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Acordes Del Olvido

Acordes Del Olvido

Status: Terminada
Genre:Amor en la guerra / Malentendidos / Pareja destinada / Reencuentro / Ascenso de clase social / Pérdida de memoria / Completas
Popularitas:14.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Dary MT

Sinopsis:
Isabella, una joven y talentosa pianista, ve cómo su mundo se desmorona cuando su gran amor, Nicolás, sufre un trágico accidente de auto y es dado por muerto. Devastada y sola, descubre semanas después que está embarazada. Con el corazón roto pero decidida a salir adelante, se entrega a la música y comienza a trabajar como pianista en eventos y bodas, mientras cría a sus dos hijos gemelos.

Años después, recibe la oferta de tocar en una lujosa boda de alto perfil, con estrictas cláusulas de confidencialidad. Nada la prepara para lo que está a punto de vivir: el novio es Nicolás, vivo… pero sin el más mínimo recuerdo de ella.

NovelToon tiene autorización de Dary MT para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 24 – Donde No Hay Risas

Sofía no sabía cuánto tiempo había pasado desde que los subieron al auto. Solo recordaba los gritos de su mamá, la voz de su papá diciendo “¡No se los lleven!” y el frío de las manos que la separaron de ellos. Desde entonces, todo era silencio. Un silencio que dolía.

Thiago no hablaba. Iba sentado a su lado, con los ojos fijos en sus zapatos, abrazando su peluche de dinosaurio como si fuera lo único que le quedaba. Sofía intentó tomarle la mano, pero él no reaccionó. Solo apretó más fuerte su juguete.

El auto se detuvo frente a una casa grande, con rejas altas y ventanas que parecían no querer dejar entrar la luz. Una mujer con un vestido elegante los recibió en la puerta. Era la abuela, la mamá de papá. Sofía la había visto una vez, de lejos, en la boda que nunca fue. No le gustaba cómo la miraba. Como si fuera algo que no debía estar allí.

—Bienvenidos —dijo la mujer, sin sonreír—. Esta será su casa por un tiempo.

“¿Por un tiempo?” pensó Sofía. “¿Y luego qué?”

Los llevaron a una habitación con dos camas separadas, una alfombra gris y una ventana con cortinas pesadas. No había dibujos en las paredes. No había juguetes. No había música.

—Aquí dormirán —dijo la mujer—. Y estas son las reglas: no griten, no corran, no hablen cuando los adultos estén hablando. Y no pregunten por sus padres.

Sofía sintió que algo se rompía dentro de ella.

Esa noche, Thiago no quiso cenar. Se metió en la cama con el dinosaurio apretado contra el pecho y se tapó hasta la cabeza. Sofía se acostó en la otra cama, mirando el techo. No lloró. No quería que la escucharan. Pero por dentro, todo era agua.

—¿Crees que papá venga por nosotros? —susurró Thiago desde debajo de las cobijas.

—Sí —respondió ella, aunque no sabía si era verdad—. Papá siempre viene.

—¿Y mamá?

—También.

Pasaron los días. Les trajeron ropa nueva, pero no era como la que mamá les compraba. No tenía dibujos, ni colores. Era toda igual. Les dieron libros, pero no cuentos. Solo cosas aburridas. Y cuando preguntaron si podían llamar a sus padres, la respuesta fue un “no” seco, como una puerta cerrada.

Sofía empezó a escribir en una libreta que encontró en un cajón. Dibujaba a su familia, a su casa, al jardín con las flores que mamá cuidaba. Dibujaba a papá empujándolos en los columpios. Dibujaba la cocina con olor a arepas. Dibujaba su mundo, porque era la única forma de no olvidarlo.

Una tarde, mientras estaban en el jardín —un espacio cuadrado con pasto artificial y sin flores—, Sofía se acercó a Thiago.

—Tenemos que hacer algo.

—¿Qué?

—No sé. Pero no podemos quedarnos aquí para siempre.

Thiago la miró con ojos grandes.

—¿Y si se olvidan de nosotros?

Sofía negó con la cabeza, con fuerza.

—Papá no se olvida. Mamá tampoco. Solo están esperando el momento.

Esa noche, Sofía escondió la libreta bajo su almohada. Escribió una carta, aunque no sabía si alguien la leería:

> “Querido papá y mamá:

Estamos bien, pero tristes. No nos gusta esta casa. No hay risas. No hay abrazos. Extrañamos el jardín, las canciones, las historias antes de dormir, Yo cuido a Thiago. Él no habla mucho, pero me escucha, Por favor, no se rindan.

Los amamos.

Sofía.”

Y mientras la luna se asomaba por la ventana, Sofía se prometió que no dejaría que el silencio ganara. Porque aunque los adultos tuvieran papeles y reglas, ella tenía algo más fuerte: la memoria de un hogar donde el amor era real.

Y eso, pensó, nadie podía quitárselo.

1
Francisca Miranda Garcia
magnífica su historia y corta, gracias
Francisca Miranda Garcia
por fin felicidad
Francisca Miranda Garcia
hijos de la mañana les fue bien, ahora tendrán que esperar el perdón
Francisca Miranda Garcia
que los destruyan totalmente para que vuelvan a intentar dañarlos
Francisca Miranda Garcia
que les den con todo
Francisca Miranda Garcia
jugar de la misma forma en que ellos lo hacen es la mejor arma, el poder
Francisca Miranda Garcia
si que arrace con esas escorias
MARTITA
NO ESCRITORA, LO BUENO BREVE DOS VECES BUENO. NO SON BUENAS SEGUNDAS PARTES.
Francisca Miranda Garcia
lograron su cometido viejos desgraciados
Francisca Miranda Garcia
será la verdadera madre de Nicolás?
Francisca Miranda Garcia
es mejor alejarse antes de salir más perjudicada
Francisca Miranda Garcia
son capaces hasta de matar a sus propios nietos
MARTITA
TODOS LIS INVOLUCRADOS EN PERJUDICAR A LA PAREJA DEBERÍAN HUNDIRSE EN POR LA EXPOSICIÓN MEDIÁTICA Y CAER EN LA VERGÜENZAS Y EL DESPRESTIGIO ABSOLUTO
Roxana Gardilcic
muy linda da novela!@
MARTITA
CÓMO ME GUSTA CUANDO LA GENTE SE PONE A FAVOR DE LA VERDAD Y NO AL DINERO. SE ESTÁ HACIENDO JUSTICIA VERDADERA.
MARTITA
POR FIN LOS VEREMOS DÓNDE SE MERECEN ESTAR. EN LA QUIEBRA Y SIN NINGÚN APOYO.
POR AMBICIOSOS Y MALDITOS
MARTITA
MÁS PERSONAS SE UNEN PARA APOYAR A ESA PAREJA ACORRALADA...💝
Francisca Miranda Garcia
ahora que están planeando esos infelices
Francisca Miranda Garcia
muchos estragos le vienen a está bella pareja
Francisca Miranda Garcia
ni esos niños les importa
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