Elise, después de despertar milagrosamente de un coma de ocho años decide volver a casa con Marco su amante de toda la vida, pero él ya estaba con alguien más.
—Elise... No puede ser... Yo te enterré...
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Capítulo 21
"El numero que usted marco, se encuentra apagado o fuera de servicio" ya eran 10 veces que Enzo escuchaba ese tono al llamar a Elise.
Desde el incidente del supermercado no supo nada de ella, pensó que pudo ser por su enojo repentino, pero ese día realmente sintió que no era nada para ella. Bien, puede que sea algo cierto, pero la vez que la beso o las muchas veces que la abrazo, los ojos de Elise decían otra cosa, parecían decir "te amo"
Enzo también lo sentía, desde hace tiempo lo sentía y lo sabía. Elise era fuerte y frágil, una persona extraordinaria en todos los aspectos, Elise siempre dijo que fue Enzo quien la ayudo como un sol, pero no era así.
—Elise se merece toda la dulzura del mundo, tu tienes luz propia, no me necesitas en lo absoluto ... Aun así soy necio y quiero estar contigo.
Había pensado en apartarse del camino de ella, Marco parecía amarla y ella también. Eso era lo mas fácil, pero ¿Desde cuando Enzo era un cobarde?
Con rapidez salió de su casa, si iba a recibir un rechazo seria personalmente, corrió hasta llegar a casa de Elise, tocó la puerta mientras recuperaba respiración.
Pasó un tiempo y fue abierta por Elena, la madre de Elise.
—¿Enzo?—preguntó Elena —¿Qué te trae por aquí?
Elena parecía cansada y con los ojos rojos.
—Vine a ver a Elise, hace días no me contesta el teléfono y quiero hablar con ella...—dijo Enzo algo avergonzado.
—Elise... Mi niña, ella se fue hace dos días —contestó Elena con los ojos llorosos.
—¿Se fue...? ¿A donde? —fue todo lo que Enzo pudo decir.
—Ella fue con el ejercito, como enfermera.
Enzo corrió sin despedirse, solo tenia un pensamiento en mente y ese era Elise. Aunque se había dicho así mismo no volver con el ejercito.
Pensar en ese infierno de nuevo le hacia temblar las piernas, pero era peor la idea de perder a Elise ¿Podía seguir sin ella? ¿Podría despertar sin pensar en si ella estaba dormida? ¿Ver las cosas favoritas de ella y no sonreír?
Entró con velocidad y fue directo con el comandante.
—Seguiré en el ejercito, puedo irme cuanto antes.
—¿Estas seguro de esto?
—Lo estoy, quiero ver a alguien otra vez.
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El vuelo que Elise tomó fue todo un desastre, el entrenamiento también fue cansado pero tolerante. La decisión que tomó fue difícil pero le hacía conocer el mundo exterior, el vacío y el sentido de vivir cobraban valor para ella.
Nunca pensó en lo complicado del amor y el lo doloroso que era. ¿Qué era exactamente lo que ella sentía? Marco era una huella fuerte en su vida, la experiencia casi irreal y con el mínimo de probabilidad de sucedió a ella. Simplemente pudo morir y ya.
Pero no fue así, ella vivió y lo buscó aunque en el fondo sabía que sería distinto. Ella esperó que él luchará por ella incluso ser un patán. Pero no fue así, justo ahora que sentía que avanzaba él destrozó todo.
Enzo era otro asunto, él no traía dolor a sus recuerdos, fueron bellos momentos que la hacían feliz.
Recargada en la ventana pensó en lo joven y guapo que era, lo gracioso y valiente.
—Estuvimos juntos poco tiempo...