Cuando el hijo legítimo de un gran ducado muere, el pequeño Leonel toma su lugar, hijo bastardo del gran duque Altamirano hombre justo y recto para la sociedad, fue un gran escándalo cuando reconoce a su hijo bastardo pero no tenia opción, así Leonel se convierte en el gran león del Ducado, heredero y criado como tal en la academia, graduado con honores, solo que a su edad de 22 años no ha logrado un matrimonio, el motivo es nada menos que su origen, muchas casas nobles son orgullosas en ese aspecto, Leonel fiel a la corona tiene buena relación con los principes herederos, pero ahora enfrenta un problema, su padre le exige que se case para heredarle el Ducado.
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Hermosa espera
Conforme los meses pasan Liliana y Leonel se adaptan a su rutina, la cual es muy ligera a comparación del ducado, Leonel está feliz de ver cómo el vientre de Liliana crece poco a poco, verla en el jardín es su mejor vista en lo que el trabaja.
Este día recibe una carta un tanto extraña, era de su padre.
**Leonel sé que me he equivocado, lo lamento y te pido perdón, se que será muy difícil que logren perdonarme, pero me alegra el embarazo de Liliana, espero que el bebé nazca sano, no importa si es niña o niño, por ahora disfruta con tu esposa está hermosa espera, yo estaré trabajando en el Ducado, es el Ducado de ustedes y tus hijos, yo no tengo intenciones de quitarte ese lugar que te corresponde, se que pensará que lo hago por lo del bebé, probablemente sea así, no puedo negarlo, solo te pido que lo pienses, está es tu casa, tu puedes ser el padre que yo jamás logré ser ni contigo, con tu hermano, tu madre tenía razón, eres mejor que yo.
A Liliana dile que su proyecto con los doctores es un hecho, la maestra llegó y esta dándole clases a los jóvenes, el ducado tendrá buena atención médica gracias a ella.
Te saluda tu padre. ***
-Duque, que planeas no puedo confiar en ti.
-Tu padre te escribió, 🙄 y que dijo.
-Se enteró de tu embarazo, dice que el Ducado es nuestro y de nuestros hijos.
-Solo lo dice por qué estoy embarazada, cambiará de opinión si es niña.
-En su carta dice que no importa, que por el momento él se hará cargo de todo que disfrutemos la espera de nuestro hijo.
-Es en serio, podemos creer en él.
-No lo sé, estoy confundido, también dijo que tu proyecto de los jóvenes médicos se está llevando a cabo.
-Eso es perfecto me costó mucho trabajo que la maestra Beatriz aceptará, ella es una mujer muy ocupada, dijo que solo estaría dos años porque tiene una oferta de trabajo en Lyra en la academia de medicina, tu padre debe ser amable con ella tiene entrenamiento y si la insulta puede terminar en el hospital.
-😳 Pero que dices, en serio ella es así, vaya no creo que mi padre trate con ella, conociendo pondrá a alguien con ella, él no era como para andarla cuidando.
-si, no creo que se lleve bien.
Así Liliana y Leonel suponen que el duque no trata con la doctora, y en parte tienen razón, el duque ha tenido mucho trabajo, sobre todo por cierto festival de primavera que viene, afortunadamente Liliana ya lo había planeado y sobre ese trabajaron, todo en la ciudad está adornado, muchas personas vienen a visitar el Ducado.
-Duque, está muy estresado porque no va al festival.
-No ves todo el trabajo que tengo.
-Señor, debe ir, recuerde que usted debe hacer presencia, Leonel y la señora iban para saludar a los nobles, además es su penitencia por hacer que se fuera mi hermosa Duquesa, ella era muy amable con la gente y llegaba con ramos de flores.
-Bien voy a ir, deja de molestar, me cambiaré.
El duque salió a cambiar su ropa, pide su caballo y sus guardias lo acompañan, en la salida se encuentra con un carruaje, al preguntar quien es, le informan que la doctora Beatriz.
Él decide escotar al carruaje, lo que nunca se imaginaba es que al llegar, su capitán esperaba el carruaje, al salir Beatriz toma la mano del capitán, lo que provoca que él se moleste.
-Capitan, que hace aquí.
-Señor, la doctora me pidió que la guiará por el festival, no pensé que le molestará.
-No me molesta pero tiene trabajo capitan, vaya a realizarlo.
-Claro excelencia.
Cuando Beatriz salió del carruaje la mano que tomo era del duque, se sorprende y solo abre los ojos de sorpresa.
-Y el capitán.
-El capitán, tiene trabajo y no puede hacerla de niñera.
-Me acaba de dejar sin acompañante, hay que malo es usted, quería divertirme, usted es un amargado
-Amargado yo, si necesita un acompañante puedo ser yo.
-Mmm no gracias, mejor me voy sola, nos vemos Duque.
-Pero que, espere, me estás rechazando.
-Si así es, mire hacia allá, todas esas damas estarán felices si usted las saluda y las acompaña, yo no quiero que me van con usted, quiero divertirme y con su cara ningún caballero se me acercara.
Beatriz avanzó a saludar a las damas les dijo que el Duque están solo y que probablemente aceptara acompañarlas un rato, ella solo reía por qué las damas se amontonaron a su alrededor, él solo ve como Beatriz sale corriendo para dejarlo ahí.
Le guiña un ojo y se pierde entre la gente, sabe que él estará molesto, pero no le importa, hoy se va a divertir, quizás busque otro tipo de distracción, todo este tiempo ha estado sola y la abstinencia le está pasando factura, está muy tensa, pero mientras camina por los puestos, es muy entretenido.
La gente del Ducado la empieza a conocer y son amables con ella, es muy bonita y todo piensan que es una noble, pero su forma de ser les recuerda a Liliana, que acepta regalos de parte de ellos.
-Maldito duque el capitán está de muy buen ver y me lo espanto, trataré de buscarlo.
Durante varias horas ella come, baila y conoce a nueva gente, hay música y baila con algunos caballeros, no importa que sean plebeyos o nobles, ella se divierte.
Al tener sed va un puesto de limonada y camisa hacia un puente, dicen que habrá fuegos artificiales, y busca una zona alejada para verlos.
De repente sintió que era arrastrada, tenía intención de sacar sus dagas, pero una voz gruesa la detuvo.
-No me pareció gracioso, sabes el trabajo que me costó quitarme de encima a todas esas mujeres.
-Jajaja si lo fue debió ver su cara, o vamos no se enoje mejor se hubiera ido con una de ellas, su rostro se ve tenso, tiene mucho trabajo.
-Estas ebria cuánto has tomado, acaso no te da miedo estar sola.
-Sé defenderme, nadie podrá hacerme daño de nuevo, además está usted aquí, quiere ir a lo profundo del bosque 😏
-Estás loca, vamos te llevaré al Ducado.
-No estoy borracha, bueno un poquito, pero no para perder mis sentidos, veamos los fuegos artificiales, después nos vamos a dónde quiera 😏
-Bien, pero terminando nos vamos.
-Si señor.
A lo lejos el espectáculo ha empezado, desde donde están se ve perfectamente, la vista es hermosa.
-Waooo esto es bellísimo, no lo cree.
-Si, bellísima
Decía Leonardo, pero mirándola a ella, sus ojos reflejan la luz de los fuegos artificiales, ella ríe y está feliz, hace mucho que él no veía a nadie cerca de él sonreír así, ella tiene algo que le atrae, pero también su forma de ser lo desespera.
Beatriz voltea a verlo, su cabello negro y ojos azules son hermosos, en verdad es un hombre atractivo, él también le sonríe y ella ve esa sonrisa, solo sigue viendo el espectáculo, al dentro de ella se estremeció
-**Este hombre es peligroso, por qué tiene que tener esa mirada**