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Trazos De Silencio.

Trazos De Silencio.

Status: En proceso
Genre:Enfermizo / Omegaverse / ABO
Popularitas:1.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Andy GZ

Haru creía que el amor era sacrificio. Graduado con honores en Tokio y con un futuro brillante en el arte y las letras, lo dejó todo por un matrimonio de contrato con Ren, un alfa que solo le devolvió desprecio y violencia. Tras tres años de infierno, Ren lo desecha como a un mueble viejo, dejándole solo un pequeño apartamento en un complejo exclusivo.

En el ático de ese mismo edificio vive Kaito Kuroda, el heredero de un imperio que se mueve entre la legalidad empresarial y las sombras de la mafia japonesa. Kaito no cree en el amor romántico; para él, la lealtad solo existe en la sangre. Sin embargo, su paz se ve interrumpida por un vecino ruidoso que huele a miedo y a pintura fresca.

Lo que comienza como roces por paquetes mal entregados y quejas por mudanzas nocturnas, se convierte en una conexión inevitable. Pero la libertad de Haru es una amenaza para el ego de su exesposo.

NovelToon tiene autorización de Andy GZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23: El Arte de la Paranoia

Semanas después del incidente en la galería, la vida en el ático de Kaito se había vuelto tensa. Kaito, aunque amaba a Haru con una devoción feroz, comenzaba a tratarlo con una cautela que hería al omega. Lo miraba como si fuera una figura de cristal a punto de estallar. Había contratado a los mejores psicólogos, pero para Haru, cada sesión era una tortura: ¿cómo explicar que las cosas desaparecían y aparecían si nadie más las veía?

Ren era un maestro del silencio. Sabía cuándo retirarse para que Haru bajara la guardia y cuándo atacar para que el golpe fuera más doloroso.

Durante diez días, no pasó nada. Haru empezó a convencerse de que Kaito tenía razón: tal vez su mente estaba proyectando sus miedos. Empezó a tomar la medicación que le recetaron, una que lo mantenía en una nube de somnolencia, restándole brillo a sus ojos pero dándole una paz artificial.

—Te ves mejor hoy, Haru —dijo Kaito una mañana, acariciándole el cabello mientras desayunaban—. Tienes más color en las mejillas.

—Sí... —mintió Haru con una sonrisa lánguida—. Creo que las pesadillas se han ido.

Kaito se marchó a una reunión importante en Osaka, dejando a Haru bajo la supervisión de dos guardias nuevos. Con la mente nublada por los sedantes, Haru decidió refugiarse en su estudio. Necesitaba terminar un cuadro, una marina en tonos grises.

Se quedó dormido sobre el caballete, agotado por la medicación. Al despertar, tres horas después, el sol se estaba ocultando. Se frotó los ojos y miró su lienzo.

El cuadro estaba terminado. Pero no eran los grises que él había pintado.

Alguien había añadido con una técnica perfecta —una que solo Ren y él compartían— la figura de un hombre de espaldas, frente a un acantilado. El hombre llevaba la misma bufanda que Haru usó el día que conoció a Ren. Lo más aterrador no era la figura, sino que la pintura estaba seca.

Era imposible. Si alguien lo hubiera pintado mientras él dormía, el óleo estaría fresco.

—¿Hana? —gritó Haru, saliendo al pasillo—. ¿Quién entró en mi estudio?

Hana apareció al instante. —Nadie, Haru-sama. He estado en la puerta todo el tiempo. Usted no ha salido y nadie ha entrado. Las cámaras del pasillo están activas.

Haru la llevó al estudio, señalando el lienzo. —¡Míralo! ¡Yo no pinté a ese hombre! ¡Y la pintura está seca! ¡Llevo dormido solo tres horas, el óleo tarda días en secar!

Hana miró el cuadro con confusión. —Haru-sama... ese cuadro ha estado ahí desde ayer. Usted mismo me lo enseñó anoche antes de dormir. Me dijo que era un "recuerdo del invierno".

Haru retrocedió, sintiendo que el suelo desaparecía. —¿Qué? No... no es cierto. Ayer era solo un paisaje marino.

—Usted no está bien, señor —dijo Hana con una mezcla de lástima y preocupación—. Quizás la medicación le está causando lagunas de memoria. Ayer hablamos de esa bufanda durante la cena.

Haru se derrumbó en el suelo. No era solo Ren. Ren estaba manipulando su entorno de tal forma que incluso las personas de confianza de Kaito veían una realidad distinta. ¿Había sobornado a Hana? ¿O Ren era tan meticuloso que cambiaba los cuadros por copias idénticas meses antes para que nadie notara la diferencia?

Esa noche, cuando Kaito regresó, Haru no le dijo nada. Tenía miedo de que, si hablaba, Kaito lo internara en una clínica psiquiátrica. Se acostó a su lado, buscando su calor, pero incluso el contacto con el alfa se sentía distante.

A las tres de la mañana, un sonido lo despertó. No fue un golpe, sino un roce.

Haru abrió los ojos. Kaito dormía profundamente a su lado, pero sobre la mesilla de noche de Kaito, había un objeto que no pertenecía allí.

Era el anillo de compromiso que Ren le había dado a Haru. El mismo que Kaito había jurado destruir y tirar al mar meses atrás. El anillo brillaba bajo la luz de la luna, con su diamante frío y calculador.

Haru estiró la mano para tomarlo, pero antes de tocarlo, escuchó un clic. Su teléfono, que estaba al lado, se encendió solo.

Un mensaje de texto de un número oculto: "Kaito cree que te estás volviendo loco. Yo sé que estás despertando. Duerme bien, mi pequeña obra maestra. Estoy en las paredes."

Haru miró el anillo y luego a Kaito. Quiso despertarlo, quiso gritarle que el anillo estaba ahí. Pero una duda atroz lo detuvo: ¿Y si Kaito no podía ver el anillo? ¿Y si solo aparecía para él?

Con el corazón martilleando, Haru tomó el anillo y lo escondió debajo de su propia almohada. Se quedó despierto el resto de la noche, temblando, sintiendo el metal frío a través de la tela.

Al amanecer, Kaito se despertó y notó a Haru pálido y con ojeras profundas.

—¿Haru? No has dormido nada.

—Estoy bien, Kaito. Solo... pensamientos.

Kaito se levantó para ir a la ducha. Haru aprovechó para sacar el anillo de debajo de la almohada y comprobar que era real. Lo era. Podía sentir el peso, el frío, la inscripción grabada en el interior: "Propiedad de Ichijō".

Decidió que se lo mostraría a Kaito en el desayuno. Sería la prueba definitiva. Pero cuando Kaito salió del baño, el teléfono de Haru empezó a reproducir un audio automáticamente.

Era la voz de Kaito, grabada en una conversación privada con Hana de hace pocos días: "...No sé qué hacer, Hana. Haru está perdiendo el contacto con la realidad. Si esto sigue así, tendré que buscar un lugar especializado. No puedo tener a alguien inestable en el ático, es un riesgo para la seguridad del clan."

Haru sintió que el mundo se rompía. Kaito lo veía como un "riesgo". Kaito estaba planeando deshacerse de él.

Lleno de una angustia incontrolable, Haru corrió al baño y tiró el anillo por el desagüe. Si Kaito lo veía, pensaría que Haru lo había traído consigo para atormentarse. Ren lo estaba dejando sin aliados, sin voz y sin cordura.

Cuando Kaito salió, encontró a Haru llorando frente al lavabo.

—¿Qué pasa, Haru? —preguntó Kaito, intentando abrazarlo.

—¡No me toques! —gritó Haru, apartándose—. ¡Sé lo que piensas de mí! ¡Sé que me quieres encerrar!

Kaito se quedó paralizado, con el dolor reflejado en su rostro. —Haru, yo solo quiero que estés bien...

—¡Mentira! —Haru salió corriendo del baño y se encerró en su estudio.

Desde las sombras de un conducto de ventilación oculto tras un panel de madera, una micro-cámara grababa cada segundo del desmoronamiento de Haru. Ren Ichijō, sentado en un hotel de lujo a pocas manzanas, saboreaba una copa de vino mientras veía a Haru gritar contra el lienzo vacío.

—Pronto, Haru —susurró Ren a la pantalla—. Pronto pedirás que vaya a buscarte para que el ruido se detenga.

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Maria Quintero
búscate 3 alfas y que lo violen peor que a Haru
Maru19 Sevilla
Por favor que no lo mate pronto que lo encierre y lo martirice por años
Maru19 Sevilla
Por favor que alguien atrapé a Ren
Maria Quintero
Haru en verdad vivió un infierno con ese Alfa de cuarta 😭 me duele leer y a la vez imagínarme lo que vivió me parte el corazón nadie debería vivir así 😭
Maria Quintero
me va encantando la historia, me encanta este alfa que quiera ayudar al Omega a recuperarse del infierno que sufrió
Yudiela Arboleda
yo culpo a la autora por escribir esa atrocidad 😭😭😭😭 Haru no merecía eso kaito inteligente para los negocios y imbécil para el amor si no haces pagar a ren te odiare más que a el 😭😭😭
Aury Garcia: que horror cuantas violencia pobre haru Katio no sabe cuidar ni buscar
total 2 replies
Maru19 Sevilla
Que revise la ventilación
Maru19 Sevilla
Maldito Ren!
Maru19 Sevilla
Pero como escapo?
Maru19 Sevilla
Esta emergiendo 👏👏👏👏👏
Escorpiona Saucedo
autora cada capítulo me deja con un nudo en la garganta 💔
Maru19 Sevilla
Que bonito!!!👏👏👏👏👏
Maru19 Sevilla
Ahhh, maldito Ren
Maru19 Sevilla
Maldito Ren, que ganas de sacarle los ojos🤭
Maru19 Sevilla
Maldito Ren, que ganas de sacarle los ojos🤭
Maru19 Sevilla
Que bueno 👏👏👏👏👏👏
Maru19 Sevilla
Que bueno 👏👏👏👏 que lo destroce
Maru19 Sevilla
Espero que el martirio que infringió en el Omega se retribuido al maldito Alfa con creces
Maru19 Sevilla
Eso! que le hagan pagar👏👏👏
Maru19 Sevilla
Pobrecillo😭
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