NovelToon NovelToon
QUIERO VOLVER A VERTE

QUIERO VOLVER A VERTE

Status: Terminada
Genre:Romance / Reencuentro / Completas
Popularitas:1.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Lina Garizao

Sandra, una joven diseñadora floral con un pasado que la persigue, se aferra a la idea de reencontrarse con Guillermo, su primer amor. La vida los separó abruptamente años atrás, dejándola con un vacío y preguntas sin respuesta. Ahora, el destino los cruza de nuevo en la vibrante escena artística de la ciudad. Guillermo, un exitoso arquitecto, carga con sus propias cicatrices y la culpa de una partida inesperada. A medida que sus caminos se entrelazan, el deseo de revivir su pasión es innegable.

NovelToon tiene autorización de Lina Garizao para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 19

Las semanas pasaron rápidamente, y el proyecto avanzaba con éxito. Sandra y Guillermo se veían casi todos los días: en la oficina, recorriendo los terrenos de la finca, reuniéndose con los clientes o revisando detalles en el estudio. Lo que al principio parecía una relación estrictamente profesional, poco a poco se fue transformando en algo mucho más profundo, alimentado por cada hora que pasaban juntos.

Durante el día, intentaban mantener las apariencias. Hablaban de medidas, de materiales, de presupuestos. Pero entre cada tema de trabajo, se colaban miradas que decían más que mil palabras. Cuando se inclinaban sobre los planos para revisarlos, sus hombros se rozaban, y ese simple contacto era suficiente para que ambos sintieran que el aire se volvía más denso, más cargado de tensión.

—¿Te parece bien colocar las palmeras aquí? —preguntaba Sandra, señalando un punto en el mapa.

Guillermo miraba el lugar, pero sus ojos siempre terminaban posándose en ella.

—Como tú digas —respondía él con suavidad—. Tienes un gusto impecable, Sandra. Siempre lo has tenido.

Esos cumplidos, que empezaron siendo sobre su trabajo, poco a poco se extendieron a su persona. Comenzaron a hablar de sus gustos, de sus recuerdos, de lo que habían vivido en estos años separados. Las conversaciones personales se hicieron cada vez más frecuentes, hasta el punto de que a veces pasaban más tiempo contándose sus vidas que hablando del proyecto.

Una tarde, mientras caminaban por los jardines que estaban diseñando, el sol se ponía pintando el cielo de tonos naranjas y morados. Se detuvieron frente a un terreno que sería el jardín principal, y por un momento olvidaron por completo que estaban trabajando.

—¿Recuerdas cuando construimos ese pequeño jardín en el balcón de tu apartamento? —preguntó Guillermo de repente, con una sonrisa nostálgica—. Pasamos todo un fin de semana plantando flores, riéndonos porque no sabíamos bien lo que hacíamos.

Sandra sonrió, sintiendo cómo los recuerdos volvían con toda su fuerza.

—Claro que lo recuerdo —respondió ella—. Decías que ese sería el prototipo de todos los jardines que diseñaríamos juntos.

—Y así debería haber sido —murmuró él, acercándose un poco más—. Todo lo que he hecho desde entonces ha sido como si me faltara una parte. La parte que tú representas.

Sandra no se alejó. Sabía que estaba rompiendo sus propias reglas, pero no tenía fuerzas para hacerlo. Esa conexión que creían perdida estaba más viva que nunca, alimentada por cada mirada, cada roce, cada palabra compartida.

Pero cuando caía la noche, la realidad volvía a golpearlos con fuerza. Guillermo regresaba a su apartamento con Zaira, y Sandra se quedaba sola en su casa, mirando por la ventana y anhelando lo que no podía tener. Esas eran las horas más difíciles, cuando el anhelo se volvía insoportable. Guillermo pasaba las noches dando vueltas en la cama, pensando en ella, sintiéndose prisionero de una vida que no quería. Sandra, por su parte, miraba los mensajes que él le enviaba —siempre con cuidado, siempre discretos— y sentía cómo su corazón se dividía entre la alegría de saber de él y el dolor de no poder tenerlo plenamente.

"Hoy te vi reír y me di cuenta de que es el sonido que más extrañaba en mi vida", le escribía él algunas noches.

Y ella respondía: "Yo también me siento completa cuando estoy contigo. Pero luego llega la noche y todo vuelve a ser complicado".

Los días les regalaban momentos de cercanía y felicidad, pero las noches solo traían soledad y anhelo. Ambos sabían que no podían seguir así para siempre, pero por el momento, eran incapaces de alejarse. La conexión que habían reavivado era demasiado fuerte, demasiado profunda, para ser ignorada.

Una tarde, mientras revisaban unos planos en el estudio, el brazo de Guillermo rozó el de ella al intentar señalar un detalle. Ninguno se movió.

—¿Sabes? —dijo él en voz baja, sin apartar la mirada de sus ojos—. Cada día que paso contigo me doy cuenta de lo vacía que ha sido mi vida sin ti.

Sandra sintió cómo se le aceleraba el corazón, pero respondió con un tono que intentaba ser serio:

—Guillermo, recuerda que estamos trabajando.

—¿Y qué importa? —insistió él, acercándose un poco más—. Aunque estemos rodeados de planos y documentos, lo único que veo eres tú. Lo único que siento es que te necesito cerca.

—Y yo a ti —admitió ella finalmente, bajando la guardia—. Pero cuando llega la noche y te vas con ella... siento que todo es un sueño del que pronto tendré que despertar.

—No será siempre así —le prometió él, tomando su mano por un instante antes de soltarla, consciente de que podían interrumpirlos en cualquier momento—. Te lo juro. Estoy trabajando en ello.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play