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ESTA VEZ LOS PROTEGERÉ

ESTA VEZ LOS PROTEGERÉ

Status: Terminada
Genre:Hijo/a genio / Época / Reencarnación / Completas
Popularitas:13.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Tiinii_1605

El frío del acero en mi garganta no dolía tanto como la mirada de mi propio hijo.

Frente a mí, con la túnica imperial empapada en sangre fresca y la espada goteando sobre el mármol, Cassian ya no era el niño de mirada dulce que alguna vez buscó mi mano. A sus veinte años, se había convertido en la bestia implacable que yo misma forjé a fuerza de golpes, exigencias y castigos.

—¿Es esto lo que querías, madre? —me preguntó, con una sonrisa rota que no alcanzaba sus ojos muertos—. ¿Estás feliz ahora? Míralo tú misma... soy el nuevo Emperador. Asesiné a mis hermanos como me ordenaste. Acabé con el duque que torturó a Rosalind hasta arrojarla al vacío desde el balcón norte. Ya no queda nadie en el trono, solo yo. Dime... ¿por fin estás orgullosa de mí?

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Capítulo 23: La quinta consorte

La reclusión impuesta por el decreto imperial estaba a punto de expirar cuando las campanas de bronce de la Gran Puerta Este retumbaron en toda la capital.

Siete carruajes lacados en blanco y protegidos por caballeros con armaduras de plata cruzaron el puente levadizo. No traían soldados de la frontera ni estandartes militares: traían cofres abarrotados de oro, sedas de ultramar y la dote más fastuosa que la corte de Carlisle había visto en una década.

Kaelen había vuelto a mover sus piezas en el tablero.

Para frenar la creciente soberbia de Livia y asegurar la lealtad de la nobleza mercantil del este, el Emperador había tomado una nueva esposa: Lady Marianne de la Casa Belmonte, nombrada al instante como Consorte de Cristal.

Marianne tenía apenas dieciocho años. Hija única del señor de las minas de plata más ricas del imperio, poseía una belleza altiva de cabellos negros, ojos verdes y un desprecio absoluto hacia cualquiera que no tuviera sangre noble en las venas.

El harén imperial, que ya era un nido de víboras, estalló en llamas abiertas.

La primera en recibir el golpe fue Livia. La mujer que durante un mes se creyó dueña absoluta del favor de Kaelen vio cómo, de la noche a la mañana, el carruaje imperial dejaba de esperarla a ella. Kaelen comenzó a presidir las recepciones llevando del brazo a Marianne, deslumbrado por las joyas desorbitadas de la Casa Belmonte.

Marta nos contaba los detalles en el salón del Palacio Zafiro mientras servía el almuerzo, incapaz de disimular su asombro.

—Dicen que ayer en el Gran Salón de Té se armó un escándalo —relató la doncella en voz baja—. La Consorte Livia intentó obsequiarle a la recién llegada un juego de abanicos de seda, y la Consorte Marianne mandó a tirarlos al fuego frente a todos los ministros, diciendo que las hijas de los duques no aceptaban baratijas de concubinas menores.

Rosalind, que tomaba notas sobre un mapa comercial, levantó la mirada con una sonrisa aguda que delataba su rapidez mental.

—Padre es predecible —analizó mi hija de doce años con frialdad—. Livia usaba al pequeño Elian para acaparar la corte y Theresa amenazaba con la caballería del sur. Al meter a la Casa Belmonte, padre equilibra el dinero, humilla a Livia y le demuestra a Theresa que su influencia no es indispensable.

Cassian miró a su hermana y luego clavó sus ojos amatista en mí, con una sombra de duda infantil.

—Madre... —susurró el pequeño, dejando la cuchara sobre el plato—. ¿No te duele que padre tenga otra esposa?

«En mi otra vida me habría encerrado a romper jarrones de cristal», pensé, recordando con amargura las noches en que lloraba de rabia y humillación por el desdén de Kaelen. «Habría tramado venenos y quemado mi alma solo por una mirada suya».

Me incliné sobre la mesa y tomé la manita de Cassian entre las mías, sonriéndole con una calma tan genuina que disipó de inmediato su temor.

—No me duele en lo más mínimo, mi amor —le respondí con ternura absoluta—. Para mí, su padre es solo el monarca que firma decretos.

Mi corazón, mi tiempo y mi vida entera les pertenecen a ustedes dos. Que Kaelen llene el palacio con diez consortes más si quiere; mientras no toque a mis hijos, me da exactamente igual.

Cassian sonrió aliviado, apretándome los dedos con cariño. Rosalind asintió en silencio, confirmando una vez más que el viejo veneno que envenenaba nuestra casa había desaparecido para siempre.

Esa misma tarde, el decreto de confinamiento llegó a su fin y los guardias dorados se retiraron de nuestras puertas.

Acompañada por Rosalind y Cassian, caminé hacia los jardines del Palacio Solar para visitar a Eleanor. Al cruzar la galería de los cerezos, fuimos testigos involuntarios del caos que consumía al resto de las consortes.

En medio del pabellón de mármol, Theresa, aún con el ceño fruncido y la rabia contenida por la sanción de Gilbert, discutía a viva voz con Livia.

—¡Te lo advertí, muñeca de trapo! —le espetaba Theresa a Livia, señalándola con desprecio—. Te burlaste de nosotras en la enfermería y creíste que el favor de Kaelen te duraría toda la vida. ¡Ahora mírate, desplazada por una niña mimada que ni siquiera sabe lo que cuesta forjar una espada!

Livia, con los ojos inyectados en ira y las mejillas rojas bajo el polvo de arroz, apretaba su abanico de plumas casi hasta romperlo.

—¡Al menos yo no tengo a mi hijo con la cara rota y encerrado por salvaje, Theresa! —contraatacó Livia con voz chillona—. ¡Kaelen solo está fascinado por las monedas de plata de Belmonte! ¡Ya verán cómo regresa a mi alcoba antes de que termine el mes!

—Qué escena tan vulgar. El aire aquí huele a desesperación rancia.

La Consorte Marianne cruzó el sendero escoltada por cuatro damas de honor vestidas de terciopelo verde.

Llevaba un vestido cargado de pedrería fina y una tiara de diamantes que rivalizaba en brillo con la propia corona imperial. Pasó junto a Theresa y Livia sin detener el paso, barriéndolas con una mirada de asco que hizo temblar a las dos consortes mayores.

—Cállense las dos —soltó Marianne con un descaro helado—. Guarden sus gritos de mercado para cuando Su Majestad no esté en la capital. Resulta patético ver a mujeres mayores peleando por migajas de atención.

Theresa dio un paso al frente con la mano en la cintura, lista para lanzarse sobre ella, mientras Livia apretaba los dientes soltando maldiciones venenosas.

Rosalind, Cassian y yo pasamos de largo por el camino lateral. Vestía un atuendo sobrio de terciopelo zafiro, con la cabeza en alto y mis dos hijos caminando a mis costados con un porte impecable.

No miré a ninguna de las tres. No me detuve a escuchar sus insultos ni me rebajé a entrar en su fango.

En la arcada del Palacio Solar nos esperaba la Emperatriz Eleanor.

Al verme llegar, la soberana de Carlisle me dedicó una leve reverencia de respeto y una sonrisa cómplice. Ambas observamos por una fracción de segundo el gallinero en llamas que se despedazaba a lo lejos en los jardines.

—Parece que el circo tiene una nueva función, Valeria —dijo Eleanor con tono seco y aristocrático.

—Que se destruyan entre ellas, Eleanor —le respondí con serenidad inquebrantable mientras tomaba asiento a su lado bajo la pérgola dorada—. Mientras esas tres se desgarran por la cama del Emperador, nosotras nos encargaremos de blindar el futuro de nuestros hijos.

Eleanor asintió con solemnidad.

Kaelen creía haber ganado tiempo y control enfrentando a sus mujeres entre sí. Lo que el ciego monarca jamás imaginó fue que su juego de alcoba solo serviría para unir con lazos de acero a las dos únicas mujeres que de verdad sabían cómo gobernar este imperio.

1
minjoon
quede 👁👄👁👏
marcela Gimenez
muy buena historia gracias
Marlucha💋
Así que andar con cuidado Emperador porque son dos contra uno!
Marlucha💋
Pensé que la ejecutaria! y con todo y familia!
Pao Suarez
me encantó, gracias autora
Arely Castañeda
ameeee desde el principio al final
Arely Castañeda
😭😭😭😭😭
Arely Castañeda
por fin es libreeeeee🥰
Arely Castañeda
ameeee
por fin es libre y Kaelen por fin murio
Arely Castañeda
me va a dar un infarto
Arely Castañeda
me dolió sus palabras
se la mujer libre que yo no puedo ser 😭😭😭
Arely Castañeda
perdón pero que se muera el desgraciado de KAELEN asi Cedric será nombrando emperador y su mamá lo ayudara
jajaja como dicen muerto el perro se acabó la rabia 🤭
Arely Castañeda
maldita teresa pero ya valiste 🤭
Arely Castañeda
ame esta capitulo
y tómala maldito emperador por fin Cassian puede ser libre
Arely Castañeda
me da tanto coraje pobre Cassian pero me alegra que ese miedo que tenia se esta diluyendo y creo que el mismo emperador no mandara a cassian
Tania 🇨🇴✈️
Hola espero que les guste está nueva historia, como a mí me gustó escribirla
Marlucha💋: Saludos Autora!, hasta ahora esta interesante 💖
total 1 replies
Adaly Cruz cruz
👏👏👏👏👏
Tania
Me encantooo
Liseth
Inicio, fuete me gusta
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