Cindy, una chica alegre. Quien nunca duda en ayudar a nadie. Llega una carta dirigida a sus padres. Sin saber el porqué de ella. Los reúne y lee la carta. descubriendo que se trata de una propuesta de matrimonio. Decide omitir una cosa y esa es. La Posdata. Ya que ahí
Había una palabra. La cual decía así. La Comeré. Decida a no correr ese riesgo. Esconde la carta y Escapa. Creando así. Una enorme confusión. Tanto con quien la pretenden. Como con quienes ira conociendo en su camino.
NovelToon tiene autorización de J A M para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo XX
Su búsqueda seguía incesantemente. Se sentía algo cansado. Sabía que no podía rendirse tan fácilmente. Pero la desesperación y el poco tiempo que le quedaba de descanso Empezaban a hacer sus jugadas. No era Nada fácil el estar tranquilo. Cuando más se desea el a alguien querido y más cuando ese alguien. es su amada y futura esposa...
Seguía más intranquilo, yendo por todos lados. No había ninguna señal de su amada, eso era cada vez más estresante. Quería gritar y encontrarla en ese mismo momento. Y abrazarla y decirle cuanto la extrañaba y la amabas. Pero no era posible, hasta qué...
—¡ah!
—lo siento,
—no te preocupes, yo estaba distraída. Es que estoy buscando a una amiga. Y no ha aparecido para nada.
—oh... ¿Y por dónde se fue?
—creo que fue por aquí. Aunque puede que se haya ido, por otro lado,
—ah, ya veo, si quieres puedo ayudarte a buscarla. No es ningún problema para mí.
—¿en serio? Eso sería de gran ayuda para mí. No conozco mucho aquí. Así que tengo miedo de perderme o que me pase algo. También que le pueda pasar algo a mi amiga. Ya que las dos tenemos poco tiempo sé dé estar aquí.
—oh... ¿Así que no son de por aquí?
—no venimos de otro pueblo. Hay cosas aquí que en nuestro pueblo no hay y quiero aprovechar eso al máximo.
—... ¿Piensas regresar a tu pueblo?
—sí. Pienso Pienso volver en algún tiempo determinado, sé que ahora no, pero en un futuro próximo sérá.
—vaya, ¿Y qué quieres hacer?
—bueno, primero que nada, volver a estudiar. He estado un buen tiempo sin estudiar. Por algunos cuantos motivos que no te diré. Solo diré que no los esperaba para nada.
—bueno, hay muchas situaciones que suceden en los momentos menos inesperados, y uno, pues no siempre va a estar preparado cuando esas situaciones se presentan. No es fácil. Pero hay que seguir adelante y no dejarse vencer.
—tienes razón, por eso quiero retomar mis estudios. ¿Creo que así se dice?
—sí. Así se dice.
—qué bien, pues, quiero crecer y volver y ayudar a mis padres y todos los del pueblo. Ya que ellos siempre me tendieron la mano en lo que podían, bueno, fueron los del mercado especialmente. Así que, también quiero darles a ellos la ayuda que necesitan.
—oh... Eso se escucha muy bien, espero que puedas cumplir con todo lo que te propones. Y si algún día necesitas ayuda. —le entrega una tarjeta. —ahí están mis datos personales. Puedes llamarme y con gusto te la daré.
—ah, gracias, —la guarda en su Cartera. —lo tomaré en cuenta.
—claro. —sonríe.
—sí.
—vaya, ya hemos caminado un buen poco y no hemos visto a tu amiga.
—sí. Tienes razón, no se donde se habrá metido, es algo raro en ella hacer eso. Espero que no se haya perdido.
—¿cómo es ella?
—ah... Es... Morena, algo bajita. Pelo negro y ojos del mismo color eso creo. La verdad no soy muy buena con eso de describir a las personas. Ja, ja.
—... Bueno, gracias a tu descripción, podemos buscar a esa persona. O sea tu amiga, con más calma. Mm... ¿Sabes? Ahora que me acuerdo, vi a una chica algo parecida mientras estaba caminando. Se veía muy molesta.
—¡es mi amiga!
—¿Es tu amiga?
—sí. Hace un momento estábamos hablando sobre un tema y al parecer no le pareció lo que le dije o no sé, se fue corriendo y por eso la ando buscando.
—entiendo, entonces, si fue ella, se veía muy furiosa. Tanto que si hacía un movimiento en falso, me golpearía seguramente.
—oh... ¡Lo siento mucho!
—no, no te disculpes, ella dijo que me hiciera a un lado y yo quería saber si estaba bien. Pero su mirada si que mataba. Ja, ja, ja.
—realmente lo siento.
—esta bien... No hay porque...
—ya veo que no pierdes el tiempo. —dijo Victoria quien apareció repentinamente.
—¿Eh?
—Victoria, te estaba buscando, el me estaba acompañando a buscarte, tenía miedo de perderme o que me pasara algo.
—¿en serio? ¿Así que aprovechaste para irte con él?
—¿Eh? No entiendo, ¿a que te refieres?
—no, ya me di cuenta, solo esperaste a que me alejara de ti e hiciste esto. —su mirada y su voz eran de enojo.
—pero... Yo solo quería encontrarte, eres muy importante para mí.
—¿Ah, sí? ¿Qué tan importante?
—¿Eh? —dijo Cindy algo confundida.
—sí. ¿Qué tan importante soy para ti?
—ya te lo dije, eres como la hermana que nunca tuve, así eres de importante para mí.
—ja, ja, ja. Ya veo, ¿y dónde esta verdad?
—¿la verdad? ¿Qué quieres decir? No entiendo nada.
—sí. Este tipo parece ser más importante para ti que yo.
—¡eso no es cierto!
—sí. Nosotros apenas nos acabamos de conocer hoy. ¿Cómo podría ser así de importante si apenas nos conocimos hoy?
—sí claro, no mientas, ella te interesa y ¡sabes qué! ¡Ella me interesa más a mí!
—entiendo, pero, yo no tengo ningún interés por ella. Solo soy caballeroso y ya. Es parte de lo que soy. Además, yo ya quiero a alguien más.
—sí, sí. Di lo que quieras. ¡No permitiré que me la quites!
—¿Eh? —reacciono Cindy al Victoria tomar su mano. —Oye...
—¡Vámonos!
—ah... ¡Gracias por tu ayuda!
—¡De nada!
Las vio irse y desaparecer rápidamente, se sentía un poco mal, pero a la vez el ayudar a esa muchacha le resulto agradable. Aunque tuvo que mentir para que victoria no actuará de una manera nada agradable. Pues se veía que si decía algo estúpido. Podría ser perjudicial. Pero, ella tenía razón, la muchacha llamó su atención. Sentía que había algo en ella que le resultaba familiar. Pero no sabía que era. Quizás sí se volvían a encontrar, lo descubriría. Sonrió y siguió buscando a su amada. Quien ya en el hotel.
—¡no puedo creer que te hayas ido con ese hombre! —Decía Victoria con mucha molestia.
—solo pedí que me acompañará, ya te lo dije. Agradezco que te preocupes por mí. Pero estoy bien. Además. —revisa su bolso. —me dio su tarjeta y ahí sabremos como se llama y agradecerle por su ayuda... —mira la tarjeta. —¿qué? ¿¡Quéeeeeee!?