Alguna vez han tenido un amor desde la niñez?
Pues nuestros queridos protagonistas Laura y Juan, pasarán por eso y tendrán que saber que el amor es paciente, y que si dos personas luchan juntas por un mismo objetivo a las finales los dos serán recompensados.
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Retorno.
Llegó el último día donde los amigos disfrutaron de unas excelentes vacaciones, aprovechando el último día Laura quiso ir de compras, no quería comprar ropa ni nada de eso, ella quiso ir a las artesanías para llevar recuerdos a sus papás y a los papás de sus amigas y amigos eligió entre ponchos y unas vasijas.
Todas eligieron cosas para llevar de recuerdo, Luis, Juan y Fernando tenían las manos llenas de tantas bolsas que cargaban.
- Fernando: Ya basta chicas! unas bolsas más y no podremos caminar.
Las chicas rieron, pero tenían que dejar de comprar e irse rápido porque llegaba la hora de ir al aeropuerto y retornar a casa. Y así lo hicieron regresaron al hotel, recogieron sus cosas y se pusieron en marcha para ir al aeropuerto y abordar el avión que los llevaría de regreso a casa.
Cuando estuvieron en el avión dejaron que Juan y Laura se sentarán juntos, por andar de compras ninguno de ellos comió nada.
- Juan: Tienes hambre preciosa?
- Laura: La verdad que sí, un poco.
Como aborde del avión había una carta donde se podía pedir algo de comida, Juan llamó a la aeromoza y pidió dos sándwich con dos café, las chicas al ver eso se quejaron.
- Patricia: No es justo! todas tenemos hambre!
- Juan: Que les compre Fernando, porque ya vi que también pidió algo de comer.
- Gloria: Fernando!! no seas malo pídenos algo.
- Fernando: Que soplón eres! esta bien chicas pidan lo que quieran para que no digan que soy malo.
Ya que los asientos de los amigos estaban juntos rieron y así todos pidieron algo de comer.
- Juan: Por qué estás nerviosa?
- Laura: Bueno es que hablaras con mis papás y no se si acepten, no quiero que te alejes de mi si es que ellos se niegan.
- Juan: Tranquila niña hermosa, si ellos ponen algún pero les haré cambiar de parecer con mis acciones.
Laura sonrío por oír eso, era cierto que le gustaba la idea que sus papás se enteren de la relación que estaba iniciando con Juan pero también tenía miedo que no la apoyaran, Juan agarró la mano de Laura y así fueron todo el viaje.
Luego de dos horas llegaron al aeropuerto de su ciudad y ahí se veían a unos padres emocionados esperando a sus adolescentes hijos, cada joven abrazo a sus papás, luego de los abrazos hicieron un circulo y habló Soledad.
- Soledad: Chicos espero hayan tenido un excelente viaje, ya que no pudimos estar para el cumpleaños de nuestra princesa, hemos decidido cenar en nuestra casa.
- Patricia: Siii morimos de hambre.
- Fernando: Oigan no se quejen! les dije que pidan lo que gusten y solo pidieron un sándwich cada una.
Todos rieron al ver que por más adultos que Fernando y Patricia sean siempre discutían, así también eran desde niños.
Luis y Laura fueron con sus padres y el resto de chicos con sus respectivos padres y en sus respectivos carro, en el transcurso del viaje todos los jóvenes les iban contando a sus padres lo encantados que quedaron conociendo la ciudad del Cusco y más aún Machu Picchu, pero en el auto donde iba Juan con sus padres se daba una conversación diferente.
- Juan: Papás debo contarles algo que haré hoy.
- Mamá de Juan: Qué pasó hijo? no podrás estar en la cena?
- Juan: Estaré encantado en la cena, pero debo decirles que he hablado con Laura y bueno papás hace mucho tiempo sentía cosas por ella, quise ocultarlo y olvidarme de esos sentimientos, pero fueron aumentando y Laura el día de sus cumpleaños me confesó que también le gusto y hemos decidido intentarlo, hoy mismo en la cena hablaré con sus papás para contarles lo nuestro.
- Mamá de Juan: Ay cariño, tu papá y yo ya nos habíamos fijado que los sentimientos que tienes por Laura son diferentes a los que sientes por las otras chicas, y he visto tu cambio de actitud tienes nuestro apoyo, pero no olvides que sigue siendo menor de edad.
- Juan: Si lo sé mamá, por eso hablaré con sus papás para que entiendan que mis intenciones con Laura no tienen ninguna malicia.
Los papás de Juan se alegraron, porque por más que Laura tenía quince años mostraba ser una joven madura para su edad y también porque ayudará a su hijo a cambiar de vida en cuanto a las fiestas y amanecidas, cosa que ya hizo en la semana de exámenes de Juan, donde sus papás vieron que Juan estudiaba horas de horas.