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Protocolo: Ejecutar

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Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Mafia / Enfermizo
Popularitas:5.4k
Nilai: 5
nombre de autor: valeria isabel leguizamon

⚠️ por favor no denunciar y no apto para sensibles ⚠️🙏🏻
Ella es de un grupo rebelde pero es capturada en una misión el está encargado de hacerla hablar y luego ejecutarla Pero se obsesiona locamente por ella

NovelToon tiene autorización de valeria isabel leguizamon para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 24

Killa lo había visto todo.

Desde la sala contigua, detrás del vidrio blindado, había presenciado cada palabra, cada lágrima, cada gesto de odio de Nox hacia Ko.

Y había sido magnífico.

No necesitó mover un solo dedo. No necesitó amenazar. No necesitó ensuciarse las manos.

Ko solito se había cavado la tumba.

Killa sonrió mientras veía a Ko salir de la sala de visitas con la cabeza gacha, derrotado, humillado. Lo había perdido todo. Y no había sido por Killa. Había sido por él mismo.

—¿Lo viste? —murmuró Killa para sí mismo, con los ojos brillantes de satisfacción—. Ella te odia.

Se reclinó en la silla. Cruzó las piernas. Disfrutó el momento como quien bebe un vino caro.

—Y lo mejor de todo es que no necesité hacer nada. Tú solito me hiciste el favor.

Soltó una risa baja. Oscura. Triunfante.

—Nox te odia incluso más que a mí.

Se levantó. Ajustó su uniforme. Y salió detrás de ella.

Caminaba por el pasillo con los hombros caídos, las esposas aún puestas, las lágrimas secándose en sus mejillas.

No quería llorar. No delante de nadie.

Pero el cuerpo le temblaba. El pecho le ardía. Había despreciado a Ko antes, pero ahora... ahora era diferente. Ahora era personal. Ahora era por Sofía.

Sintió unos brazos rodearla por detrás.

No se sobresaltó. Ya conocía ese pecho. Ya conocía esas manos.

Killa.

Apoyó la barbilla en su hombro. La apretó contra él.

—No llores, mi amor —susurró—. Aquí estoy.

Las palabras cayeron en el vacío que Ko había dejado.

Y Nox, contra todo lo que era, contra todo lo que creía, contra todo lo que había jurado...

Se giró.

Y lo abrazó.

Apretó la cara contra su pecho. Cerró los ojos. Dejó que las lágrimas brotaran otra vez. No por Ko. No por ella. Por Sofía. Por todo el dolor que no cabía en su cuerpo.

Killa la sostuvo.

Y sonrió.

Una sonrisa que nadie veía. Una sonrisa de posesión absoluta.

Sujetó la cabeza de Nox contra su pecho. La acarició con una suavidad que solo él conocía. Y sintió algo caliente recorrerle el pecho.

Amaba esto.

Amaba ser lo único que ella tuviera.

Amaba que ella cayera en sus brazos.

Amaba que lo necesitara.

Solo a él.

—Así debería ser siempre —murmuró contra su pelo.

Nox no respondió.

Pero no se soltó.

Y para Killa, eso fue suficiente.

Ko llegó al cuartel de la rebelión como una tormenta.

Las puertas volaron. Los soldados rebeldes se apartaban a su paso. Nadie se atrevía a mirarlo a los ojos. Tenía la mirada inyectada en sangre, la mandíbula apretada, las manos temblando.

—¿En dónde está? —preguntó, con la voz ronca.

Los hombres intercambiaron miradas de miedo.

—¿Quién, jefe?

—EL HOMBRE QUE DEBÍA DESAPARECER A SOFÍA —gritó Ko, golpeando la mesa con el puño.

Todos señalaron hacia el fondo del hangar.

Ko caminó hasta allí. Sus botas resonaban como disparos.

El hombre estaba de pie, junto a una caja de municiones, con la cara pálida, las manos sudorosas. Sabía lo que venía. Pero no huyó. No podía.

—Estoy aquí, jefe —dijo, con la voz temblorosa.

Ko se detuvo frente a él. Lo miró de arriba abajo.

—Eres un inútil —dijo, en voz baja. Demasiado baja—. Maldito imbécil.

El hombre tragó saliva.

—Jefe, yo hice lo que pude…

—TE DIJE —lo interrumpió Ko, alzando la voz— QUE DEBÍAS DESAPARECER A ESA MALDITA NIÑA.

El hombre dio un paso atrás. Sus manos temblaban abiertas.

—Y terminó en las manos de Killa —continuó Ko, con la voz rota por la furia—. ¿Sabes lo que eso significa? ¿Sabes lo que va a pasar ahora?

El hombre negó con la cabeza, aterrado.

—Maldito bueno para nada —escupió Ko.

Y entonces sacó su arma.

El hombre levantó las manos.

—¡Jefe, por favor!

No hubo tiempo para más.

Ko apretó el gatillo.

El disparo resonó en el hangar como un trueno. El hombre cayó de rodillas, luego de lado, luego al suelo. La sangre comenzó a extenderse en el cemento.

Ko guardó el arma.

Miró el cuerpo unos segundos.

Luego se giró y caminó hacia la salida sin decir una palabra.

Nadie lo detuvo.

Nadie preguntó nada.

Ko salió al aire libre. Miró el cielo gris. Cerró los ojos.

Y por primera vez, se preguntó si todo lo que había hecho valía la pena.

La respuesta le dolió más que cualquier bala.

El abrazo duró lo que Killa quiso.

Podría haberlo alargado horas, días, años. Sentir el peso de Nox contra su pecho, la forma en que su cabeza descansaba sobre él, la manera en que sus dedos se aferraban a su uniforme como si fuera el único clavo ardiendo en medio del naufragio.

Pero algo le molestaba.

Algo frío. Metálico.

Bajó la mirada.

Las esposas.

Sujetaban las muñecas de Nox. Rojeces. Marcas. El metal brillaba bajo la luz del pasillo.

Killa arqueó una ceja.

Pero no dijo nada. No de inmediato.

Primero acarició el cabello de Nox. Luego la besó en la frente. Luego, con una calma que daba más miedo que cualquier grito, levantó la vista hacia el subordinado que estaba de pie a unos metros, esperando órdenes.

—¿Quién fue? —preguntó.

Su voz era baja. Tranquila. Pero el subordinado sintió cómo se le helaba la sangre.

—Yo… —tartamudeó el hombre—. Lo siento, mi coronel. Fue una orden de la teniente Vera. Ella ordenó que la prisionera… digo, la cadete… llevara esposas. Por seguridad del cuartel.

Killa no respondió de inmediato.

Se quedó mirando al hombre. Sin parpadear. Sin moverse.

El subordinado tragó saliva.

—Por seguridad del cuartel —repitió Killa, como probando las palabras, encontrándolas absurdas—. ¿En mi propio cuartel?

—S-sí, mi coronel.

Killa sonrió.

Esa sonrisa que no llegaba a los ojos. Esa sonrisa que precedía a la tormenta.

—Quítalas —ordenó—. Ahora mismo.

El hombre dudó.

Fue solo un segundo. Un parpadeo. Un instante de miedo que lo paralizó.

Pero ese segundo fue suficiente.

Killa lo vio. La duda. La vacilación. El hecho de que su subordinado hubiera dudado en obedecerle.

Por Vera. Por el miedo a ella. Por lo que fuera.

No importaba.

Había dudado.

Y esa duda lo llevaría a la perdición.

El hombre se acercó a Nox con manos temblorosas. Sacó la llave. Las esposas cayeron al suelo con un sonido metálico que resonó en el pasillo.

Nox se frotó las muñecas. Las marcas rojas brillaban bajo la luz.

El subordinado dio un paso atrás.

—Ya está, mi coronel —dijo, con la voz entrecortada.

Killa asintió.

Luego, sin previo aviso, agarró la mano del hombre.

Una sola mano. La derecha. La que había usado para quitar las esposas.

—Esto —dijo Killa, con la voz calmada, casi pedagógica— es para que aprendan.

Y le rompió la mano.

El crujido de los huesos fue nítido. Seco. Inconfundible.

El hombre gritó. Cayó de rodillas. Se sujetó la mano destrozada con la otra, los ojos llenos de lágrimas de dolor.

Killa lo miró desde arriba. Sin odio. Sin compasión. Sin nada.

—Así aprenderán —dijo— a no tocar cosas ajenas.

Le dio la espalda. Le tendió la mano a Nox.

—Vamos —dijo.

Nox vaciló un segundo. Miró al hombre en el suelo. La mano deforme. La sangre comenzando a brotar.

Luego miró la mano de Killa. Extendida. Esperándola.

Tomó su mano.

Y se fueron.

Caminaron por el pasillo. Las botas de Killa resonando. Los pies descalzos de Nox casi en silencio. Detrás, los gemidos del subordinado se iban apagando.

Killa apretó la mano de Nox. No con fuerza. Con posesión.

—Nadie te va a poner esposas nunca más —dijo, sin mirarla—. Solo yo puedo atarte.

Nox no respondió.

Pero no soltó su mano.

1
Grecia Osorno
porfavor sube más capitulos pliss
😜 Betsy 🇻🇪
Carajo q pasará con la llegada de Ko 🤔🤔🤔🤔🤔
😜 Betsy 🇻🇪
Te quedaste con las ganas de matarla 🫪
Kris Rodriguez
y no que muy brava.?
Que saque la casta, porque esa fama que tiene y siendo sometida así...
Mariscal Morin
Es que no manches Killa, como se te ocurrió querer matar a Seven, si salvo a tu esposa, todo menso, 🥺🥺
Bunny 🐇: 😭 es que estaba celoso
total 1 replies
Mariscal Morin
Ahora que ira a pasar 💞💞💞💞💞💞😳😳😳😳😳
Mariscal Morin
🥺🥺🥺🥺🥺Estoy muy triste por ellos, escritora por fabor dales la libertad de quererse 🥺🥺🥺🥺
Mariscal Morin
Aaaaa, viejo perro, me dejo en sok es un jodido loco 😠😠😡😡😡😡
Mariscal Morin
Pinché viegillo desgraciado infeliz 🥺🥺🥺🥺🥺🥺🥺🥺Killa nesecita mucho amor 🥺🥺🥺🥺🥺
Mariscal Morin
Muy amada por un loco 💞💞💞💞💞💞💞
Mariscal Morin
Muy bien que huelen jajajaja 💞
Grecia Osorno
wow me encanta quiero saber más, porfa sube más capitulos
Mariscal Morin
Re loco ese hombre 😠😠😠😠
Mariscal Morin
Como que Killa si esta loco de verdad, bien desquiciado 🫨🫨🫨
Mariscal Morin
Jajajaja jajajaja jajajaja celosilla la guerquilla 😊😊😊💞💞💞
Mariscal Morin
Jajajaja jajajaja jajajaja, pinché vieja, se quedo con las ganas jajajaja 😠😠
Mariscal Morin
Ya valió bola de aprobechados montoneros 😊😊😊😊😊😊
Andrea González🇻🇪🇻🇪
más capítulo
Mariscal Morin
Por fabor dale felicidad a Luz escritora 😳😳
Bunny 🐇: ¡Espérate! Que Sofía entro al juego y la pequeña se carga a todos jajaja
total 1 replies
Mariscal Morin
Y ahora?? 😳😳😳😳😳😳😳😳
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