Parte III - "Conociendo a mi esposo"
Esta será la historia de nuestro Mafioso favorito, Federick y nuestra querida, pero cobarde doctora, Celeste.
- Un amor a través del tiempo, pero los enemigos les harán el favor de reencontrarse -
¿Podrá Celeste luchar por su hombre?
Máximo, hijo de Celeste ¿conseguirá avanzar con su amiga, Avril?
Aquí tendremos ambas historias y éstas parejitas serán los protagonistas.
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Me tiene mal.
En la habitación de la pequeña Lyna me mostraba todos sus peluches, ya que al parecer Federick la consintió en todo lo que pedía...
Celeste - Muy bonitos - Le dije sincera
Lyna - Gracias
Celeste- ¿Estás bien?
Lyna - No... mi papá no me quiere.
Máximo- Papá te quiere...
Lyna - Tu papá sí, pero te dije que mi papá es Santiago
Celeste- Cariño, para él fue una sorpresa que lo llames así.
Lyna - ¿En serio?
Máximo- Sí pequeña princesa, Santiago nunca espero ese regalo de tu parte.
Lyna - ¿Entonces me quiere?
Maximo- Obvio y más como tú dijiste, si quiere a tu madre también debe quererte a ti.
Lyna - Siiiiiii - Saltaba de alegría.
Celeste - Pequeña, ¿Tú, cómo sabes de tu mamá y ese hombre?
Lyna - Escuche que papá le dijo a mamá que era linda y ella le dijo lo mismo.
Máximo- Ah, ¿Solo eso?
Lyna - No... otro día los vi abrazados y otro día se estaban dando un besito. - Se sentó en la alfombra del piso con los peluches
Celeste- ¿Tu papá Santiago y tu mamá? - Copié su acción
Lyna - Sí tía.
Maximo- ¿Tía?
Lyna - Sí, porque es tu mamá y el tío Federick tu papá, entonces es mi tía. ¿Van a estar juntos?
Celeste - ¿Qué? ¿De dónde sacaste eso?
Lyna - Lo vi en una película de princesas, ellas siempre enamoran a los Príncipes y ellos las conquistan.
Celeste- es raro, más aún en la realidad de cada película.
Maximo- Mamá no entiendo de que hablas.
Celeste - Que las historias tienen algo retorcido detrás.
Maximo- La vida también.
- Toc toc - Golpearon la puerta y Lyna fue a abrir, mientras con Máx estábamos sentados
Federick- Celeste, me he liberado, ¿Todavía quieres hablar?
Celeste- Claro - Me levanté y Caminé hacia él.
Me miraba con tanta intensidad que me sentía desnuda, pero sin vergüenza.
- No te pongas pervertida Celeste, mantén tu abstinencia - pensé
Federick camino a mi lado mostrándome a donde ir, Bajamos las escaleras y pasamos un largo pasillo, abrió la puerta del despacho y entramos juntos.
- toma asiento - Ordenó.
Celeste- No es necesario.
Federick- ¿Entonces? ¿De qué querías hablar?
Celeste - acepto vivir contigo, solo por la protección.
Federick - Nuestro hijo estará feliz.
Celeste- Quiero la habitación más lejana a todos.
Federick- ¿Por qué? - Levantó una de sus cejas.
Celeste- No quiero que me vean, ni cruzarme con nadie.
Federick- ¿No te parece absurdo? Es obvio que todos estarán informados de tu estadía. Mis hombres deben saber cuantas personas defender si algo sucede. También las chicas de limpieza.
Celeste- De igual manera, quiero estar lejos, no me quiero cruzar con nadie.
Federick- ¿Con nadie o mejor dicho conmigo? - Se acercó peligrosamente.
Celeste- ¡Quieto ahí! Hasta que no resuelvas tus problemas no volverá a pasar lo del hotel.
Federick- No se vale, sabes que demoraré...
Celeste- entonces enfócate en lo importante. -lo interrumpí
Federick- bien.
Celeste - Dime donde dormiré.
Federick- Te llevo con Una de las empleadas y ellas te dirán.
Celeste - OK- me di vuelta para salir del despacho y él me agarro la mano, me dio vuelta y sin poder emitir palabra, me besó, uno muy tierno, pero al corresponderle se volvió más agresivo, más pasional y juguetón... Esto está mal, me tiene mal.
Me separé como pude y salí casi que corriendo en busca de una empleada. Mi corazón latía desenfrenado, mi cabeza tenía mil pensamientos y el principal era que quería otro beso o algo más, mis labios se hincharon en segundos y dolían, creo que solo él podría calmarlos. No seas lanzada, borra esa idea.
Llegando a la cocina, vi a varias mujeres cocinando para el mediodía.
- señora, estamos para servirle ¿Qué desea? - Dijo la misma que abrió la puerta.
Celeste- disculpa, ¿Cuál es tu nombre?
- Señora, mi nombre es Sonia
Celeste - Sonia, un gusto soy Celeste, no me digan señora, me siento más cómoda si me llaman por mi nombre...
Sonia - Sí señ... Celeste. - Corrigió a último momento.
Celeste - ¿Me podrías preparar una habitación? La más lejana al resto. Por favor
Sonia- Claro, Celeste, ya mismo.
Celeste- Gracias, avísame a penas termines porque la necesito urgente.
Sonia - ¿Le duele algo? ¿Desea que llame a un médico?
Celeste - Jaja no Sonia, yo soy Médico; el problema es que estuve de guardia en emergencia y salí a las 07:00am. he pasado toda la noche despierta y necesito dormir.
Sonia - Entendido, la arreglaré lo más rápido que pueda... Mientras aproveche la comida que se ha realizado así no duerme con el estómago vacío.
Celeste- gracias Sonia.
Ella se fue y las chicas que quedaron me sirvieron la comida... Otras hacían la limpieza y otras aprovechaban para almorzar así van turnándose.
...
Después de ese intenso momento en el despacho, no volví a ver a Federick y con mucha alegría, ya que lo más importante era dormir.