Zenya no sabe si todo es real o es una fantasía, estará Soñando o ha Reencarnado. ¿Vive en otro cuerpo? Se convertirá en el ávatar Inmortal. Bajará hasta el Inframundo para salvar a los 4 Imperios y al amor de su vida. ¿Lo logrará?
¡Acompaña a Zenya en esta fantástica aventura!
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Capítulo 21 Imperio del Este: Planes
Leopold llega a las 16:00 h, se apresura en saludar a su madre, quien lo recibe con cariño, lo abraza, él observa que su padre no está:
-Vamos adentro, debes estar cansado del viaje- dice la Emperatriz Anelisse y añade:
-Debes tener hambre, entremos cambiate, date un baño y baja al comedor para la cena, tu padre y yo te estaremos esperando-
-¿Mi padre está en el Castillo?- pregunta Leopold, no quiere parecer ansioso, pero quiere hablar con ellos antes que Katherine llegue al día siguiente.
-Sí, en este momento está reunido con algunos ministros, es mejor no interrumpirlos- aconseja su madre.
-Entiendo madre, voy a subir a mi habitación, hablaremos en la cena- le da un beso en la mejilla.
-Jonas, por favor sube mi equipaje- ordena Leopold.
-En seguida joven Príncipe y bienvenido a su hogar- Contesta con una reverencia el sirviente.
-Gracias Jonas- sube de dos en dos las escaleras hasta su habitación, se desviste y entra a la tina, ya previamente preparada por algún sirviente.
Trata de relajarse y ordenar sus ideas, para hablar con sus padres de romper su compromiso y pedir la mano de Nastia, siente que la ama con locura aprieta el colgante de su pecho. El efecto de la poción sigue en apogeo.
Luego de bañarse, se queda descansando un rato en la cama, hasta que una doncella le toca la puerta y le recuerda que la cena se servirá a las 19:00 h en punto, los Emperadores lo esperan. Leopold recuerda que su padre es obsesivo con la puntualidad, sale de inmediaro son las 18:53 h, el comedor queda retirado de la habitación, corre, no quiere llegar tarde, debe tener a su padre de buen humor. Logra llegar a las 18:59 h al comedor, pero sus padres ya están sentados, él saluda con una reverencia:
- Saludos padre, larga vida al Emperador Sol del Este, saludos madre Emperatriz brillo de Luna- se inclina con respeto, debe ser formal en presencia de su padre.
-Bienvenido hijo, deja las formalidades- contesta su padre, Leopold sabe que nunca puede tratarlo con informalidad.
-Estas llegando un minuto antes- recrimina a Leopold.
-Sin embargo, has sido puntual hoy, sientate- dice con rostro severo. Leopold conoce a su padre, siempre está preocupado por algo, pero no va a dejar pasar la oportunidad para hacer su solicitud.
-Me llegaron tus calificaciones del trimestre- parece que no te fue tan excelente como en años anteriores- Sigue con el ceño fruncido el Emperador Leonard.
-Te superó la Princesa del Norte, una niña- debería darte vergüenza, sigue la reprimenda.
-Cariño, nuestro hijo apenas se acaba de bajar del transportador y tú lo primero que haces es reprimirlo, vamos a comer en sana paz- mediando la Emperatriz Anelisse.
-Claro esas cosas pasan porque tú lo mimas demasiado. Leopold es un hombre y es el futuro Emperador, debe ser siempre el mejor- contesta el Emperador Leonard, no obstente, cede ante la petición de su esposa.
-Comamos en paz, luego hablaremos de eso- da la orden a los sirvientes de que sirvan los alimentos.
Leopold se arma de valor y hace la petición a sus padres:
-Perdonen mi impertinencia, padre, madre, deseo hacerles una solicitud-
- Habla hijo- contesta la madre, preocupada ante la seriedad del hijo.
- Padre, madre, deseo que suspendan mi compromiso con Katherine Blair, yo no la amo- habla rápidamente ante los ojos desorbitados de sus padres.
-¿Qué estás diciendo?- dicen ambos al unísono.
-Ese compromiso se estableció desde tu nacimiento, la familia Blair es quien ha dado las mejores emperatrices de este Imperio, es tu prima tercera, es la hija del Duque Blair, la familia más influyente, después de nosotros en este Imperio- Grita el Emperador.
-Hijo, explícanos ¿por qué quieres tomar esa decisión tan drástica?- interviene su madre.
-Ustedes se conocen desde niños, hay una relación de amistad- comenta su madre.
-Si, madre usted lo ha dicho, es simple amistad, no hay amor entre nosotros- contesta Leopold.
-¡Es un rotundo No! ¡De ninguna maner romperé ese compromiso!- Grita furioso
el Emperador, dando un puñetazo en la mesa, que produce un gran estruendo, los empleados se retiran asustados, por la discusión familiar.
-Seguro te encaprichaste con una amiguita del RIMANK, la hija del Duque Blair no merece ese desprecio, el amor entre ustedes aparecerá con el tiempo- sigue encolerizado el Emperador Leonard.
-Pero padre permítame hablar, no estoy encaprichado estoy enamorado de otra mujer- afirma Leopold.
-¿Qué vas a saber tú lo que es el amor a los 16 años?- dice el padre enfadado.
-Padre, le aseguro que sí sé lo que es el amor y el 28 de enero cumplo 17 años, soy un hombre, yo estoy muy seguro de mis sentimientos y sé que no amo ni amaré jamás a Katherine, ella no es tan santa como ustedes creen- dice Leopold rojo de la ira, no va a permitir que lo obliguen a casarse con Katherine.
-¿Quién es la zorra con quien te estás acostando? Seguro que estás descubriendo tu sexualidad y te encaprichaste con una descarada que se metió en tu cama- continúe espetando el Emperador Leonard.
-¡No es ninguna zorra! ¡Es la Princesa Anastasia, la mujer que amo!, la Heredera del Imperio del Norte, y no voy a permitir que la ofendan de ninguna manera- grita también Leopold aún con el rostro enrojecido por el maltrato injusto hacia su amada Nastia.
Sus padres se quedan boquiabiertos en silencio, no se esperaban esa respuesta. Su madre es la primera en intervenir rompiendo el incómodo silencio, tratando de reconciliar:
-Hijo, ¿Estás seguro que la Princesa Anastasia corresponde a tus sentimientos?-
- Sí madre, estoy muy seguro, ella también me ama, por eso la quiero a ella a mi lado como mi Emperatriz- asegura mirando a los ojos a sus padres. Entonces el Emperador sonríe maliciosamente:
- Si se trata de la Princesa Heredera del Imperio del Norte, es una mejor elección. La unión a través del matrimonio, con el Gran Imperio del Norte, es lo mejor que nos habrá pasado en muchos siglos- Con la voz más tranquila, reflexiona el Emperador, le brillan los ojos, tiene sangre de poder.
- Ahora todo queda claro, dejaste que ella te ganara en las calificaciones para enamorarla, excelente jugado hijo mío, excelente jugada- lo felicita con una gran sonrisa el Emperador.
Leopold prefiere no sacarlo del error, no puede decir que fue más directo que eso, para enamorarla él fue quien la persiguió, él fue quien se le metió en la habitación a ella, al final se enamoraron en el proceso, ahora esa poción de amor ha intensificado exponencialmente sus sentimientos.
-Mañana sin falta redactaré el edicto para romper el compromiso, y luego solicitaré la mano de la Princesa Anastasia a los Emperadores del Norte- concluye la conversación el Emperador Leonard, devorando los alimentos con placer.
El Imperio del Norte, posee la mayor cantidad de maná, además del ejército más poderoso de los 4 Imperios, nadie se atreverá a declararle la guerra al Imperio del Este si están emparentados con el Norte; lo siente mucho por su amigo el Duque Blair, pero los intereses del Imperio del Este están por encima de su amistad.
- Se lo agradezco padre, madre- Leopold se levanta y les hace una reverencia. Satisfecho por conseguir su anhelada libertad.
En otra parte, en el Ducado Blair, Katherine movía sus piezas para lograr sus objetivos: convertirse en Emperatriz. Tenía que hablar con sus padres para evitar la ruptura del compromiso, que está segura es la jugada que Leopold quiere hacer.
En la cena, reunidos sus padres y hermanos mayores:
- Hija estás cada vez más hermosa- comenta la madre.
- ¿Cómo te fue en el ranking de calificaciones?- pregunta el Duque.
- Supongo ya deben conocer que estoy de número 15- contesta Katherine fastidiada, ese siempre es el tema de conversación cuando llega del RIMANK.
- No te preocupes hija, vas muy bien, ninguno aquí llegó ni al puesto 50, eres más inteligente- la felicita la madre, los hermanos ríen aceptando esa realidad. Katherine aprovecha el momento:
- Padre, madre, quiero hacerles una solicitud- dice Katherine fingiendo inocencia.
- Pide lo que quieras hija- contesta el Duque.
- Bueno, verán, ya tengo 17 años, quisiera que fijemos fecha para el matrimonio con el Príncipe Leopold- dice rápidamente, fingiendo nerviosismo.
-¿Por qué tanto apuro? ¿Es que acaso ustedes ya...?- Se calla asustada la madre, pensaba en voz alta.
- ¿Es qué acaso estás embarazada?- grita el hermano mayor.
- ¡Cuidado con tus palabras Carl!- encolerizado grita el Duque - ¡Estás dejando mal parada la reputación de tu hermana!-
-¡No, no, no se trata de eso! ¡Claro que no!- trata de negarlo Katherine moviendo sus manos apresuradamente, continúa su actuación, fingiendo nerviosismo, creando hábilmente, la duda en su familia.
-Solo quiero que nos casemos- susurra con la cabeza cabizbaja esboza una sonrisa de triunfo.
-Está bien hija, no te angusties, lo mejor será que mañana pida una audiencia con el Emperador para agilizar la boda- dice sin dudarlo el Duque.
Todos en la mesa piensan lo mismo: Katherine durmió con el Príncipe Leopold y por eso quiere casarse lo más pronto posible.
Sin embargo, la realidad es otra... Katherine planifica fríamente en sus pensamientos: "Este es mi plan "A". De no funcionar seguiré con el plan
"B": Embarazo".
"Pero, no me vas a dejar Príncipe Leopold, no te voy a permitir que escapes fácilmente de mis manos. Jamás te dejaré libre para que te cases con la zorra de la Princesa del Norte, yo seré la próxima Emperatriz del Este, te guste o no. ¡Eso lo juro!".
Saludos desde Argentina!!
Mes desapareciendo??