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DISEÑO DE UNA TRAICIÓN "La Venganza Es Solo El Comienzo"

DISEÑO DE UNA TRAICIÓN "La Venganza Es Solo El Comienzo"

Status: Terminada
Genre:Venganza / Traiciones y engaños / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:5.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

​"A los ojos del mundo, ella era una criminal; para su familia, una desgracia; para su esposo y su hermana menor, un simple escalón hacia la riqueza."

​Elena creyó tenerlo todo: el amor de su esposo Marcos, una familia unida y la empresa que su abuelo le dejó como legado. Pero fue una ilusión cruel. Traicionada por su propia sangre, manipulada y despojada de su dinero, su empresa y su hijo de apenas un año, Elena fue condenada a prisión mientras su familia la abucheaba y le daba la espalda.
​En el fondo del abismo, cuando el dolor era su único compañero, una figura poderosa emergió de las sombras. Alejandro, el multimillonario más temido y esquivo del país, le ofreció un trato imposible de rechazar: libertad, poder absoluto y venganza a cambio de un matrimonio por contrato.

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

LA ILUSIÓN DEL CAZADOR Y LA TRAMPA DE CRISTAL

​La llovizna de la tarde golpeaba con fuerza contra los cristales blindados del antiguo y destartalado departamento que Marcos y Sofía habían alquilado en una zona industrial de las afueras de la capital. El lugar apestaba a humedad, moho y café quemado. Las paredes de concreto descascarado apenas soportaban un par de bombillas incandescentes que zumbaban con insistencia, proyectando sombras alargadas sobre una mesa metálica atiborrada de papeles arrugados, impresiones de balances financieros y viejos esquemas corporativos.

​Marcos Ruiz, con una taza de café barato en la mano y la barba de varios días ensuciándole el rostro, tecleaba con furia en una laptop de segunda mano que se trababa a cada instante. Al otro lado de la mesa, Sofía caminaba de un lado a otro con pasos rápidos, mordiéndose las uñas de los dedos y mirando de reojo la pantalla del aparato con una mezcla de impaciencia y malicia contenida.

​—Llevamos dos semanas enteros analizando los movimientos bursátiles de los laboratorios Valdés, Marcos —espetó Sofía con voz aguda, deteniéndose de golpe para mirarlo con los ojos inyectados en impaciencia—. Dijiste que bastaría con filtrar un par de informes falsos en los foros de inversionistas internacionales para hacer caer las acciones del consorcio al menos un quince por ciento en los primeros días. ¡Pero la gráfica sigue intacta! ¡Las acciones de Elena y de Alejandro están más sólidas que el mármol!

​Marcos detuvo los dedos sobre el teclado. Soltó un suspiro áspero, se frotó los ojos con cansancio y se recostó contra el respaldo de la silla de metal, la cual crujió bajo su peso.

​—No te desesperes, Sofía. Los mercados financieros tienen su inercia. Un ataque especulativo de esta magnitud requiere tiempo para que los fondos de inversión muerdan el anzuelo —respondió Marcos intentando mantener la compostura, aunque una gota de sudor frío le recorría la sien—. Además, esto apenas es la primera fase del plan. La verdadera diversión comenzará cuando el golpe psicológico empiece a hacer efecto en la cabecera de la familia.

​Justo en ese momento, el teléfono celular prepago que yacía sobre la mesa comenzó a vibrar con una estridencia ensordecedora. Ambos se quedaron en silencio de inmediato. Sofía dio un paso al frente y señaló el aparato con el dedo índice, conteniendo la respiración.

​—Contéstalo, Marcos... contéstalo ya. Debe ser el hacker anónimo que contratamos con los últimos ahorros que nos quedaban en el fondo de emergencia del penal —musitó Sofía con los labios temblando.

​Marcos frunció el ceño, tomó el teléfono con rapidez y deslizó el dedo para aceptar la llamada, activando de inmediato el altavoz para que ambos pudieran escuchar.

​—¿Bueno? ¿Quién habla? —preguntó Marcos con voz cortante, intentando sonar imponente.

​Del otro lado de la línea no se escuchó la voz de un hacker ni el murmullo de un informante clandestino. En su lugar, lo que resonó en el diminuto y sucio departamento fue una risa suave, profunda, elegante y perfectamente calmada que heló la sangre de los dos exreclusos al instante.

​—Buenas tardes, señor Ruiz... o debería decir, ex convicto Ruiz —saludó una voz masculina a través del altavoz, una voz que ambos conocían demasiado bien y que destilaba un desprecio absoluto y refinado—. Espero que la temperatura en su nuevo hogar sea de su agrado. Aunque debo confesar que el café de máquina de segunda mano no parece estar a la altura del gusto refinado del que tanto solía presumir en las altas esferas.

​Marcos se puso de pie de un salto, tirando la silla hacia atrás con estrépito. El rostro se le puso completamente ceniciento y los ojos se le desorbitaron de terror.

​—¡Alejandro... Alejandro Sterling! —balbuceó Marcos, incapaz de creer lo que estaba escuchando—. ¿Cómo... cómo demonios conseguiste este número? Es una línea completamente anónima y encriptada...

​—¿Encriptada? —respondió Alejandro Sterling desde el altavoz, adoptando un tono burlón y de absoluta suficiencia—. Querido Marcos, confundes la discreción con la ingenuidad. Desde el preciso instante en que cruzaron las puertas del penal de estatal y alquilaron ese triste departamento bajo un nombre falso, cada uno de sus movimientos, cada llamada, cada café que compran y cada archivo que descargan ha estado alimentando el servidor de seguridad privada de mi corporación. No son cazadores, Marcos. Son ratones corriendo dentro de un laberinto de cristal que yo mismo construí para ustedes.

​Sofía soltó un grito ahogado, llevándose las manos a la cabeza y negando con vehemencia mientras retrocedía hasta chocar contra la pared húmeda.

​—¡Es mentira! ¡Nos está bluffeando! —gritó Sofía con histeria, acercándose al teléfono para hablarle directamente al micrófono—. ¡No puedes controlarnos! ¡Sabemos todos tus puntos débiles! ¡Vamos a destruir tu imperio desde la raíz!

​La voz de Alejandro al otro lado de la línea se tornó repentinamente fría, cortante y letal, como el filo de una navaja al ser desenvainada.

​—¿Destruir mi imperio, Sofía? —replicó Alejandro con una calma intimidante—. Durante los cinco años que pasaron encerrados, mientras ustedes soñaban con venganzas de novela barata, yo me tomé la molestia de comprar el ochenta por ciento de las deudas del sector industrial donde se ocultan, incluidos los títulos de propiedad de ese edificio decrépito. Si en este preciso instante quisiera, podría ordenar una demolición legal y dejarlos durmiendo en la calle antes de que termine de ponerse el sol. Pero eso sería demasiado aburrido.

​Marcos sintió que las piernas le temblaban. La arrogancia y la seguridad con la que había planeado su gran venganza se evaporaron en cuestión de segundos frente a la aplastante realidad de su propia insignificancia. Comprendió, con un terror visceral, que él y Sofía jamás habían sido una amenaza real para los Sterling; simplemente se les había permitido salir del penal para que caminaran solitos hacia la trampa final.

​—¿Qué... qué es lo que quieres de nosotros, Sterling? —preguntó Marcos con la voz rota, perdiendo toda dignidad y apretando los puños con rabia impotente—. ¿Por qué no nos dejan en paz de una vez por todas? ¡Ya pagamos nuestra condena ante la ley!

​En ese momento, la voz del altavoz cambió sutilmente. Una segunda voz, cristalina, firme y cargada de una autoridad inquebrantable, se filtró por el auricular, haciendo que Sofía diera otro paso atrás aterrorizada.

​—La ley cumplió su parte del trato, Marcos... pero la justicia real la dictamos nosotros —intervino Elena Valdés, con un tono gélido y soberbio que no admitía réplica—. Salieron de prisión creyendo que encontrarían un imperio vulnerable y que nos tomarían por sorpresa. Pero lo único que encontraron fue la confirmación de su propia estupidez. No volveremos a permitir que se acerquen a mis hijos, ni a mi familia, ni a nuestra vida.

​—Escuchen bien mis palabras, los dos —retomó Alejandro con voz imperativa antes de colgar definitivamente—. Si vuelven a intentar un solo movimiento financiero, si se atreven a enviar un solo correo o a cruzar el perímetro de nuestra seguridad, no habrá celdas comunes ni juicios abreviados para ustedes. Los borraré del mapa corporativo y social para siempre. Disfruten lo que les queda de libertad, porque es lo único que el siglo les va a permitir conservar.

​Bip, bip, bip...

​El tono de llamada finalizada zumbó en el silencio sepulcral del departamento.

​Marcos se quedó petrificado, mirando fijamente la pantalla del teléfono celular que parpadeaba con la señal inactiva. Toda la grandilocuencia de su venganza se había desmoronado en menos de tres minutos. Sofía, con el rostro bañado en lágrimas de rabia y frustración absoluta, se dejó caer de rodillas sobre el suelo sucio, golpeando la madera con los puños cerrados mientras gritaba de impotencia.

​—¡Nos engañaron... nos usaron como juguetes! —gimió Sofía con desesperación—. ¡Creímos que éramos los depredadores y resultamos ser las ratas de laboratorio!

​Marcos no respondió. Se giró lentamente hacia la ventana sucia, observando cómo la llovizna se convertía en una tormenta implacable que azotaba las calles grises de la ciudad, comprendiendo, muy tarde, que contra la loba que había regresado del infierno y el magnate que la protegía, jamás tendrían la más mínima oportunidad de ganar.

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OA Queen
solo hay unos pequeños errores de la escritora lo puede editar.. referente que dos veces salió que estaba embarazada embarazada
OA Queen
Te diré que me gustó mucho la novela, no fue cansona, ni la alargaron, por 100 capitulo fue directa y sencilla, muyyyy buena gracias 👏
OA Queen
me gustó
Yolanda Beatriz Contreras Giménez
,Escritora me parece que te salteas cosas dijiste que estaba esperando nuevamente Gemelos Elena creo que se llama y donde están Las tramas son buenas pero por alargar las novelas haces unas mezclas que no se entienden tenés que revisar bien No se cómo te dejan publicar asi,,,, Estaba leyendo otra también pones cosas que no son creíbles Lástima porque todas las tramas son buenísimas pero las arruinas por no corregir o a largar la novela
OA Queen
me ha gustado mucho la novela por la novela no es tan cansona, y no la han alargado con tanta tribalidad para que sean muchos capítulos es corta concisa
OA Queen
excelente excelente excelente
Isabel Martín
Buenas historia, felicidades autora 🤗👏👏👏👏
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