La historia de Megan Lowens y Craig Whitley es un poderoso relato de amor y superación personal. A través de su encuentro fortuito, estos dos personajes encuentran la fuerza necesaria para enfrentar sus propios demonios y apreciar la delicadeza de la vida. Cambian su perspectiva sobre ella, dándole un valor significativo y recordando a los lectores la importancia de la empatía, la amabilidad y la resiliencia en medio de la adversidad.
NovelToon tiene autorización de Taycreaciones. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
24.
Ronald.
Se veía cambiado, era un hombre totalmente distinto al que salió aquella vez de la mansión con la mujer que lo alejó de todo, llevándolo a abandonar a su abuelo y madre.
Fuí testigo de lo sucedido aquel día, cuando la madre y la ex esposa de Craig comenzaron un pleito.
No fué culpa de la señora Susana lo sucedido, pero aún así esa mujer tenía el poder de manipular a Craig y hacerle creer que ella era la víctima, cuando no era así.
Al llegar a la mansión y encontrarse con dicho pleito, Craig intervino poniéndose del lado equivocado y pese a que fuí uno de los que le dijo la razón que su madre tenía, él prefirió quedarse del lado de esa mujer.
Era alguien diferente, un hombre capaz de arrancarte el alma con la mirada, frío y calculador.
—¡Ya basta madre! ¡Siempre es lo mismo contigo! —gritó, abrazando a esa loca infiel.
—Craig, hijo, sabes que jamás intervendría si supiera que esto te hace bien, pero esa mujer no es quien dice ser y te lastimará —dijo señora Susana, sin poder dejar de llorar.
—Madre, ya no creo en nada de lo que dices —respondió Craig —no es la primera vez que haces acusaciones en contra de mi mujer y no voy a seguir consintiendote eso.
—Cuida como le hablas a tu madre, porque para decir las cosas siempre existen pruebas —intervino don Julio, dirigiendo una fría mirada a la mujer —hay evidencia que avala lo que tu madre está diciéndote, ¿no puedes simplemente verlas y descubrir quién miente?
—Abuelo ¿tú también?
—Lo justo es justo —respondió el anciano, girando la laptop frente a él y reproduciendo el video en el cual la esposa de su nieto aparecía con otro hombre —quítate ese velo de una vez.
—¡Esa no soy yo! ¡Ustedes están complotando para hacerme ver como la bruja infiel! —intervino la mujer, girando su mirada a Craig —. Amor... Tienes que creer en mí, sabes que soy incapaz de lastimarte de alguna forma, eres el hombre de mi vida y...
—¡Por Dios, Jorgelina! —intervino señora Susana —no puedes seguir negándolo cuando la prueba está frente a tus ojos.
—Creo que si mi esposa no es bien recibida aquí, tampoco yo lo seré —comentó Craig, dejándome completamente sorprendido. Tenía las pruebas frente a sus ojos, pero ni siquiera así pudo darle la razón a su madre —nos iremos ahora.
Finalizando lo dicho caminó rápidamente a las escaleras con esa mujer, supuse que por sus maletas.
Su madre corrió tras ellos intentando persuadir a su hijo, tratando de hacerle ver la realidad que él se negaba a ver y... Allí sucedió lo peor.
Craig quedó entre medio del forcejeo que ambas mujeres comenzaron, peleando y gritando cosas horribles.
Tras los empujones de ambas mujeres, vi a la señora Susana dar unos pasos atrás y caer desde arriba, consiguiendo que Craig dejara su brazo extendido como si con ello pudiera haber evitado que su madre cayera desde allí a una muerte segura.
Mientras Don Julio y yo corríamos a ella, Craig bajaba las escaleras con el mismo terror encontrando a su madre allí tirada, con un charco de sangre alrededor de su cabeza y sus ojos abiertos.
—¡MAMÁ! —el grito salió acompañado de un llanto, lo cual me hizo saber que pese a las constantes peleas que ambos tenían, él amaba a su madre como siempre lo hizo.
Todo se volvió un caos, la policía y los forenses llegaron al lugar. Fue una semana de investigación e interrogatorios, llegando al punto de que la muerte de la mujer fué un inevitable accidente, aunque considero que sí pudo evitarse.
Jorgelina no largó ni una sola lágrima y se la pasó riendo en lo que duró el funeral, cosa que no sólo me pareció una falta de respeto a mí, sino que también a don Julio.
Al llegar a la mansión luego de enterrar los restos de la señora Susana, don Julio decide ponerse firme y hablar con Craig.
—Tú madre murió tratando de hacerte entrar en razón —habló el hombre y yo sólo observé a Craig, quien mantenía su cabeza baja —¿En qué estás pensando, muchacho? Tenías las pruebas frente a ti pero aún así te negaste a ver la realidad.
—No quiero hablar de ello, abuelo —respondió él, poniéndose de pie —si es todo lo que tenías para decirme me iré a dormir, estoy agotado y...
—La quiero fuera de la mansión a más tardar mañana —lo interrumpió don Julio, viendo a Craig observarlo con seriedad —no quiero a esa mujer en nuestra casa, Craig.
—No te preocupes abuelo, mañana mismo nos marchamos rumbo a Italia —contestó, abandonando la habitación.
Él estaba completamente cegado.
Pese a que no quiso reconocer la verdad que se le apuntaba en aquel video, dejó pasar por alto la falta total de respeto que tuvo la mujer en la despedida de señora Susana.
—Ronald, pese a que mi nieto decida marcharse quiero que mantengas el contacto con él —dijo don Julio —sé que no pasará mucho y recapacitara volviendo a casa.
Y así fué, después de cinco años él volvió a la mansión totalmente cambiado, añadiendo el hecho de que la mujer lo tenía agarrado con la excusa de estar embarazada; dejando que se diera la cabeza contra la pared al llegar a Italia y descubrir que fué sólo una mentira de ella para mantenerlo a su lado.
Los siguientes años se la pasó buscando ese hijo que según ella le había dicho tendrían y cuando pensó que lo consiguió, encontró a la bruja de su ex en la cama con otro.
Allí fué cuando entendió que su madre nunca le mintió, que cuando ella le decía que la mujer le era infiel lo decía con toda la verdad.
Fin del Flash back.
Él cambió mucho desde entonces y pensé que no volvería a querer formalizar algo con alguna mujer, pero luego apareció la señorita Megan y él se enamoró completamente de ella.
Quizás en un principio no me agradó la idea de que mi mejor amigo estuviera nuevamente en una relación que pudiera terminar como la anterior, pero al conocer a la señorita Megan me di cuenta que la diferencia entre ella y la señorita Jorgelina era aterradoramente grande.
—¿Qué te trae por aquí? —la voz de Zachary me sacó de mis pensamiento y levante mi mirada a él.
—Decidí visitar tu bar después de tantos años —respondí y rió —creí que te volverías a ir.
—Por más que quisiera no puedo —respondió suspirando mientras me servía una bebida —tengo que hacerme cargo de la empresa de mi padre y reabrir el bar, después de todo lo dejé abandonado por mucho tiempo.
—Pues brindemos por tu regreso entonces —propuse levantando mi copa, algo que también hace y chocamos copas.