En un mundo donde la jerarquía Alfa y Omega dictamina el destino, Kael Monzón, un magnate implacable con un pasado oscuro, vive atormentado por una culpa que lo consume. Desesperado por expiar sus pecados, busca a Sami, un joven Omega cuya inocencia fue destrozada por la codicia y la traición de su propio padre.
Kael le ofrece a Sami un pacto: seguridad y un futuro. Pero lo que comienza como un acuerdo frívolo, pronto se transforma en una danza peligrosa entre el deber y un amor inesperado que desafía todas las reglas.
En medio de tormentas emocionales y la fragancia persistente del jazmín, ambos deberán decidir si se atreven a sanar juntos y construir un futuro donde el perdón sea el cimiento de la familia Monzón.
Esta es mi version basada en mi novela ChatStory de CASADO CON EL MOSTRUO. pero esta versión cambio bastante.
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Sombras y Lealtad/ Luces de Neón y Aromas Cruzados
Sombras y Lealtad
En cuanto Filomeno abandonó el edificio, la máscara de frialdad de Kael se desmoronó por completo. Se puso en pie de un salto, caminando de un lado a otro con una ansiedad que nunca mostraría en una junta de negocios.
Caleb, su jefe de seguridad y amigo de toda la vida, cerró la puerta con llave y lo miró con calma. Solo ellos dos conocían la verdadera naturaleza del contrato que descansaba sobre la mesa. No era una compra; era un rescate.
—Dime que los informes son correctos, Caleb —dijo Kael, con la voz cargada de urgencia—. Dime que ese hombre no le ha hecho daño todavía.
Caleb, diez años mayor y con la sabiduría de un Alfa que ha visto lo peor del mundo, asintió con seriedad.
—Sami está físicamente bien, Kael. Filomeno lo ha mantenido como una "joya" solo para aumentar su valor, pero no tiene ni idea de que tú estás moviendo los hilos para sacarlo de ahí. Para él, solo eres un empresario ambicioso. Tu secreto está a salvo conmigo.
Kael suspiró, apoyando las manos en el escritorio. Había estado planeando esto durante meses, usando la empresa de su madre como fachada para acercarse a Filomeno y comprar la libertad de Sami sin que nadie sospechara sus verdaderas intenciones. Debía estar cerca de él, protegerlo, pero Sami no podía saberlo aún.
—Me acaba de informar el equipo de vigilancia —continuó Caleb, mirando su tableta—. Filomeno le dio permiso para salir. Sami está en el club L'Étoile con sus amigos. Dice que tiene un límite de tiempo, pero... es su cumpleaños dieciocho, Kael. Su aroma está empezando a cambiar.
La mandíbula de Kael se tensó. El peligro de un Omega puro presentándose en un club nocturno era inmenso.
—No puedo dejarlo solo allí. No hoy —sentenció Kael, tomando su chaqueta—. Si algún Alfa intenta propasarse porque detecta su aroma antes de tiempo, no me lo perdonaré.
—Es un riesgo, Kael —advirtió Caleb—. Si vas allí y te ve, podría arruinar el plan de que todo parezca un encuentro casual en la cena de mañana.
—No me verá. Estaré en la zona VIP, en las sombras. Solo quiero asegurarme de que regrese a casa a salvo para que mañana pueda sacarlo de ese infierno legalmente.
Caleb sonrió de lado, viendo la determinación de su amigo.
—Prepararé el auto. Pero recuerda, Kael: hoy solo somos sombras. Tu turno de ser su héroe empieza oficialmente mañana.
Luces de Neón y Aromas Cruzados
El club L'Étoile era un laberinto de luces azules y música que hacía vibrar el suelo. Desde la zona VIP en el segundo piso, protegida por un cristal unidireccional, Kael observaba la pista de baile. Sus ojos no tardaron en encontrar lo que buscaba: Sami. El chico se veía radiante, riendo con sus amigos, moviéndose con una naturalidad que le apretó el corazón a Kael. Sami era luz pura en un lugar diseñado para las sombras.
—Lo tengo a la vista —susurró Caleb al oído de Kael, manteniéndose un paso atrás, siempre alerta—. El perímetro está cubierto, pero hay mucha gente, Kael. Su aroma está empezando a filtrarse; es como miel y jazmín. Los Alfas de la planta baja ya están empezando a ponerse inquietos.
Kael apretó el vaso de cristal en su mano, pero antes de que pudiera responder, la puerta de su reservado se abrió de golpe.
—¡Kael! Sabía que te encontraría en algún lugar exclusivo esta noche.
Kael cerró los ojos un segundo, recuperando su máscara de frialdad. Se giró para encontrarse con Elena, la hija de uno de los magnates más influyentes de la ciudad. Elena era una Omega elegante, vestida con seda cara y un aroma a perfume francés que intentaba, sin éxito, ocultar su naturaleza competitiva. Detrás de ella, su padre sonreía desde el pasillo, un hombre que ya le había propuesto a la madre de Kael una "unión de imperios" más de una vez.
—Elena —dijo Kael con voz monótona—. No esperaba verte aquí.
—Oh, vamos, no seas tan serio —ella se acercó, deslizando una mano por el brazo de Kael con una confianza que a él le resultó invasiva—. Mi padre y yo estábamos celebrando el cierre de un contrato y pensamos que el futuro esposo de la familia debería acompañarnos.
Kael sintió una punzada de asco. Elena no estaba enamorada de él, estaba enamorada del poder que su apellido representaba. Mientras ella parloteaba sobre cenas y joyas, los ojos de Kael volvieron a la pista de abajo.
Abajo, un Alfa desconocido se había acercado demasiado a Sami, fingiendo un choque accidental para poder oler el cuello del chico. Kael se tensó tanto que los nudillos se le pusieron blancos.
—Kael, ¿me estás escuchando? —insistió Elena, bloqueándole la vista a propósito—. Mi padre quiere que hablemos de la fecha para el compromiso. No hay razón para seguir esperando.
Caleb dio un paso al frente, interviniendo con la precisión de un reloj suizo.
—Señorita Elena, el señor Kael está aquí por una reunión de seguridad privada. Les ruego que nos den un momento.
Kael aprovechó la interrupción para mirar de nuevo hacia Sami. El chico parecía incómodo, tratando de alejarse del Alfa que lo acosaba, buscando refugio entre sus amigos. La rabia de Kael bullía bajo su piel. Estaba atrapado entre una mujer que lo quería como un trofeo y el chico que necesitaba salvar, pero al que no podía tocar sin arruinar meses de planificación.
—Caleb —dijo Kael en un susurro gélido, sin mirar a Elena—. Encárgate de que ese Alfa que molesta a Sami se retire. Ahora. Y si Elena no se va, dile a su padre que mis negocios no incluyen matrimonios por contrato... al menos no con ellos.
Kael sabía que estaba jugando con fuego, pero ver a Sami vulnerable era más de lo que su instinto de Alfa podía soportar.
Tuvieron otra bebé!!! Y Sami siguió estudiando, fue extremadamente tierno!!! 🥰🥰🥰
sólo espero que Samy no se oponga cuando le toque su castigo al desgraciado viejo!!!
Sami ya lo sabe todo!!! Cerramos la semana de la mejor manera!!!
Espero que Filomeno no le den ni medio centavo!!
Maldito viejo!!!!😡😤
Siempre defenderé a Kael, no fue por hacerlo a propósito lastimarlo, sé que podrá ganarse a Sami y podrá perdonarlo por ese error tan grande
Es una narrativa que envuelve desde el capítulo uno. La historia ni que decir. Espero poder leer hasta el capítulo final y si tienen la oportunidad de leerla de verdad háganlo!!
Gracias por actualizar Autor@