mandíbula, cortesía del último golpe que Ethan le había dado en el matadero. Le dolía al sonreír, pero la satisfacción era mayor.
-Mi hermano tiene planes especiales para él.- dijo con una voz cargada de malicia -Pero necesito que mantengas a esos dos perros falderos, Martin y Cecil, lejos del rastro. Se están metiendo donde no deben.-
-Martin es un viejo acabado. No tiene pruebas.- Respondió el oficial.
-No subestimes a un hombre que no tiene nada que perder.- Advirtió, sus ojos brillando con esa intensidad salvaje que compartía con Lantz -Si no los detienes tú con burocracia, los detendré yo con plomo. Y créeme, a mi hermano no le gustaría que ensuciara el vecindario mientras él está ocupado... "educando" a su nuevo invitado.-
La presión externa no solo venía de la mafia. Esa misma tarde, Martin y Cecil fueron citados por el Comisario.
-Entreguen sus placas.- Dijo el jefe, sin mirarlos a los ojos.
-¿Qué?- Cecil puso de pie, golpeando la mesa -¡Estamos a punto de probar que la camioneta de los Schwarz sacó a nuestro compañero de la zona!-
-No hay ninguna camioneta.- Sentenció el Comisario -Los registros de esa cámara privada han sido confiscados por Asuntos Internos. Se les acusa de manipular evidencia para proteger a un traidor. Ethan Richter era un corrupto, y si ustedes siguen por este camino, terminarán en la celda de al lado de los criminales que tanto dicen perseguir.-
Martin no gritó. Se quitó la placa lentamente y la dejó sobre el escritorio de madera.
-Usted sabe la verdad, jefe.- Dijo Martin con una voz tan baja que daba miedo -Sabe que Lantz Schwarz tiene a Ethan. Y sabe que, si no hacemos nada, lo que le van a devolver en un ataúd no será un hombre, sino un despojo.-
El Comisario no respondió. Martin y Cecil salieron del edificio bajo la mirada juiciosa de sus compañeros. Ahora no tenían acceso a las bases de datos, no tenían armas reglamentarias y no tenían el apoyo de la ley.
Al caer la noche, Martin se reunió con Cecil en un pequeño garaje que él usaba para reparar autos viejos. Era el único lugar donde sabían que no había micrófonos.
-¿Qué vamos a hacer?-Preguntó Cecil, limpiándose una lágrima de frustración -No tenemos nada.-
Martin sacó una caja de debajo de un banco de herramientas. Al abrirla, Cecil vio armas no registradas, radios de frecuencia privada y mapas detallados de las propiedades rurales de los Schwarz.
-Richter siempre decía que el sistema es lento, pero la calle siempre habla.- Dijo mientras cargaba una pistola -Ari no va a ayudar. Ella ya aceptó la "muerte" de su marido porque es lo más fácil para su vida perfecta. Sus padres ya le buscaron un abogado para el divorcio póstumo.-
-Es increíble.- Susurró Cecil -Cinco años de matrimonio y lo tira a la basura en cuarenta y ocho horas.-
-La pasión se apagó hace mucho en esa casa. Lantz lo sabía. Usó esa soledad de Ethan para atraerlo a la trampa. Pero Lantz cometió un error: pensó que Ethan solo tenía a una esposa que no lo amaba. Se olvidó de que tiene compañeros que morirían por él.-
Martin extendió un mapa sobre la mesa.
-Hay una propiedad que no figura a nombre de los Schwarz, pero que consume una cantidad industrial de electricidad y agua en medio de la montaña. Es una fortaleza. Si nuestro compañero está vivo, está ahí. Pero no podemos entrar como policías.-
ZEntraremos como cazadores.- Asintió Cecil, recuperando la firmeza en su mirada.
Mientras tanto, lejos de la ciudad, en la habitación oscura de la mansión, Ethan escuchaba los truenos de una tormenta que se avecinaba. Estaba débil, su cuerpo todavía vibraba por el encuentro anterior con el alfa, y la marca en su cuello le recordaba con cada latido que su libertad era una ilusión.
No sabía que sus amigos estaban arriesgándolo todo por él. No sabía que su esposa ya lo había dado por muerto en los papeles legales. Solo sabía que el olor de Lantz estaba empezando a filtrarse en sus sueños, y que el hambre que sentía por el hombre que lo había encadenado era cada vez más difícil de ignorar.
La puerta de la habitación se abrió de nuevo. El mafioso apareció en el umbral, con una sonrisa que prometía un tipo de dolor muy diferente al de la noche anterior.
-Tus amigos son persistentes.- Dijo el alfa, entrando y cerrando la puerta con llave -Han causado algunos problemas hoy. Creo que es hora de que te castigue por la desobediencia de ellos.-
Ethan intentó tensar sus músculos, pero la debilidad lo venció. Lantz se acercó a la cama, y esta vez, traía una fusta de cuero en la mano y un frasco de aceite que brillaba bajo la luz tenue. El conflicto externo estaba ardiendo en las calles, pero dentro de esas cuatro paredes, la guerra personal del detective apenas estaba alcanzando su punto más crudo.
NUEVA OBRA ⬇️