Marcela una mujer de 58 años, con un Matrimonio de humillaciones y falsedades. Donde el machismo ha mandado en su vida. ¿Podrá salir de ese infierno cuando toma la decisión de divorciarse?
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Mi más grande amor
______ Pueden pasar... _____ Pamela nos dio la autorización para ingresar al estudio.
Mi mente estaba ansiosa por saber quién más me está esperando al interior. Me comencé a poner nerviosa, no lograba entender el motivo por el cual, comencé a sentir esta sensación tan rara.
La empleada a mi lado derecha abre la puerta.
Al entrar, veo a un hombre sentado, su espalda recta y vestía un traje gris. Creo que es el abogado que me ayudará a llevar mi divorcio.
Eso causa una leve sonrisa de emoción entre mis labios. Caminó hasta donde están los dos conversando.
_______ Buenos días, lamento llegar un poco tarde. _____ Mi voz era suave y muy discreta.
______ ¡Querida...! _____ Pamela se pone de pie; dándole media vuelta al escritorio.
Nos saludamos, y con algunos gestos, le pregunto quién es el hombre que no se ha puesto de pie.
Ella voltea a verlo, y solo sonríe, sin contestar mi pregunta. Luego de un par de segundos, Pamela dice en voz alta.
_______ Abogado Cervantes. Mi amiga Marcela, la mujer de quien le hablado tanto.
Al escuchar el apellido "Cervantes", mi mente volvió al pasado. Hace muchos años tuve un novio al cual amé intensamente, pero, por cuestiones del destino, nuestra relación terminó de la peor manera.
Sí él no me hubiera abandonado de la manera en que lo hizo, nos hubiéramos escapado juntos y tan vez, mi historia de amor hubiera sido tan diferente.
Sin embargo, preferido irse, me abandonó cuando más lo amaba. Nunca supo luchar por nuestro amor y eso jamás se lo perdonaré.
Despacio el hombre se pone de pie, como si el tempo pasara lentamente, al girar su cuerpo y quedar cara a cara conmigo, sentí como la azúcar se me bajaba hasta los tobillos.
En ese momento sentí como si todo me diera vueltas. Era él. Leandro Cervantes, el hombre del cual un día me enamoré.
Mi primer gran amor, con el cual, nunca pudimos cerrar ese ciclo.
Ya no estaba para reaccionar así, era una mujer adulta, y me estaba comportando como una adolescente.
Respiré con dificultad, forzando una sonrisa distorsionada. Pasé mi lengua por mis labios con discreción.
________ Hola... ______ Me saluda con esa voz gruesa que lo caracteriza.
________ ¿Te acuerdas de mí?
Cómo no me iba a acordar de él, fue el primer hombre en mi vida. El gran amor. Quién me enseñó amar, y también me enseñó lo que era odiar a quien más amas.
_______ Leandro Cervantes... _____ Mis labios se abrieron nombrando su nombre, y trayendo tantas emociones diferentes a mi corazón.
_______ ¿Ustedes dos se conocen? _____ Preguntó Pamela, sorprendida.
______ Sí... De la juventud. _____ Respondió Leandro.
_______ ¿En serio? Que chiquito es el mundo.
_______ Nos podría dejar a solas. _____ Le pidió Leandro a Pamela.
Pamela voltea a verme, solamente, hice un ligero movimiento de cabeza para confirmar.
______ De acuerdo, solo porque gracias a usted soy una mujer multimillonaria. _____ Menciona Pamela.
Al quedar a solas, se hizo un silencio incómodo. No sabíamos que decir, hasta que Leandro me dice.
______ Perdón...
Esa frase me llegó hasta lo más profundo de mi ser. Lo miré a los ojos, con tantos sentimientos acumulados.
______ No, quiero hablar del pasado. Si quieres ser mi abogado, será estrictamente profesional. ______ Dije con mucha seriedad.
Él no responde, señala la silla vacía a su lado.
______ De acuerdo. Vamos a tomar asiento y conversemos de tu divorcio.
_______ No tocaremos ningún tema que no tenga que ver con tu separación definitiva con Rafael.
¿Quién lo iba a decir? Cómo si fuera una broma de muy mal gusto, Leandro mi primer gran amor, me ayudaría a divorciarme del hombre que por 38 años ha sido mi esposo.
Del hombre con el que tuve dos hijos y de quien un día me enamoré. Ahora; Leandro es el encargado de romper la cadena de dolor que me une a Rafael y abrirle los ojos a Mario.
________ Tu amiga Pamela me contó todo, pero me gustaría escucharlo de tus labios.
Bajé la mirada, ocultando el dolor que sentía por dentro. No es nada fácil contarle a él todo lo que he vivido a lado de Rafael.
Leandro me toma de las manos, como lo hacía en el pasado. No puedo aguantar más; y mis lágrimas cae por mis ojos.
Me abraza, permitiendo que me desahogo en su pecho. Lloré por un largo tiempo, me separé de él y le conté todo.
_______ Cómo puedes ver, mi vida a lado de Rafael es solamente apariencias. Quise divorciarme de él cuando Mario tenía solo unos meses, pero, nadie me apoyó.
Leandro se me queda mirando con un gran dolor en sus ojos.
________ Creí que vivías una vida perfecta a lado de Rafael. Por eso, nunca me atreví a volver a buscarte... Siempre quise pedirte perdón y contarte porque me alejé de ti.
Cuando estaba por decir algo, mi celular comenzó a sonar. Nerviosa lo busque al interior de mi bolso, al ver que era Rafael; volteo a ver a Leandro.
Me sentía como si estuviera haciéndole infiel a Rafael, al estar con Leandro. Era una sensación tan extraña.
______ Es Rafael. _____ Murmuré en voz muy baja.
_______ Espera, yo te indicó a que horas contestes. _____ Me dice Leandro.
A la primera llamada no contesté, Rafael insistió varias veces, hasta que Leandro me indicó que contratará.
Sumamente nerviosa, deslice el dedo por la pantalla de mi teléfono.
______ Hola... _____ Es lo único que pude decir.
Leandro me indicó que pusiera el altavoz. Así podría grabar toda la conversación.
_______ ¡¿Dónde demonios estás?! _____ Gritó furioso Rafael.
______ Vine a visitar a mi amiga Pamela. Llevo días encerrada en la mansión... _____ Contesté.
_______ ¿Quién demonios te dio permiso para salir? ¡Te aprovechas de que no estoy en la casa para hacer lo que se te pega la gana!
Los gritos de Rafael me causaron mucho miedo, nunca lo había escuchado tan enojado. Tal vez porque era la primera vez que salía de la mansión sin su permiso.
Aunque estaba lejos, siempre le pedía permiso. Ahora que me atreví a salir sin el chofer y sin informarle, estaba enloquecido.
Has retratado a la perfección lo que muchas hemos pasado y que lastimosamente unas siguen ahí en esa cárcel virtual. En mi caso duró 12 años y pude safarme, aunque pase por un infierno después de eso, porque para gran parte de mi familia yo era la mala del cuento. pero gracias a Dios y a la ayuda profesional salí adelante. Aunque ya no encontré pareja o más bien no quise, vivió sola pero de lo más tranquila y contenta rodeada de mis hijos, nietos y bisnietos. Dios bendiga el Don que tienes de plasmar con tu pluma estás historias. Saludos paisana desde Matamoros 🇲🇽 y déjame decirte que he leído todas tus novelas que has publicado y está es la que más me llegó, ahora a seguir con la que estás subiendo.