Damon despierta como Edward un vampiro débil y frágil, pisoteado por todos, el siendo mafioso más temido y el más Sádico, les demostrará quien manda.
Bill un vampiro violento y agresivo qué es manipulado por su amada Roselia pero ella solo lo ve como marioneta, hasta que un encuentro con Edward lo cambia todo.
¿Cual será el destino de ambos?
NovelToon tiene autorización de Erika a para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
La Máscara Al Descubierto
~ En el palacio~
Roselia se encuentra en sus aposentos caminando de un lado a otro mordiéndose las unas hasta que llega un cuervo con una nota en sus patas, al leer lo que decía tira un florero al suelo.
- ¡Inútiles no pueden encontrar a un par de humanos!
- Tiempo sin verte Roselia, ¿Por qué tan desesperada por encontrarme?, acaso me extrañas.
El humano estaba cerca del balcón mirando con firmeza a la vampiresa, no se parece en nada con la humana bondadosa y gentil qué lo enamoro o acaso esa persona nunca existió.
-... ¿Samuel?... ¿Cómo?...
- Tanto querías verme aquí me tienes emperatriz o es decir exesposa.
En ese momento Roselia se cubre la boca con la mano tratando de ocultar su risa y se pone a sonreír ingenuamente para luego acercarse donde Samuel lentamente sosteniendo una daga en su espalda.
- Samuel, mi Samuel, ¿Dónde están los niños?, ve y diles que mamá los quiere ver.
- Están en un lugar seguro y protegido de ti, ni siquiera los animales matan a sus propios hijos. — Habla Samuel muy serio.
- ¡Callate! ¡Como te atreves a hablarme así, ahora soy una vampiresa y una emperatriz! ¡Tu tienes la culpa por no tener ambiciones!... Mirame ahora yo estoy por encima de todos.
- ¡Si lo tienes todo porque ir por la vida de tus hijos! ¡Porque no dejarlos en paz y seguir con tu vida!
- ¡PORQUE SON UN ERROR QUE COMETÍ!, si nunca los hubiera tenido no estaría con miedo a que descubran mi pasado... Por eso debo corregir ese error.
En ese momento Roselia se abalanza contra Samuel, pero antes de llegar cae al suelo perdiendo toda conciencia ante la mira indiferente del humano y al final manda la señal con la ayuda de Alba.
En otro lado Edward recibe la señal con una sonrisa sínica y se va al salón del trono encontrando a Bill en una reunión junto a Lucrecia quien lo fulmina, pero también se encontraban los nobles de la clase más alta que lo miran confundidos.
- Jum, Vaya modales que tiene el secretario para interrumpir esta reunión importante. — Expresa Lucrecia.
- ¡Majestad!, La emperatriz Roselia le tiene una sorpresa preparada en sus aposentos y dijo que todos sean testigos de su gran amor que siente por usted.
En ese momento Bill se queda muy sorprendido y luego sonríe de forma ingenua al pensar que su esposa quiere demostrarle su amor, ignorando los modales sale corriendo junto a todos que lo siguen, pero Lucrecia que pasa por el lado del secretario y se detiene mirándolo fijamente con desprecio.
- No sé qué estás tramando Secretario de Quinta, pero no te saldrás con la tuya, eso tenlo por seguro. — Habla Lucrecia.
- Eso lo veremos Madre Emperatriz, por cierto he oído que su preciado hijo a un se recupera, por favor avísame cuando no respire, para reírme en su cara. — Sínico.
Edward se va del lugar dejando a Lucrecia maldiciendo, pero luego se calma para ver que es lo que está tramando ese secretario así que se dirige a los aposentos de la Emperatriz.
Cuando Bill llega donde los aposentos de su esposa, cae al suelo de rodillas mientras derrama lágrimas sin creer lo que está viendo, su amada Roselia está en la cama semidesnuda con un hombre humano en la cama demostrando ante todos la infidelidad de la Emperatriz.
-... Porque, no lo entiendo.
Cuando Roselia despierta se toca la frente debido al mareo y confundida mira a Bill en el suelo derramando lágrimas con una mirada de decepción total junto a los otros nobles qué le critican apuntándole con sus dedos, se da cuenta de cómo está y a Samuel junto a ella también acostado a su lado semidesnudo.
-... Esto no puede estar pasando...
Edward llega lento con la cabeza en alto mirando con burla a Roselia quien está muy asustada sin saber qué hacer y a Lucrecia mirando todo con rabia, ya que está perdiendo a un peón para sus planes.
- ¡Guardias!, lleven a su majestad el emperador a sus aposentos para que descanse y escolten a la emperatriz a los calabozos hasta su juicio. — Ordena Edward con toda burla en su rostro.
- ¡MALDITO TU LO PLANEASTE TODO!, ¡SOY INOCENTE!, ... ¡SOY LA EMPERATRIZ, NO PUEDEN HACER ESTO! ¡SUÉLTENME!
Los soldados se llevan a Roselia ignorando sus protestas, gritos y maldiciones.