Después de atravesar el infierno, ¿Podrá una chispa de fuego a medio prender transformarse en una ardiente hoguera?
¿Podrán dos corazones heridos y de hielo volver a amar y derretirse hasta el punto de ebullición?
¿Acaso un par de copas, música y sus mutuas caricias podrán cambiar sus vidas?
Esta es la historia de Daniela y Nikos, si quieren saber más solo sigan la novela.
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Capítulo 19
Nikos.
Odio lo que acabo de hacerle a Daniela, pero no encontré otra salida, ella me iba a echar a patadas de su vida, no podía permitirlo, estaba desesperado.
Sonrío y la dejo salir del baño, después salgo yo.
No hay nadie afuera. Tomo mi móvil y hago una llamada diciendo:
— Ahora puedes prender las cámaras del sector de los baños —corto la llamada— ¿qué voy hacer para que te enamores de mí? Estaba convencido de que sentía lo mismo que yo, o al menos un poquito de lo que siento. No puedo obligarla a quererme, la amo tanto que no soy capaz de dañarla como lo hicieron conmigo. Aunque hay algo que me tiene confundido, su cuerpo responde al mío como el de ninguna otra mujer. No, no son imaginaciones mías, ella sí siente algo por mí, no puedo estar tan equivocado. Y sé que el sexo es una cosa, pero... Το σώμα του για μένα είναι ο ναός μου και η ύπαρξή του, ο αέρας μου. (Su cuerpo para mí es mi templo y su existencia, mi aire.)
El resto del día transcurrió sin ningún pormenor, aunque me sentía nervioso y ansioso, la pregunta es la misma, ¿qué haría para que se enamorase de mí? Y al final de la tarde, ¿se iría conmigo o buscaría una excusa y finalmente me rechazaría? ¿A dónde la llevaría? Oh Dios, deseaba estar con ella, no solo en mi cama, si no que salir, divertirnos, compartir cosas, compartir mi vida. Pero ella parece no querer estar conmigo, suspiro frustrado. Diablos, parece una niña con ese tira y afloja en el cuerpo de una hermosa mujer; una mujer a la cual pertenezco en cuerpo y alma. Ella no tiene idea de que mi corazón y alma le pertenecen.
《¡Maldición! ¿Qué cree que pretendo exactamente con ella, algo serio o solo jugar a que estoy enamorado y llevarla a la cama?La verdad es que pretendo todo con ella, excepto jugar, jamás haría eso》
— Nik, necesito hablar contigo, ahora.—es Héctor, y por su seriedad deduzco que es algo importante, ya que su sonrisa burlona no esta plasmada en su rostro como siempre lo esta cuando me ve. Asiento con la cabeza y ordenando algunos papeles que tengo sobre el escritorio me levanto y lo sigo a la privacidad de su oficina.
— Ahora, ¿qué rayos pasó? — lo interrogo, camina de aquí para allá, no debe ser algo fácil.
— Es ya sabemos quién, dice que la hija de Romano viene pronto, y quiere que tú te hagas cargo de ella. Trate de persuadirlo, porque a pesar de que me encanta jugar a ser tu jefe, no siento que esto sea correcto. Los dos sabemos que quiere Romano, y también sabemos que el muy brabucón tiene la confianza de él, y la tendrá hasta que le demostremos lo contrario. Tenemos que trabajar juntos en esto Nik, no podemos permitir que ese maldito se salga con la suya, todo sería tan fácil si hicieras lo que él te pide.
— ¡Maldita sea! No me esperaba que ese desgraciado actuara tan rápido. —golpeo con mi puño la pared, era eso o ha Héctor, y en este momento no me conviene golpearlo, a pesar de que se lo merezca.
— El interés que tiene por ti en este momento juega a nuestro favor Nik, piénsalo, Romano haría cualquier cosa por su hija, no tienes que acostarte con ella, solo marearla mientras este aquí y...
— Γαμώτο γέρος! (¡Maldito Viejo!) —estoy furioso.
— Σκεφτείτε με ένα δροσερό κεφάλι, Νίκος. Είστε πιο έξυπνοι. (Piensa con la cabeza fría, Nikos. Usted es más inteligente) — susurra Héctor tratando de calmarme.
— Εντάξει, ξέρω τι διακυβεύεται. Δεν θα το χαλάσω, αυτή τη φορά. (Está bien, sé lo que está en juego. No lo estropearé esta vez.) —aseguro ya más calmado.
Esto arruina mis planes de enamorar a Daniela, no, no permitiré que la hija de ese desgraciado me joda la vida de nuevo, Δεν είμαι το καταραμένο παιχνίδι του! (¡No soy su maldito juego!)