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Renaci Con Mi Peor Enemigo

Renaci Con Mi Peor Enemigo

Status: Terminada
Genre:Escuela / Reencarnación / Amor-odio / Completas
Popularitas:5.4k
Nilai: 5
nombre de autor: valeria isabel leguizamon

Ellos son enemigos mortales en la escuela tras morir juntos en un accidente renacen en una novela dónde son los villanos

NovelToon tiene autorización de valeria isabel leguizamon para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 3

Alma se dio la vuelta, dispuesta a marcharse, pero se detuvo después de dar unos pasos.

Giró la cabeza y miró a Mino, que seguía junto al árbol con aquella sonrisa irritante.

—¡Oye, tú!

—¿Qué quieres ahora, hámster?

Alma apretó los puños.

—Si te veo en otra vida… —Hizo una pausa dramática y lo señaló con el dedo—. ¡Te mataré con mis propias manos!

Mino la miró unos segundos.

Después asintió solemnemente.

—De acuerdo. Pero tendrás que encontrarme primero.

—¡MALDITO IDIOTA!

Alma se marchó dando pisotones, mientras Mino se quedaba junto al árbol, riéndose como un completo imbécil.

Cuando ella desapareció de su vista, él volvió a mirar la cinta roja.

Sus nombres seguían allí.

Mino sonrió y pasó los dedos por el pequeño nudo.

—Nos vemos en otra vida, Alma.

Lo dijo en voz tan baja que nadie pudo escucharlo.

Luego guardó las manos en los bolsillos y regresó con sus compañeros.

No tenía idea de que aquella promesa, hecha entre bromas, terminaría persiguiéndolos mucho después de que aquella excursión llegara a su fin.

Alma encontró a su mejor amiga cerca de la entrada del templo.

—¡No sabes lo que acaba de hacer ese desgraciado!

—¿Qué hizo ahora?

—¡Escribió nuestros nombres en una cinta y los ató al árbol de las promesas de otras vidas!

Su amiga abrió los ojos.

Después se llevó ambas manos a la boca.

—¡¿QUÉ?!

—¡Y cuando intenté quitarla, me lo impidió!

—Alma…

—¡¿Qué?!

—Eso es muy romántico.

Alma la miró como si acabara de perder el juicio.

—¿Te golpeaste la cabeza contra una piedra?

—¡Es que podría significar que Mino quiere estar contigo incluso en otra vida!

—¡Pues yo quiero estar lo más lejos posible de él, incluso después de muerta!

Su amiga soltó una carcajada.

—Claro, claro.

—¡No te burles de mí!

—No me estoy burlando.

—¡Tienes una sonrisa de idiota!

—Y tú estás roja.

Alma se llevó las manos a las mejillas.

—¡Es por la rabia!

Su amiga no respondió. Se limitó a sonreír con una expresión que hizo que Alma quisiera desaparecer.

—Te odio —murmuró.

—¿A mí también?

—¡A todo el mundo!

Mientras tanto, Mino regresó al edificio donde se habían reunido varios estudiantes.

Estaba buscando a uno de sus compañeros cuando escuchó una conversación detrás de una esquina.

Reconoció una de las voces inmediatamente.

Era Mateo.

—Te digo que funcionará —aseguró el muchacho—. Haré que se pierda en el bosque y después apareceré para rescatarla.

Mino se detuvo.

—¿En serio vas a hacer eso? —preguntó el otro estudiante.

—Claro. Le diré que estaba preocupado y que salí a buscarla. Después de eso, seguro que empezará a verme de otra manera.

Mateo soltó una risita confiada.

—Verás cómo la tengo en la palma de mi mano.

Mino sintió que algo se le endurecía en el pecho.

No podía creer lo que estaba escuchando.

Mateo era el chico que le gustaba a Alma. El muchacho con el que ella llevaba semanas intentando hablar sin ponerse nerviosa. El mismo al que había querido tener sentado a su lado durante el viaje.

Y él pretendía aprovecharse de eso.

—Te hago una apuesta —continuó Mateo—. En un mes la haré mía. Tendré el privilegio de ser su primer hombre.

El otro estudiante estalló en carcajadas.

—Estoy seguro de que sí. Aunque, sinceramente, no entiendo qué le ves. Esa chica es odiosa. Siempre está gritando y molestando a todo el mundo. ¿A quién podría gustarle alguien tan irritante?

Mino apretó la mano hasta que los nudillos se le pusieron blancos.

Quiso entrar y golpear a ambos.

Quiso agarrar a Mateo del cuello y preguntarle si se creía muy valiente por aprovecharse de una chica que confiaba en él.

Pero se contuvo.

No porque le faltaran ganas.

Sino porque necesitaba pensar.

Si los enfrentaba ahora, Mateo podía cambiar sus planes y buscar otra manera de acercarse a Alma.

Mino retrocedió en silencio.

Se alejó por el pasillo con la mandíbula tensa.

No iba a permitir que Alma se encontrara a solas con aquel desgraciado.

Aunque tuviera que vigilarla toda la noche.

Aunque ella terminara odiándolo todavía más.

Aquella noche, el hotel estaba lleno de estudiantes que se preparaban para dormir. Algunos conversaban en los pasillos; otros jugaban a las cartas en sus habitaciones.

Mino, sin embargo, no conseguía quedarse quieto.

Caminó de un extremo al otro del corredor, consultando su reloj cada pocos minutos.

Mateo había dicho que la llevaría al bosque.

Tenía que esperar el momento adecuado.

—Maldito imbécil —murmuró.

Se apoyó contra una pared y cruzó los brazos.

No entendía por qué estaba tan enfadado.

Bueno, sí lo entendía.

Pero prefería no pensar demasiado en ello.

Alma era insoportable. Hablaba demasiado, discutía por cualquier tontería y tenía la costumbre de golpearlo cada vez que él hacía una broma.

Sin embargo, la idea de que Mateo la engañara para después aprovecharse de su confianza le revolvía el estómago.

Mino sacó el teléfono.

No tenía mensajes de ella.

Por supuesto que no.

Seguía enfadada porque le había robado el asiento del autobús.

Suspiró.

—Eres un idiota, Mino.

No sabía si se lo decía por estar enamorado de una chica que lo detestaba o por haber pasado toda la noche esperando a que ella cometiera una imprudencia.

Probablemente por ambas cosas.

Entonces vio una figura salir discretamente del edificio.

Era Alma.

Llevaba una chaqueta sobre el pijama y miraba el teléfono mientras caminaba hacia el sendero que conducía al bosque.

Mino se enderezó de inmediato.

—No me lo puedo creer.

La siguió a cierta distancia.

Alma avanzó por el sendero sin darse cuenta de que alguien la observaba.

Y cuando llegó a una bifurcación, se detuvo.

Miró el teléfono.

Después miró los dos caminos.

Volvió a mirar el teléfono.

—¿Por qué hay dos senderos? —murmuró.

Mino, escondido detrás de un árbol, se llevó una mano a la cara.

—No puede ser…

Alma tomó el camino de la derecha.

Cinco minutos después, volvió a aparecer por el sendero de la izquierda.

Se detuvo.

Miró alrededor.

Y soltó un grito de frustración.

—¡MALDITA SEA! ¡ESTOY PERDIDA!

Mino tuvo que taparse la boca para no reírse.

Era la segunda persona más inteligente de su clase.

La segunda.

Y acababa de perderse en un bosque siguiendo un camino señalizado.

—¡¿Por qué soy tan tonta?! —se lamentó Alma—. ¡¿Por qué no me quedé en el hotel?!

Se abrazó a sí misma.

El bosque estaba mucho más oscuro de lo que había imaginado. Las ramas se movían con el viento y las sombras parecían alargarse entre los árboles.

Entonces escuchó un ruido.

Crac.

Alma se quedó inmóvil.

Otro ruido.

Crac.

Sus ojos se llenaron de lágrimas.

—No… No, no, no.

Retrocedió un paso.

—Debe ser un monstruo.

Una rama se quebró detrás de ella.

Alma soltó un chillido.

—¡O UN LOBO SALVAJE!

Se agachó junto a un árbol y se cubrió la cabeza con los brazos.

—¡No quiero morir! ¡Todavía soy joven! ¡Ni siquiera tengo novio!

Mino abrió la boca, incapaz de creer lo que estaba oyendo.

¿Novio?

¿En serio estaba pensando en eso en medio del bosque?

—¡Y NO QUIERO QUE ME COMA UN HOMBRE LOBO! —sollozó ella—. ¡MAMÁ, PERDÓNAME POR NO HABERTE ESCUCHADO!

Mino dejó de contenerse y salió de detrás del árbol.

—Alma.

Ella se quedó completamente inmóvil.

Mino dio un paso hacia ella.

—Alma, soy yo.

La chica levantó la cabeza lentamente.

Sus ojos estaban húmedos, tenía las mejillas mojadas y el cabello revuelto.

Cuando reconoció a Mino, se limpió las lágrimas de inmediato.

—¡Imbécil! ¡Me asustaste!

Mino la miró.

Y empezó a reírse.

—¡JAJAJAJAJA!

Alma se puso de pie de golpe.

—¡¿DE QUÉ TE RÍES?!

—¡De ti! ¡Deberías haberte visto la cara!

—¡TE ODIO!

—¡Creíste que había un hombre lobo!

—¡CÁLLATE!

Mino se dobló de la risa.

—Por favor, no llores. Te ves fea cuando lloras.

Alma se acercó y le propinó un golpe en el hombro.

—¡Imbécil! ¡¿Me quieres matar del susto?!

—¡Au! ¡Deja de golpearme!

Él sacó un pañuelo del bolsillo y se lo tendió.

Alma lo miró con desconfianza.

—¿Qué es eso?

—Una servilleta para que te limpies la cara. No quiero que los animales crean que eres una presa herida.

Ella le arrebató el pañuelo.

—¡Te voy a denunciar!

—Sí, claro.

Alma se secó las lágrimas y se sonó la nariz.

—Pensé que era un lobo… o Pie Grande.

Mino se tapó la boca.

Sus hombros comenzaron a temblar.

—No te rías —advirtió ella.

—No me estoy riendo.

—¡Te estás riendo!

—¡Es que eres la segunda persona más inteligente de la clase! ¿Cómo puedes creer que existe Pie Grande? Además, aquí no hay lobos, tonta.

Alma le lanzó el pañuelo a la cara.

—¡PUES QUÉDATE AQUÍ Y QUE TE COMA PIE GRANDE!

Se dio la vuelta y comenzó a caminar.

Mino atrapó el pañuelo y fue detrás de ella.

—¿Adónde vas?

—¡A CUALQUIER LUGAR DONDE NO ESTÉS TÚ!

—¡Espera! ¡Ni siquiera sabes por dónde has venido!

—¡PREFIERO PERDERME OTRA VEZ!

Y echó a correr.

—¡ALMA, ESPERA!

Mino salió detrás de ella.

La chica corrió entre los árboles sin mirar hacia atrás, decidida a alejarse de aquel desgraciado aunque tuviera que pasar la noche en el bosque.

No se dio cuenta de que el sendero estaba a punto de terminar.

Cuando vio el puente de madera que cruzaba el arroyo, frenó bruscamente.

Era un puente colgante estrecho, sostenido por cuerdas viejas que crujían con el viento.

Alma miró hacia atrás.

Mino estaba acercándose.

—¡Ni se te ocurra seguirme!

Y cruzó el puente.

—¡ALMA, NO! —gritó él.

Pero ya era demasiado tarde.

Cuando ella llegó aproximadamente a la mitad, una de las cuerdas se rompió con un chasquido seco.

El puente se inclinó violentamente.

Alma gritó y se agarró a las tablas.

Una parte de la estructura quedó suspendida sobre el arroyo, mientras las cuerdas restantes crujían bajo la tensión.

—¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?! —chilló.

Mino llegó al comienzo del puente.

El rostro se le había quedado pálido.

—¡Alma, vuelve! ¡Ahora mismo!

Ella intentó moverse, pero las tablas se balancearon bajo sus pies.

Miró hacia abajo.

El agua corría con fuerza entre las rocas. Desde aquella altura, el arroyo parecía mucho más profundo de lo que había imaginado.

Alma sintió que las piernas le temblaban.

—Mino…

Su voz había perdido toda la rabia.

—¡Ven despacio! —ordenó él, extendiendo una mano—. No mires abajo. Mírame a mí.

Ella intentó obedecer, pero las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos.

—Mino, no sé nadar.

Él sintió que el corazón le golpeaba violentamente contra el pecho.

Lo sabía.

Recordaba que Alma le había contado, años atrás, que casi se había ahogado de pequeña y que desde entonces no podía soportar el agua profunda.

Nunca había pensado que aquel recuerdo pudiera importarle tanto.

—Está bien —dijo, obligándose a mantener la voz firme—. No necesitas nadar. Solo tienes que volver conmigo.

Extendió el brazo todo lo que pudo.

—Ven despacio. Dame la mano.

Alma miró sus dedos extendidos.

Después miró el agua.

—Tengo miedo…

—Lo sé.

—¡No quiero caerme!

—No vas a caerte.

Mino dio un paso sobre la parte firme del puente y se agachó para acercarse a ella.

—Alma, mírame.

Ella levantó la cabeza.

Por primera vez aquella noche, Mino no sonreía ni se burlaba de ella.

La miraba con una seriedad que nunca le había visto.

—Confía en mí —le pidió.

Alma extendió temblorosamente la mano.

Sus dedos estaban a punto de tocar los de él cuando una segunda cuerda comenzó a deshilacharse.

Mino escuchó el sonido.

Y comprendió que el tiempo se les había terminado.

—¡ALMA, AGÁRRATE A MÍ!

La madera crujió bajo sus pies.

El puente se sacudió.

Alma gritó.

Y Mino se lanzó hacia ella.

1
Taurel
capítulos atrás dijeron que el emperador era su padre, y que la apreciaba mucho, ya aquí hay incoherencia
Norma Angelica Saldaña Reyes
/Smile/
Taurel
hasta el momento me cae fatal se me hace miro mucho para ella
Taurel
hay ya mejor porque no madura está vieja que actitud tan horrible
Bea Ro
hermosa novela
Afrodita Hada♥️
🫶🫶🫶🫶♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
Nena
muy interesante
Afrodita Hada♥️
🫶🫶🫶🫶♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
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