NovelToon NovelToon
EL PRECIO DEL TRONO

EL PRECIO DEL TRONO

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Amante arrepentido / Malentendidos / Completas
Popularitas:4.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

Victoria Rivas lo tiene todo: poder absoluto, un imperio multimillonario y el título de la CEO más temida del país. Sin embargo, en la cima del éxito, ha olvidado lo único que realmente importa. Durante 20 años, ha estado casada con Daniel, un hombre humilde, hermoso y devoto que trabaja en la sombra como gerente de uno de sus hoteles, soportando en silencio su indiferencia. Ciega por el trabajo, el orgullo y la cómoda presencia de un viejo amigo de la universidad que codicia su vida, Victoria comete el error imperdonable de olvidar el cumpleaños de Daniel y la gran celebración familiar en la finca. Cuando el corazón de su esposo finalmente se rompe entre lágrimas y alcohol frente a todos los que los aman, Victoria despierta de su burbuja de cristal. Ahora, la mujer que puede comprar el mundo tendrá que demostrar que su verdadero imperio no vale nada si lo pierde a él.

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

EL RETORNO DE LA REINA RENOVADA Y EL PULSO DEL CONSEJO

​El tic-tac del elegante reloj de pared en el despacho principal de la torre Rivas parecía marcar un compás distinto al de antaño. Habían transcurrido exactamente trescientos sesenta y cinco días desde aquel pacto matutino en la cocina de la casa de campo. Doce meses de silencios compartidos, de desayunos sin horarios, de risas en el jardín y de largas caminatas donde Victoria, apoyándose en la mano firme de Daniel, había recuperado por completo la fuerza de su pierna izquierda y la paz intacta de su espíritu.

​Eran las nueve de la mañana de un martes luminoso. Victoria estaba de pie frente al enorme ventanal de suelo a techo, contemplando el horizonte de rascacielos de la metrópoli. Vestía un impecable traje sastre en tono gris perla, con el cabello azabache suelto y una expresión que combinaba la elegancia imponente de su pasado con una serenidad profunda que jamás había poseído.

​La puerta de caoba se abrió con suavidad, y Camila entró portando una carpeta ejecutiva, con una sonrisa cómplice dibujada en los labios.

​—El consejo directivo está completo en la sala de juntas, Victoria. Todos llegaron puntualísimos. Están... bueno, digamos que expectantes. Nadie sabe exactamente bajo qué términos regresas después de un año entero de ausencia total —comentó Camila, cruzando los brazos con una mezcla de diversión y expectativa.

​Victoria se giró lentamente, ajustó los gemelos de su camisa y asintió con seguridad.

​—Que esperen lo que necesiten, Camila. Hoy no regreso a gobernar desde el miedo ni a imponer decisiones a ciegas. Voy a demostrarles que un imperio solo es tan fuerte como la humanidad de quienes lo sostienen —respondió Victoria con voz firme, tomando la carpeta y caminando hacia la salida con paso firme y natural, sin rastro de cojera.

​Al otro lado de las puertas dobles de cristal esmerilado de la sala de juntas principal, los rostros de los doce miembros del consejo directivo reflejaban una silenciosa tensión. Los inversores mayores cuchicheaban entre papeles, preguntándose si la antigua directora implacable retomaría el control absoluto con mano de hierro o si la junta provisional se mantendría al mando.

​Las puertas se abrieron de par en par. Victoria entró con la cabeza en alto, irradiando una presencia magnética que hizo callar los murmullos de inmediato. A su lado, ocupando el asiento de honor que antes le pertenecía exclusivamente a los socios fundadores, venía Daniel. Él vestía un traje clásico oscuro, manteniendo una postura serena y apoyando a su esposa con una mirada de absoluta complicidad.

​—Buenos días a todos los miembros del consejo —comenzó Victoria con voz clara, resonando con fuerza en la elegante sala, mientras tomaba asiento en el centro de la mesa—. Agradezco profundamente el trabajo excepcional que han desempeñado durante este último año de transición. Sé que mi ausencia prolongada generó dudas en el mercado bursátil.

​Uno de los inversores más antiguos, con el ceño fruncido y un tono ligeramente desafiante, interrumpió sin rodeos:

​—Señora Rivas, nos alegra verla recuperada de su accidente. Pero los inversores no solo quieren saber de salud; quieren saber si el conglomerado volverá a adoptar las políticas agresivas de expansión internacional y recortes de personal que mantuvieron nuestras acciones al alza durante la última década. El mercado no perdona debilidades ni pausas sentimentales.

​Se hizo un silencio tenso en la sala. Varios directores asintieron en silencio ante la pregunta, esperando la respuesta de la CEO.

​Victoria esbozó una sonrisa tranquila, cruzó las manos sobre la mesa y miró fijamente al inversor antes de responder con absoluta firmeza:

​—Comprendo perfectamente su preocupación, caballero. Durante años creí exactamente lo mismo: que el éxito comercial exigía devorar recursos, recortar plantillas y sacrificar la vida personal en nombre de los dividendos trimestrales. Esa fue mi ceguera, y casi me cuesta la vida y mi familia.

​Daniel extendió la mano sobre la caoba, tocando suavemente los nudillos de Victoria en señal de respaldo incondicional.

​—Por eso, mi regreso hoy no es para restaurar el viejo modelo de tiranía corporativa —prosiguió Victoria, mirando uno a uno los rostros de los directores con una autoridad renovada—. A partir de este instante, el conglomerado Rivas adopta una nueva filosofía estructural: la rentabilidad económica ligada de manera indisoluble al bienestar social y familiar de cada empleado. El fondo de inversión para la educación inclusiva que inauguramos este año se expandirá a nivel nacional. Las jornadas laborales nocturnas quedan abolidas por contrato, y ningún directivo podrá sacrificar sus fines de semana bajo la excusa de la urgencia empresarial.

​Un murmullo de asombro y desconcierto estalló de inmediato entre los miembros del consejo. Varios directores abrieron los ojos con incredulidad.

​—¿Está sugiriendo que limitaremos las horas de producción y aumentaremos el presupuesto social corporativo en medio de un mercado tan competitivo? ¡Eso podría reducir nuestros márgenes de ganancia a corto plazo! —exclamó otro de los socios, visiblemente alterado.

​Victoria lo miró con calma, sin perder la compostura ni un solo segundo.

​—No sugiero, señores; estoy estableciendo las nuevas reglas del juego de este imperio —sentenció Victoria con una voz gélida, poderosa e inapelable que heló la sala—. Una empresa que no cuida a su gente está destinada a derrumbarse desde adentro, tal como casi le ocurrió al mío. Si alguno de ustedes no está dispuesto a operar bajo estos principios de respeto, ética y equilibrio humano, las puertas están abiertas para que presenten su renuncia inmediata.

​N nadie se atrevió a replicar. La fuerza en la mirada de Victoria, combinada con la sólida estabilidad financiera que la empresa había demostrado incluso durante su ausencia, dejó sin argumentos a los sectores más conservadores del consejo.

​Daniel se inclinó ligeramente hacia el micrófono y añadió con su voz pausada y profunda:

​—Les aseguro, caballeros, que un equipo motivado, con tiempo para sus familias y en paz con su entorno, rinde el triple que un grupo agotado trabajando bajo presión constante. Lo hemos vivido en carne propia, y los resultados financieros del fondo social este año lo respaldan con números reales.

​Victoria miró a su esposo con una chispa de profunda admiración en los ojos, antes de volver la vista al frente y dar por concluida la sesión.

​—La junta extraordinaria ha terminado. Tienen los nuevos estatutos sobre sus escritorios para su revisión y firma. Buenos días a todos —ordenó Victoria con una elegancia impecable, poniéndose de pie con absoluta naturalidad.

​Mientras los miembros del consejo comenzaban a retirarse en silencio, procesando el terremoto administrativo que acababa de sacudir al corporativo, Victoria y Daniel se quedaron solos en la amplia sala de juntas.

​Victoria exhaló un suspiro de liberación, dejó caer los hombros y se dejó abrazar por los brazos fuertes de Daniel, quien la atrajo hacia su pecho con una sonrisa orgullosa.

​—Lo hiciste perfecto, reina mía —susurró Daniel contra su cabello—. Demostraste que se puede liderar con el corazón sin perder la fuerza.

​—No lo habría logrado sin ti, amor mío —respondió Victoria, levantando la mirada para besar sus labios con ternura—. Ahora sí... vámonos a casa. Los chicos nos esperan para almorzar, y esta vez, ningún consejo de administración podrá robarnos la tarde.

1
Olga Silva
bellísima sin muchos capítulos muy linda
Margarita Acuña Cerda
Maravillosa novela me encanta que el amor triunfe 👏👏👏👏👏👏
Margarita Acuña Cerda
Hayyy que bonito espero ella después vuelva a ser el ceo pero Yano con todo lo de antes 👏👏👏😘😘
Margarita Acuña Cerda
Hayyy ya me hizo llorar 😩😩😩😩
Margarita Acuña Cerda
Otra oportunidad,otra oportunidad 😩😩😩😩😊😊😊😊
Margarita Acuña Cerda
Mishhhhh hace rato. O leía una novela dónde el hombre es el basureado 😠😠😠😠
Susana Macedo
Hermosa historia gracias x compartir autora felicitaciones 👏👏👏
Naibelys Perez: gracias ❤️ 🫂🥰
total 1 replies
dulce neko
.
Tere Jimenez
gracias muy interesante la novela felicidades buenísima te mando un abrazo y muchas felicidades
Naibelys Perez: amén gracias ❤️🥰
total 1 replies
Tere Jimenez
hermoso final gracias
Naibelys Perez: gracias corazón 🫂
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play