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Desafiando Al Rayo

Desafiando Al Rayo

Status: En proceso
Genre:Época / Reencarnación / Mundo mágico / Edad media
Popularitas:8.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Juna C

Elena nunca pensó que la vida le daría otra oportunidad… pero en el cuerpo de Elyria Montclair la villana del libro que acababa de leer. Mientras intenta adaptarse, su inteligencia aguda y espíritu indomable chocan con el carácter impecable y enigmático de Alaric Blackthorn.

NovelToon tiene autorización de Juna C para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Alguien mejor que tu

El emperador decidió no culpar a los barones Crowlell.

Tras una investigación exhaustiva, quedó claro que no habían tenido conocimiento alguno de las acciones de su hija ni de lo que se ocultaba bajo su propia mansión. Aun así, el golpe a su reputación fue devastador.

En Eryndor, los rumores comenzaron a propagarse como fuego en pólvora seca. El nombre de Amelia Crowlell, antes asociado a delicadeza y compasión, ahora era susurrado con temor y morbo en los salones nobles. Traición. Bestias. Magia prohibida. Nadie sabía toda la verdad, pero todos tenían una versión.

Richard fue uno de los primeros en enterarse.

En cuanto escuchó lo ocurrido, acudió al palacio, desesperado, exigiendo ser recibido. Quería defenderla, justificarla, explicarlo todo… pero nadie lo escuchó. Ni guardias, ni ministros, ni siquiera conocidos que antes lo adulaban. Para todos, él no era más que un hombre aferrado a una causa perdida.

Humillado y consumido por la rabia, abandonó el palacio con los puños apretados.

Su siguiente destino fue la mansión Montclair.

Llegó exigiendo ver a Elyria, convencido de que ella estaba detrás de todo. Que de alguna forma había manipulado los hechos, que había empujado a Amelia a la ruina. Pero allí solo recibió una respuesta fría y cortés: la señorita Montclair no se encontraba en la residencia.

Eso solo avivó su furia.

Richard se marchó de la mansión aún más alterado, con el rostro desencajado y una idea fija girándole en la cabeza.

Estaba seguro de ello.

Elyria Montclair tenía algo que ver con la caída de Amelia.

Y no descansaría hasta demostrarlo.

En la mansión Blackthorn, Elyria estaba recostada cómodamente en uno de los sofás, muy cerca de Alaric. Reía con una ligereza que contrastaba con todo lo que había ocurrido en los últimos días.

—Quién lo diría… —comentó, negando con la cabeza—. La mosquita muerta de Amelia resultó ser la más venenosa de todas.

Después de todas esas escenitas de doncella inocente.

Alaric no respondió de inmediato. La observaba en silencio, con esa mirada intensa que parecía analizarlo todo.

—Y ahora anda suelto su perrito faldero —añadió Elyria con desdén—. Richard debe estar desesperado.

El ambiente se tensó apenas un poco.

—Si ese imbécil se atreve a meterse contigo… —la voz de Alaric bajó, cargada de una amenaza real— no dudaré en matarlo.

Elyria giró el rostro hacia él, sorprendida solo por un segundo, antes de sonreír con calma… una sonrisa peligrosa.

—No hace falta —dijo con ligereza—.

Si llega a intentar algo, yo misma puedo hacer que se arrepienta de haber nacido.

Alaric arqueó una ceja, entre divertido y orgulloso.

—A veces olvido que no eres una dama indefensa.

—Hazlo mejor —respondió ella, acomodándose más cerca—. Podría ser un error fatal.

Elyria se acomodó un poco más contra Alaric, apoyando la cabeza en su hombro. Su expresión, sin embargo, ya no era tan relajada.

—Tenemos que estar preparados —murmuró—. Presiento que lo que viene… es grande.

Alaric no respondió de inmediato, pero su mano se cerró con firmeza sobre la de ella, en silenciosa coincidencia.

La calma de la mansión se rompió cuando el mayordomo apareció, con gesto contenido.

—Mi lord, mi lady… el marqués Richard está en la entrada. Pregunta insistentemente por la señorita Elyria.

Elyria soltó una pequeña risa irónica.

—Hablando del rey de Roma…

Ambos se pusieron de pie y caminaron hacia el recibidor. Apenas llegaron, Richard ya estaba allí, caminando de un lado a otro con evidente impaciencia. Ni siquiera intentó saludar. En cuanto vio a Elyria, se dirigió directamente hacia ella.

No llegó a tocarla.

La mano de Alaric se cerró sobre la muñeca de Richard con fuerza suficiente para hacerlo jadear.

—Atrévete a ponerle un dedo encima —dijo con voz baja y peligrosa— y te mato.

Elyria dio un paso al frente, su mirada fría y afilada.

—Parece que el marqués Richard ha perdido completamente los modales —comentó con desdén—. Entrar sin invitación y faltarles el respeto a dos personas que están muy por encima de ti… qué vergüenza.

Alaric lo soltó, pero no dejó de mirarlo ni un segundo.

Richard apretó los dientes.

—Sé que tú tienes algo que ver con lo que le está pasando a Amelia —escupió—. Pensé que ya habías superado todo esto, pero sigues obsesionada. No te bastó con fastidiarme a mí, ahora también quieres destruirla a ella.

Elyria lo miró como si acabara de escuchar el chiste más malo del siglo.

—¿Obsesionada? —se burló—. ¿De verdad crees que alguien como yo perdería su tiempo con personas como ustedes?

Alaric soltó una sonrisa cargada de desprecio.

—No te hagas el ciego ahora —continuó Richard—. Amelia es buena, es incapaz de estar relacionada con algo así. Te ordeno que pares esto de inmediato.

Elyria alzó una ceja.

—¿Ordenarme? —repitió con suavidad peligrosa—. ¿Quién te crees tú?

Se acercó a Alaric sin apartar la mirada de Richard. Alaric, instintivamente, rodeó su cintura con un brazo.

—Para tu información —continuó Elyria—, hace mucho encontré a alguien a quien tú no le llegas ni a la suela de los zapatos.

Richard dio un paso adelante, furioso.

—Si no quieres salir de esta mansión hecho pedazos —añadió Elyria, sonriendo con burla—, será mejor que te largues.

Inclinó ligeramente la cabeza.

—¿Tu estúpido cerebro ya logró procesar quién es en realidad tu “zorrita”?

Richard volvió a avanzar… y el acero brilló.

La espada de Alaric se detuvo a un suspiro del cuello de Richard. Una fina línea roja apareció, seguida de una gota de sangre.

Richard palideció y retrocedió de inmediato.

—Idiota —murmuró Elyria, sin molestarse en mirarlo más.

Richard no dijo nada más. Se dio la vuelta y salió casi corriendo.

Cuando quedaron solos, Alaric se inclinó y besó lentamente el cuello de Elyria, arrancándole un leve estremecimiento.

—Así que… —murmuró con una sonrisa ladeada— ¿ya encontraste a alguien mejor?

Elyria se giró, fingiendo inocencia.

—No sé de qué hablas.

Dio media vuelta y comenzó a alejarse con calma provocadora.

Alaric la siguió de inmediato.

—No huyas —advirtió—. Sabes que no te creo.

Alaric no le dio tiempo a protestar.

En un movimiento rápido, la levantó del suelo y se la echó al hombro sin ningún cuidado, como si no pesara nada.

—¡Alaric Blackthorn! —exclamó Elyria, golpeándole la espalda— ¡Bájame ahora mismo!

—Ni lo sueñes —respondió él con total calma, avanzando por el pasillo—. Provocas y luego huyes. Eso tiene consecuencias.

—¡Me estás cargando como un costal de papas! —protestó ella, indignada… aunque su voz traicionaba la risa.

—Un costal muy insolente —añadió— y peligrosamente encantador.

Al llegar a la habitación, cerró la puerta de una patada suave y la dejó caer sobre la cama. Elyria rebotó ligeramente sobre el colchón, incorporándose de inmediato para fulminarlo con la mirada.

—Eres un bruto.

Alaric se acercó despacio, quitándose la chaqueta con deliberada calma, sin apartar los ojos de ella.

—Y tú disfrutas provocándome —dijo—. No intentes negarlo.

Elyria cruzó los brazos, alzando el mentón.

—¿Y qué vas a hacer al respecto?

La sonrisa de Alaric fue lenta, peligrosa.

Se inclinó sobre ella, apoyando una mano a cada lado de su cuerpo, atrapándola sin tocarla del todo.

—Recordarte —murmuró— que jugar conmigo nunca es buena idea.

Ella sostuvo su mirada sin retroceder, el corazón acelerándose.

—Entonces… —susurró— ¿por qué siempre eres tú el que termina perdiendo el control?

Por un instante, Alaric se quedó en silencio.

Luego bajó la cabeza, riendo entre dientes.

—Eres un problema, Elyria Montclair.

—Lo sé —respondió ella, sonriendo—. Y te encanta.

Gracias por leer 💕 ¿Qué creen que pasará ahora?

1
Johann
👏👏👏👏👏❤️❤️❤️❤️
Sofía_stay ✨🦦🐥💞
que el Richard ese tratara de vengar a su zorrita y terminará sin cabeza, y que esos dos ya se declaren jajajja ellos se ve que derrochan amor 😻
Johann
❤️❤️❤️❤️👏👏👏👏
Johann
👏👏👏👏👏❤️❤️❤️❤️❤️
Sofía_stay ✨🦦🐥💞
Dios cada capítulo se vuelve mejor que el anterior que emoción aaaaah.
autora preguntaaa: la prota se está cuidando verdad? no queremos bebé todavía o si?? 👀👀👀👀
Juna: Aaa muchas gracias 🥹💖 de verdad me hace muy feliz leer esto.
total 4 replies
Johann
❤️❤️❤️❤️❤️
Sofía_stay ✨🦦🐥💞
espere todo el día por esta hermosa historia jajjaj no me arrepiento de nada 😻😻
Johann
❤️❤️❤️❤️❤️
Sofía_stay ✨🦦🐥💞
jajajajjaja celos de tus ojos cuando miras a otro chico, tengo celos, celos de tí 👀🎵🎶🎶🎵🎵 ajjajajajja
Flor R
Amelia solita está buscando su tumba
Mauge Albornoz Diaz
me encanta cada capítulo mejor q el anterior
Mauge Albornoz Diaz
está muy buena la historia me encanta
Sofía_stay ✨🦦🐥💞
autora eso no es justo, como nos vas a dejar asiii 😭😭😭😭😭😂😂😂😂😂
Sofía_stay ✨🦦🐥💞
Dios, que albino más hermoso, precioso, divino, papasito, está como el pan, bien bueno 🫦🫦🫦🫦😻😻😻/Drool//Drool//Drool/
Johann
👏👏👏👏🥰🥰🥰🥰
Lena
La protagonista de esa novela: la mosquita muerta esa
Flor R
sus modos son explosivos pero ya encontrarán un punto intermedio ☺️☺️☺️☺️😊
Nella Reyes
yo me apunto para madrastra... ese duque esta para soñar
Sofía_stay ✨🦦🐥💞
dejame decirte autora, q me encanta la historia, la manera en la que relatas y escribes es impresionante a pesar de que mencionaste de q está era la primera historia que te animabas a escribir 📖✨❤️📚
Johann
👏👏👏👏
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