NovelToon NovelToon
La Mal Parida Al Trono

La Mal Parida Al Trono

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Villana / Completas
Popularitas:20.4k
Nilai: 5
nombre de autor: valeria isabel leguizamon

Ella es una esclava del Reino, obligada a entregarle su cuerpo a los guardias reales y Samuráis Buscará ascender En la alta sociedad sin importarle nada

NovelToon tiene autorización de valeria isabel leguizamon para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 19

Ai vistió a la concubina para la ceremonia.

Seda púrpura, la del color reservado para las favoritas. Joyas en el cabello, en las orejas, en el cuello. Polvo de arroz en el rostro, carmín en los labios. Perfecta. Impecable. Hermosa como solo las que nunca han sufrido pueden serlo.

La acompañó hasta la sala del té.

Y entonces lo vio.

El emperador.

Estaba sentado en el lugar de honor, rodeado de cojines de seda, con esa postura que solo tienen los que nunca han tenido que inclinarse ante nadie. Magnífico. Imponente. Con la seguridad tranquila de quien sabe que todo lo que ve le pertenece.

Ai contuvo el aliento.

Así que tú eres, pensó. El dueño de todo. El que puede matar con una palabra. El que tiene el poder absoluto.

La concubina se inclinó con gracia.

—Lo siento, su majestad, por hacerlo esperar —dijo, lanzando una mirada venenosa a Ai—. Mi nueva sierva no es muy eficiente. Es nueva.

El emperador no respondió de inmediato.

Sus ojos se posaron en Ai.

Ella estaba agachada, con la cabeza baja, en la posición que correspondía a una sirvienta. Pero sintió su mirada como un peso físico.

—Ven —dijo él—. Sírveme el sake.

El corazón de Ai dio un vuelco.

—Sí, su majestad —respondió, con la voz más firme de lo que esperaba.

Se levantó con gracia. Caminó hacia él. Se arrodilló a su lado con la misma naturalidad con la que había hecho todo en su vida: como si mereciera estar ahí.

Tomó la jarra de sake. Sirvió. Lenta. Perfecta. Sin una gota fuera del lugar.

El emperador la observaba.

No dijo nada. Pero sus ojos... sus ojos decían mucho.

Luego se giró hacia la concubina.

—Te compré algo, mi amor —dijo.

Sacó una caja de entre sus ropas. La abrió.

Un diamante. Gigante. Puro. Tan brillante que parecía tener luz propia.

—Es para la mujer más hermosa del imperio —dijo el emperador, con una sonrisa que pocos veían.

La concubina se llevó las manos al pecho, fingiendo sorpresa, fingiendo emoción, fingiendo todo.

—Mi amor —exclamó, con los ojos brillantes—. Me honras tanto.

Mientras recibía el diamante, sus ojos buscaron a Ai.

Y le sonrió.

Una sonrisa de triunfo. De "mira lo que tengo y tú nunca tendrás". De "yo soy la reina y tú la mierda que me limpia los pies".

Ai sostuvo su mirada.

Y por dentro, muy adentro, algo creció.

Disfruta tu diamante, pensó. Disfruta tu momento. Porque mientras tú juegas a ser la favorita, yo estoy aprendiendo los secretos de todos.

El emperador habló de nuevo:

—Eres la flor más hermosa del imperio.

Ai bajó la vista.

Pero su mente volaba.

Flores, pensó. Tan frágiles. Tan efímeras. Las flores se marchitan.

Yo no soy una flor.

Soy una serpiente.

Y la serpiente, en ese momento, comenzaba a enrollarse alrededor del trono.

Mientras servía el sake en silencio, Ai observaba.

El emperador miraba a su concubina con una ilusión casi juvenil. Sus ojos brillaban cuando ella hablaba, cuando reía, cuando inclinaba la cabeza con fingida modestia. Era un hombre enamorado.

Qué fácil es engañar a los poderosos, pensó Ai. Creen que todo lo ven, pero no ven nada.

Debo hacer algo para acercarme a él.

Pero inmediatamente se contuvo.

Todavía no. Es muy pronto. Todo a su tiempo.

Siguió sirviendo, invisible, perfecta.

La conversación fluía entre risas y susurros. El emperador estaba claramente encantado con su favorita. Hablaban de cosas sin importancia, de las que llenan el vacío entre dos personas que creen quererse.

Pero entonces algo cambió.

La puerta se abrió.

Todos se agacharon al instante. Las cabezas se inclinaron. Los cuerpos se hicieron pequeños.

Ai, sin levantar la vista, entendió: alguien importante había llegado.

—Su majestad —dijo la concubina, y su voz tenía un temblor que Ai no le había escuchado antes.

Una mujer entró.

Vestida con la seda más oscura, la más sobria, pero también la más cara. Sin joyas ostentosas, solo las justas para recordar quién era. Su porte era el de alguien que no necesita demostrar nada porque todo el mundo sabe quién manda.

Sora. La emperatriz.

—Veo que están en una reunión importante —dijo, con una voz que cortaba como el hielo—. Nadie me avisó.

El emperador se levantó. Inusualmente rápido.

—Lo siento, querida —dijo, acercándose a ella—. Ven.

Ella se dejó llevar, pero sus ojos... sus ojos fulminaban a la concubina.

La concubina temblaba. Literalmente. Ai vio sus manos apretadas, su mandíbula tensa, el miedo en cada poro de su piel.

Qué interesante, pensó Ai. La gran favorita, la que se cree dueña del mundo, tiembla como una hoja ante la esposa.

La emperatriz no dijo nada más. Solo miró. Y esa mirada valía por mil palabras.

—Con su permiso, su majestad —dijo la concubina, levantándose con una reverencia—. Debo irme. Estoy agotada.

El emperador asintió.

—Está bien. Nos veremos mañana. Te toca dormir conmigo.

La concubina sonrió, pero era una sonrisa forzada. Salió apresuradamente, con Ai siguiéndola.

Cuando estuvieron fuera, en la seguridad del pasillo, la concubina estalló.

—¡Esa maldita perra! —siseó, apretando los puños—. Se cree mucho, y el emperador ni siquiera la soporta. Solo está con ella por obligación, por alianzas, por política. ¡Pero yo soy la que él ama!

Ai caminaba detrás, en silencio, escuchando.

—Un día de estos —continuó la concubina— me libraré de ella. Cuando sea emperatriz, cuando tenga el poder suficiente...

No terminó la frase.

Pero Ai sí.

Cuando seas emperatriz, pensó. Cuando tengas el poder suficiente. O cuando alguien con más secretos que tú decida que es momento de mover ficha.

La concubina siguió caminando, despotricando, ajena a los pensamientos de la mujer a sus espaldas.

Ajena a que la "perra" que acababa de insultar tenía en su poder las cartas que podían destruirla.

Ai sonrió en la penumbra.

Qué día tan interesante, pensó. El emperador, la concubina, la emperatriz... todos mostrando sus cartas sin saber que yo las estoy viendo

1
Lali💜🖤
Esta es una de las pocas historias en donde puedo decir wow, es atrapante desde el principio y te mantiene enganchada si nuestra prota podrá conseguir lo que quiere. Teniendo en cuenta la época entiendo que ella haya tenido que usar ciertos métodos para lograr lo que quería y no me parece mal, todos debemos usar ciertos métodos que no nos agradan para poder sobrevivir y alcanzar lo que más anhelamos. Lo que más ame es que a pesar de todo ella siempre tuvo a un solo hombre en su corazón, Kakashi es ese hombre que te ama de tal manera que es capaz de quedarse a tu lado sin pedir nada a cambio, pero ofreciéndote todo de él, recordándote que hará lo que pidas si eso te ayuda, aquel que te reconforta dejando sus deseos de lado para priorizar los tuyos, es ese hombre que entrega todo de si incluso si al final no lo eliges.
El hecho de que desde el comienzo nuestra prota amara y cuidara con devoción los regalos que él le daba, demuestran que siempre fue el indicado y apesar de que no estuvieron como pareja frente al mundo, el hecho de que la relación sea de ellos y para ellos es hermoso. Pido un Kakashi que me ame de tal manera y si llega lo amare de igual forma que él. Me encantó su novela querido/a autor/a, me fascinó, tuve muchas emociones mientras la leía y en lo personal, si estuviera en el lugar de ella, habría hecho lo mismo, sabiendo el destino que se les daba a las mujeres en esa época./Heart/
Margarita Kynast
magnífica /Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Good/
Alejandra y Pablo
hermosa
me encantó!!
Magdalena Borquez
muy buena historia, muy fuerte... mucho sufrimiento 😢😢😢
Magdalena Borquez
qué arriesgada, estando embarazada...
Magdalena Borquez
siempre está lista... lo malo es cómo la han hecho tropezar 😢😢😢
Magdalena Borquez
el emperador no tiene más hijos? la emperatriz, las concubinas, ninguna le dió herederos?🤔🤔🤔
Magdalena Borquez
aquí me confundo... dice: a la mañana siguiente " y luego que Sora lleva varios días confinada... mmm...
Magdalena Borquez
el emperador con la vara con que mide a Sora, debería medirse él, también, que tiene muuuchaaa cola que le pisen...🤔🤔🤔
Magdalena Borquez
ay!!! autora, sorry, me fui a ver el final, esque estaba en ascuas... Ji Ji Ji...☺️, pero aquí sigo...
Magdalena Borquez
no sale de lo mismo.... no avanza la historia...
Magdalena Borquez
ahora que recuerdo 🤔no se supo quien la vió salir del cuarto de Rem la primera vez, o no leí bien?
Magdalena Borquez
sí, 😢 pero que vida tan dura le diste 😢
Magdalena Borquez
pobre 😔, sale de Guatemala para entrar a Guatepior 😢
Magdalena Borquez
es tan triste 😢 su vida...
Magdalena Borquez
sigo sin entender 🤔, si ella es un peligro para Ren, porqué no la desaparece y yaaa... a nadie le va a importar si vive o muere... salvo su amigo, pero él qué puede hacer?
Magdalena Borquez
sigo sin entender... usan la violencia contra ellas, las violan, las humillan, y no pueden ir y quitarle el sello... de la protagonista lo entiendo, pero ellos?🤦🏼‍♀️🤦🏼‍♀️
Magdalena Borquez
y el guardia imperial no puede, simplemente ir a quitarle el sello? no entendí esta parte... o sea, cómo? tiene más poder la vieja cuarentona...🤬
Topy71 🇦🇷
Menos mal, pense que ya se habia olvidado de todo, lo siento por las nuevas, estaban en el momento equivocado en el lugar equivocado
Topy71 🇦🇷
Se olvidó que tiene que vengarse de la duena del burdel, de quien la vendió , de quien la violo?
Magdalena Borquez: ya no se habla de eso ... si se le olvidaría 🤔
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play