Una mujer se subió por error a un auto y sin querer, provocó a un empresario que
estaba drogado. Él había estado aguantado el efecto de la droga por muchas horas,
pero no pudo aguantar más cuando fue tocado por esta mujer.
Él temblaba en su interior cada vez que la veía. ¿Cómo podía un empresario que no tenía ningún interés en las mujeres enamorarse de ella? Su novia, famosa por hacer escándalos, nunca ha podido ganarse su corazón y estaba haciendo lo imposible para hacerlo.
Estas dos mujeres se conocían y eran enemigas desde hace mucho tiempo. Un
complicado triángulo amoroso que ha causado mucha tensión a todos.
¿Cómo terminará esta relación?
NovelToon tiene autorización de Billy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
En deuda
El enojo y la rabia cegaron a Kavanagh al escuchar aquellas palabras de ella y habló de forma humillante – Tú no te puedes comparar con el valor que tenía ese antiguo jarrón- porque aquel jarrón era lo más cercano a su padre obteniendo así un valor significativo en su corazón, por eso, el costo no era importante en lo absoluto, sino por su significado y valor iban a lo sentimental.
Cloe se asustó aún más cuando escuchó a Kavanagh decir eso, su corazón se aceleró y sus manos comenzaron a sudar mientras trataba profundo. Este hombre, con su aura frívola y temperamento difícil con el que nadie se atrevía a meterse, era tan rico que ella no podía ni siquiera pagar por dormir una noche con él. Incluso si su familia no estuviera en bancarrota, ella no podría pagar por dormir junto a él.
Cloe se sumió en sus pensamientos sintiéndose desbastada al pensar en aquello, temiendo que ese hombre le pidiera una compensación numerosa por el antiguo jarrón roto, algo que a ciencia cierta era algo devastador para ella y las deudas que ya tenía anotadas en su registro de vida. Si él se dignase a ponerle cifra a su deuda ella tendría que vivir dos veces y quizás tres vidas pagar la deuda con creces.
Pero, luego quiso abofetearse mentalmente al caer en cuenta del trayecto tan ridículo que tomaron sus pensamientos, porque si lo pensaba bien, era ella quien salía perdiendo en todo aquel enredo. ¿Por qué se sentía culpable? Fue ella quién fue violada aquella noche, ultrajada en todo el sentido de la palabra y luego humillada de la peor manera, ¿por qué debía sucumbir ante la supuesta deuda?
En ese instante Cloe se sentía presionada y no supo qué responder, se mantuvo sumida en su pensamiento ideando alguna vía de escape, pero no hayo nada que pudiera utilizar como protesta.
Sus ojos divagaron sobre el rostro de él y luego se posaron en el cuello de la camisa blanca donde se podía apreciar claramente una marca de labial, al darse cuenta de este hecho su ceño se relajó y se burló internamente de Kavanagh, el cual no era más que un mujeriego, sinvergüenza y un canalla, siendo los rumores de abstinencia puras patrañas y conclusiones falsas que las personas se han intentado para ponerlo en un pedestal. Ella lo sabía más que nadie, aún su cuerpo yacía como testigo de su virilidad y lo poco caballeroso que era en la intimidad, aún se apreciaban las marcas rojas en su blanca piel y la prueba de que ya no era virgen.
Mientras Cloe se burlaba en su mente y Kavanagh la observaba con sus ojos oscuros tratando de descifrar que tramaba aquella mujercita en su cabeza. El señor Morichal salió de la sede del club y saludó cordialmente a Kavanagh.
-Señor Kavanagh, es un placer poder gozar de su presencia- mostró sus blancos dientes y entendió su ya arrugada mano.
Cloe al ver la distracción que surgió en el momento, aprovecho que Kavanagh se dio la vuelta para recibir la bienvenida, Cloe huyó a toda velocidad, no sin antes decir con todo el sarcasmo del mundo y el despreció que pudo reunir en una frase que podía hacerlo molestar de nuevo:
-"¡Eso es lo que vales para mí!”- mascullo mientras su cuerpo se escabullía entre la multitud.
Kavanagh y sus subordinados escucharon a la perfección cada palabra que dijo Cloe, por lo que sus hombres querían traerla de vuelta, pero él con un solo ademán los detuvo, algo que lo hizo dudar sobre su actitud hacía esa mujer. ¿Por qué no estaba enfadado con ella? ¿Por qué dejaba que aquella mujercita se saliera con la suya una y otra vez? ¿Por qué su rebeldía le era de fascinación y por qué aún no saldaba su deuda como lo solía ser?
Saliendo de sus pensamientos dejo todo lo que tenía que ver con su rebelde intrusa, ahora mismo él tenía que encargarse primero de la modelo que se atrevió a drogarlo.
El señor Morichal lo vio hablando con Cloe y comenzó a sospechar de algo. ¿Era que Cloe estaba buscando a Kavanagh para que la ayudara? Esta chica, que una vez fue rica, no tenía esa clase de privilegios.
/Smile//Drool//Drool//Drool/cuando escribe la otra parte
Hermosa historia, solo falta la conclusion de la misma!!