NovelToon NovelToon
La Esposa Del Ceo Ciego

La Esposa Del Ceo Ciego

Status: Terminada
Genre:Enfermizo / Amor-odio / Romance / Completas
Popularitas:58.7k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Lobelia

Francisco Valois, un magnate que perdió la vista y su imperio tras un atentado, acepta un matrimonio de conveniencia con Andrea, quien promete ser sus ojos y devolverle el poder. Mientras Francisco la desprecia creyéndola una oportunista, Andrea oculta una verdad devastadora: padece una enfermedad terminal y ha planeado su muerte para donarle sus córneas y asegurar el futuro del hombre que ama en secreto.

NovelToon tiene autorización de Lobelia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 23

​El aire en el ático de Beatriz Valois olía a sándalo rancio y a una ambición que se negaba a envejecer con dignidad. Tras los ventanales, la ciudad se extendía como un tablero de ajedrez donde las piezas de Francisco empezaban a dominarlo todo. Pero dentro, en la penumbra de una estancia decorada con una opulencia fría, dos sombras se unían por el hilo conductor del odio y la codicia.

​Beatriz observaba a Elías desde su sillón de terciopelo. Él sostenía una copa de cristal con una elegancia que ella despreciaba, pero cuya utilidad reconocía. Ambos eran náufragos de un imperio que Francisco había recuperado bajo la tutela de Andrea, y ambos sabían que su tiempo de maniobra se contaba en horas.

​—Si esa mujer muere y le entrega sus ojos, Francisco recuperará el control absoluto ante el consejo de administración —dijo Beatriz, su voz era un siseo que cortaba el silencio—. El juez ya ha aceptado la revisión de la tutela. Si él ve, nosotros perdemos la última herramienta para declararlo incapaz. No podemos permitir que Andrea sea su salvación.

​Elías dejó la copa sobre una mesa de mármol. Sus ojos brillaban con una rabia contenida.

—Andrea siempre fue una mártir dramática. Planea su salida de escena con la precisión de una tragedia griega. El documento de donación dirigida ya está en el registro del hospital. El doctor Rossi solo espera que ella dé su último suspiro para realizar el trasplante.

​—Entonces hay que ensuciar el proceso —sentenció Beatriz, poniéndose en pie. Se acercó a Elías, sus rostros iluminados por la luz mortecina de una lámpara de pie—. Si el donante no es "apto", o si el consentimiento está bajo duda legal, el hospital no podrá proceder. Francisco seguirá en la oscuridad, y Andrea morirá habiendo fallado en su último sacrificio.

​El plan se trazó con la frialdad de una autopsia. No buscaban matar a Andrea —la naturaleza ya se encargaba de eso—, sino mutilar su última voluntad. Elías, que conocía los recovecos del historial médico de Andrea, sabía que cualquier irregularidad en el protocolo de donación detendría la cirugía de Francisco por meses.

​—He hablado con un contacto en el comité de ética del Hospital Central —susurró Elías, una sonrisa torcida asomando en sus labios—. Vamos a alegar coacción. Diremos que Francisco Valdivia, aprovechando su posición de poder y la vulnerabilidad de su asistente, la obligó a firmar ese documento. Presentaremos correos electrónicos "recuperados" donde ella expresa miedo.

​Beatriz asintió, sintiendo una descarga de adrenalina que no sentía desde que intentó arrebatarle la herencia a su hermano.

—Y yo me encargaré del doctor Rossi. Le haré saber que hay una investigación en curso por tráfico de influencias en la lista de donantes. Ningún cirujano de su prestigio se arriesgará a una demanda penal por una córnea de procedencia dudosa. Bloquearemos el quirófano.

​Mientras los traidores brindaban por su conspiración, Francisco regresaba de la cabaña. El trayecto en el auto fue un contraste violento con la paz del fin de semana. Al cruzar el umbral de la mansión, el León sintió que el aire había cambiado. No necesitaba ver para detectar la vibración de la traición.

​Marcos lo recibió en el vestíbulo, su voz tensa revelando la gravedad de la situación.

—Señor, tenemos problemas. El doctor Rossi ha recibido una notificación del comité legal. Han impugnado el consentimiento de la donante.

​Francisco se detuvo en seco, su mano apretando la empuñadura de plata de su bastón hasta que sus nudillos crujieron.

—¿Impugnado? ¿Bajo qué cargos?

​—Coacción, señor. Dicen que usted presionó a la señorita Andrea para obtener el tejido. Y hay más... han filtrado a la prensa que el trasplante es una transacción ilegal encubierta como una donación.

​La rabia de Francisco estalló. No fue un grito, sino un rugido sordo que pareció hacer temblar las lámparas de cristal. Arrojó el bastón contra la pared, el metal golpeando el mármol con un sonido definitivo.

​—¡Beatriz! —exclamó Francisco, su voz cargada de un odio ancestral—. Ella sabe que Andrea es mi luz. Sabe que si veo, ella desaparece de este imperio. Están intentando matarnos a ambos: a ella quitándole su propósito y a mí condenándome a la sombra eterna.

​Andrea, debilitada por el viaje de regreso, escuchó los gritos desde su habitación. Intentó levantarse, pero sus piernas le fallaron. El dolor en su pecho era ahora un incendio constante. Sabía que Elías no se detendría ante nada, pero no imaginó que intentaría profanar su último acto de amor.

​Sintió que el aire se le escapaba. Si el proceso de donación se bloqueaba, su muerte no tendría sentido. Sería una partida vacía, dejando a Francisco solo y vulnerable en un mundo de buitres.

​—No... —susurró ella, sus dedos buscando desesperadamente el teléfono en la mesa de noche—. No pueden quitárselo... es lo único que me queda por darle.

​Francisco entró en la habitación de Andrea como un torbellino. No necesitaba ver para sentir el miedo de ella. Se arrodilló junto a su cama, tomando sus manos temblorosas.

​—Lo saben, Andrea —dijo él, su voz ronca de furia—. Saben lo que planeaste. Están intentando detener la operación. Están ensuciando tu nombre para mantenerme ciego.

​—Francisco, prométeme que no los dejarás ganar —suplicó ella, las lágrimas nublando su vista ya borrosa—. Si no puedes ver, todo habrá sido en vano. Mi vida, mi dolor... nada habrá importado.

​Francisco la atrajo hacia sí, su rostro transformado por una resolución oscura y peligrosa. El León ya no buscaba justicia; buscaba exterminio.

—No solo voy a ver, Andrea. Voy a ver cómo caen uno a uno. Si ellos quieren jugar con la ley, yo jugaré con el poder. No dejaré que toquen tu legado. Nadie le quita al León lo que su compañera le ha entregado con sangre.

​ Francisco ordenando a Marcos que movilizara a todos los abogados y contactos políticos de la capital. La guerra ya no era en las juntas de accionistas, era en los pasillos de la ética y la vida. Mientras Beatriz y Elías celebraban su trampa, no se daban cuenta de que habían despertado a un monstruo que no necesitaba ojos para destruir todo lo que ellos amaban. El peligro era inminente, pero la rabia de Francisco era el combustible que mantendría el quirófano encendido, costara lo que costara.

1
Haidee Uray
Francusco no es mas idiota pirque no es mas grande. Andrea no planeo su muerte desde que nacio ya traia esa sentencia con ella, no iva a morir pir el, le regalaría sus corneas para devolverle la vista por el amor que le tiene
Haidee Uray
Como pudo verla bajando las escalera? escrirora debes cuidar esos pequeños detalles que chocan e interrumpen la lectura
kely johana gonzalez gaitan
somos dos las q no entendemos 🤣
Carla Carvajal
a esta historia le falta coherencia en muchas partes, cuando fueron a la gala dice, él la vio bajar con el vestido y siendo un empresario de renombre, no tiene asistente de confianza, un amigo, un abogado, no tiene servidumbre en esa casa, un mayor domo, no sé, nadie en la vida está tan solo, más si es un empresario importante
Carla Carvajal
mmm le daré una oportunidad a esta novela, aunque ya hay cosas contradictorias
Carla Carvajal
se llama, Andrea o marina???, o marina es otra
Gloria Grijalba
exelente
Susana Macedo
Excelente, excelente trabajo autora, me llore todo ,muy buena trama, muy atrapante de principio a fin felicitaciones autora vamos x mas 👏👏👏
ocalani
tanto dinero y poder y no tiene gente investigando cuidándolo se le acercan así como así y en el hospital están igual cualquiera llega a alterar a los pacientes
ocalani
no se supone que Francisco ya sabía el mismo ellas se lo dijo días antes
Mirta Bernaccki
no entiendo bien el sabe del transplante de córnea sabiendo q Andrea va a morir. no entiendo nada
Mirta Bernaccki
espero que Andrea no muera. tiene q vivir. q encuentren un corazón ❤️ para ella
MARTITA
MUCHAS GRACIAS POR TANTAS EMOCIONES, POR UNA EXCELENTE ESCRITURA Y POR SOBRE TODO Y LO MÁS IMPORTANTE SIN BASURA PORNOGRÁFICA.
HERMOSA HISTORIA PLAGADA DE DOLOR, SUFRIMIENTO Y AMOR PURO, SANO Y LIMPIO. GRACIAS. GRACIAS. GRACIAS
MARTITA
FRANCISCO ESTÁ TORTURADO POR LO QUE CASI FUE.
NO SE DA CUENTA QUE AMBOS DEBEN AGRADECER LO QUE RECIBIERON.
MARTITA
ES INDECIBLE QUE UNA NOVELA ME DE TANTA ANGUSTIA!😭
SALVADA POR LA CAMPANA! JAMÁS HE LARGADO UNA LÁGRIMA, PERO ESTUVE A PUNTO.
ESCRITORA! NO TIENES DERECHO DE CAUSARNOS TANTO DOLOR
Veronica Flores: excelente giro me encanta muchas felicidades
total 1 replies
MARTITA
FRANCISCO SABÍA HACE RATO! ¿CÓMO NO TUVO TIEMPO DE CONSEGUIRLE UN CORAZÓN YA QUE TANTO LA AMABA?❓️❓️❓️❓️
MARTITA
FRANCISCO YA SABÍA! PENSÉ QUE IBA A HACER ALGO PARA CONSEGUIRLE UN CORAZÓN A ANDREA!
ESTO ES UN ERROR DE QUIEN ESCRIBE🤬
MARTITA
NOOOO! NO PUEDO CREER QUE LAS COSAS SEAN ASÍ. ELLA DEBE VIVIR. ALGUIEN TAN NOBLE NO PUEDE MORIR TAN PRONTO😭😭😭😭😭
MARTITA
NO PUEDO CREER QUE FRANCISCO NO ENCONTRARA UN CORAZÓN A TIEMPO. CUÁNTA ANGUSTIA!
MARTITA
GRACIAS ELIAS! CON ÉSTA REALIDAD FRANCISCO PUEDE REVERTIR CUALQUIER PRONÓSTICO DE SACRIFICIO LETAL.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play