NovelToon NovelToon
Dolores Del Pasado

Dolores Del Pasado

Status: Terminada
Genre:Malentendidos / Casos sin resolver / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:1.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Leandro Martin Diaz

Es verdad lo que dicen.No sabes lo que tienes asta que lo pierdes y así empieza esta historia

NovelToon tiene autorización de Leandro Martin Diaz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 24: Cansado de mí

Hubo un punto en el que Leonardo dejó de estar cansado solo de lo que sentía… y empezó a estar cansado de sí mismo.

No fue un cambio brusco, ni una realización repentina. Fue algo que se fue acumulando, día tras día, en pequeños momentos que parecían insignificantes pero que, juntos, empezaban a formar algo más grande. Cada vez que pensaba en hacer algo y no lo hacía, cada vez que se daba cuenta de que estaba repitiendo lo mismo, cada vez que se escuchaba a sí mismo responder con esas frases vacías de siempre… algo se sumaba.

Y ese “algo” empezó a pesar.

Ya no era solo la culpa por el pasado.

Era la frustración con el presente.

Se empezó a notar en detalles simples. En cómo reaccionaba cuando algo no le salía, en la poca paciencia que tenía incluso con cosas mínimas, en esa sensación constante de incomodidad consigo mismo, como si no pudiera terminar de estar tranquilo ni siquiera cuando no estaba pasando nada.

Una mañana se levantó más tarde de lo que había planeado. No era algo grave, no tenía ninguna consecuencia real, pero aun así se quedó sentado en la cama unos segundos más de lo necesario, mirando al piso.

—Otra vez… —murmuró, casi sin voz.

No era por esa mañana en particular.

Era por todo.

Se levantó, hizo lo básico, pero con esa sensación pegada desde el principio del día. No había pasado nada distinto, pero todo se sentía más pesado.

Intentó distraerse, como otras veces, pero ya no funcionaba igual. Las cosas que antes usaba para no pensar ahora le resultaban vacías más rápido. Era como si ya no alcanzaran ni siquiera para eso.

Y entonces volvía a lo mismo.

A su cabeza.

A ese diálogo interno que cada vez era menos caótico y más claro.

Más directo.

Más incómodo.

“No estás haciendo nada.”

“No estás cambiando.”

“Seguís igual.”

Las frases no eran nuevas.

Pero ahora tenían otro tono.

Ya no eran solo observaciones.

Eran juicios.

Y él no tenía argumentos para discutirlos.

Esa tarde, mientras estaba en su habitación, intentó hacer algo distinto. No algo grande, no un cambio radical. Algo simple. Ordenar un poco, empezar algo, salir un rato.

Se levantó.

Miró alrededor.

Pensó por dónde empezar.

Y se quedó quieto.

Pasaron segundos.

Después minutos.

Y al final… no hizo nada.

Volvió a sentarse.

Ese momento fue más fuerte de lo que parecía.

Porque no era falta de tiempo.

No era falta de opciones.

Era algo más difícil de aceptar.

Era él.

Su forma de reaccionar.

Su forma de quedarse.

Apoyó los codos en las rodillas y se llevó las manos a la cara, respirando lento. No estaba angustiado en el sentido clásico. No había desesperación.

Había hartazgo.

—¿Qué te pasa?… —se dijo en voz baja.

No como una pregunta real.

Más como una expresión de cansancio.

Y no encontró respuesta.

Porque no había una sola.

Era todo junto.

El pasado.

El presente.

Las decisiones.

La falta de acción.

Todo mezclado en una misma sensación.

Esa noche, durante la cena, casi no habló. Su madre lo miró varias veces, como intentando medir algo, como esperando algún gesto distinto, pero no lo hubo.

—Estás muy callado —dijo en un momento.

Leonardo se encogió de hombros.

—No tengo mucho que decir.

La respuesta fue honesta.

Pero también cerrada.

Ella suspiró despacio.

—No podés seguir así…

No lo dijo con dureza.

Lo dijo con preocupación.

Y eso hizo que la frase pesara más.

Leonardo no respondió.

No porque no quisiera.

Sino porque no sabía cómo.

Porque en el fondo… tenía razón.

Pero saberlo no le estaba sirviendo para cambiarlo.

Después de cenar, volvió a su habitación y cerró la puerta sin hacer ruido. Se apoyó contra ella, como había hecho otras veces, pero esta vez la sensación fue distinta.

Más pesada.

Más clara.

Se dejó caer en la cama y se quedó mirando el techo, dejando que el silencio lo rodeara otra vez.

Y ahí, sin distracciones, sin excusas, apareció algo que hasta ese momento no había dicho tan directamente.

“No me gusta cómo soy.”

La frase quedó ahí.

Fija.

No fue impulsiva.

No fue exagerada.

Fue… sincera.

Y eso la hizo más difícil de ignorar.

Porque no estaba hablando solo del pasado.

Estaba hablando de ahora.

De cómo actuaba.

De cómo pensaba.

De cómo se quedaba en lugar de moverse.

Cerró los ojos un momento, pero no para descansar.

Sino para no tener que ver nada.

Aunque sabía que eso no cambiaba lo que estaba adentro.

Se quedó así, en silencio, dejando que ese pensamiento se asentara.

Y lo hizo.

No como algo pasajero.

Sino como una conclusión.

Mucho tiempo después, Leonardo entendería que este fue un punto clave.

No porque haya cambiado algo en ese momento.

Sino porque por primera vez dejó de justificar completamente lo que hacía.

Empezó a verlo.

A reconocerlo.

A ponerle nombre.

Y eso es necesario.

Pero también es incómodo.

Porque una vez que ves claramente lo que no te gusta de vos…

Ya no podés fingir que no está ahí.

Y aun así…

Esa noche tampoco hizo nada distinto.

Se quedó en la cama.

En silencio.

Con esa sensación nueva.

Más pesada.

Más directa.

Más difícil de esquivar.

Cansado de todo, sí.

Pero sobre todo…

Cansado de sí mismo.

1
Martin
Hola,no abandonaré la otra ya hay capítulos programados asta el 15 del otro mes y se subirán cada 5 días ahora el 20 estrena uno y así
Marialeonor Roqueocampo
aquí estoy esperando otra historia fascinante, espero no abandones la otra 🫶🤭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play