Damian es un alfa dominante, es un agente recién casado que busca terminar una misión y volver a casa con su esposa, pero todo cambia su rumbo y su vida, cuando queda atrapado en las garras de un enigma, una especie rara que ya no es normal. Pero todo se pone aún peor, cuando lo reclama como suyo y se aferra a el.
"— Tu serás mío y yo estaré a tus pies..."
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22...
...CAPITULO 22:...
..."DEJARSE LLEVAR (+18)"...
Damian se aferró a las sábanas blancas dejándose llevar por cada caricia, su cuerpo tembló cuando sintió la mano de Cassian cerca de su entrada, quería moverse, pero se sentía sofocado. Bajo su rostro dejándolo contra la cama.
—Relájate.
Al escucha la suave voz de Cassian, el alfa obedeció, ya estaba bajo su mando desde que acepto. Su cuerpo se dejó tocar, todo se nubló cuando el primer dedo se adentró en el, apretó las sábanas con más fuerza y mordió su labio ante la nueva sensación, arqueo su espalda al sentir que empezó a moverse con suavidad.
Cassian con su mano libre atrapó el miembro del alfa empezando a mover su mano de arriba a abajo. La sensación era placentera para Damián, aunque aún no fuera suficiente, necesitaba más. Él tenía claro, su celo siempre era difícil. O simplemente necesitaba a alguien igual de dominante.
—Más rápido — Susurro cuando la mano de Cassian acaricio la punta de su miembro.
Fue callado bruscamente cuando el rubio adentro el segundo dedo. Las manos eran grandes y sus dedos no eran la excepción, demasiados largos que sintió algo extraño cuando se adentraron, una nueva pero delirante sensación. Gimió cuando el tocó aquel punto, Cassian lo noto y simplemente aumento la velocidad de ambas manos.
La habitación se llenó de no solo gemidos sino gruñidos y suspiros por parte del alfa.
Las feromonas dentro podían hacer perder la conciencia a cualquiera, la mezcla perfecta entre lo dulce y lo amargo de ambos. Un intenso y agridulce aroma.
De un momento a otro tres dedos estaban dentro, tocando aquel punto dulce, golpeándolo hasta hacerlo temblar. No bastó otros pocos minutos para que Damian llegara al orgasmo llenado la mano de Cassian de aquel líquido blanco y espeso. Su respiración era agitada, y su cuerpo aún estaba caliente lleno de energías.
—Aún no es suficiente, ¿cierto? — Pregunto el enigma acariciando la parte trasera de su cabello.
El también quería algo más, su parte baja estaban doliendo con solo ver la expresión de su alfa. Quería estar dentro de el y probar cada lugar de su cuerpo.
—No — Respondió con dificultad Damián.
Sus ojos se abrieron cuando sintió algo grande chocar contra su trasero, giró su cabeza con rapidez mirando a Cassian desnudo y con una gran sonrisa de satisfacción adornando su rostro. ¿Cómo era tan rápido?, fue lo único que se preguntó.
—Intentare ser delicado.
Mentira. Se aferró a la sábanas cuando sintió como este se adentraba lentamente y después de golpe, un solo movimiento y volvió a tocar su punto dulce haciendo que tuviera un segundo orgasmo sin necesidad de más. Cassian sonrió satisfecho.
—De verdad, te gustó tanto — Susurro antes de inclinarse en su espalda y besar su hombro dejando una mordida después.
No obtuvo una respuesta, Damián estaba perdido en su mundo de placer aun así fue suficiente para seguir, embistió con dureza aferrándose a las caderas del pelinegro, sintiendo como el miembro del rubio chocaba dentro suyo llenado por completo su interior. Apretó dejando algunas marcas de sus manos en la piel de Damián, era la mejor vista que podría tener. El pelinegro se sentía en el cielo cada vez que el miembro del Enigma tocaba aquel punto que lo hacía sentir una placentera sensación, no quería que parara, se aferró a las sábanas nuevamente cuando las embestidas por parte de su compañero se hicieron más salvajes, fuertes como profundas golpeando su interior con demasiada intensidad.
Bajo su mano para acariciar su miembro, pero la mano de Cassian lo evitó, el hizo el trabajo mientras la otra aún se aferraba a su cintura.
Damian estaba encantado, unos minutos después aquella sensación de hormiguero en su estómago se hizo presente, y después sintió llegar a su límite manchando las sábanas debajo de él.
No tuvo tiempo de descansar cuando Cassian lo atrajo a el subiendo su cuerpo en el, beso su cuello lamiendo y mordiendo cada zona de su piel. Cuando dijo que, marcaría cada lugar, no mentía. Damian lo interrumpió y busco su boca uniendo sus labios en un beso desesperado mientras se frotaba contra el en busca más, necesitaba demasiado tiempo para aplacar el calor, en ese momento Damián no era el respetable agente sino un alfa en busca de su enigma, de su calor y sus caricias.
—Eres mío, alfa. Me perteneces— Susurro el rubio entre su beso antes de acomodarse en su entrada y dejarlo caer sobre su miembro.
Damian mordió el labio de Cassian haciéndolo sangrar por el movimiento brusco, sus ojos se humedecieron un poco, pero sus caderas se movieron buscando más. Quizás era la emoción del movimiento, pero no había rastro de dolor, no por ahora. No era suficiente. El enigma sonrió, le cantaba ver la desesperación de su alfa en busca de mas de el, como sus labios buscaban los suyos y sus caderas se movian lentamente.
Su agarre se volvió más fuerte, mientras el alfa empezaba dando pequeños y lentos saltos sobre su miembro. El alfa estaba maravillado de montarlo, su lugar siempre era arriba, y al enigma no le importaba darle el privilegio de ser quien tuviera el mando.
—S-Se siente bien— Susurro el pelinegro aferrándose con sus manos a los hombros de Cassian.
La imagen que en ese momento Damián le daba a su compañero era la mejor, su cuerpo cubierto en una pequeña capa de sudor y algunas partes de su cuerpo teñidas de rojo mientras estaba sobre el. Era algo que no quería olvidar, sería suya hasta que se cansará.
Duraron un tiempo en la misma posicion, no hasta que Cassian tomo el mando nuevamente y lo ayudo a ir más rápido y profundo. Damian se vino por tercera vez sobre el pecho de Cassian, minutos después sintió aquel líquido caliente llenarlo por dentro, la sensación era nueva solo dejo caer su cuerpo sobre el del enigma y unir sus labios probando en el camino el sabor ácido de la sangre del contrario.
La noche era larga y la necesidad de sus cuerpos por seguir era suficiente para no detenerse.
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porque todos tienen un punto débil 🤭🤭