NovelToon NovelToon
La Falsedad Del Amor

La Falsedad Del Amor

Status: Terminada
Genre:Amor tras matrimonio / Síndrome de Estocolmo / Atracción entre enemigos / Venganza / Venderse para pagar una deuda / Amor-odio / Completas
Popularitas:30k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Soy Anabella Estrada, única y amada hija de Ezequiel y Lorena Estrada. Estoy enamorada de Agustín Linares, un hombre que viene de una familia tan adinerada como la mía y que pronto será mi esposo.
Mi vida es un cuento de hadas donde los problemas no existen y todo era un idilio... Hasta que Máximo Santana entró en escena volviendo mi vida un infierno y revelando los más oscuros secretos de mi familia.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo XXIII La amenaza

Punto de vista de Agustín

​Supe por boca de mi padre que Anabella estaba viviendo en la mansión de un tal Máximo Santana. Me advirtió que ese hombre era realmente peligroso, un animal herido con demasiado poder, pero la verdad es que sus advertencias me entraban por un oído y me salían por el otro. No me importaba quién fuera él; yo solo quería de regreso lo que consideraba mío, y ni ese tipo ni nadie me lo iba a arrebatar tan fácilmente.

​—Las invitaciones para tu boda ya están listas. En tres meses te casarás con Leticia y nuestra familia finalmente será salvada de la ruina —anunció mi madre, entrando en mi oficina con esa suficiencia que me revolvía el estómago.

​Los odiaba. Los odiaba profundamente por lo que me estaban obligando a hacer. Yo no quería unir mi vida a Leticia ni a ninguna otra mujer de su clase; yo solo quería seguir disfrutando de los placeres de la vida y divertirme con Ana, con su ingenuidad y su belleza. Pero ahora, por las malas decisiones financieras de mis padres, tenía que encadenarme a la persona más detestable y aburrida que he conocido.

​La frustración me quemaba, y fue entonces cuando una idea retorcida cruzó mi mente. Si yo no podía tener a Ana por ahora, al menos me encargaría de que su estancia con Santana fuera un infierno. Envié aquel regalo a la mansión: una fotografía nuestra y una nota cargada de falsa nostalgia dirigida a mi "querida" Ana. Estaba absolutamente seguro de que ese sujeto interceptaría el paquete y lo leería.

​Esperaba una reacción inmediata, un ataque directo o una amenaza de Máximo Santana que me diera una excusa para intervenir. Sin embargo, pasaron los días y él no hizo nada en mi contra. El silencio absoluto desde la mansión solo me confirmó lo que sospechaba: Santana no era más que un cobarde con un apellido ruidoso.

​—Si no viene a buscarme él, iré yo a su territorio —murmuré para mí mismo, guardando una de las invitaciones de mi boda en el bolsillo—. Veremos qué tan valiente es cuando tenga que entregarme a mi mujer frente a frente.

Punto de vista de Anabella

Estaba en la biblioteca, tratando de concentrarme en unos viejos libros de contabilidad que Emilia me había ayudado a conseguir de la bodega, cuando el sonido de un motor potente rompió la calma de la tarde. Mi corazón dio un vuelco. No era el coche de Máximo; este sonaba diferente, más ruidoso.

Me asomé por la ventana y sentí que la sangre se me helaba. Un deportivo rojo estaba estacionado frente a la entrada principal. De él bajó Agustín, luciendo un traje impecable y esa sonrisa de suficiencia que, por primera vez en mi vida, no me dio seguridad, sino miedo.

—¿Qué hace él aquí?, ¿Cómo logró pasar la seguridad?—susurré, retrocediendo.

Antes de que pudiera reaccionar, escuché pasos pesados en el pasillo. No eran los de Agustín. Eran los de Máximo, que bajaba las escaleras con una lentitud que resultaba aterradora.

Punto de vista de Máximo

Había visto el coche desde mi estudio. Sabía exactamente quién era, pues yo mismo había autorizado su entrada a mi propiedad, quería saber que quería el idiota de Agustín. La foto y la nota que ese imbécil había enviado meses atrás seguían quemando en el cajón de mi escritorio, pero no las había destruido. Estaba esperando que tuviera las agallas de aparecer.

Abrí la puerta principal antes de que el servicio pudiera llegar. Agustín estaba allí, con una mano en el bolsillo y una invitación de boda en la otra.

—Santana —dijo con un tono informal que me hizo apretar la mandíbula hasta que me dolió—. Supuse que no habías recibido mi regalo, así que decidí venir a entregarte esto en persona.

—Estás en propiedad privada, Agustín —respondí, mi voz era un rugido contenido—. Da un paso más y te aseguro que no saldrás caminando.

—Vine a ver a Anabella —me desafió, ignorando mi advertencia—. Sé que la tienes aquí contra su voluntad. He venido a proponerle algo... y a entregarte la invitación para mi boda. No querrás que tu "invitada" se pierda el evento del año, ¿verdad?

En ese momento, vi a Ana aparecer al final del pasillo. Estaba pálida, mirándonos a ambos como si estuviéramos a punto de despedazarnos.

—Agustín, vete por favor —suplicó ella con la voz temblorosa.

—No me voy a ir sin ti, Ana —declaró él, dando un paso hacia el umbral—. Este hombre es un criminal. Mi familia y yo podemos protegerte de su locura. Solo tienes que venir conmigo ahora.

Me eché a reír, una risa seca y carente de humor que hizo que Agustín diera un paso atrás instintivamente.

—¿Protegerla? —me acerqué a él, invadiendo su espacio personal hasta que nuestras narices casi se tocaban—. ¿Con qué dinero, Agustín? ¿Con el de la dote de Leticia? Sé que tu familia está en la quiebra. Sé que tu padre ha estado suplicando préstamos en todos los bancos de la ciudad... bancos que, por cierto, ahora son de mi propiedad.

El rostro de Agustín pasó del rosa al blanco en un segundo.

—Tú... ¿de qué estás hablando?

—Hablo de que no solo tengo a la mujer que creías tuya —susurré para que solo él pudiera oírme—, sino que ahora también tengo las escrituras de tu casa y las deudas de tu padre. Si quieres que tu familia no termine durmiendo bajo un puente antes de tu boda, te sugiero que des media vuelta y no vuelvas a pronunciar el nombre de mi esposa.

Punto de vista de Agustín

Máximo era mucho más peligroso de lo que pensaba, el muy maldito nos tenía bao su poder y no podía hacer nada para contrarrestarlo, además no sabía si había escuchado bien, pero había dicho que Anabella es su esposa. Imposible ella me amaba a mí.

—¿Cómo que tu esposa? — pregunté ignorando todo lo demás.

—Así es, Máximo y yo estamos felizmente casados — respondió Ana acercándose a Máximo y tomando su mano.

—No puede ser posible, tú me amas a mí.

Máximo sonrió mirándola a ella, para luego voltear a verme con cara de satisfacción.

—El amor de Ana es mío y nadie me lo quitará, gracias por su invitación señor Linares con gusto lo acompañaremos, ahora por favor retírese de mi propiedad.

La arrogancia de ese hombre era de un nivel superior. Si el creía que había ganado este juego estaba muy equivocado, algo debía ocultar y yo lo descubriría.

1
Maria Rojas
felicidades autora una hermosa novela con un bello final me encantó gracias por compartir que sigan los éxitos bendiciones 😊🙏
Maris Benitez
UPS 😬😳 no entiendo porque él padre de Agustín descubrió su ruina 🤦
Maris Benitez
Un interesante comienzo 💪😍
Maria Victoria Ruiz Alcaide
A ver si de una vez acaban con estos demonios 😈criminales destruyéndolos de una vez por todas
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Menos mal que el se enamoró de ella y a ver si esos demonios acaban donde tienen que estar
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Se está poniendo a arder es buenísima sigo leyendo muchas gracias un abrazo desde España
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Madre mía se lo tiene. merecido el padre de la mujer de Luis de l.padre de Anna y toda la pandilla tiene que aguantar por su maja acción ha urn que el padre de Max se matará entre todos hicieron de las suyas menudos criminales
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Ana va ha sufrir de lo que hizo sus padres por ambición por eso no quisieron que se casara con Luis para que quedara como si no pasara nada me ufis desgraciados la pareja de sus padres menudos criminales su madre tampoco se salva
Maria Victoria Ruiz Alcaide
El lío es entre el que se iba a casar y el padre de ella hay un conglomerado de ordrigo veremos como se resuelve
Maria Victoria Ruiz Alcaide
se está poniendo enferma
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Pero serás maldito cuando te canses de ser un malvado tendrás que claudicar porque te enamoras de ella y veremos como sales de esta
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Ahora lo pasará mal con este cretino 😈
Norma Alvarez Vega
gracias linda historia.
Sujaira Barboza de Molero
buenísima,felicitaciones
Carla Carvajal
me gustó tu novela, pero y emilia, que se hizo???
Adriana Ramirez
👍👏
Adriana Ramirez
par de malparidos
Maria Kupke Probst
Muy buen final. Cada quien tuvo el final que se merece. Me encantó. Voy por más. Felicitaciones
Maria Kupke Probst
Maravillosa historia
Maria Kupke Probst
Los culpables jamás van a aceptar que lo son. El orgullo no les permite verlo. Y así siguen creyendo que los demás son intransigentes. Cuidado con el karma que cuando llega es implacable.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play