Dea Ashnot
Mi vida habia estado cuidadosamente planeada incluso antes de nacer, el destino estaba escrito para mi, una maldicion y una bendicion, como saber cual escoger, como saber cual era el camino correcto, a que destino me llevaría cada decision que tomara, ellos se llevaban cada parte de mi, haciendome pedazos y volviendome a unir como un rompecabezas.
Eran mi perdición y Mi salvacion, Mi silencio y mis gritos, Mi destino y mi verdad.
Cuando llegara la hora de escoger, a quien escogería?
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Hola mis queridos lectores, esta es la segunda parte de mi novela, La luna sangrada del Rey Alfa, la historia de la hija de Azula y Alec. Espero que la disfruten❤️
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Capitulo 20: Mi gente
Estaba sentada en mi trono, mis ojos cerrados observando las pequeñas flamitas rojas moverse por todo el territorio, habia una tranquilidad extraña, insoportable, un sentimiento de inquietud se apoderó de mi pecho, cuando de repente los observe moverse, sigilosamente y una llama de furia se poso en mi pecho tomando fuerza y incendiando mi alma, me baje del trono y gruñi con fuerza, el piso tembló bajo mis pies.
Me moví rápido apareciendo en el medio de todos, la manada del Alfa Sterling. La gente corría desesperada intentando esconderse, más de 20 lobos me rodeaban furiosos. Pícaros, podía reconocer su olor aunque intentaran enmascararlo. Estos picaron vivían en la zona centro del norte, no eran del tipo delincuentes, jamás habían atacado a ninguna manada y que estuvieran aquí, atacando la manada del Alfa que estaba planeando traicionarme, era demasiado sospechoso y más el hecho de que no había ningún guerrero de esta manada intentando parar su ataque.
Todos se quedaron quietos observándome, escuchaba su corazón latir con fuerza furiosa. Temor. No esperaban que yo apareciera aquí.
Solte un rugido con fuerza instandoles a someterse y todos bajaron la cabeza en sumision.
— Vuelvan a su territorio y diganle a su lider, que pronto le hare un visita.
Todos se quedaron quietos por un momento y de repente comenzaron a correr lejos, todo se quedo en silencio, solitario, cuando la gente comenzo a salir de las casas en silencio, observando a todos lados, una mujer salió de una casa con un niño en brazos y otro tomado de la mano, todos me observaban en silencio, cuando de repente el niño se solto de la mano de su madre y salio corriendo hacia a mi chocando con mi pierna.
— Dalton — su madre grito su nombre aterrada, baje la mirada y lo observe sonriéndome.
— Nos salvaste reina
Sus ojos brillaban con absoluta admiración y aquella llama de luz se incendio con fuerza dentro de mi, movi mi mano que temblaba y la puse en su mejilla, su piel era caliente y suave, recostó su mejilla de mi mano, buscando mi caricia, increíblemente su tacto no me provocaba repulsion, habia un brillo en sus ojos, una seguridad, como si estuviera completamente seguro de confiarme su vida, a mi, la reina sangrienta.
Nuestro momento se rompio cuando un grito se escucho.
— ¿Qué está pasando aquí?
El alfa Sterling apareció por una esquina atravesando a la gente con sus guerreros detrás, sus ojos se posaron en los míos y freno sus pasos, podía escuchar los latidos de su corazón enloqueciendo, su mirada seria no podía ocultar el terror que había dentro de él
— Su majestad, no sabíamos que vendria hoy.
Me arrodillé delante del niño — Vuelve con mamá dalton — él me miro con una sonrisa y de repente beso mi mejilla y salió corriendo a donde su madre, la calidez de su beso casi me hizo sonreír, me levante sería y mire al alfa Sterling — No tenía planeado venir, hasta que vi a los pícaros atacando su manada. ¿Podría explicarme que se supone que hacían tú y tus guerreros mientras tu manada era atacada?
Su pulso se acelero y su mandibula se tenso, sostenerme la mirada estaba suponiendo un gran esfuerzo, miro hacia otro lado y hablo con fuerza.
— Estabamos en una reunion, no hemos escuchado nada — su voz temblo aunque intento mostrarse seguro.
— El deber de un Alfa es proteger a su gente, si yo pude sentirlo estando a miles de kilómetros de aquí ¿Como podría ser que usted no lo hubiera sentido? ¿Acaso esa reunión era más importante que cuidar a su manada?
Apreto su mandibula con fuerza chirreando sus dientes.
— Teníamos que hablar de los ataques, se le fue informado que los del sur nos habían atacado antes y...
— Esos no eran lobos del sur — lo interrumpi rapidamente.
— ¿Como podría saberlo?
— Porque conozco a mi gente, con solo un vistazo podia saber a donde pertenece cada lobo del territorio del norte, tenga una manada o no — la gente observaba nuestra interaccion tensos, los hombres detras de el temblaban de terror — Al parecer unos idiotas creen que pueden burlarme — me arrodille recogiendo el pedazo de tela que estaba en el suelo, el logo de la manada del sur estaba plasmado en el y se lo mostré.
— Mírelo, ese es el logo del sur, esos hombres estan traspasando nuestras fronteras, atacando a mi gente, estamos en alerta todo el tiempo — hablo apurado excusándose.
— No parecían en alerta mientras picaros atemorizaban a su gente, si yo no hubiera aparecido aqui, personas hubieran muerto mientras tu tenias una maldita reunion — gruñi y el dio un paso hacia atras tropezando con sus pies, el hombre que estaba detras de el lo sostuvo — Me parece que has descuidado tus verdaderos deberes como alfa, haz faltado a tu juramento de cuidar a tu gente por encima de todo — su cuerpo tembló sabiendo lo que significaban esas palabras — Todos recojan sus cosas, lo mas importante que necesiten llevar, no lleven alimentos o insumos, se les será dado en la manada real.
Un gruñido bajo salio de sus labios — Este es nuestro territorio, no podemos irnos.
— No dejare a mi gente en peligro, siendo cuidados por un idiota que se hace llamar alfa.
La gente corrió a sus casas a recoger sus cosas dejándolo solo temblando de impotencia, abri el enlace mental.
— Reina.
— Eliam moveremos a la manada del Alfa Sterling a la manada real, acaban de ser atacados. Arregla todo.
— Ahora mismo.
El enlace se cerro, el alfa Sterling temblaba de miedo y furia observándome, lo veia dudar en su mente.
— Alfa Andrés Sterling, Yo Dea Alexandra Ashnot Rosseltod Reina Alfa te despojo de tu cargo como Alfa de la manada de la luna dorada
Su cuerpo cayo al suelo retorciéndose y grito.